La Torre de Babel se representa como un edificio aislado, convirtiéndose en metonimia de toda la ciudad.
SIMÕES ROZESTRATEN, Artur (2009) : “Imagens de Babel na Idade Média: entre a arquitetura real e o imaginário da arquitetura”, Domínios da imagen, vol. 3, nº 5, pp. 33-46 http://www.uel.br/revistas/uel/index.php/dominiosdaimagem/article/view/19362/14754
......La distribución de las galerías es invariable. Veinte anaqueles, a cinco largos anaqueles por lado, cubren todos los lados menos dos; su altura, que es la de los pisos, excede apenas la de un bibliotecario normal. Una de las caras libres da a un angosto zaguán,....
Territorios del flâneur
27 ciudades y 33 puntos de referencia
Babilonia / José María Blázquez Martínez
Los flâneurs son observadores apasionados que prosperan en entornos que estimulan los sentidos visuales.
Tránsitos del flâneur

Entiendo que el flâneur digital, es aquel que practica la flânerie, encontrando en la ciudad una traducción espacial de las lógicas de navegación digitales. Y detectando, como dice Baudelaire, lo esencial en la moda, lo que va a permanecer en la historia.  Sobre la indiferencia urbana,Engels escribe: “Esos cientos de miles de personas, de todos los estados y de todas las clases, que se apuñan y se empujan, ¿no son hombres que poseen las mismas cualidades y capacidades y el mismo interés en la búsqueda de la verdad? Sin embargo, esas gentes se cruzan corriendo como si no tuvieran nada en común, nada que hacer juntos, y no obstante, el único pacto entre ellos es un acuerdo tácito según el cual cada uno va por la acera por su derecha, con el objeto de que las dos corrientes de la multitud que se cruzan no se obstaculicen mutuamente. Esta indiferencia brutal, este aislamiento insensible de cada individuo en el seno de sus intereses particulares, son tanto más repugnantes e hirientes cuanto mayor es el número de individuos confinados en un espacio tan reducido. Aunque sepamos que ese aislamiento, ese torpe egoísmo constituye en todas partes el principio fundamental de nuestra sociedad, en ningún sitio se manifiestan con una desvergüenza, con una seguridad tan totales como aquí, en la confusión de la gran ciudad. De donde resulta que la guerra social, la guerra de todos contra todos se ha declarado abiertamente”
En Choay, F. (1970), El urbanismo: utopías y realidades. Barcelona: Lumen
https://www.bifurcaciones.cl/004/reserva.htm
Una oda a la tradición de la filosofía al aire libre y su influencia en once grandes figuras de la literatura y el pensamiento.
Platón enseñaba paseando y su Academia se hallaba en un bosque sagrado. Aristóteles daba sus charlas en un parque y su escuela, el Liceo, recibía ese nombre por su sombreada arboleda. Los romanos cultos acudían a los jardines para conversar y estudiar. Los jardines pueden consolar, calmar y elevar el ánimo, pero también pueden desconcertar y provocar, y este es el valor filosófico que se ha perpetuado hasta la era contemporánea.
Esta fascinante obra explora la relación íntima de grandes figuras históricas -entre otros, Proust, Rousseau, Orwell o Dickinson- con plantas, árboles y flores que tanto amaban (y en ocasiones tanto detestaban) y revela los profundos pensamientos que se llevaron a cabo al aire libre. Jane Austen buscaba el consuelo de la perfección entre el filadelfo y la peonia de su casita de campo. Los manzanos helados de Leonard Woolf le sugerían justo lo contrario: un atisbo de la precaria brutalidad del mundo. La escandalosa autora francesa Colette descubrió la paz contemplativa en las rosas. Años más tarde, Jean-Paul Sartre describía la náusea provocada por un castaño: un grito existencialista que congregó a una generación.
Los jardines son una manifestación de la naturaleza al tiempo que la metáfora de la naturaleza humana, de allí su esencia filosófica y la belleza de este libro.
| PASEANDO ESPACIOS: DEL FLÂNEUR URBANO AL CIBERFLÂNEUR
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