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domingo, 19 de julio de 2026

Testamentos y codicilos: Documentos certificados para reconstruir Babilonia

UNA REINTERPRETACIÓN LINGÜÍSTICA DEL

UNA REINTERPRETACIÓN LINGÜÍSTICA DEL








La resurreción de
BABILONIA


Hace un siglo, el alemán Robert Koldewey encontró los primeros restos de la primitiva Babilonia.
El hallazgo sacó su existencia de las brumas
de la leyenda para enraizarla en la Historia. El gran arqueólogo italiano Claudio Saporetti explica bajo una nueva luz la verdadera existencia de soberanos y dignatarios, así como la puntual evolución de los
acontecimientos de aquella cultura, cuya aura míticase refuerza con cada nuevo descubrimiento.


Beroso de Babilonia en Chaldea, distinguido del Beroso de Viterbo en Italia
: con la chronologia de los reyes antiquissimos de Asiria, y Babilonia ... por don Ioseph Pellicer de Ossau, i Tovar...

Babilonia
José María Blázquez Martínez
Universidad Complutense. madrid

 

Las fuentes literarias que describen Babilonia, dando la traducción con comentario. Estas fuentes son los historiadores Heródoto que conoció Babilonia, Diodoro que sigue a Ctesias, que
también visitó la ciudad, y Quinto Curcio, que recoge documentación anterior. Los datos deducidos se complementan con los aportados por las tablillas de Babilonia. De estas fuentes se deduce la topografía de


Babilonia: Finalmente se recogen las costumbres de Babilonia y su panteón, según la Biblia.

Dr. Irving Finkel, 
“Babilonia se representa de manera desproporcionadamente grande en comparación con otras ciudades, lo que claramente refleja su centralidad en la visión del mundo babilónica” .

Colección de la biblioteca
En el corazón de la Embajada de la Mente Libre se encuentra la colección de la Bibliotheca Philosophica Hermetica (BPH): más de 28 000 volúmenes, entre los que se incluyen 5000 manuscritos que datan de los siglos XV al XIX, dedicados a las tradiciones que han dado forma a las corrientes de sabiduría de Occidente. Alquimia, Cábala, misticismo, rosacrucismo, astrología, filosofía hermética y mucho más. La biblioteca toma su nombre de Hermes Trismegisto, el legendario sabio egipcio cuyas enseñanzas revelan un hilo conductor que recorre todas estas tradiciones: que todo está conectado y que algo divino habita en el corazón de cada ser humano.



Arquitectura según Dios - Babel resurgente

Kyle Dugdale

¿Qué impacto ha tenido en la arquitectura el acontecimiento que Nietzsche denominó la muerte de Dios? ¿Qué edificio ejemplifica el impacto de esta convulsión metafísica en las construcciones físicas de la modernidad?

La fábula de Uriel Birnbaum en la que un emperador encarga a un arquitecto la construcción del cielo en la tierra, la crítica arquitectónica de Peter Sloterdijk, la historia bíblica de la Torre de Babel, los acontecimientos históricos del siglo XX y otros enfoques intelectuales constituyen los puntos de partida para una reflexión crítica sobre el modernismo temprano, con la que Dugdale nos invita a repensar esta época.


La Torre de Babel ocupa un lugar preponderante en la historia del arte y la arquitectura, ya sea como tema del cuadro de Pieter Bruegel el Viejo de 1565 o como la torre principal en el corazón de la ciudad hiperindustrial de Metrópolis (1927) de Fritz Lang. También es protagonista en la literatura moderna y contemporánea: el enigmático (y arquitectónico) relato corto de Jorge Luis Borges, «La biblioteca de Babel» (1941); La construcción de la Torre de Babel (1990) de Juan Benet; y «Torre de Babilonia», el relato que abre la antología de Ted Chiang, Historias de tu vida y otras (2002). En todos estos ejemplos, las convenciones arquitectónicas de estructura y forma se convierten en metáforas de los límites del lenguaje y el conocimiento. La importancia de la Torre para el público contemporáneo de la arquitectura está implícita, quizá incluso implícita. Puede que no nos imaginemos los edificios monumentales e insondables de Bruegel o Borges cada vez que nos topamos con textos arquitectónicos densos y prolijos, pero sí nos hace preguntarnos si la Arquitectura con mayúscula es una especie de torre de Babel desgarrada por puntos de vista contradictorios sobre quién diseña los edificios y para quién.



Arquitectura después de Dios: Babel resurgente , de Kyle Dugdale. Birkhäuser, 440 páginas,

Una sensación similar de desconcierto y pérdida se percibe en las páginas de *Arquitectura después de Dios: Babel resurgente*, de Kyle Dugdale . Es el segundo libro de la serie *Explorando la arquitectura* de Birkhäuser, dedicada a fomentar nuevas direcciones en la investigación arquitectónica. En sus páginas, los lectores descubren la firme convicción de que la arquitectura nos ha fallado en gran medida a nivel espiritual , que ha perdido su autoridad moral. Para Dugdale, la Torre de Babel es una poderosa metáfora arquitectónica que encarna las diversas desafecciones y desencantos que subyacen al modernismo arquitectónico. Si bien el movimiento moderno surgió como una forma de integrar el arte y la arquitectura en el tejido social, se vio comprometido durante el período de entreguerras debido al auge del nacionalismo y la militarización.
Esta narrativa no es desconocida. 






Numerosos historiadores han considerado cómo el colonialismo y la guerra mundial se ajustaban bastante bien a los objetivos del Modernismo. Dugdale adopta un enfoque distinto, buscando las raíces literales de esta desalineación en sus orígenes, en los puntos de partida espirituales y sagrados de la arquitectura. En este sentido, el libro consta de dos micronarrativas, entrelazadas como los hilos de una doble hélice. La primera es un análisis teórico y arquitectónico de la Torre de Babel. El rigor de Dugdale se manifiesta aquí al guiar a los lectores a través de las diversas historias sobre los orígenes de la Torre, desde la Antigüedad en adelante. Profusas ilustraciones muestran también cómo los primeros escritores y cronistas de arquitectura moderna, desde Athanasius Kircher hasta Johann Bernhard Fischer von Erlach, imaginaron el edificio. Sin embargo, el punto culminante es una interpretación arquitectónica asombrosa y fascinante del Libro del Génesis. Esto no es una mera equiparación entre lenguaje y construcción, sino un argumento magistral que concibe el Antiguo Testamento como una suerte de manual arquitectónico. Gracias a la exposición rigurosa y minuciosa de Dugdale, las lecciones arquitectónicas que se extraen del Génesis se vuelven más claras; incluso se demuestra la importancia de los muros y las divisiones en la creación de Adán y Eva. Todo esto es preliminar y sirve de telón de fondo para las reflexiones del autor sobre cómo la Torre de Babel ha perdurado en el imaginario moderno.



La ciudad de los pasos (Die Stufenstadt) de Uriel Birnbaum de Der Kaiser und der Architekt (1924).

¿Por qué, entonces, insiste Dugdale en que la Torre de Babel no fue persistente , sino más bien (como indica el subtítulo del libro) resurgente ? La respuesta reside, en parte, en su segunda micronarrativa: un análisis detallado de un texto poco conocido, El káiser y el arquitecto (1924), del pintor austriaco Uriel Birnbaum, una figura prácticamente ausente de la historia de la arquitectura. Dugdale interpreta el relato de Birnbaum como una enérgica respuesta al secularismo y al paganismo que asociaba con el expresionismo alemán. Hijo de Nathan Birnbaum, uno de los fundadores del sionismo, los viajes arquitectónicos del propio Birnbaum se presentan como un contrapunto a la amistad del arquitecto Erich Mendelsohn con el futuro presidente israelí Chaim Weizmann y su fascinación por los escritos del filósofo Martin Buber. Al igual que Las ciudades invisibles de Italo Calvino , El káiser y el arquitecto presenta una serie de metrópolis imaginarias, todas pintadas por Birnbaum imitando las vidrieras de las catedrales góticas. Y, como la Torre de Babel, la obra de Birnbaum también fue objeto de malinterpretaciones y rechazo. Sus libros fueron utilizados (y malinterpretados) con fines ulteriores, lo que dio lugar a la devoción deshumanizada que exhibieron las multitudes durante la Catedral de la Luz de Albert Speer en los terrenos del Zeppelin en Núremberg.

Existen otras maneras de describir cómo la excelente obra de Dugdale , *Arquitectura después de Dios*, identifica paralelismos entre la arquitectura y la religión. El libro comienza con una vívida descripción de los objetos expuestos en la Biblioteca de Libros Raros y Manuscritos Beinecke de Yale, donde la ambición curatorial y las estrategias de colección transforman un emblemático edificio modernista en un relicario. Y luego está la propia exclusión de Uriel Birnbaum del canon arquitectónico. Los lectores ya conocen los orígenes eclesiásticos de «canon» y «canónico», palabras que se utilizaban para elevar a personas extraordinarias a la inmortalidad, y que ahora se emplean para encubrir a arquitectos y pensadores con un manto de adulación profesional. Este es un libro para todo tipo de lectores, como deja claro Dugdale, pero está impregnado de una convicción poco común en la literatura arquitectónica actual. Es, además, un libro profundamente personal; Dugdale busca comprender su propia trayectoria en la arquitectura y desea que los lectores lo acompañen en este viaje.





Máquinas y babeles
Two Architectural Genealogies


Fuego, nidos, madrigueras, árboles, cabañas elementales, máquinas, babeles: a la arquitectura se le han buscado genealogías metafóricas que en su mayor parte han quedado desacreditadas pero que no han perdido su fuerza evocadora, hasta el punto de que la noción de ‘origen’ siga teniendo buena salud y resulte incluso fructífera. Lo demuestran los dos excelentes títulos con los que se ha inaugurado la colección Exploring Architecture: Inhabited machines: Genealogy of an Architectural Concept y Architecture After God: Babel Resurgent.

Construida sobre un portentoso acopio de fuentes, y excelentemente ilustrada, Inhabited Machines, de Moritz Gleich, aborda la «prehistoria de la modernidad» a través de la cultura tecnológica de la primera mitad del siglo xix, y lo hace utilizando la máquina como elemento conductor. Su enfoque no tiene que ver ni con los relatos ‘a lo Giedion’ que hicieron de los nuevos materiales y estructuras el sostén de las formas modernas, ni con otras aproximaciones culturalistas que han pensado la máquina en cuanto metáfora de la arquitectura, tal y como se ha ensayado en La ley del reloj (véase Arquitectura Viva 188). Más materialista, Gleich postula que las máquinas convirtieron los edificios en artefactos integradores, máquinas de máquinas, que supieron dar respuesta a inquietudes minoritarias que se convertirían en fundamentales, como el hábitat o el confort.









En su empeño, el autor explora los manuales del warming & ventilating a cargo de personajes como Chabannes, Strutt o Boswell Reid; indaga en todo tipo de patentes, y despieza informes sociales, para trazar una historia que comienza con «el descubrimiento del aire» —ventilación artificial y sistemas de calefacción centralizados—, avanza profundizando en la dimensión ‘moral’ del asunto —planes de reforma, prisiones panópticas, escuelas y centros psiquiátricos— y desemboca en el concepto de confort abordado desde el lado higienista —vivienda social, arquitectura sanitaria— pero también desde el lado placentero a través de personajes como Loudon y Daly, a los que Gleich denomina «Ambassadors of Amenity».

No es la primera vez que se estudian estas cuestiones, y el lector avisado recordará los textos de Bruegmann, Banham, Fernández-Galiano y Osman, así como la Historia medioambiental de la arquitectura de quien esto escribe. Por otra parte, el libro de Gleich no puede ser exhaustivo y deja fuera temas importantes, como la crisis simbólico-estética que supuso la irrupción de las nuevas tecnologías, o el problema de determinar si el warming & ventilating fue en verdad la prehistoria de la modernidad o más bien el canto de cisne de la tradición miasmática de la arquitectura. Pero esto no quita para que Inhabited Machines sea una aportación fundamental al estudio del cada vez menos denostado siglo XIX y al conocimiento de los orígenes medioambientales de la modernidad.

Muy distinta es la noción de origen que maneja Kyle Dugdale en Architecture After God, un volumen donde se ejerce cierta prospección histórica a lo Warburg para indagar en la Nachleben —supervivencia— de un tema o motivo que es a la vez religioso, ideológico y estético: Babilonia y la torre de Babel.

Sostenido en un apabullante material y en un modo brillante de moverse entre disciplinas, el trabajo de Dugdale podría evocar al lector español títulos recientes como Noé en imágenes (véase Arquitectura Viva 252). Pero no es el caso, pues, más allá de las metáforas bíblicas, Architecture After God inscribe el mito de Babel en un marco temporal determinado pero poco previsible: aquella Alemania de entreguerras donde se buscaron utopías allende Dios en las que siguió presente la memoria de los mitos bíblicos.


Aunque por el libro no dejen de desfilar personajes apasionantes como como Spengler, Taut, Albert y Lang, su protagonista es Uriel Birnbaum, artista ‘menor’ que el talento para la evocación de Dugdale convierte en referencia por la que pasan todas los milenarismos de una época tan interesante como oscura.


El regalo de Babel
Por
Kyle Dugdale
https://www.academia.edu/19562381/Babels_Present

Introducción 
Génesis 10 revela que después del Diluvio la raza humana se dividió por etnias. geografía, lengua y política según Génesis 10:32. Esto fue lo directo como resultado de la intervención soberana del Señor en la Torre de Babel y la dispersión de Rebelión de la raza humana, inspirada por Satanás, contra su soberanía. Según Génesis 11:1-9. Estos versículos nos registran la “razón” de la división de las naciones y multiplicidad de lenguas, dialectos y culturas que existen en el mundo hoy. También nos dicen que el Señor estableció “nacionalismo”, mientras que Satanás promueve el “internacionalismo”. El término “Torre de Babel” no aparece en la Biblia, pero se usa popularmente. para la estructura del zigurat construida en la llanura de Sinar, donde los descendientes de Noé Emigraron y se asentaron después del Diluvio. El nombre “Babel” no tiene ninguna relación con el hebreobalal“Él estaba confundido” y su significado es de hecho patente en su forma asiria,Bab-ili“la puerta de Dios”. La sílaba final, `elEn hebreo, es común a todas las lenguas semíticas y significa “dios”. mientrasbebéEs bien conocido en asirio, árabe, arameo y hebreo tardío. En Génesis 11:9, Moisés recurre a un juego de palabras, es decir, a una ironía verbal. Babel, por lo tanto, se convirtió en sinónimo de la confusión causada por el idioma. barreras, que Dios impuso a la raza humana debido a su orgullo y arrogancia al intentar establecer un gobierno mundial y una religión estatal que Honraría a la humanidad antes que a Dios y sería independiente de Él. Ahora bien, también debemos tener en cuenta el hecho de que Génesis 10:8-12 y Génesis 11:1- 9 van juntos y, por lo tanto, deben leerse como dos paréntesis y cuando se hace así Vinculan a Nimrod con esta rebelión de la Torre de Babel. Génesis 10:8 Cus engendró a Nimrod("rebelde"); se convirtió en un poderoso en la tierra. 9 Fue un poderoso cazador delante del SEÑOR; 




Por eso se dice: «Como Nimrod, poderoso cazador delante del SEÑOR». 10 El El comienzo de su reino fue Babel, Erec, Acad y Calne, en tierra de Sinar. 11 De esa tierra salió hacia Asiria, y construyó Nínive y Rehobot-Ir y Calah 12 y Resen entre Nínive y Calah; esa es la gran ciudad. (NASB95) Ahora bien, Génesis 11:1-9 se divide en escenas en las que hay un cambio de actores, situaciones o Las actividades identifican: (1) Escena uno: La raza humana tenía un solo idioma y se asienta en las llanuras de Sinar, en Irak (11:1-2). (2) Escena dos: La ambición del ser humano carrera para establecer un gobierno y una religión mundial en oposición a Dios (11:3- a2017 Ministerios Bíblicos William E. Wenstrom, Jr. 1

4). (3) Escena tres: El decreto del Señor de confundir su lenguaje universal en orden para lidiar con su rebelión (11:5-7). (4) Escena cuatro: El Señor dispersa a los rebelión al confundir su lengua universal en muchas lenguas (11:8-9). Las dos primeras escenas enfatizan la humanidad y conducen a una escena central donde El Señor interviene. Las dos últimas escenas enfatizan la figura del Señor y describen... consecuencias de esta intervención divina. Ahora bien, Moisés emplea una estructura “quiástica” en hebreo para centrar la atención sobre el hecho de que el Señor es la razón de la Tabla de las Naciones en Génesis 10 y la división de los pueblos y la multiplicidad de lenguas en el mundo. De hecho, la Toda la estructura “quiástica” del pasaje expone la lucha entre lo humano raza y Dios. Revela la tensión entre la palabra del pueblo y la palabra del Señor. Cuando hablo de estructura “quiástica”, me refiero a una importante dispositivo estructural que se encuentra comúnmente en la literatura antigua llamado “quiasmo” o “quiasmo”, que es el uso de paralelismo invertido de forma y/o contenido que Se acerca y se aleja de un componente central estratégico. En su forma más general En este sentido, el quiasmo implica un paralelismo invertido entre dos o más personas. (sinónimas o antitéticas) palabras, frases o unidades de pensamiento correspondientes. Por ejemplo, el dicho “los ganadores nunca se rinden y los que se rinden nunca ganan” contiene esto. dispositivo: “Los ganadores [A] nunca abandonan [B] y los que abandonan [B'] nunca ganan [A']”. Se encuentra enApocalipsis 3:7: El que abre [A] y nadie cierra [B], y cierra [B'] y nadie abre [A']. Así pues, el “quiasmo” es una técnica que resalta los temas principales, invirtiendo las palabras. o eventos en cláusulas o secciones paralelas sucesivas.


Palabras del pueblo (11:1-4). AUn idioma y un vocabulario común (11:1). B“Venir” + 2 Cohortes (11:3). do“Construyámonos una ciudad, con una torre(11:4). D“¡Hagámonos un nombre!(11:4). mi“De lo contrario, nos dispersaremos por todo el mundo. faz de toda la tierra”(11:4). Palabras del Señor (11:5-9). A'Un pueblo y una lengua (11:6). B'“Venir” + cohortativo (11:7). DO'Dejó de construir (11:8). D'“Su nombre era Babel(11:9). MI'El Señor los esparció por toda la tierra. tierra (11:9). a2017 Ministerios Bíblicos William E. Wenstrom, Jr. 2


Analicemos la estructura “quiástica” de Génesis 11:1-9 en relación con la tensión entre la raza humana y el Señor. A“Toda la Tierra hablaba el mismo idioma y las mismas palabras.(11:1). B“Encontraron una llanura en la tierra de Sinar y se establecieron allí.(11:2). do“Se dijeron el uno al otro(11:3). D“Ven, hagamos ladrillos y quemémoslos bien.“ (11:3) mi“Una ciudad y una torre(11:4). incógnita“El Señor descendió(11:5) MI'“La ciudad y la torre(11:5) D'“Ven, confundamos su idioma(11:5). DO'“No se entenderán al hablar.” (11:7). B'“El Señor los esparció desde allí por toda la faz de la tierra. tierra(11:8). A'“El Señor confundió el lenguaje de toda la tierra.(11:9). Comparemos cada letra y, al hacerlo, veremos el contraste entre ellas. El Señor y la humanidad, y la tensión entre ambos. A/A' contrasta la idea de que todo el mundo hable un idioma universal con la confusión de este idioma universal en muchos idiomas diferentes. 'B/B' contrasta el deseo de la raza humana de permanecer consolidada en Shinar y el poder del Señor, que los dispersa. C/C' contrasta la fuerza de su unificación en oposición a Dios con su Comunicación fragmentada y segregación resultante. D/D contrasta la determinación de la raza humana de construir en oposición a Dios. versus la resolución de Dios de derribar. E/E contrasta los puntos de vista humano y divino hacia la ciudad y la torre. Desde la perspectiva humana, los rebeldes, la ciudad y la torre simbolizan la capacidad de la humanidad colectiva para desafiar la ley de Dios, mientras que desde lo divino Desde esta perspectiva, simbolizan la amenaza de la humanidad caída e independiente de Dios. El dominio de Satanás frente al dominio de Dios en el planeta Tierra. La estructura quiástica revela el tema de la inversión en torno al pivote, que es “El Señor descendió“ Todo en el pasaje gira en torno a “X”, donde el Señor se digna a mostrarse. y desciende para observar la ciudad y la torre y para frustrar este intento rebelde establecer, independientemente de Dios, un gobierno y una religión mundiales. Por lo tanto, a2017 Ministerios Bíblicos William E. Wenstrom, Jr. 3



La estructura quiástica de Génesis 11:1-9 enfatiza la razón (rebelión contra Dios) y causa (Dios) de la dispersión del pueblo, a saber, el Señor. Escena uno Génesis 11:1 En aquel tiempo toda la tierra hablaba una misma lengua y usaba el mismo idioma. palabras. (NASB95) Génesis 11:1 contiene la figura retórica llamada “metonimia del sujeto”. donde la tierra está destinada a sus habitantes; por lo tanto, podríamos traducir “todo tierra“como “cada uno de los habitantes de la Tierra”. “Entero“ es el adjetivoKol, que se utiliza en sentido distributivo significa “Todos y cada uno de ellos.” “Mismo idioma“significa que los descendientes de Noé estaban completamente unificados” por lenguaje y vocabulario, por lo tanto, sin barreras lingüísticas. “Las mismas palabras“ en hebreo significa literalmente “una palabra” y denota la El hecho de que todos y cada uno de los habitantes de la Tierra estuvieran unificados por el lenguaje y vocabulario y dialecto. Henry Morris escribe: “Esta facultad humana del habla y del lenguaje es verdaderamente de la Los atributos más asombrosos de la humanidad. El evolucionista es totalmente incapaz de explicarlos. el abismo insalvable que existe entre los balbuceos de los animales y el lenguaje humano. Se subraya la esencia única y fundamental del habla en la naturaleza misma del hombre. en la revelación de Dios al hombre a través de su Palabra. Cristo mismo es el viviente ¡Así es! «Dios nos ha hablado por medio de su Hijo» (Hebreos 1:2). No es exagerado decir que Esta fue la razón fundamental por la que el hombre fue creado con la capacidad de hablar y oír; es decir, en para que primero pudiera haber comunicación entre Dios y el hombre y, En segundo lugar, entre hombre y hombre. Pero cuando los hombres comenzaron a prostituir esta divinidad regalo para cooperar en la rebelión contra su Creador, de la manera más apropiada El juicio de Dios confundió sus lenguas y por ello los obligó a separarse de entre sí." Génesis 11:2 Y sucedió que, mientras viajaban hacia el este, encontraron una llanura en la tierra de Sinar y se estableció allí. (NASB95) “Viajó“ es el verboNASA`, lo que significa “quitar” las estacas que estabilizan un tienda de campaña es un término técnico para “desmontar el campamento” y presenta la imagen de personas “levantar las estacas” de sus tiendas para poder viajar y representa el descendientes de Noé como errantes inquietos. “Este”: (1) Preposiciónmínimo(2) Sustantivoqedhem. La preposiciónmínimosuele significar “de”, indicando así que la gente Viajaron desde el este, lo que sugiere que después de migrar desde Ararat en Armenia a2017 Ministerios Bíblicos William E. Wenstrom, Jr. 4


Habrían tenido que viajar muy lejos, al sureste. 1 en la región de Persia, ahora conocida como Irán y desde allí se dirigió hacia el oeste, a Mesopotamia, que ahora es Irak. Pero el uso de esta preposiciónmínimoEn Génesis 2:8, 3:24, 12:8 y 13:11 se indica que “hacia el este” debe ser la traducción correcta, ya que “hacia el este” incluiría hacia el sureste, y esto se confirma por el hecho de que Babilonia, la tierra de Sinar Se encuentra al sureste de Ararat. “Encontró“ es el verbomatsa, lo cual, en contexto, se refiere al hecho de que la gente Involuntariamente “descubrieron” o “se toparon” con la tierra de Sinar, ya que no Conocen su existencia porque el mundo postdiluviano aún estaba inexplorado. “Plano“ es el sustantivobiq'ah, que se refiere a una “amplia llanura” que era fértil y Sería atractivo establecerse allí. La frase “la tierra de Sinar“define exactamente dónde en el este el Los descendientes de Noé se asentaron, concretamente, en la región sur de Mesopotamia. al sur de Bagdad, en Irak. Escena dos Génesis 11:3 Se dijeron el uno al otro: «Vamos, hagamos ladrillos y quemémoslos». “Y usaron ladrillo en lugar de piedra, y alquitrán en lugar de piedra.” mortero. (NASB95) “Venir“ es el verbotener, que aparece tres veces en Génesis 11:1-9, y es Se atribuye al pueblo dos veces en Génesis 11:3-4, donde expresa el deseo de que las personas sean independientes de Dios y se glorifiquen a sí mismas, mientras que en Génesis 11:7 expresa el deseo de la Trinidad de dispersar esta rebelión. En Génesis 11:3-4, el verbo expresa la resolución rebelde del pueblo de actuar independientemente de que Dios se manifestara en la construcción de la ciudad de Babilonia y una torre, que construyeron como monumento para honrarse a sí mismos y rendir culto a los creación en lugar de honrar y adorar a Dios. 




Merrill F. Unger hace los siguientes comentarios sobre el material para construir La Torre de Babel: “El suave lodo aluvial del valle del Tigris-Éufrates, Ya fuera horneado al sol o en el horno, ofrecía una fuente fácil y económica de material de construcción. Era un sustituto de la piedra y mucho más abundante. 2 Henry M. Morris hace los siguientes comentarios sobre el material de construcción para La Torre de Babel: “La forma de construcción más común en la antigüedad era Al parecer, se utilizaba piedra con mortero de arcilla. Cuando se usaban ladrillos, como en Egipto. En Asiria, simplemente se secaban al sol. La construcción babilónica era más resistente. y más duradero, por lo que el escritor le dedicó especial atención. Tratado en horno. 1 El Registro del Génesis, página 267 2 Comentario del Antiguo Testamento de Unger, página 51 a2017 Ministerios Bíblicos William E. Wenstrom, Jr. 5

Se utilizaron ladrillos en lugar de piedra y betún en lugar de mortero. Este “lodo” era Probablemente material alquitranado procedente de los abundantes pozos de asfalto en el Tigris-Éufrates. valle. La arqueología ha revelado que este tipo de ladrillos cocidos en horno y asfalto La construcción era común en la antigua Babilonia. 3 Génesis 11:4 Ellos dijeron: «Vamos, edifiquémonos una ciudad y un templo». torre cuya cima llegará hasta el cielo, y hagámonos un nombre,




 De lo contrario, seremos dispersados ​​por toda la faz de la tierra. (NASB95) La ambición de Nimrod era construir un gobierno y una religión mundiales que fueran independiente de Dios y trajo gloria y honor a los hombres en lugar de a Dios y adoraban a la criatura en lugar del Creador y, para que esta ambición fuera Se dieron cuenta de que dos factores eran esenciales: (1) Geográfico: Nimrod necesitaba un centro donde la gente podría reunirse para expresar su unidad de propósito para construir este gobierno mundial y religión, por lo tanto, leemos:Ven, construyamos para nosotros mismos un ciudad(2) Psicológico: Nimrod necesitaba una motivación para alentar e inspirar a su seguidores y esto sería proporcionado por la frase “Hagámonos para nosotros mismos un nombre“ “Ciudad“ es el sustantivo `ir, que se refiere a una ciudad fortificada que tenía su propio rey con pueblos de los alrededores. 

Ninguno de nuestros términos modernos como ciudad, pueblo o aldea transmite adecuadamente la esencia de significado o la imagen mental que contiene esta palabra. No solo hay una diferencia Entre la ciudad moderna y la antigua, existían diferencias entre la antigua las propias ciudades, lo que dificulta aún más su definición. La principal distinción entre una ciudad y un pueblo es que la primerair generalmente tenía una muralla y la frecuente referencia a la “puerta” de la ciudad donde La celebración de actos gubernamentales subraya el carácter amurallado de las ciudades. A menudo se menciona a los ancianos de las ciudades que desempeñaban algunas funciones gubernamentales. Ya en tiempos de Gilgamesh, las ciudades de Mesopotamia contaban con un consejo de ancianos cuyos El rey debía consultar antes de comenzar una guerra. 



Las aldeas se encontraban en una zona agrícola adyacente a una ciudad y, a su vez, dependían de ellas. dependía de la ciudad para su protección. En el mundo antiguo, la ciudad era principalmente destinado a fines religiosos y públicos o reuniones. Por lo tanto, en base a significado de esta palabrairEn hebreo, sabemos que esta ciudad que Nimrod y su Los seguidores decidieron construir una muralla que la rodearía, fortificándola con las aldeas circundantes. y una zona agrícola adyacente, y se destinaría a fines religiosos y públicos. La construcción de esta ciudad habría tenido lugar después de un consejo de ancianos que Nimrod presidía y sería el centro o punto de encuentro de este mundo único. gobierno y religión. 3 Diluvio Universal, página 268 a2017 Ministerios Bíblicos William E. Wenstrom, Jr. 6

“Torre“ es el sustantivomighdal, que se deriva del verboGadhal, "ser «grande» y no se refiere a las torres de vigilancia defensivas de piedra de Canaán, sino más bien al zigurat mesopotámico. El término “zigurat” proviene del términoziqqurratu, que aparentemente significa “pico”, o el punto más alto de una montaña y eran enormes y elevadas, de ladrillo macizo, escalera estructuras y en la cima, había un lugar para adorar a las estrellas del firmamento. El universo y los ángeles caídos. Según todos los testimonios, y a juzgar por las ruinas existentes de los diversos En esos países, los edificios, las torres babilónicas siempre eran rectangulares, construidas en etapas, y provistas de una pendiente ascendente que continuaba a lo largo de cada lado hasta la cima. Dado que allí se realizaban ceremonias religiosas, generalmente eran Coronada por una capilla en la que se guardaban objetos o imágenes sagradas. 4 La Torre “no” se construyó como protección contra otra inundación, ya que si la La gente quería evitar otra inundación, por lo que se habrían asentado en una zona montañosa. área, sino que la gente construyó la torre para traer gloria y honor a ellos mismos, para deificarse y expresar su independencia de Dios. Henry M. Morris, 




“La gran torre dominaría la ciudad, ambos Arquitectónica y culturalmente, serviría como punto focal de la política y la vida religiosa de la población, y sería un símbolo de su unidad y fortaleza." 5 Hay muchos zigurats en Babilonia, pero el que se considera la torre de Babel de su antigua ciudad se llama “El Templo de la Fundación del Cielo y La Tierra”, a la que Nabucodonosor llamó “la torre de Babilonia”. Esta estructura estaba situada en la parte sur de la ciudad, no lejos de... margen derecha del Éufrates y estaba dedicada al dios de Babilonia, Marduk. Si Si quitas la primera consonante del nombre de Nimrod y tomas las demás, MRD, lo harás. tienen la raíz básica del dios de Babilonia, cuyo nombre era Marduk, y quien La mayoría de los eruditos se identifican con Nimrod. Por lo tanto, el “Templo de la Fundación de «Cielo y Tierra», que se encuentra en la parte sur de la ciudad de Babilonia. y fue llamada la “torre de Babel” por Nabopolasar y Nabucodonosor. dedicado a Marduk, que era Nimrod. La tradición judía sugiere que la torre fue destruida por fuego del cielo y Algunas leyendas cuentan que fue derribada por fuertes vientos, pero más de Probablemente, la construcción de la ciudad se reanudó en alguna fecha posterior. La construcción de la ciudad se detuvo con el establecimiento de múltiples idiomas. lo cual provocó la partida de sus habitantes, pero cuando la población aumentó Una vez más, la construcción de la ciudad continuó, con el resultado de que Babilonia finalmente 4 La Enciclopedia Bíblica Estándar Internacional, volumen uno, página 383 5 Registro del Génesis, página 269 a2017 Ministerios Bíblicos William E. Wenstrom, Jr. 7



se 
convirtió en la ciudad más grande del mundo antiguo. Lo mismo ocurre con torre, que fue restaurada por Nabopolasar (625-605) y Nabucodonosor II (604-562). La frase preposicional “al cielo“expresa el deseo del pueblo de competir con Dios tal como Satanás lo ha intentado. La ambición del pueblo no es honrar y glorificar al Señor, sino más bien glorificarse y honrarse a sí mismos como lo indican las frases:Ven, construyamos para nosotros mismosuna ciudad," y "Hagámonoslo nosotros mismosun nombre“ La frase “hagámonos un nombre“expresa el deseo del pueblo” adquirir fama o reputación en el sentido de que, al construir esta ciudad y torre, Encontrarían significado, seguridad, plenitud e inmortalidad. La gente creía erróneamente que encontraría significado, seguridad, plenitud en la vida e inmortalidad en la construcción de esta ciudad y torre. Una de las razones para la construcción de la ciudad y la torre fue el deseo de se aferran juntos como lo indica la oración, “De lo contrario, nos dispersaremos. en todo el mundo“ No querían dispersarse porque tenían miedo y estaban Tenían miedo porque no confiaban en Dios, y no confiaban en Dios porque... no conocen a Dios. Debemos recordar que el Diluvio cambió la faz y las características de la Tierra. drásticamente. Climatológica y topográficamente, el mundo postdiluviano era radicalmente diferente del mundo antediluviano. Las montañas deben haber crecía a mayor altura y se volvía más inhabitable. El mundo antediluviano tenía un aspecto uniforme y Temperatura agradable, pero el mundo post-diluviano no. Ahora bien, en el período posterior se produjeron tormentas y diferencias de temperatura extremas. Mundo diluviano. La maldición de la tierra debió de manifestarse con mayor severidad. 





La tierra era un lugar aterrador y se necesitaba fe en Dios para aventurarse a ella. Ni él ni la gente tenían fe en él. Lo que había ocurrido entre la gente era que temían no ser por eso. Temían que, si se mudaban del fértil valle de Sinar, sobrevivirían. Dios ya no los cuidaría. No confiaban en su pacto. no solo hecho con Noé, sino también con sus descendientes, a quienes Él jamás volvería a destruir. la tierra con un diluvio. No querían honrar Su Nombre, sino reemplazar lo hicieron con los suyos, y no se les ocurrió confiar en Él para que los mantuviera con vida. Al intentar construir esta ciudad y torre, intentaban encontrar su Su propia seguridad en lugar de encontrarla en Dios. Creían que eran completamente por su cuenta porque no tenían fe en Él y no Tened fe en Él porque no conocían a Dios. a2017 Ministerios Bíblicos William E. Wenstrom, Jr. 8

Estas personas pensaban que si no se cuidaban a sí mismas, nadie lo haría. De otro modo lo haría, y ciertamente no Dios, que había destruido a millones de personas en el inundación. Por lo tanto, entraron en temor, preocupación y ansiedad y actuaron en consecuencia. temores al construir esta ciudad y torre. Construyeron esta ciudad y torre en la incredulidad, lo que significa que no confiaban en Dios. Él los cuidaría, pero no confiaban en Él porque no conocían a Dios. o comprender quién y qué es Él. Construyeron la ciudad de Babilonia y la Torre de Babel, debido al miedo, que es un gran motivador y una herramienta utilizada por Satanás para esclavizar a la gente a su sistema cósmico. El Señor Jesucristo vino a liberarlos. la raza humana liberada de esta esclavitud. El pecado de estos constructores de la ciudad de Babilonia y la Torre de Babel fue “No” desobedecer el mandato de Génesis 9:1 y 7 de ser fecundos y multiplicarse y llenar la tierra, lo cual son más bendiciones que brindan la capacidad de procrear en gran abundancia. números en lugar de órdenes. La superpoblación de la tierra se produciría mediante la procreación en gran número. y no mediante dispersión o, dicho de otro modo, estableciendo distancia geográfica entre uno mismo y la propia familia. Esparcir no es equivalente a llenar, y por eso los constructores.






Los habitantes de la torre de Babel y de la ciudad de Babilonia no desobedecieron a Dios al fracasar. esparcir por toda la tierra. El gran pecado de los constructores de la ciudad de Babilonia. y su torre era maligna, lo cual es independencia de Dios y se originó con Satanás en la eternidad pasada. Era su falta de confianza en Él y su deseo de encontrar la plenitud. ¡Seguridad, importancia e inmortalidad aparte de Él, eso desagradó a Dios! Génesis 11:3-4 registra la actitud independiente de este templo-torre y ciudad. constructores. Lo que dice la gente suena familiar. La frase “nos deja“ hace eco de los cinco “yo quiero” de Satanás en la eternidad pasada que están registrados en Isaías 14:12- 14. Aunque no se le menciona específicamente en Génesis 11:1-9, Satanás es el enemigo invisible de Dios que está entre bastidores instigando e inspirando esto intento de toda la raza humana de vivir independientemente de Dios formando un solo mundo gobierno en oposición a Él. Como ya hemos señalado, Nimrod, que era descendiente de Cam, lideraba este la rebelión en la Torre de Babel. Evidentemente, Satanás intentó sacar provecho de la situación. defecto de carácter en los camitas, que se manifestó por primera vez en su padre Cam. El carácter de Él queda registrado en Génesis 9:24-27, donde no logró encubrir su padre, Noé, la desnudez y en cambio se lo contó a sus hermanos, lo cual fue un acto de rebelión contra la autoridad de su padre. Este acto de rebelión provocó que Noé maldijera a Canaán, el hijo menor de Cam. Satanás tenía influencia entre los descendientes de Cam y, en particular, con Nimrod. a quienes había devorado como león rugiente. Satanás intentaba unificar a todos. a2017 Ministerios Bíblicos William E. Wenstrom, Jr. 9


la raza humana bajo un gobierno opuesto a Dios e independiente de él, liderado por un hombre que se inspira en sí mismo. Como veremos, Satanás fracasó en este intento, pero tendrá éxito con el anticristo. durante el período de la Tribulación. Dios quiere que la raza humana se una en depender de Él y adorarlo en lugar de ser independientes de Él y adorar a la criatura o creación para la cual se diseñó la Torre de Babel este propósito idolátrico. Como también señalamos en Génesis 10, Nimrod es un tipo de Anticristo, lo que significa que él presagia el “hombre sin ley¿Quién gobernará una confederación de diez naciones? constituyendo un Imperio Romano revivido que será destruido por Jesucristo en Su Segundo advenimiento. La construcción de la ciudad de Babilonia y la Torre de Babel fue un intento de establecer un gobierno o imperio mundial que estuviera bajo el mando de un solo hombre, Nimrod, con una religión de Estado, lo cual presagia el gobierno mundial y la religión de Estado. que estará bajo el dominio del Anticristo durante la Tribulación. Por lo tanto, los constructores de La ciudad de Babilonia y su torre representaban a personas que no confiaban en Dios y buscaban vivir independientemente de Él. Así que, en efecto, al construir esta ciudad y torre, estaban diciendo: “Dios, no lo hacemos”.



Confianza, ni te necesitamos, lo haremos solos sin ti y estableceremos un gobierno, con nuestra religión y nuestro propio gobernante que nos guíe.” Al construir la Torre de Babel, la raza humana buscaba encontrar significado, seguridad y plenitud aparte de Dios. Por lo tanto, si el Señor no confundir el lenguaje universal de la raza humana, lo que resultó en la división de Si la raza humana se hubiera distribuido geográficamente de tal manera que no habrían visto su necesidad de Él. y la seguridad y la plenitud que solo Él puede brindar. Estos constructores de ciudades postdiluvianas en Génesis 11:1-4 retoman donde los antediluvianos Los constructores de ciudades liderados por Caín en Génesis 4:17 quedaron inconclusos. Ambos construyen una ciudad para establecer seguridad y una existencia significativa independiente de Dios según una comparación de Génesis 4:17 y 11:4. Escena tres Génesis 11:5-6 trata sobre la evaluación del Señor de la situación en la Torre de Babel, donde Nimrod lideraba una rebelión contra Dios formando un mundo único. gobierno y religión estatal simbolizados por la Torre de Babel. Génesis 11:5 El SEÑOR descendió para ver la ciudad y la torre que los hijos de los hombres habían construido. (NASB95) “Caballero“ es el nombre propioYahvé, que el nombre personal de Dios enfatizando la “inmanencia” de Dios, lo que significa que Él se involucra en y a2017 Ministerios Bíblicos William E. Wenstrom, Jr. 10


Se ocupa e interviene en los asuntos de los hombres mientras queDios, “Dios“ enfatiza el carácter trascendente de Dios. Por lo tanto, en Génesis 11:5, tenemos el términoYahvé, “Caballeroempleado por Moisés, bajo la inspiración del Espíritu Santo, para enfatizar la preocupación de Dios para la raza humana y que Él interviene en los asuntos de los hombres en el planeta Tierra. La frase “El Señor descendió para veres un “antropopatismo” donde el La acción humana de ver se atribuye a Dios, quien es omnisciente y omnipresente en con el fin de apelar a nuestra perspectiva humana y enseñarnos acerca de Dios. interés, implicación e intervención en los asuntos de los hombres. La acción humana de ver se atribuye al Señor, aunque la divinidad no poseer la vista para transmitir la actitud del Señor hacia la raza humana que se están rebelando contra Él al construir la Torre de Babel en términos que el lector puede comprender. El Señor sabía que la raza humana estaba unida en la construcción de la ciudad. de Babilonia y su torre en rebelión contra Él, puesto que Él es omnisciente. Él conoce perfectamente, eternamente y simultáneamente todo lo que es cognoscible, tanto el lo real y lo posible y, por lo tanto, posee todo el conocimiento de cada acontecimiento en la vida humana y Historia de los ángeles. Por lo tanto, el Señor no se estaba enterando por primera vez de la Torre de Rebelión de Babel, más bien la frase “El Señor descendió para ver“es un El antropopatismo habla de la “inmanencia” de Dios, lo que significa que Él implica Se involucra en los asuntos de los hombres, se preocupa por ellos e interviene en ellos. La frase “El Señor descendió para ver“no” es una teofanía, que es una Manifestación visible o auditiva del Hijo de Dios, puesto que no tenemos al Señor no manifestándose a los miembros de la raza humana, sino más bien es un El antropopatismo enfatiza que Dios interviene en los asuntos humanos. carrera. 




La frase “los hijos de los hombres“es la expresión hebreab mi norte mi ha'adham, "el “Hijos de Adán” enfatiza que la raza humana, aunque unida en un solo propósito, Rebelándose contra Dios, estaban las criaturas cuya vida biológica estaba compuesta de polvo de la tierra (Gén. 2:7; 3:19; 6:2) y no eran más que mortales frágiles y débiles. Así pues, el hecho de que esta rebelión unificada de seres humanos intentara deificar El hecho de que ellos mismos vivieran independientemente de Dios no le hizo sentir amenazado. cualquiera, puesto que Él sabía, por supuesto, que sus criaturas están compuestas de alma y vida la vida biológica, esta última frágil, débil y temporal. En lugar de que Dios permitiera que la rebelión de los hombres siguiera su curso como lo hizo, En el caso de los antediluvianos, Dios interviene y toma las riendas de la situación y impediría que la rebelión siguiera su curso. Lo haría confundiendo a los El lenguaje universal de la raza humana se ha transformado en una multiplicidad de lenguas. a2017 Ministerios Bíblicos William E. Wenstrom, Jr. 




Finalmente, durante el período de la “Tribulación” bajo el Anticristo, Dios permitirá que la rebelión de la raza humana para que siga su curso y les permita unificarse en rebelándose contra Él. Normalmente, el Señor permite que la humanidad y las naciones vivan de forma independiente. de Él sin interferencia de Él. Pero ha habido algunas ocasiones en los cuales los propósitos de Dios para la humanidad están tan en peligro que se requirió de Que Dios intervenga en los asuntos de los hombres y no permita que la raza humana sufra consecuencias de su independencia de Él, lo que se llama la “anulación” voluntad de Dios. La voluntad de Dios, en el uso común, se refiere a lo que Dios desea de un individuo o grupo en una situación particular. Los seres humanos y los ángeles tienen una voluntad libre. elegir obedecer la voluntad de Dios o rechazarla. Muchas cosas ocurren como resultado de la intervención angelical. y el libre albedrío humano actuando en contra de los deseos de Dios. En la eternidad pasada, Dios decretó que los ángeles y los seres humanos tendrían voluntad. y se les permitiría tomar decisiones contrarias a la voluntad soberana de Dios y sin comprometer la justicia de Dios. La voluntad soberana de Dios se ocupa de la función humana y angelical. la voluntad en tres sentidos: (1) La voluntad directiva de Dios: Lo que Dios desea de nosotros. (2) La voluntad de Dios Voluntad permisiva: Dios nos permite hacer lo que queramos. (3) Voluntad suprema de Dios: Dios no permitirá que nuestras decisiones negativas contra su voluntad tengan los resultados previstos. para protegernos de nuestra propia voluntad negativa y para preservar y perpetuar Su maravilloso plan. Estas tres categorías de lo divino describirán la manera en que Dios La soberanía controla la historia y se ocupa de la función humana y angelical. voluntad.




 Por lo tanto, en Génesis 11:5-9 vemos la voluntad suprema de Dios en acción. donde Dios “no” permite esta rebelión de la raza humana en la Torre de Babel para lograr los resultados previstos con el fin de proteger a la raza humana de su propio mal decisiones y para preservar y perpetuar Su propio plan para la raza humana. En Génesis 6, Satanás intentó impedir la encarnación del Hijo de Dios. Esto estaba ocurriendo, y entonces Dios intervino destruyendo a la raza humana y a los Nefilim. (mitad hombres, mitad ángeles) excepto Noé y su familia. En Génesis 11, a través de Nimrod, Satanás intentó unificar a la raza humana en rebelándose contra Dios e impidiendo que su reino se haga realidad en la tierra y, por lo tanto, en efecto, destronando a Dios como soberano de la tierra y, por ende, como un Como resultado, Dios intervino. En Génesis 6-9, vimos que Satanás fracasó en su intento de impedirlo. encarnación del Hijo de Dios porque Dios intervino y destruyó la tierra habitantes con el gran Diluvio, pero aquí en Génesis 11:1-9 vemos a Satanás intentando impedir el reino de Dios en la tierra y, por tanto, el reinado milenario de a2017 Ministerios Bíblicos William E. Wenstrom, Jr. 12

Cristo. Parece que Satanás vio en ese momento particular de la historia que no podía impidió la encarnación del Hijo de Dios y, por lo tanto, intentó impedir el reinado del Hijo de Dios encarnado, impidiendo que tenga lugar al tener a toda la raza humana unidos en un solo propósito: construir una sociedad autónoma y humanista que sea totalmente y completamente independiente de Dios. Satanás estaba diciendo, en efecto: “si no puedo impedir la encarnación del Hijo de Dios, “Entonces le impediré tener súbditos en la tierra.” “Había construido“ es el verbobanah, que está en perfecto (“persistente [presente] tiempo perfectivo), que representa que la construcción de la Torre de Babel comenzó en el pasado, pero continuó o persistió hasta el momento en que el Señor intervino. Génesis 11:6 El SEÑOR dijo: «He aquí, son un solo pueblo, y todos ellos son uno solo ... Tienen el mismo idioma. Y esto es lo que empezaron a hacer, y ahora nada. “Lo que se proponen hacer les será imposible.” (NASB95)






 La primera declaración del SeñorSon un solo pueblo“ enfatiza la unidad y propósito común que la raza humana tenía al intentar establecer una sociedad que era total y completamente independiente de Él. La segunda declaración del SeñorTodos hablan el mismo idioma.“ enfatiza que el lenguaje común de la raza humana es la “fuente” de su unidad y fuerza y ​​unidad, simbolizadas por la Torre de Babel. Henry M. Morris, “El problema, a juicio del propio Señor, radicaba en elunidadde el pueblo, una unidad que solo fue posible gracias a un idioma común.” 6 La tercera declaración del SeñorY esto es lo que empezaron a hacer y ahora Nada de lo que se propongan hacer les será imposible.“también indica que esto era solo el comienzo de la rebelión y el desafío de la raza humana hacia Él. y que a través de Nimrod tenían acceso a poderes demoníacos. El hecho de que nada fuera imposible para estos rebeldes constructores de torres indica que Nimrod, quien lideró esta rebelión, muy probablemente estaba poseído por el diablo o al menos inspirado por el diablo y, por lo tanto, tendría acceso a su potestades. Esto podría llevar a una repetición de las condiciones del período antediluviano y Dios no iba a permitir que esto sucediera. Si no estaba poseído por el diablo, Nimrod era Sin duda, inspirados por el diablo para instigar esta rebelión contra Dios. Más que Probablemente, Satanás le ofreció a Nimrod el gobierno de la tierra, tal como lo hizo con Cristo en Mateo 4 y, a diferencia de Cristo, él aceptó. En última instancia, durante el período de la Tribulación, el Anticristo será utilizado por el diablo para rebelarse contra Jesucristo e impedirle establecer su reino milenario reinar en el planeta Tierra. El propósito de Satanás para Nimrod era liderar esta rebelión de los La raza humana contra Dios. 6 El Registro del Génesis, página 273 a2017 Ministerios Bíblicos William E. Wenstrom, Jr. 13








La tercera declaración del SeñorY esto es lo que empezaron a hacer y ahora Nada de lo que se propongan hacer les será imposible.“indica que Toda la raza humana es injusta (Romanos 3:10) y está destituida de la gloria de Dios. Dios (Rm. 3:22) y desesperadamente malvado (Jer. 17:9). El hecho de que toda la raza humana posea la naturaleza pecaminosa del primer Adán y está esclavizado a Satanás, además de que poseen un idioma común. solo conduciría a que toda la raza humana viviera de forma independiente y en rebelión contra Dios, por tanto, nada malo sería imposible para el pueblo. El Señor expone el pecado y la maldad de los constructores de la Torre de Babel y ahora del Señor actuará en consecuencia en su juicio. Génesis 11:7 registra la intervención del Señor en la Torre de Babel. Génesis 11:7 “Ven, bajemos y confundamos allí su lengua, para que que no se entenderán el uno al otro.” (NASB95) “A nosotros“ es una referencia a la Trinidad, que es un término teológico técnico, que describe a Dios como uno en esencia, pero tres coiguales, co-infinitos y Personas coeternas, que son Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo. La declaración “Ven, dejémonos“expresa la unidad de propósito entre Dios y Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo, e indica que se están burlando. los consejos de Nimrod y la raza humana y su propósito unificado de establecer un sociedad independiente aparte de Ellos. La raza humana estaba unificada en propósito como como se indica en Génesis 11:3-4. Ahora bien, en Génesis 11:7, en contraste con la unidad de El propósito de la raza humana al rebelarse contra Dios reside en la unidad de propósito. entre los miembros de la Trinidad para dispersar esta rebelión. Fundamental para todo lo que estos constructores de torres rebeldes liderados por Nimrod eran Su capacidad para comunicarse entre sí era lo que hacían; por lo tanto, el Señor tomó les quitó esta capacidad de comunicarse entre sí para que no pudieran se entienden unos a otros y traman sus malvados planes contra Él. Bruce Waltke, “La ausencia de un idioma común conduce a la falta de un entendimiento común, lo que pone fin al proyecto.” 7 Las personas que no se entienden entre sí tienen dificultades para trabajar juntas. juntos. La confusión del lenguaje obstaculizó la proliferación del mal en el tierra. 

El mal es un sistema de pensamiento que se originó con Satanás y la esencia de que es la independencia de Dios. Un idioma común genera un entendimiento común; a esto se suma... El hecho de que toda la raza humana esté esclavizada al pecado y a Satanás, la proliferación del mal entre los miembros de la raza humana sería rápido y sin obstáculos, por lo tanto impidiendo que el conocimiento de Dios se difunda entre los miembros de la la raza humana, lo que resultará en la destrucción segura de la raza humana. 7 Génesis, un comentario, página 181 a2017 Ministerios Bíblicos William E. Wenstrom, Jr. 14

A menos que Dios intervenga y divida a la raza humana confundiendo o confundiendo. Nada detendrá su excesivo orgullo y autoconfianza. y el deseo de independizarse de Dios. Cruzarán los límites que Dios ha establecido. ha establecido para ellos. Vemos que los constructores de la Torre de Babel, liderados por Nimrod, están involucrados en megalomanía, querer ser como Dios, imitando así a Satanás, pero también vemos que Viven con miedo a separarse unos de otros y a tener que estar solos y vulnerables y teniendo que vivir sin la seguridad y protección mutua. La megalomanía de la raza humana ha producido a Hitler y Stalin y a dos Las guerras mundiales, que mataron a más de cincuenta millones de personas. El miedo de la raza humana Produjo personas inseguras, egoístas e inquietas involucradas en problemas sexuales y de drogas. adicciones, alcoholismo, suicidios e infelicidad general. 





Las Naciones Unidas son simplemente una expresión de esta megalomanía y miedo. Por lo tanto, la confusión de El lenguaje universal de la raza humana en la Torre de Babel era para el bien de la raza humana, puesto que una sociedad involucrada en el mal significa vivir apartada de Dios, es Totalmente inestable y autodestructiva. De hecho, que el individuo viva independientemente de Dios conduce al auto- El egocentrismo, el consumo y la codicia por lo ajeno dan como resultado... destrucción de la sociedad. Las Naciones Unidas jamás podrán curar los males del mundo ni traer la paz. y, por lo tanto, está condenado al fracaso. Solo Dios puede curar los males del mundo, que es El pecado, y esto lo hizo crucificando la naturaleza pecaminosa en la Cruz. Solo Jesucristo, el El Príncipe de Paz puede traer paz verdadera y duradera a este mundo (Efesios 2:14). “Bajar“expresa el deseo de la Trinidad de intervenir en los asuntos de la raza humana con el fin de interrumpir la proliferación del mal entre ellos, lo cual que conducen a su destrucción segura, de ahí la intervención de Dios en la Torre de Babel. La rebelión fue un acto de misericordia en favor de la humanidad. Por lo tanto, vemos en Génesis 11:7 dice que “la determinación divina contrarresta la voluntad humana”. 8 “Confundir“ es el verbobalal, lo que significa “confundir” o “desorientar” en el sentido de mezclar o combinar y se usa para referirse a Dios satirizando o parodiando el nombre Babel, que significa “puerta o residencia de los dioses”. Dios se burla de los esfuerzos de la raza humana por hacerse un nombre para ellos mismos mediante la construcción de este templo-torre. Bruce Waltke: “Los constructores de este templo-torre creen que llega hasta el cielo” pero es tan bajo que el Señor tiene que descender del cielo solo para verlo.” 9 8 Comentario de Unger sobre el Antiguo Testamento, página 52 9 Génesis, un comentario, página 178 a2017 Ministerios Bíblicos William E. Wenstrom, Jr. 15

Al confundir el lenguaje universal de la raza humana para que no Entenderse mutuamente, el Señor está tratando el meollo del problema en la Torre. de Babel, que es la “fuente” de su unidad y fuerza y ​​cuya unidad y La fuerza está simbolizada por la Torre de Babel. Su unidad solo fue posible si... mediante un idioma común. In Genesis 11:1-7,--------------

El capítulo 17 del Apocalipsis se referirá en ocasiones al Imperio Romano resurgido y en otras al El Anticristo, quien es su líder, y el contexto que determina cuál es la perspectiva. “La bestia“ en Apocalipsis 17:8 no se refiere al Anticristo sino al Resucitado El Imperio Romano, ya que se describe como poseedor de “siete cabezas”, que se refiere a seis Naciones gentiles del pasado y una por venir en el futuro. También se describe como teniendo "diez cuernos”, que se refiere a la confederación europea de diez naciones, también conocida como “la forma revivida del Imperio Romano”, cuya sede estará en Roma. Por último, se describe a la bestia como algo que existió en algún momento del pasado y entonces dejará de existir, pero volverá a existir en el futuro y luego desaparecerá hasta su destrucción final en el futuro. Apocalipsis 17:9 “Aquí está la mente que tiene sabiduría. Las siete cabezas son siete montes sobre los cuales se sienta la mujer, y son siete reyes; cinco Uno ya ha caído, el otro aún no ha llegado; y cuando llegue, deberá Quédate un rato más.” (NASB95) “Las siete cabezas son siete montañas“ se refiere a seis gentiles sucesivos Naciones en la historia y la que vendrá en el futuro: (1) Egipto (2) Asiria (3) Babilonia (4) Medo-Persia (5) Grecia (6) Roma (7) Imperio Romano revivido Tribulación. La historia enseña que los cinco reyes que han caído son Egipto, Asiria, Babilonia, Medo-Persa y Grecia, y el rey que permaneció en la época de Juan fue el romano. Imperio y el otro por venir es la forma revivida del Imperio Romano, que Juan dice que lo haráquédate un rato”, lo que se refiere a tres años y medio. Apocalipsis 17:11 “La bestia que era y no es, es también un octavo y es uno de los siete, y va a la destrucción.” (NASB95) “La bestia que era y no es, es también un octavo“ se refiere al hecho que la forma revivida del Imperio Romano adoptará la forma de un imperio dictadura y, con este cambio, convertirse en realidad en un octavo reino, un reino completamente nuevo y una forma de gobierno perversa, la forma blasfema que se ve en Apocalipsis 13. Apocalipsis 17:12 “Los diez cuernos que viste son diez reyes que no han sido traídos al cielo, sino que han sido traídos al cielo, y ... 









Sin embargo, recibieron un reino, pero reciben autoridad como reyes con la bestia para una hora. 13 Estos tienen un solo propósito, y dan su poder y autoridad a la bestia.” (NASB95) “La bestia«Esta vez se refiere al Anticristo, al hombre controlado por Satanás, y no a el Imperio Romano Revivido porque estamos hablando en el contexto de reyes o líderes. Apocalipsis 17:14 “Estos harán la guerra contra el Cordero, y el Cordero los vencerá, porque Él es Señor de señores y Rey de reyes, y esos Los que están con él son los llamados, los elegidos y los fieles. 15 Y les dijo a yo, 'Las aguas que viste donde se sienta la ramera son pueblos y a2017 Ministerios Bíblicos William E. Wenstrom, Jr. 47


multitudes, naciones y lenguas. 16 Y los diez cuernos que viste, y la bestia, estos odiarán a la ramera y la dejarán desolada y desnuda, y “Comerá su carne y la quemará con fuego.” (NASB95) Apocalipsis 17:16 enseña que el Anticristo y sus diez naciones europeas confederación, a la que los estudiosos de la profecía llaman “la Forma Revivida de la El Imperio Romano destruirá este sistema religioso apóstata para poder recibir culto mundial. Durante siglos, los reyes y la ramera han aparecido como amantes, pero en realidad se utilizaron mutuamente para lograr sus propios fines y ahora El sistema religioso habrá cumplido su propósito. Así pues, los diez reyes destierran y Destruir por completo a la ramera cuando su riqueza, edificios y propiedades sean Confiscó todo, asesinó a sus líderes y destruyó todo lo demás. Apocalipsis 17:17 “Porque Dios ha puesto en sus corazones el hacer cumplir su propósito al tener un propósito común y al entregar su reino a la bestia, hasta Las palabras de Dios se cumplirán. 18 La mujer que viste es la gran ciudad, que reina sobre los reyes de la tierra.” (NASB95) Según el versículo 5, la ciudad a la que se refiere es un misterio, no una ciudad literal, y todo El contexto del capítulo 17 apoya esta interpretación, ya que distingue entre La ciudad se identificaba con la mujer y el poder político se denominaba la bestia. y los diez cuernos. Sin embargo, es la gran ciudad, la ciudad madre, el arquetipo del mal. Sistema babilónico que se ha opuesto a Dios a lo largo de la historia. Apocalipsis 18 Apocalipsis 18 predice que la destrucción de Babilonia será definitiva y completa. y será destruida con fuego del cielo como Dios destruyó Sodoma y Gomorra (Ap. 18:18; 16:17-21). Apocalipsis 18 describe la destrucción de La Babilonia política y comercial, tal como se encarna en la ciudad de Babilonia, Cuartel general del Anticristo. Apocalipsis 17 describe a Babilonia en su forma misteriosa, como un sistema religioso o espíritu de falsa adoración, mientras que Apocalipsis 18 describe Babilonia como sistema político y comercial encarnado en una ciudad, la ciudad de La Babilonia del futuro. Apocalipsis 16:18-19 revela que la ciudad literal de Babilonia será destruida por un terremoto mundial. Este terremoto mundial es el resultado de la ejecución del juicio de la séptima copa. El juicio de la séptima y última copa está registrado en Apocalipsis 16:17-21 y se derrama en la atmósfera terrestre, resultando en un Terremoto sin precedentes, el más grande que jamás haya ocurrido en la Tierra desde la aparición del hombre ha estado en ello. Este terremoto mundial masivo reducirá las ciudades de los gentiles a escombros y cambiar la topografía de la tierra. Además, la ciudad de Babilonia será a2017 Ministerios Bíblicos William E. Wenstrom, Jr. 48




dividido en tres partes como resultado de este terremoto, como se indica en Apocalipsis 16:19, lo cual deja claro que esta ciudad será Babilonia, puesto que la copa del vino de Dios Una furia feroz se desata sobre esta ciudad. Esta ciudad de Babilonia, situada a orillas del río Éufrates, será reconstruida y será La capital del gobierno mundial final. La Babilonia mencionada en Apocalipsis 18. sin duda incluye una ciudad real que será reconstruida a orillas del Éufrates y es una sistema político-comercial que se convierte en el medio y la base de un nuevo mundo sistema religioso mediante el cual se adorará a la bestia (Ap. 13). La Babilonia de este capítulo sin duda incluye una ciudad real que será reconstruida a orillas del río Éufrates, en lo que hoy es Irak. J. Hampton Keathley III, al comentar sobre esto, escribe: “Algunos argumentan en contra de la reconstrucción de Babilonia y afirmar que no debemos tomar las referencias a Babilonia en El Apocalipsis se interpreta demasiado literalmente. Dicen que este capítulo se refiere a una Babilonia espiritual, una ciudad. que se convertirá en la encarnación de la antigua Babilonia, pero no será una representación literal. Babilonia. Afirman que Babilonia ya fue destruida y que el Antiguo Testamento La profecía nos enseña que nunca será reconstruida. Pero consideremos algunos hechos proféticos. acerca de Babilonia. (1) La Biblia predice que la destrucción de Babilonia será definitiva y completo (Jer. 50:35, 39-40; Isa. 13:1, 19-22). Estos versículos muestran que no más será habitada y su destrucción será como la de Sodoma y Gomorra con No queda absolutamente nada (Jer. 51:24-26). (2) Las Escrituras también predicen que La destrucción sería repentina y rápida (Jer. 51:8). (3) El Antiguo Testamento predice esto. La destrucción vendrá en el “Día del Señor” (Isaías 13:6-11; 13:1; 14:1-3; Jeremías 14:1-15). 50:1-6). (4) En el momento de su destrucción habrá una perturbación en el sol y luna (Isaías 13:10). (5)


La paz universal resultará de la caída de Babilonia. (Isaías 14:7-8). (6) Una interpretación literal de Zacarías 5:5-11 exige una restauración y reconstruyó Babilonia. Estos versículos tratan sobre la visión de Efa. Una mujer llamada La 'maldad' se ve sentada en una medida de efa, cubierta con una pieza redonda de plomo. Para un judío, un efa era el símbolo perfecto del comercio y la mayor cantidad de áridos. medida de los judíos. El efa es entonces llevado por dos mujeres con alas de cigüeña 'para construirle una casa en la tierra de Sinar' (la tierra de Babilonia). Esto La visión anticipa una concentración final de maldad y comercialismo en una gran centro en la tierra de Sinar (Babilonia) que se extendería por toda la región tierra. Esta es la representación exacta de Babilonia tal como se ve en Apocalipsis 18. (7) La La situación histórica relativa a Babilonia muestra gran parte de las profecías mencionadas. Lo anterior no se ha cumplido y debe esperar a su cumplimiento final y completo. Las profecías sobre Babilonia son un ejemplo de doble referencia con una parcial Cumplimiento (casi) versus cumplimiento (lejano) completo. Cuando los medos y Los persas conquistaron la ciudad; llegaron repentinamente y obtuvieron el control inmediato, pero No destruyeron la ciudad. En cambio, Ciro el Medo la embelleció en el año 540. a2017 Ministerios Bíblicos William E. Wenstrom, Jr. 49


Cientos de años después, muchos judíos seguían viviendo en Babilonia y un judío El Talmud, de hecho, se originó allí. En el siglo XII d. C., Babilonia había Creció y se erigieron varias mezquitas. Más tarde, una ciudad con el nombre de Hilla Allí se construyó y en 1900 tenía una población de diez mil habitantes. El terreno alrededor Babilonia es fértil hoy y los dátiles se cultivan en abundancia (Isaías 13:21-29). Las ciudades que rodeaban la zona de Babilonia se construyeron sobre las ruinas de la antigua Babilonia; en El hecho de que la ciudad de Hilla se construyera enteramente sobre las ruinas de Babilonia. Ladrillos con los Se han encontrado ejemplares con la palabra «Babilonia» estampada incluso en Bagdad. Resulta evidente, a partir de esta información histórica, que la ciudad no fue destruida repentinamente. ni completamente. En cambio, continuó estando habitada después de ser conquistada y Las tierras a su alrededor no quedaron desoladas, sino que continuaron pobladas y fértiles. Esto es un hecho histórico. Sus ruinas se utilizaron en la construcción de otras ciudades y hubo No hubo perturbación en el sol ni en la luna, ni tampoco siguió la paz universal. La Palabra de Dios es veraz y estas profecías aún esperan su cumplimiento futuro.

La descripción de La destrucción de Babilonia en Apocalipsis 18 declara que será destruida repentinamente ('en «Un día le vendrán sus plagas» [v. 8]; «porque en una hora se ha perdido tanta riqueza». devastado' [vs. 17]). La destrucción será completa y definitiva, “se encontrará «¡Nada más!» (Jer. 51:63-64); «Así será derribada Babilonia, la gran ciudad». con violencia, y no será hallada más' (Ap. 18:21). Babilonia será destruida con fuego del cielo como Dios destruyó Sodoma y Gomorra (Apocalipsis 2013). 18:18; 16:17-21). La paz universal seguirá a la destrucción. Todo esto coincide coincide exactamente con las profecías del Antiguo Testamento y demuestra que Babilonia debe ser reconstruido en la Tribulación para ser destruido como se profetizó en 'el Día del Juicio Final'. Señor. Roma bien podría ser la Babilonia religiosa del mundo en la primera mitad de la década de 1960. Tribulación, pero estoy convencido de que Babilonia, a orillas del Éufrates, será reconstruida y será la capital política y comercial en la segunda mitad de la Tribulación.” 14 La Babilonia mencionada por Juan en Apocalipsis 18 incluye un ámbito político- sistema comercial que se convierte en el medio y la base de un nuevo mundo sistema religioso mediante el cual se adorará a la bestia (Ap. 13). Si recuerdan, el La bestia propicia su propio culto mediante el control del comercio, o la compra y En el capítulo 17 del Apocalipsis, la bestia y sus aliados participan en actividades político-comerciales. Babilonia destruye la Babilonia religiosa, o la cristiandad apóstata. Sin embargo, por medio de En cambio, en Apocalipsis 18, es Dios quien derroca a la Babilonia comercial. Apocalipsis 18 revela que Dios va a juzgar el comercialismo impío o en En otras palabras, ¡las grandes empresas lo van a pasar mal! El consumismo de este mundo es... Aunque se haya creado con inspiración satánica, ya que claramente no es de Dios porque tiene un espíritu independiente y arrogante que busca su seguridad y felicidad al margen de Dios. No es porque los detalles de la vida y sus lujos sean erróneos, sino porque 14 Estudios sobre el Apocalipsis: La victoria de Cristo sobre las fuerzas de las tinieblas, páginas 239-240; Editorial de Estudios Bíblicos;www.bible.org; 1997 a2017 Ministerios Bíblicos William E. Wenstrom, Jr. 50


Se les permite usurpar el lugar de Dios en los corazones de los hombres (Ap. 18:7; 1 Tim. 6:5- 11, 17-19; Lucas 12:15). Por eso el apóstol Juan hizo la siguiente prohibición en 1 Juan 2:15-16. Apocalipsis 18:1 Después de esto vi a otro ángel que descendía de El cielo, con gran autoridad, y la tierra fueron iluminados con su gloria. (NASB95) “Después de estas cosas“ se refiere a los juicios de los siete sellos (5-8:5), las siete trompetas los juicios (8:2-9:21; 11:15-19), los juicios de las siete copas (16) y los destrucción de la Babilonia “religiosa”, es decir, la iglesia apóstata (17).


El ángel elegido ha venido de la presencia del Señor Jesucristo y ha recibió gran autoridad de Él para ejecutar juicio sobre “político- Babilonia comercial. Este juicio expresará la ira de Dios, es decir, la justicia. la indignación, que es una expresión de su santidad y elimina la fuente principal del mal en el sistema cósmico de Satanás. Apocalipsis 18:2 Y clamó con voz potente, diciendo: «Caído, ¡Ha caído la gran Babilonia! Se ha convertido en morada de demonios y prisión de todo espíritu inmundo, y prisión de todo ser inmundo y aborrecible pájaro.” (NASB95) “¡Caída, caída está Babilonia la grande!es una forma profética de declarar que El gran propósito de Dios al triunfar sobre el mal eshecho consumado(Mounce Robert H., El Libro del Apocalipsis. Nuevo Comentario Internacional sobre el Nuevo Testamento serie; Grand Rapids; William B. Eerdmans Publishing Co., 1983; página 323). Este pasaje revela que la Babilonia “político-comercial” es demoníaca desde el punto de vista político-comercial. Los ángeles caídos serán encarcelados allí durante el milenio (Compárese con Isaías). 13:19-22; Jeremías 50:38-40). Esto se indica en que el ángel elegido lo describe. como "la morada de los demonios," a "prisión de todo espíritu inmundo" y "a prisión de toda ave impura y odiosa”, lo cual es una alusión al Señor Parábola registrada en Mateo 13:31-32 donde los pájaros se refieren a los líderes demoníacos operando en la iglesia apóstata. Apocalipsis 18:3 Porque todas las naciones han bebido del vino de la pasión de Dios. su inmoralidad, y los reyes de la tierra han cometido actos de inmoralidad. con ella, y los mercaderes de la tierra se han enriquecido con la riqueza de su sensualidad. (NASB95) El versículo 3 está conectado con el versículo 2, lo que indica que el comercialismo impío de Babilonia es de origen demoníaco. Apocalipsis 18:3 también revela que los impíos El comercialismo de Babilonia es mundial, ya que el ángel deja claro que cada La nación y el líder en la tierra se han alejado de Dios por el todopoderoso dólar y los lujos que puede comprar. a2017 Ministerios Bíblicos William E. Wenstrom, Jr. 51



El comercio internacional intenta unificar a la humanidad a través del internacionalismo y Promueve un espíritu de autoconfianza, independencia y rebelión contra Dios, ya que Existía en Babel en tiempos de Nimrod (Génesis 11). El espíritu del comercialismo provoca que las ciudades se saturen de gente, lo que aumenta la delincuencia y la violencia. voluntad negativa y, paradójicamente, pobreza. Negocios, comercio, hacer del todopoderoso El dinero, etc., se vuelve más importante que Dios (Isaías 2:5-7; Oseas 12:1, 7, 8; Santiago 12:10-110). 4:13). El máximo poder y la maldad del comercialismo se ven en la marca de la bestia del Apocalipsis 13 mediante la cual intenta controlar el mundo a través de Manipulación y esclavitud. Por sus objetivos y naturaleza fundamentales, el espíritu del comercialismo borra las instituciones divinas de la voluntad o la libertad humana, el matrimonio, la familia, país, y el amor, la adoración y la dependencia de Dios a través de vivir en Su La Palabra como siervos y pueblo de Dios. Apocalipsis 18:4 Oí otra voz del cielo que decía: «Sal del cielo, Señor de la Tierra». ella, pueblo mío, para que no participéis de sus pecados ni recibáis de ella cinco plagas porque sus pecados se han acumulado hasta el cielo, y Dios le ha enviado cinco plagas. recordó sus iniquidades.” (NASB95) La voz del cielo es la del Señor Jesucristo, ya que la voz dice:Mi gente”, lo cual hace referencia a aquellos que confían en Él como Salvador. En el versículo 4, el Señor hace un llamado a separarse de la impía babilonia. sistema de comercialismo. En el versículo 5, la razón que se da para esta separación es que el El número de pecados producidos por este sistema perverso es innumerable y tendrá como resultado sus consecuencias. recibir el juicio de Dios mismo. Este pasaje también contiene la ley espiritual llamada “la ley del recuerdo”. lo que significa que Dios no ignora ni olvida el pecado cuando provee para el pecado, es decir Su Hijo es rechazado en el sentido de que permite la acumulación de pecado, pero finalmente Él juzgará. Apocalipsis 18:6 Devuélvele lo que te ha pagado, y regálale lo que te ha dado. doble según sus obras; en la copa que ella ha mezclado, mezcle el doble. mucho por ella. (NASB95) Este pasaje contiene la ley o principio espiritual llamado “la ley de retribución”, lo que significa que debido a la enormidad del pecado de este malvado babilónico sistema y debido al carácter santo de Dios, el juicio que será La ejecución en este sistema se duplica. Apocalipsis 18:7 En la medida en que se glorificó a sí misma y vivió sensualmente, en la misma medida, dale tormento y duelo; pues ella dice en Su corazón decía: «¡Me siento como una reina y no soy una viuda!», y nunca lo hará. Ver luto. 8 Por esta razón, en un solo día vendrán sus plagas, pestilencia. a2017 Ministerios Bíblicos William E. Wenstrom, Jr. 52



y luto y hambre, y será consumida por el fuego; porque el Señor Dios, que la juzga, es poderoso. (NASB95) Apocalipsis 18:7-8 contiene “la ley de la retribución”, lo que significa que debido a la arrogancia de este sistema comercial impío que ha asumido una posición como esa de una reina y se glorificó a sí misma, en la misma medida en que este sistema se ha rebelado Contra Dios, Él toma represalias con justa indignación para derrocar este sistema. Apocalipsis 18:9-19 revela las reacciones de diferentes grupos de personas que lloran. la destrucción de la gran ciudad de Babilonia por el terremoto mundial. En los versículos 8-9 se registra la reacción de los líderes mundiales que lamentan la ciudad. La destrucción de Babilonia fue tan repentina. Apocalipsis 18:9 Y los reyes de la tierra, que cometieron actos de inmoralidad y vivió sensualmente con ella, llorará y se lamentará por ella Cuando ven el humo de su incendio, diez personas se mantienen a distancia debido a el temor a su tormento, diciendo: “¡Ay, ay de la gran ciudad, Babilonia, la fuerte ¡Ciudad! Porque en una hora llegará tu juicio. (NASB95) En Apocalipsis 18:11-17a se registra la reacción de los comerciantes o empresarios. de la tierra llorando la destrucción de Babilonia, quienes lamentan el hecho de que la riqueza Babilonia ha sido destruida. Apocalipsis 18:11 Y los mercaderes de la tierra lloran y se lamentan por a ella, porque ya nadie compra sus cargamentos: 12 cargamentos de oro y plata y piedras preciosas y perlas y lino fino y púrpura y seda y escarlata, y todo tipo de madera de cidra y todo artículo de marfil y todo artículo Hecho de madera, bronce, hierro y mármol muy costosos 13 y canela y especias y incienso y perfume y olíbano y vino y aceite de oliva, harina fina, trigo, ganado vacuno y ovino, y cargamentos de caballos. y carros, y esclavos, y vidas humanas. 14 El fruto que anhelabas se ha ido De ti, y todo lo que era lujoso y espléndido ha desaparecido. de ti y los hombres ya no los encontrarán. 15 Los mercaderes de estas cosas, Quienes se enriquecieron gracias a ella, se mantendrán a distancia por temor a ella. tormento, llanto y lamento, 16 diciendo: «¡Ay, ay, la gran ciudad, la que estaba vestida de lino fino, púrpura y carmesí, y adornada con oro y piedras preciosas y perlas.” (NASB95) Apocalipsis 18:17-19 registra la reacción de los capitanes de barco del mundo y los marineros que empleaban, quienes se enriquecieron gracias a la riqueza de la ciudad de Babilonia y sus pasajeros, que llevaban consigo, lloraban la destrucción de la ciudad. de Babilonia. Apocalipsis 18:17 “¡Porque en una hora tal riqueza fue destruida!” Y cada capitán de barco, cada pasajero y marinero, y cuantos más haya Vivían junto al mar, se mantenían a una distancia de 18 años y gritaban al verlos. a2017 Ministerios Bíblicos William E. Wenstrom, Jr. 53




El humo de su incendio, diciendo: “¿Qué ciudad es como la gran ciudad?” 19 Y Se echaban polvo sobre la cabeza y gritaban, llorando y lamentándose. diciendo: “¡Ay, ay de la gran ciudad, en la que se convirtieron todos los que tenían barcos en el mar!” ¡Rica por su riqueza, pues en una hora ha sido devastada! (NASB95) Obsérvese que el lamento de los empresarios del mundo es mayor que el de los líderes del mundo y los capitanes de barco, marineros y espectadores porque sus La pérdida es mayor. Además, observe que con cada uno de estos diferentes grupos de personas, su La felicidad se basa en el materialismo que Babilonia les proporcionó y esto indicado en que están de luto porque ya no pueden hacerse ricos. a través de la ciudad de Babilonia. Ahora bien, en contraste directo con la reacción de los habitantes del sistema cósmico de Satanás, en Apocalipsis 18:20-24, Dios ordena a los habitantes del cielo que Regocíjense por la destrucción de Babilonia. Apocalipsis 18:20 “¡Alégrense, cielos, y ustedes, santos y apóstoles, sobre ella!” y profetas, porque Dios ha pronunciado juicio contra ella contra vosotros.” (NASB95) El Señor ordena a su pueblo que se regocije, pues Dios ha juzgado su caso. contra la ciudad de Babilonia y le ejecutaron un justo castigo. Los impíos La actitud consumista y comercial de Babilonia ha sido la causa de Mucha miseria y dolor para el pueblo de Dios a lo largo de la historia humana, pero El pueblo de Dios puede regocijarse porque Dios no los ha olvidado ni tampoco la maldad de Babilonia. Así pues, podemos ver que la destrucción de la ciudad de Babilonia causó amargura Luto en la tierra, pero gran alegría en el cielo. Esta celebración en el cielo Esto no significa que debamos alegrarnos de que los pecadores sean juzgados, sino que se centra en... sobre el justo juicio de Dios, en que se ha hecho justicia. Apocalipsis 18:21 Entonces un ángel poderoso tomó una piedra como una gran piedra de molino y la arrojó al mar, diciendo: «Así será arrojada Babilonia, la gran ciudad». ¡Abajo la violencia, y no se encontrará más! (NASB95) El acto angelical de arrojar la piedra de molino al mar simboliza a Babilonia. destino en el sentido de que, como es imposible que esa enorme piedra salga a la superficie, así el sistema económico que ha impulsado el sistema cósmico de Satanás a través de la humanidad


La historia se hundirá y jamás volverá a resurgir en la historia de la humanidad. Apocalipsis 18:22-23a registra el alcance y la naturaleza de la caída de Babilonia en que ningún Con más música, artistas o artesanos, el suministro de alimentos también desaparecerá. La actividad industrial y la vida social cesarán. Apocalipsis 18:22 “Y el sonido de arpistas, músicos y flautas- Ya no se oirán en ti músicos ni trompetistas; ni artesanos Ya no se encontrará en ti ninguna habilidad; y el sonido de un molino no 23 Ya no se oirá en vosotros la luz de una lámpara, y no brillará en vosotros ninguna otra luz. a2017 Ministerios Bíblicos William E. Wenstrom, Jr. 54


por más tiempo; y la voz del novio y de la novia no se oirá en vosotros. por más tiempo; porque vuestros mercaderes eran los grandes hombres de la tierra, porque todos los Las naciones fueron engañadas por tu hechicería. 24 Y en ella se halló la sangre de profetas, santos y todos los que han sido muertos en la tierra.” (NASB95) Apocalipsis 18:23b-24 registra tres razones para la destrucción de Babilonia: (1) “Porque vuestros mercaderes eran los grandes hombres de la muerte”: Hombres a quienes el mundo Considerados grandes, se han enriquecido y se han enaltecido con orgullo. a causa de la influencia de Babilonia. (2) “Porque todas las naciones fueron engañadas por tu brujeríaBabilonia ha seducido a los hombres haciéndoles creer que la alegría, la seguridad y el honor y el sentido de la vida viene a través de la acumulación de riqueza material. (3) “En ella Se halló la sangre de los profetas, de los santos y de todos los que han sido asesinados en la tierra“: El sistema económico comercial de Babilonia ha asesinado El pueblo de Dios a lo largo de la historia de la humanidad. Warren Wiersbe escribe: “Apocalipsis 18:24 debería compararse con Apocalipsis 17:6 y Mateo 23:35. Satanás ha utilizado la religión y los negocios para perseguir y “Matar al pueblo de Dios”. 15


La destrucción de la ciudad de Babilonia, tal como se relata en Apocalipsis 18, es el final evento que trae consigo el fin de los tiempos de los gentiles, que comenzó cuando El ejército babilónico atacó Jerusalén en el año 605 a. C. (Compárese con Lucas 21:24). Apocalipsis 18 pone fin al registro de los acontecimientos que tendrán lugar durante el período de la Tribulación, es decir, la septuagésima semana de Daniel, que culmina con la La segunda venida de Jesucristo, que se registra en Apocalipsis 19. John Walvoord hace el siguiente excelente comentario, escribe: “Babilonia, Simbolizada políticamente por la gran ciudad del Apocalipsis 18, intenta lograr su Dominación del mundo por un mercado común mundial y un gobierno mundial. Estos son destruidos por Cristo en su segunda venida (Ap. 19:11-12). El triunfo La presencia de Dios se manifiesta históricamente en la dispersión del pueblo y en la la torre inacabada del Génesis 11 y proféticamente en la destrucción del mundo la iglesia mediante la muerte de la ramera de Apocalipsis 17 y en la destrucción de la ciudad de Apocalipsis 18. Con la descripción gráfica de la caída de Babilonia contenida En los capítulos 17 y 18, se prepara el terreno para la presentación del tema principal de el libro del Apocalipsis, la segunda venida de Cristo y el establecimiento de Su reino glorioso.” 16 Zacarías 5:5-11 15 Comentario expositivo bíblico, volumen 2, página 616; Victor Books 16 John F. Walvoord, La Revelación de Jesucristo, Moody Press: Chicago, 1966, pág. 263 a2017 Ministerios Bíblicos William E. Wenstrom, Jr. 55


Una interpretación literal de Zacarías 5:5-11 exige una restauración y reconstrucción. Babilonia. Zacarías 5:5 Entonces el ángel que hablaba conmigo salió y dijo a mí, “Alzad ahora vuestros ojos y ved lo que está sucediendo”. 6 Yo dije: “¿Qué?” ¿Es así? Y él dijo: «Esta es la efa que sale». De nuevo dijo: «Esta es su aparición en toda la tierra.” 7 (y he aquí, una cubierta de plomo se levantó); Y esta es una mujer sentada dentro del efa. 8 Entonces dijo: «Esta es ¡Maldad! Y la arrojó en medio del efa y la echó el peso de plomo en su abertura. 9 Entonces alcé los ojos y miré, y Dos mujeres salían con el viento en sus alas; y habían alas como las alas de una cigüeña, y alzaron el efa entre la tierra y los cielos. 10 Le dije al ángel que hablaba conmigo: «¿Dónde están?» ¿Están tomando el efa? 11 Entonces me dijo: «Para construirle un templo en la tierra de Sinar; y cuando esté preparada, ella será puesta allí por su propia cuenta. pedestal.” (NASB95) La frase “la tierra de Sinar“ se encuentra en la región sur de Mesopotamia, al sur de Bagdad, en Irak. Para un judío, un efa era un símbolo perfecto. del comercio y era la medida de áridos más grande de los judíos. El efa se llevaba entonces lejos por dos mujeres con alas de cigüeña “para construirle una casa en la tierra de Sinar(la tierra de Babilonia). Esta visión anticipa una concentración final de maldad y mercantilismo en un gran centro de la tierra de Sinar (Babilonia), que se extendería por toda la tierra, que es la representación exacta de Babilonia, tal como se describe en Apocalipsis 18. La situación histórica de Babilonia. Esto demuestra que muchas de las profecías que mencionamos no se han cumplido y deben cumplirse. aguardar una consumación final y completa. Cuando los medos y los persas conquistaron la ciudad, llegaron repentinamente y tomaron el control de inmediato, pero no destruyeron la ciudad, sino que Ciro el Mede embelleció la ciudad en el 540 a. C.


Cientos de años después, muchos judíos aún vivían allí. en Babilonia, y de hecho allí se originó un Talmud judío, y en el siglo XII En el siglo I d.C., Babilonia había crecido y se habían erigido varias mezquitas. Más tarde, Allí se construyó una ciudad con el nombre de Hillah y en 1900 tenía una población de diez habitantes. mil. Resulta evidente, a partir de esta información histórica, que la ciudad no fue destruida. de repente o por completo. En cambio, siguió estando habitada después de ser conquistada. y las tierras a su alrededor no quedaron desoladas, sino que continuaron pobladas. y fértil, lo cual es un hecho histórico. Sus ruinas se utilizaron en la construcción de otras ciudades. y no hubo perturbación en el sol ni en la luna, ni tampoco siguió una paz universal. La Palabra de Dios es verdad y estas profecías aún esperan un cumplimiento futuro. a2017 Ministerios Bíblicos William E. Wenstrom, Jr. 56



La descripción de la destrucción de Babilonia en Apocalipsis 18 declara que será destruido repentinamente (“En un día le llegarán sus plagas.” [vs. 8]; “en una hora Se ha desperdiciado una riqueza tan inmensa.” [vs. 17]). La destrucción será completa y definitiva, “No se encontrará jamás más.“ (Jer. 51:63-64); “Así será derribada con violencia Babilonia, la gran ciudad. y ya no se encontrará(Apocalipsis 18:21) y que la paz universal Sigue la destrucción. Todo esto coincide exactamente con las profecías del Antiguo Testamento y muestra que Babilonia debe ser reconstruida en la Tribulación para poder ser destruida como profetizado durante “el Día del Señor”. Roma bien podría ser la Babilonia religiosa del mundo en la primera mitad de la era Tribulación, pero está claro que Babilonia en el Éufrates será reconstruida y será la capital política y comercial del mundo en la segunda mitad de la Tribulaciones



BABELTorre de Babel - Diccionario Filosófico de VoltaireBabel significa para los orientales «Dios Padre», «el poder de Dios», «la puerta de Dios», según el modo que se pronunciara la palabra. Por eso Babilonia fue la ciudad de Dios, la ciudad santa. Cada capital de nación se llamó la ciudad de Dios, la ciudad sagrada. Los griegos las llamaron todas Hierápolis, y tuvieron más de treinta ciudades de ese nombre. Torre de Babel significaba, pues, «la torre del Dios Padre».


Flavio Josefo dice que Babel significa «confusión». Calmet y otros afirman que Babel significa en caldeo «confundido», pero todos los orientales sostienen la opinión contraria. Si significaba «confusión», sería un extraño origen de capital de un vasto Imperio.




Los comentaristas se han esforzado en averiguar hasta qué altura llegó la famosa torre de Babel. San Jerónimo dice que tenía veinte mil pies de altura. El antiquísimo libro judío titulado Jacult le atribuye ochenta y un mil pies. Pablo Lucas dice que vio las ruinas (lo que es mucho ver), pero sus dimensiones no han sido las únicas dificultades con que han tropezado los eruditos.


Han querido averiguar cómo los hijos de Noé, «habiéndose repartido entre ellos las islas de las naciones, estableciéndose en diferentes países que cada uno hablaba su lengua, tenían sus familias y su pueblo particular», según dice el Génesis, se encontraron todos los hombres en seguida en la llanura de Sennaar, para edificar allí una torre, diciendo: «Hagamos célebre nuestro nombre antes que nos dispersemos por toda la tierra.»




El Génesis habla de los Estados que fundaron los hijos de Noé. No se ha podido averiguar cómo pudieron los pueblos de Europa, de África y de Asia reunirse completamente en Sennaar, hablando todos la misma lengua y teniendo una misma voluntad.


La Biblia coloca el diluvio en el año 1656 de la creación del mundo, y la destrucción de la torre de Babel en 1771, esto es, ciento quince años después de la destrucción del género humano y durante la vida del mismo Noé. Los hombres debieron multiplicarse con prodigiosa celeridad, y todas las artes renacieron en muy poco tiempo. Si reflexionamos en el sinnúmero de oficios diferentes que se necesitan emplear para construir una torre tan alta, nos asombra tan maravillosa obra.


Pero aún se nos presentan mayores dificultades, según atestigua la Biblia; Abraham nació cerca de cuatrocientos años después del diluvio, y ya habían existido una serie de reyes poderosos en Egipto y en Asia. En vano se empeñan Bochart y otros escritores doctos en recargar sus voluminosos libros de sistemas y de palabras fenicias y caldeas, que ellos no comprenden; en vano se esfuerzan en tomar la Tracia por la Capadocia, la Grecia por la Creta y la isla de Chipre por la isla de Tiro; no por eso dejan de nadar en el mar de una ignorancia que no tiene fondo ni playas. Hubiera sido más breve confesar que Dios nos dio, después de haber transcurrido algunos siglos, los libros sagrados para hacernos hombres de bien, y no para que fuéramos geógrafos, cronologistas y etimologistas.


Babel es Babilonia, y la fundó, según dicen los historiadores persas, un príncipe que se llamaba Tamurath. La única noticia que tenemos de esas antigüedades consiste en las observaciones astronómicas de mil novecientos años, que envió Callisteno, por orden de Alejandro, a su preceptor Aristóteles. A esa certidumbre debe unirse la gran probabilidad de que una nación que contaba con una serie de observaciones celestes de cerca de dos mil años debió fundarse y constituir una potencia considerable muchos siglos antes de hacer la primera observación celeste.




Es deplorable que ninguno de los cálculos de los antiguos autores profanos esté acorde con los de nuestros autores sagrados, y que ningún nombre de los príncipes que reinaron después de las distintas épocas en que se coloca el diluvio fuera conocido ni de los egipcios, ni de los sirios, ni de los babilónicos, ni de los griegos.


No es menos deplorable que no quede en el mundo, ni en los autores profanos, ningún vestigio de la torre de Babel ni de la historia de la confusión de las lenguas. Un suceso tan memorable permaneció desconocido para todo el universo, como los nombres de Noé, Matusalén, Caín, Abel, Adán y Eva.


Este contratiempo aguijonea más nuestra curiosidad. Herodoto, que viajó mucho, no menciona a Noé, ni a Sem, ni a Réhu, ni a Salé, ni a Nemrod. Nemrod es desconocido de toda la antigüedad profana. Sólo algunos árabes y persas modernos lo mencionan, falsificando los libros de los judíos. Para caminar por entre las ruinas de la antigüedad, no tenemos otro guía que la fe en la Biblia, que fue desconocida de todas las naciones del universo durante algunos siglos.


Herodoto, que con algunas verdades mezcla muchísimas fábulas, afirma que en su época -la de la mayor importancia de los persas, que eran soberanos de Babilonia-, todas las ciudadanas de esa famosa ciudad tenían la obligación de ir una vez durante su vida al templo de Mylitta, diosa que se cree que era la misma Venus Afrodita, a prostituirse a los extranjeros, y que su ley las mandaba recibir de ellos dinero, como tributo sagrado que se pagaba a la diosa.


Ese cuento, digno de las Mil y una noches, es del mismo género que el que Herodoto refiere en la página siguiente, en la que dice que Ciro dividió el río de la India en trescientos sesenta canales que todos tenían la embocadura en el mar Caspio. ¿Creeríais a Mezerai, si éste nos refiriera que Carlo-Magno dividió el Rhin en trescientos sesenta canales que desembocaban en el Mediterráneo, y que todas las damas de su corte estaban obligadas a ir una vez durante su vida a la iglesia de Santa Genoveva y prostituirse allí por dinero a todos los transeúntes? 




Hay que fijarse además en que la fábula de Herodoto es más absurda en el siglo de Jerjes, que era cuando aquél vivía, de lo que lo sería en la época de Carlo-Magno. Los orientales eran mucho más celosos que los francos y los galos, y las esposas de todos los grandes señores de aquellos países eran vigiladas constantemente por los eunucos. Esa costumbre subsistía desde tiempo inmemorial. Hasta en la historia judía encontramos que cuando un pueblo pequeño deseaba, como los pueblos numerosos, que les gobernara un rey, Samuel, para que desistieran de esa idea y para conservar su autoridad, les dijo «que un rey los tiranizaría, que les cobraría el diezmo de las viñas y de los trigos para darlo a sus eunucos». Los reyes realizaron esa predicción, pues en el libro a que ellos dan título consta que el rey Acab tenía eunucos, y Joram, Jelín, Joaquín, Sedecías, los tuvieron igualmente.

Bastante tiempo antes el Génesis menciona también a los eunucos de Faraón, y dice que Putifar, que compró a José, era eunuco del rey. No es, pues, extraño que hubiera en Babilonia multitud de eunucos para vigilar a las mujeres, y era imposible que las obligaran a cohabitar por dinero con el primero que las solicitara. Babilonia, la ciudad de Dios, no era, pues, un vasto burdel, como se ha querido suponer.


Esos cuentos de Herodoto, como todos los cuentos de esa clase, no son creídos por los hombres honrados, y ha progresado tanto la ilustración, que hasta las viejas y los niños no los creen.


En nuestros días, sólo un hombre, Larcher, trató de justificar la fábula de Herodoto, y le parece que la referida infamia no tiene nada de particular. Trata de probar que las princesas babilónicas se prostituían por lástima al primero que llegaba, porque dice la Sagrada Escritura que los amonitas hacían pasar por el fuego a sus hijos cuando se los presentaban a Moloc; pero esa costumbre de algunas hordas bárbaras, la superstición de hacer pasar los niños por entre las llamas o quemarlos en hogueras sacrificándolos a Moloc, esos horrores iroqueses, propios de una horda infame, ¿tienen acaso algún punto de contacto con una prostitución increíble en la nación más celosa y más civilizada del Oriente conocido? ¿Lo que sucede entre los iroqueses puede ser una prueba de las costumbres de la corte de Francia o de la corte de España?


Refiere también dicho autor, como prueba, la fiesta de las Lupercales que celebraban los romanos, «durante la cual -según él dice- los jóvenes de la alta clase y los respetables magistrados corrían por la ciudad desnudos, con un látigo en la mano, dando latigazos a las principales damas que se acercaban a ellos sin ruborizarse, con la esperanza de tener por ese medio un parto feliz». En primer lugar, los distinguidos romanos a que alude es falso que recorrieran desnudos las calles; Plutarco dice que iban vestidos de la cintura abajo. En segundo lugar, por el modo de defender costumbres infames, parece que quiera decir el autor que las damas romanas se arremangaban las ropas para recibir los latigazos en el vientre desnudo, lo que es completamente falso. En tercer lugar, la fiesta de las Lupercales no tiene ninguna relación con la supuesta ley de Babilonia que manda a las mujeres, a las hijas del rey, de los sátrapas y de los magos, venderse y prostituirse por devoción a los transeúntes.
Cuando no se conoce el espíritu humano ni las costumbres de las naciones; cuando no se tiene más remedio que limitarse a compilar los pasajes de los autores antiguos, que casi todos se contradicen, debemos presentar con modestia nuestra opinión. Debemos saber dudar y sacudirnos el polvo del colegio, y no expresarnos nunca con insolencia que ultraje. Herodoto, Clesías, Dioro de Sicilia, refieren un hecho; lo leemos en griego, luego ese hecho debe ser verdadero. No es ésa la manera de raciocinar en Euclides; pero todavía es más sorprendente en el siglo XVIII, aunque siempre habrá más autores que compilen que autores que piensen.


No nos ocuparemos en este artículo de la confusión de lenguas que sucedió de repente durante la construcción de la torre de Babel, porque fue un milagro que refiere la Sagrada Escritura, y nosotros no explicamos ni examinamos los milagros.


Nos contentaremos con decir que la caída del Imperio romano no produjo más confusión y más lenguas nuevas que la caída de la torre de Babel. Desde el reinado de Augusto hasta los tiempos de Atila, de Clodovico y de Goudeband, esto es, durante seis siglos, terra erat unios habii, en la tierra conocida sólo se hablaba una lengua. Se hablaba en latín desde el Eufrates hasta el monte Atlas. Las leyes que gobernaban a todas las naciones estaban escritas en latín y el griego servía de diversión; el dialecto bárbaro de cada provincia sólo lo usaba el populacho. Pleiteaban en latín, lo mismo en los tribunales de África que en los tribunales de Roma. El habitante de Cornouailles que salía de su pueblo para viajar hasta el Asia Menor podía estar seguro de que le entenderían en todas partes en el largo camino que iba a atravesar. La lengua única fue un beneficio que los romanos hicieron a los hombres; éstos fueron ciudadanos de todas las ciudades, lo mismo en las márgenes del Danubio que en las riberas del Guadalquivir. En la actualidad, un hijo de Bérgamo que se dirija a los cantones suizos, de los que sólo le separa una montaña, necesita un intérprete como si fuera a la China. Ésta es una de las mayores calamidades de la vida.



La vanidad fue siempre la que hizo edificar los grandes monumentos, y por vanidad se edificó también la torre de Babel. «Construyamos -dijeron- una torre cuya cumbre llegue al cielo, y hagamos célebre nuestro nombre antes de dispersarnos por todo el mundo.» Esa empresa la acometió una tal Faleg, que tuvo a Noé por quinto abuelo. Como se ve, la arquitectura y todas las artes accesorias progresaron extraordinariamente en cinco generaciones. San Jerónimo, que dice que vio faunos y sátiros, no vio la torre de Babel; pero asegura que tenía veinte mil pies de altura, que no es una bicoca. El antiquísimo libro Jacult, que escribió un docto judío, demuestra que su altura era de ochenta y un mil pies judíos, y es sabido que el pie judío era poco más o menos de la misma longitud que el pie griego. Parece más verosímil que tuviera esas dimensiones que las que supone San Jerónimo. Esa torre subsiste todavía, pero ya no es tan alta. Varios viajeros muy verídicos la han visto. Yo, que no la he visto, no me ocuparé de ella, como no me ocuparé de mi primer padre Adán, con el que no tuve el honor de conversar. Pero consultad con el reverendo padre Calmet, que es hombre de ingenio sutil y profundo filósofo, y él os explicará detalles. No sé por qué dice el Génesis que Babel significa confusión, puesto que Ba, padre en las lenguas orientales, y Bel significan Dios; luego Babel debía significar la ciudad de Dios, la ciudad santa. Los antiguos daban este nombre a todas sus capitales. Babel significará confusión, ya porque los arquitectos quedaran confundidos después de haber verificado su obra, ya porque allí se confundieron todas las lenguas; y es evidente que desde entonces los alemanes ya no entendieron a los chinos, aunque si hemos de creer al sabio Bochart, el chino fue en su origen el mismo idioma que el alto alemán.

a. Los descendientes de Noé viajaron juntos de un país a otro, moviéndose lentamente hacia el este. Por fin llegaron a una llanura en la tierra de Sínear y dijeron: "Vamos a hacer ladrillos y a cocerlos al fuego"; y se sirvieron de los ladrillos como de piedra, y el betún les sirvió de cemento; y dijeron: "Vamos a edificarnos una ciudad y una torre, cuya cúspide toque a los cielos y nos haga famosos, por si tenemos que dividirnos por la haz de la tierra". Dios observó lo que hacían y pensó: "He aquí un pueblo uno, pues tienen todos una lengua sola. Se han propuesto esto y nada les impedirá llevarlo a cabo. Bajemos, pues, y confundamos su lengua, de modo que no se entiendan unos a otros". Hizo eso, y poco después la construcción de la torre cesó y los constructores se dispersaron en todas direcciones, A las ruinas se las llamó Babel, porque Dios confundió las lenguas de la humanidad y dividió a una nación única en setenta(1).

b. Otros dicen que Nimrod, un famoso cazador al servicio de Dios, erigió la Torre de Babel, pero que esa no fue su primera fundación. Habiendo dominado a todos los descendientes de Noé, había construido ya una fortaleza en una roca redonda, colocando en ella un gran trono de madera de cedro en el que se apoyaba un segundo gran trono de hierro; éste, a su vez, soportaba a un gran trono de cobre, y en éste se apoyaba un trono de plata, y en éste un trono de oro. En la cima de esta pirámide puso Nimrod una gema gigantesca, desde la cual, colocado en actitud divina, exigía el homenaje universal(2).
c. El padre de Nimrod era Kus, hijo de Cam con la esposa de su ancianidad. Cam amaba con exceso a Kus y en secreto le dio las vestimentas de piel que Dios había hecho para Adán y Eva y que Sem debía haber heredado de Noé, pero que robó Cam. Kus tenía las vestimentas bien ocultas y las legó a Nimrod. Cuando, a la edad de veinte años, Nimrod se puso por primera vez esas reliquias sagradas se hizo sumamente fuerte y Dios le concedió valor y habilidad en la caza. Después de matar a su presa nunca dejaba de erigir un altar y ofrecer sacrificios a Dios.



d. Pasaron veinte años y estalló una guerra entre los hijos de Cam y los hijos de Jafet, sus principales enemigos. A pesar de una primera derrota, Nimrod reunió cuatrocientos sesenta hijos de Cam y ochenta mercenarios elegidos de los hijos de Sem. Con este ejército venció a los hijos de Jafet y volvió victorioso. Inmediatamente los hijos de Cam lo coronaron rey y él designó gobernadores y jueces para todo su reino, y eligió a Téraj, el hijo de Najor, para que mandara el ejército. Los consejeros de Nimrod le aconsejaron que construyera una capital en la llanura oriental.
Él lo hizo y llamó a la ciudad Sinear porque, según dijo, "Dios ha destrozado a mis enemigos". Poco después venció también a los hijos de Sem. Estos le llevaron tributo, le rindieron homenaje y fueron a vivir en Sinear, junto a los hijos de Cam y de Jafet, y todos siguieron hablando el idioma hebreo.
e. En su orgullo, Nimrod hizo más daño que cualquier otro hombre desde el Diluvio, erigiendo ídolos de piedra y madera que el mundo entero tenía que adorar; su hijo Mardón resultó todavía peor, y de aquí el proverbio "De malos padres, mal hijo".
Nimrod y los suyos erigieron la Torre de Babel en rebelión contra Dios, pues él d i j o : "Me vengará de Él por haber ahogado a mis antepasados. Si Él enviase otro diluvio, mi torre se elevará inclusive sobre el Ararat y me mantendrá a salvo". Se proponían atacar el Cielo por medio de la Torre, destruir a Dios y poner ídolos en Su lugar(3).


f. Pronto se elevó la Torre a setenta millas de altura, con siete escaleras en su lado oriental, por las que los peones de albañil subían a la cima; y otras siete en el lado occidental, por las que descendían. Abram, hijo de Téraj, contempló esa obra y maldijo a los constructores en nombre de Dios, pues si un ladrillo caía de la mano de un hombre y se rompía, todos lamentaban su pérdida, pero si un hombre caía y moría sus compañeros ni siquiera volvían la cabeza. Cuando los hombres de Nimrod disparaban flechas al Cielo, los ángeles de Dios cogían cada una y, para engañarlos, las devolvían goteando sangre. Los arqueros gritaban: "¡Hemos matado a todos los habitantes del Cíelo!"(4).

g. Dios habló entonces a los setenta ángeles que estaban más cerca de su trono y les d i j o : "¡Descendamos otra vez y confundamos su lenguaje, haciendo setenta lenguas de una!" Así hizo, pues inmediatamente los constructores ya no podían entenderse. Si un albañil le pedía a un peón "Dame mortero" el peón le entregaba un ladrillo, con el cual el albañil mataba airadamente al peón.

Muchos eran los homicidios que se cometían en la Torre, y también en la tierra a causa de esa confusión, hasta que por fin la obra quedó paralizada.
En lo que respecta a la Torre: la tierra tragó una tercera parte, el fuego del Cielo destruyó otra tercera parte; y el resto ha subsistido hasta el presente, tan alto que desde su cima los lejanos bosquecillos de Jericó parecen un enjambre de langostas; y el aire ralo hace perder el juicio a los hombres. Sin embargo, la Torre parece menos alta de lo que es a causa de su base sumamente ancha(5).

h. En adelante cada familia comenzó a hablar su propio idioma, eligió su propio país, fundó sus propias ciudades, se convirtió en una nación y ya no reconoció un gobernante universal.
Dios designó a setenta ángeles para que guardasen esas naciones separadas, pero también dijo: "Yo Mismo velaré por los hijos de Abram y permanecerán fieles a la lengua hebrea" (6).

i. Sin embargo, Nimrod siguió gobernando desde Sinear y construyó más ciudades, a saber Erech, Akkad y Calné, que llenó de habitantes, reinó en ellas como majestad y adoptó el título de "Amrafel"(7). Por fin Esaú, el hijo de Jacob, se encontró con Nimrod por casualidad cuando ambos se dedicaban a la caza, lo mató y le quitó las vestimentas sagradas. Esaú quedó con ellas muy fortalecido, hasta que Jacob las robó de su tienda, diciendo: "¡Mi hermano no merece tal beneficio!" Cavó un hoyo y las enterró(8).






1. Genesis XL1-9; PRE, c.24.

2. Mid. Hagadol Gen, 188; Gastcr, Maasiyot 2; Ginzberg, U,V,201, n.87.

3. Sepher Hayashar 2 2 - 3 1 ; Tanhuma Noah 18.19.

4. Véase nota precedente.

5. Sepher Hayashar 2 2 - 3 1 ; B. Sanhedrin 109a; PRE, c.24.

6. Véase nota precedente.

7 . PRE, c.24.

8 . PRE, c-24.


Construyendo la Torre - Manuscrito iluminado siblo XI

1. Esta versión judía del siglo Xll del antiguo mito de la Torre de Babel se parece mucho a la que da el escritor cristiano del siglo v Orosio de Tarragona en sus Siete libros contra los paganos, Orosio, quien parece haber tomado su versión —aunque de segunda o tercera mano— de fuentes tanaíticas judías, describe la Torre como de cinco y media millas de altura, diez millas de circunferencia, cien puertas de bronce y cuatrocientos ochenta pisos. Dice que Niños, el nieto de Nimrod, construyó la ciudad de Nínive, honor que Génesis X.ll concede a Asur.
2. Haupt identifica a Nimrod hijo de Kus, llamado también Nebrod o Nebrón, con Nazimarattas, uno de los reyes casitas de Babilonia no semitas (pero también no indoeuropeos). Descendiendo de Kus (Kashshu) ahora Kurdistan, la región montañosa que separaba a Asiría de la Media, habían dominado a la dinastía amorita de Babilonia y gobernaron desde el siglo XVI hasta el xn a- de C. Su dios nacional se llamaba Kashshu y, en consecuencia a sus reyes se los podía llamar "hijos de Kus". Otro dios casita era Murudash, identificado con Ninurta, nombre del que puede haberse derivado el de Nimrod. Como todos sus predecesores y sucesores, Nimrod tuvo que haber sido "un poderoso cazador'*, pues en los monumentos se lo representaba matando leones, toros y serpientes, acto simbólico que indicaba un ritual de la coronación. Este mito puede conservar la tradición de la gloria primitiva de Nazimarattas antes que lo humillara Adadnirari I, un rey de Asiría del siglo XIV a. de C. Crea, no obstante confusión, la existencia de un segundo Kus o sea el reino de Etiopía cuyo centro era Meroe y al que se irefiere Isaías XVIII.1 y que tenía conexiones étnicas con la Arabia meridional. El Kus mencionado en Génesis X,8 y que hace a Nimrod "hijo de Kus", es casita; el mencionado en el versículo precedente engendró a varios pueblos de la Arabia del sur y en consecuencia tiene que ser el segundo Kus.



3. El nombre hebraizado de Nimrod (del verbo marod, "rebelarse") confirma su mala reputación. Según Ckronicon Paschale del siglo VII d. de C, los persas llamaban "Nimrod" a la constelación de Orion, vinculándolo así con el ángel rebelde Shemhazai (véase 18. ) y con el héroe griego Orion, también un "poderoso cazador" que ofendió a su dios.
4. No obstante, la tradición relacionada con Nimrod se ha unido con el mito de la rebelión de Samael contra El (véase 13.6.c) y el mito hitita de Ullikummi, el gigante de piedra de Kumarbi desde la cabeza del cual se proponía atacar a los setenta dioses del Cielo (véase 8.3). Un mito griego, evidentemente tomado de la misma fuente, relata cómo los gigantescos aloeidas colocaron al monte Peíión sobre el monte Osa para poder atacar al cielo olímpico de Zeus.
5. En Génesis XIV.19 se llama a Amrafel rey de Sinear; en el Targum, rey de Babilonia; y en las Antigüedades de Josefo, "Amara Psides, rey de Sinar". Se lo ha identificado confiadamente con Hammurabi, rey de Babilonia (1728-1686 a. de G), el codificador y constructor de ciudades, aunque ahora se cree que Sinar es la Shankhar akkadia, región situada al noroeste de Babilonia.
6. Estas tradiciones hebreas primitivas fueron reforzadas y ampliadas cuando el rey Nabucodonosor II (604-562 a. de C ) , otro gran administrador que poblaba por la fuerza las ciudades que construía, llevó a gran número de judíos desterrados a Babilonia. El rey Sargón II de Asiría (721-705 a, de C.) había deportado ya a todos menos unos pocos israelitas del norte, y Nabucodonosor necesitaba que los judíos le ayudaran a reparar los daños vergonzosos que había causado en Babilonia Senaquerib en 689 a, de C. cuando saqueó y quemó los enormes templos en terrazas llamados zigwats.



7. Durante largo tiempo se creyó que la alta torre de Birs Nimrud era la Torre de Babel. Cuando se descifraron las inscripciones cuneiformes se comprobó, no obstante, que Birs Nimrud era la torre de la ciudad de Borsippa, y se convino en que la Torre de Babel tenía que haber estado dentro de la ciudad de Babel (o Babiloiria) misma. Esta torre gigantesca, llamada en sumerio Etemenenanki ("Casa del fundamento del Cielo y la Tierra") se hallaba en el conjunto de edificios del templo central llamado Esagila o "Casa que levanta la cabeza".

La ubicación de Babilonia era conocida antes que la Sociedad Oriental Alemana la excavara en 1899-1918, porque el montículo que señalaba esa ubicación en las cercanias de la moderna Hillah era llamada Babil por los árabes Este nombre conservaba la antigua forma akkadia del nombre de la ciudad Bab-IU o "Puerta de Dios", La interpretación bíblica de Babel, como derivada de la hebrea balal, "confundir”, es un ejemplo temprano y clásico de etimología popular.

8. La creencia literal en el mito de la "confusión de las lenguas*' ha sido estimulada por el descubrimiento en Borsippa de otra inscripción de Nabucodonosor I I . En ella se hace constar que el zigurat local, hacia mucho tiempo abandonado, nunca había sido terminado por su arquitecto original; el dios Marduk, en consecuencia, indujo a su servidor el rey para que lo terminara. Mardón el nombre del hijo de Nimrod, significa también "rebelde", pero muy bien puede ser un cacofemismo de "Marduk".
Aunque los judíos trasladados a Babilonia por Nabucodonosor pueden haberse asombrado por el número de diferentes dialectos que hablaban sus compañeros de deportación, la confusión de las lenguas por Dios parece ser una tradición mucho más antigua; Moses de Chorene la registra en su Historia armenia cuando trata de Xisuthros y el arca (véase 20.5).

9. San Jerónimo, como Orosio, identifica la Torre de Babel con Babilonia misma, las murallas exteriores de la cual, según Herodoto, medían más de cincuenta y cinco millas. La circunferencia de la Ciudad Real encerrada por ellas era, no obstante, de unas siete millas (no mucho menos que la de la Torre) y sus murallas interiores tenían más de cien yardas de altura.

10. Los trabajos impuestos cruelmente por Nabucodonosor pueden explicar la descripción gráfica de los obreros que subían y bajaban por las escaleras de la Torre y de lo que sucedía cuando caía un ladrillo.
Sus palacios reales, también, estaban "adornados con oro» plata y piedras preciosas, después de ser elevados a la altura de las montañas", lo que puede explicar el extravagante trono-pirámide de Nimrod. Cuarenta años después el rey Darío de Persia (522-485 a. de C.) emprendió la obra de destrucción con tanta frecuencia profetizada por Isaías y Jeremías; su hijo Jerjes la continuó. Según Arriano, Alejandro Magno (366-323 a. de C.) pensó seriamente en restablecer la gloria de Babilonia, pero calculó que serían necesarios diez mil hombres durante más de dos meses para despejar el terreno de los escombros. Entretanto la población había emigrado a Seleucia en el Tigris y en la época de Josefo (fines del siglo i d. de C.) todos los zigurats habían caído en un abandono completo.

11. La tradición bíblica (Genesis X.10) que coloca a Babilonia entre las ciudades primitivas de Erech, Akkad y Calné, no ha sido refutada.

Robert Graves - Raphael Patai

Los mitos hebreos

El Puño (parte 1 de 3)

Seth Rogoff

Estaba en mi taller en la ciudad de Enoc cuando llegó el mensajero. Los Heayd vienen de la lejana ciudad de Babel. Sabía de la ciudad pero nunca la había visitado. Cayó más allá de los límites de mis viajes. Es probable que la gente de Babel haya oído hablar de mí de personas en Tubal, una ciudad equidistante tanto de Babel como de Enoc. Iird estuvo en Tubal hace algunos años para crear el logro heráldico de la ciudad. Para que una ciudad sea una ciudad que valga el nombre, se requieren símbolos, símbolos que contengan la esencia del lugar y sus aspiraciones—sus sueños.

Puede parecer una cuestión simple producir un logro heráldico. Esto es un error. Se necesitan varias habilidades complejas, experiencia en metalurgia, escultura, pigmentación, caligrafía, pintura, dibujo, grabado, etc. Sumado a eso, el creador de un logro heráldico debe poseer imaginación artística y literaria, imaginación artística para los diversos componentes visuales de la heráldica, florecimiento literario para el lema de los ayuntamientos. Hay muchos maestros artesanos en y más allá de las tierras de Sinar que poseen una habilidad u otra, incluso una combinación de habilidades. Soy el único que tiene una visión real.








Viajé a Tubal con mis dos asistentes. Era necesario llevarlos no solo porque los necesitaba para llevar mi equipo, sino también porque dependía de ellos para ciertas tareas, que se desempeñaban mejor que yo, y mejor que nadie en Enoch. El primer asistente, podría llamarlo mi asistente principal, era un fabricante de moldes experto y era especialmente brillante cuando se trataba de relieves. Ningún logro heráldico debe tolerar ni la más mínima imperfección, especialmente en la calidad del alivio. El otro asistente tenía dos talentos especiales. La primera y principal habilidad fue la producción de palabras, ya sea con caligrafía pintada o grabándolas en piedra o metal. El segundo fue su capacidad para crear color. Ambos procesos—letter-making y colorear—produjeron resultados maravillosos. En cuanto a la producción de palabras,He encontrado que hay dos tipos básicos de asistentes. Hay quienes pueden pintar maravillosamente, pero cuando se trata de grabar las palabras parecen estáticas y sin vida. Y hay quienes graban con animación, pero su pintura es imprecisa y descuidada. Mi asistente se destacó en ambos.

El alcalde de Tubal nos recibió en la puerta de la ciudad y nos acompañó a una posada. En el comedor, después de que weizd tuviera nuestra comida, nos mostró un conjunto de dibujos para cada componente del logro heráldico. Tuve que reprimir una risa, y mis asistentes hicieron lo mismo. El trabajo fue de una calidad terrible, al nivel de un niño no educado. Aún así, por torpe y áspero que sea, los dibujos me dieron una idea general de lo que la ciudad quería. Esto fue bienvenido, ya que aceleraría el trabajo y me permitiría regresar a casa en Enoc en poco tiempo, pagado generosamente.

La cresta era una cabeza de león, completamente derivada de la cresta del vecino Irad. No me dio ningún placer producir una cresta de cabeza de león, incluso una perfectamente hecha. Fue yo quien diseñó la cresta de la cabeza de los leones para Irad en la que se basaba la cresta de Tubalal. No hay nada peor para un maestro artesano que copiar el propio trabajo, especialmente el trabajo realizado durante mucho tiempo en el pasado. La cresta de Irad fue uno de los primeros diseños que establecieron mi fama, y después Iird hizo crestas de cabeza de león para docenas de ciudades, pueblos, tribus y familias individuales. No eran solo leones. Iird hizo tigres, osos, halcones y águilas. Las crestas son la parte más predecible de un logro heráldico, por lo que me aburren y me rechazan. Sólo una vez, me digo, puede haber una cresta que refleje una idea original¿qué aprovecha algún significado simbólico más allá de lo más obvio, lo más banal?



El escudo de armas es mi parte favorita de un logro heráldico. Para Tubal, el concepto era un pájaro, centrado en el diseño, con alas extendidas simétricamente hacia la derecha y hacia la izquierda. Era Anzu, el águila celestial, respirador de viento y fuego, símbolo de la nube de tormenta. En el plumaje de Anzuws había una variedad de patrones, cada patrón representaba uno de los muchos clanes o “naciones” en Tubal, así como elementos de su legendario pasado. El pájaro Anzu no era nada nuevo para mí, pero lo hice mío, especialmente cuando se trataba de trabajar con mi segundo asistente para agregar color, incluido un amplio pan de oro. Fue este escudo de armas y nuestro trabajo con el plumaje de aves Anzu lo que me ganó la reputación de ser el experto preeminente en el esplendor de los logros heráldicos, lo que a su vez me valió muchas comisiones lucrativas.

El lema reflejaba la historia del pájaro Anzu, que robó la tablilla divina del destino y voló a la cima de la montaña. Ya que la tableta pertenecía a los dioses en el abzú, las profundidades o el abismo, los líderes de la ciudad exigieron el siguiente lema: Sobre aguas primitivas.

Debo decir que encontré vacío el lema. ¿Está el mundo entero descansando “sobre aguas primitivas”? Por otro lado, había algo en él—: los ayuntamientos afirman tener sus cimientos hundidos en la fuerza vivificante. Todas las ciudades pueden reclamar lo mismo, pero hay una diferencia entre simplemente reclamarlo y blasonarlo en toda la ciudad como el lema de la ciudad. Uno de los principales atributos que distingue mi trabajo de mis competidores es la forma en que despliegue el lema en la ciudad, plantando así el lema profundamente en la conciencia de los ayuntamientos.

Tubal declinó no mucho después de que completé mi trabajo allí. La una vez espléndida ciudad ahora está plagada de conflictos y agitación. Algunas figuras cuestionables en la ciudad afirmaron que la disminución estaba relacionada con la mala calidad del logro heráldico, que, según dijeron, socavó la conexión de la gente con una causa común y su aceptación de una cultura común. Sospecho que esta calumnia fue difundida por mi principal competidor, al que me referiré aquí solo como el Maestro Tubal. Estaba amargado de que yo, no él, recibiera la gran comisión por el logro heráldico del ayuntamiento y se pusiera a sabotearme a mí y a mis asistentes a cada paso.



No quiero presumir, pero el logro heráldico de Tubalalts es uno de los mejores del mundo. ¿Qué hace que un logro heráldico esté bien? Mis competidores todavía no lo han descubierto, por lo que están muy por detrás de mí en riqueza y prestigio. Podrían centrarse en la elegancia de la cresta, la simetría perfecta de un escudo de armas, la gracia fluida de un cetro ceremonial. A menudo, lo que producen en estos componentes individuales excede incluso mi mejor trabajo. Lo que les falta, lo que descuidan, es la perfección unificada del logro heráldico. Esto es lo que define mi práctica: la armonía perfecta de un logro heráldico tal que cada pieza, no, cada detalle de cada pieza, se mezcla perfectamente con el todo. Si tan solo, pensara a menudo Iianve, las ciudades mismas podrían reflejar la perfección unificada de uno de mis logros heráldicos, en lugar decomo suele ser el caso, el logro heráldico de mis competidores reflejando la desunión e imperfección del ayuntamiento, podríamos, como habitantes de la ciudad, como seres humanos, encontrar un respiro de la lucha constante, el conflicto constante y experimentar un verdadero momento de paz.

Para un maestro artesano como yo, el declive de una ciudad como Tubal, para la cual Iirve produjo el logro heráldico, es un golpe reputacional. El daño es severo pero no fatal. Se pueden hacer muchos argumentos para salvar la reputación de las artesanías. El argumento más efectivo es que sin la perfección perfecta del logro heráldico, la situación en la ciudad habría sido mucho peor. Esta defensa, junto con una campaña coordinada de calumnias contra los líderes de los ayuntamientos, su rey, sumo sacerdote, asamblea, etc.— generalmente llevará el día. El objetivo es cambiar el enfoque de los ciudadanos del fracaso del logro heráldico al fracaso de los líderes de los ayuntamientos para mantener la unidad cívica. Tales campañas vienen con el riesgo, sobre todo la amenaza de asesinato ordenado por el liderazgo de ese municipiopero esto es parte del negocio normal para un maestro artesano que se especializa en logros heráldicos.




Estaba jugando cuidadosamente con un alivio delicado para un cliente privado—un hombre poderoso y bastante brutal—cuando el mensajero de Babel me encontró. Me dijo que mis servicios fueron solicitados en una ciudad distante, a unos seis días’ de viaje de Enoch. Supongo, le dije, que para un viaje de esta longitud la comisión incluiría un logro heráldico completo. De lo contrario, no había ninguna razón para que buscaran un maestro artesano del extranjero, para convocarme sobre todo. Fui conocido precisamente por la unidad perfecta de mi trabajo, por la forma en que superé la particularidad sin sacrificar la singularidad, y por la integración del significado mundano y divino. Tales resultados solo se podían obtener con un logro heráldico completo.

“Eso, señor,” el mensajero me dijo, “es el problema. La gente de Babel no puede ponerse de acuerdo sobre un diseño para un solo elemento heráldico y mucho menos un logro heráldico completo. Las diferentes facciones en la ciudad—y hay muchas—podría encontrar un acuerdo solo en un punto: debes ser convocado desde Enoch para resolver nuestras disputas y producir los símbolos unificadores que Babel necesita desesperadamente.”

Había pasado un tiempo desde la última vez que recibí una citación y comisión del extranjero. Había habido susurros entre los artesanos que producían decoraciones simbólicas que mi arte había deslizado. Mis detractores señalaron un “escudo de armas fallido” en Nippur, señalando su supuesta “calidad tremendamente asimétrica.” Este susurro, sospecho, había hecho daño. Por lo general, como no tenía fundamento, dejaba que el susurro se disipara por sí solo. Cuando se trataba del escudo de armas de Nippur, tuve que responder. Fui a la plaza central de Enocha e hice una declaración poderosa, en la que afirmé que el problema no era con el escudo de armas de Nippur, que era artística y conceptualmente perfecto, el problema era la incapacidad de los populares para entenderlo. Comprender un escudo de armas requería más que un análisis racional.Significaba acceder a los sentimientos más profundos de la conciencia colectiva. “Un verdadero escudo de armas,” declaré en la plaza central, “no apela a la cabeza sino que despierta las cámaras internas del corazón.” Con este discurso, triunfé. Digo esto no principalmente para regodearme sobre mi victoria sobre susurradores, detractores y competidores, sino para dar una visión adecuada del negocio de producir logros heráldicos.




Después de lo que resultó ser una negociación fácil con el mensajero por mi tarifa, salí corriendo de mi patio privado sombrío para encontrar a mis dos asistentes, cuyo estado era incierto. Habían pasado unos dos años desde nuestro último viaje al extranjero y la producción de nuestro último logro heráldico (el ahora famoso logro de Lamech), y mientras tanto no tenía ningún uso para sus servicios. Habían estado trabajando solos, cada uno independientemente en trabajos locales, y temía por experiencia pasada la condición en la que los encontraba Iird. Sabía que no les iba bien en estas circunstancias. El primer asistente, el fabricante de moldes, se desvió hacia la bebida si encontraba la vida insuficientemente desafiante. El segundo, el calígrafo, sucumbió a su naturaleza melancólica y se hundió en estados prolongados de inacción obstinada cuando se quedó sin la guía adecuada.

¡Qué suerte! Ambos asistentes estaban prosperando. Los encontré en medio de bulliciosos talleres propios. Incluso habían contratado a sus propios asistentes. ¡Pensar, asistentes con asistentes! No importa, la existencia de los asistentes’ asistentes les permitió viajar conmigo a Babel sin cerrar sus talleres. Me dijeron que a pesar de la demanda local de su trabajo, se perdieron el viaje y especialmente la sensación de aventurarse en lo desconocido. Su trabajo en Enoch, como el mío, carecía de significado—el significado que solo un logro heráldico completo puede proporcionar.

Hicimos los preparativos necesarios y nos fuimos a Babel justo antes del amanecer del día siguiente. Mi familia estaba acostumbrada a mis abruptas salidas, y en los años transcurridos desde mi último viaje, Iird entrenó a mi hijo mayor para administrar el taller en mi ausencia. En resumen, mis asistentes y yo nos fuimos con mentes claras, listos para resolver los grandes debates en Babel.

“Es importante,” le dije al mensajero mientras estábamos en camino, “para que comprenda la organización y la historia de los ayuntamientos antes de llegar. Un logro heráldico debe surgir precisamente de la mezcla del pasado y el presente de una manera que anticipa el futuro. Por favor, mensajero, explíqueme!”


“En el pasado distante,” el mensajero me dijo mientras mis asistentes nos seguían a cierta distancia, “los fundadores de Babelica vagaban desde el este—precisamente donde en el este se desconoce—y se establecieron en la tierra de Sinar. Durante las siguientes generaciones, la gente abandonó gradualmente sus caminos errantes y comenzó a cultivar la tierra. La tierra era fértil— en Babel como en Enoch— y finalmente otras tribus se unieron a los colonos originales de tal manera que una multitud de naciones comenzaron a coexistir. En verdad, aunque la gente en Babel nunca admitiría tal cosa, los pueblos comenzaron a mezclarse de tal manera que la pureza de las naciones fue destruida, para mantenerse en el nombre en lugar de en la sangre.

“Se cree que es en la sexta generación que la gente tuvo la idea de construir una ciudad, de una vez por todas dejar atrás las huellas de su pasado nómada. Nunca hemos tenido un rey, como lo ha hecho Enoc, y así, para tomar decisiones por el bien común, la legendaria asamblea fundadora se reunió para crear los planos de construcción. Cada nación, como se decidió por la asamblea fundadora, tendría su propio barrio en la ciudad, cuyo tamaño sería proporcional a la población nacional en relación con el número general de almas. Para determinar esto, se ordenó un censo—y puedes imaginar la disputa sobre el proceso del conteo. Las preguntas proliferaron. ¿Se determinó la nacionalidad matrilinealmente o debería ser patrilineal? Cómo contar a un hombre que pertenecía a dos naciones¿o tres? ¿Deberíamos contar mujeres? ¿Siervos? ¿Niños? ¿Los pobres? ¿Los sin propiedad? ¿Aprendices? ¿Criminales?

“Después de determinar el tamaño inicial de los trimestres, el proceso comenzó a ponerse de acuerdo sobre un diseño urbano. Innumerables ideas fueron propuestas y debatidas por la asamblea fundadora, que tuvo lugar en un foro público improvisado en medio del extenso campamento. Finalmente, se adoptó el concepto de una forma de concha de caracol—cada distrito en espiral desde una plaza central. Cada distrito, en palabras del acuerdo, ‘correspondería a los demás mientras se le permitía una cierta cantidad de autonomía para reflejar las características particulares de la nación que albergaba. Alrededor de toda la ciudad habría grandes paredes inclinadas. Tres puertas controlarían la entrada y salida de personas y bienes. Un cuarto actuaría como la puerta ceremonial.



“El plan general, tengo que decir, fue excelente. Los principales negociadores de la asamblea fundadora hicieron un trabajo digno de elogio, especialmente notable fue la delicadeza con la que equilibraron los intereses generales de la ciudad con los intereses de cada nación. El único error que cometieron los fundadores de la ciudad, en mi opinión, fue su decisión de construir una torre al cielo.

“La respuesta a la pregunta de a quién se le ocurrió la idea de construir una torre al cielo se ha perdido en el pasado. Lo más probable es que, en mi opinión, no fuera una idea de una sola persona o incluso la idea de un grupo o nación específica. Más bien fue el producto de una idea compuesta por otra, ladrillo por ladrillo, por así decirlo. Tal vez todas las ideas de tal magnitud se originan con la colisión de dos pensamientos distintos. Hay un elemento fundamental, en este caso la producción del primer ladrillo. El elemento contiene el potencial de reproducibilidad: la producción de un ladrillo implica la producción de cien, un millón de ladrillos. A la idea del ladrillo, el elemento fundacional, agregamos la idea de un proceso fundacional. Estoy hablando aquí sobre el proceso de unir ladrillo a ladrillosobre la adición de una sustancia entre los ladrillos para darle resistencia adhesiva. En la combinación de ladrillo (elemento) y betún (proceso) existe toda Babel, incluyendo su torre al cielo.

“La ciudad emergió, levantándose de la tierra pieza por pieza, en espiral a su manera de caracol desde la amplia plaza vacía, en la que se construiría la torre al cielo. Como era de esperar, la plaza necesitaba ser expansiva si contenía los cimientos de las torres. Esto dejó una gran brecha en el corazón de Babel.

“Construir una torre al cielo requería el diseño más experto y los métodos de construcción más modernos. Además, la ciudad necesitaría la infraestructura y la movilización popular para hacer frente a las enormes proporciones de los proyectos. El flujo de trabajadores y materiales tendría que ser maximizado. Dado que el objetivo era una torre al cielo en lugar de simplemente una torre alta construida con toda la velocidad posible, el pensamiento común era que un proceso de planificación cuidadoso debería preceder al inicio de la construcción. Todo lo necesario para una torre al cielo debería estar en su lugar antes de colocar un solo ladrillo en Tower Square.




“Cuando se puso en marcha el proceso para construir una torre al cielo, hubo un zumbido en toda la ciudad. Los fabricantes de ladrillos trabajaron día y noche para perfeccionar la producción del ladrillo más fuerte. Compitieron experimentando con la composición, la longitud, el ancho y la intensidad y duración del proceso de disparo. Los masones trabajaron con varias mezclas adhesivas, que rápidamente revelaron que el betún necesario era escaso y ciertamente no sería suficiente para una torre al cielo. Se corrió la voz desde Babel a las ciudades vecinas para suministros y mano de obra.

“Para recibir los suministros necesarios, las carreteras tuvieron que atravesar el paisaje desde nuestra ciudad hasta nuestros vecinos, conectándonos con Tubal, Nippur, Irad, Jubal y otros lugares. Se construyeron almacenes para almacenar el material, y la construcción de almacenes requirió más suministros. A medida que llegaban los trabajadores, se necesitaban casas, lo que significaba más materiales y más trabajadores. De esta manera, la ciudad continuó creciendo y girando en espiral hacia afuera desde la Plaza de la Torre vacía. Las murallas que se planearon para proteger y contener la ciudad se retrasaron. Las tres puertas destinadas a efectos fiscales, la Puerta de la Sal, la Puerta del Petróleo, la Puerta del Vino, permanecieron en la mesa de dibujo, al igual que la puerta ceremonial con sus elaborados e intrincados mosaicos decorativos. Sin una puerta ceremonial real sobre la cual colocarla, no había habido una gran demanda de un escudo de armas de la ciudad.

“A nadie le preocupaba el tiempo que tardó en comenzar la construcción de la torre. El razonamiento común fue el siguiente: durante el tiempo utilizado para prepararse para construir la torre, el conocimiento científico de las prácticas de construcción mejoraría lentamente de tal manera que lo que se habría construido antes sería necesariamente inferior a lo que se podría construir ahora. Como tal, si la construcción comenzara prematuramente, la construcción anterior tendría que ser demolida y el proceso de construcción comenzaría nuevamente utilizando materiales y técnicas nuevos y mejorados. El retraso, en otras palabras, fue la estrategia de construcción más eficiente para un proyecto como una torre al cielo. Como maestro artesano, puedes entender el dilema que causó esta conclusión. Si el futuro siempre garantizaba una construcción mejor y más eficiente que el presente, que poseía métodos muy superiores al pasadola decisión más lógica fue posponer la construcción indefinidamente, pero continuar, mientras tanto, con los preparativos.




“De esta manera, la ciudad creció alrededor de su centro vacío. La torre existía en las mentes populares y en sus discusiones compartidas. Una torre imaginaria al cielo podría, en algunos aspectos, ser capaz de reemplazar o defender una torre real al cielo, pero no puede reemplazarla en todos los aspectos. El principal respeto en el que una torre imaginaria no podía soportar una torre real relacionada con el orgullo cívico. Una babelita podría enorgullecerse de la idea de una torre, pero mientras la idea no se ejecute, el orgullo siempre estará teñido de una especie de vergüenza.

“Con cada generación que pasa, la situación se volvió menos sostenible. La gente llegó a Babel por miles y decenas de miles, representando nuevas naciones. Se tuvieron que construir barrios adicionales de la ciudad. Los conflictos se volvieron más feroces. Los líderes se levantaron y cayeron. Coaliciones de naciones formadas y desintegradas. La inestabilidad reinó.

“Hubo violencia. Más veces que a los babelitas les gusta admitir, las facciones salieron a las calles para resolver sus disputas. A estos brotes de violencia, deberíamos añadir una constante inquietud, una inquietud, una especie de fiebre que infecta el cuerpo social.

“No hace mucho tiempo, la intensidad de la fiebre aumentó, y muchos comenzaron a discutir el próximo final de Babel. Nadie parecía dispuesto a comprometerse. Los zelotes entre las naciones pidieron la matanza de enemigos. Los avances tecnológicos que se habían desarrollado en la búsqueda de los métodos de construcción más eficientes para la construcción de la torre establecieron como subproducto la base para una nueva generación de armas. Los disturbios civiles amenazaron con hervir a la guerra civil.

“En el último momento posible, los líderes de las cinco naciones principales en Babel, que juntas representan alrededor del setenta por ciento de los babelitas, acordaron una tregua incómoda. Se formaría un consejo de ancianos, principalmente de los líderes de las cinco naciones principales, para negociar una solución permanente.

“Ahora puedes entender,” concluyó el mensajero, “por qué actualmente estamos viajando a Babel. El consejo de ancianos encontró solo una posible solución a la crisis: el diseño de un escudo de armas de la ciudad, que proporcionaría a Babel identidad y unidad hasta el momento en que se complete la torre al cielo. Esta era una misión vital, y para completar una tarea tan compleja, solo el mejor artesano de Sinar lo haría. La elección fue debatida durante meses. Al final, se acordó que el artista que produjo el logro heráldico de Tubalalts debería ser convocado. Salí al día siguiente para que Enoch te invitara.”



Al sexto día de nuestro viaje, Babel se alzaba en la distancia. La ciudad estaba rodeada de tierras agrícolas, alrededor de las cuales los pastores pastoreaban sus rebaños. Tras estas amplias franjas de campos se extendía un círculo de extensos campamentos para trabajadores agrícolas y seminómadas. Estos asentamientos, compuestos por tiendas y chabolas, se extendían más allá de los límites de Babel, y si se hubieran construido los muros que mencionó el mensajero, habrían trazado una frontera clara entre la ciudad y estos espacios periféricos. Se me ocurrió que la ausencia de fronteras indicaba una condición extraña. Una ciudad suele identificarse por la relación entre dos puntos: su frontera exterior y su centro. ¿Qué significaba para Babel carecer de muros y tener en su centro el vacío de la Plaza de la Torre?

Pronto entramos en la ciudad propiamente dicha. El cambio en el entorno fue evidente de inmediato. Las tiendas de campaña dieron paso a construcciones de ladrillo. Los estrechos y sinuosos caminos de tierra se convirtieron en calles pavimentadas. Las calles eran más anchas que en Enoch, eran rectas en su mayor parte y se intersecaban en ángulos rectos, formando una cuadrícula ordenada. Pero justo cuando el ojo del observador se cansaba de la vista predecible, una irregularidad se presentó y refrescó la mirada. Al igual que las calles, los edificios formaban una unidad arquitectónica general sin caer en la monotonía. Había cinco estilos básicos de construcción, y luego una multitud de estilos menores, que posiblemente reflejaban las preferencias estéticas de las naciones principales y secundarias. Mi opinión de que los estilos se relacionaban con las naciones se fortaleció a medida que avanzábamos, ya que al pasar de un barrio a otro, el estilo dominante cambiaba. No se trataba solo de un cambio en la arquitectura. Toda la textura del espacio se transformó: los métodos de ornamentación, el uso del color, la atención al detalle, etc., quizás reflejando las características nacionales de sus habitantes.

Como maestro artesano de las artes decorativas, tengo un ojo especial para la ornamentación estética. Me impresionó no solo la ubicuidad de las ornamentaciones, sino también la excelente artesanía de los artistas locales. Algunas piezas estaban tan bien hechas que ni siquiera yo, reconocido por muchos como el mayor maestro de Sinar, podría haberlas hecho mejor. Si la ciudad albergaba una cultura artística de este nivel, pensé mientras caminábamos por las calles hacia el centro, ¿por qué necesitarían a un extranjero, a un forastero, para diseñar y producir un escudo de armas, y quizás, con un poco de suerte, una obra heráldica completa?

Mis asistentes y yo nos alojamos cerca de Tower Square. Mis asistentes tenían habitaciones en la planta baja de la posada, y yo, encima, en la segunda. La habitación era agradable y daba a un pequeño balcón que daba a un patio interior con cuatro hileras de palmeras datileras. En la planta baja había un restaurante donde, según nuestro acuerdo con el consejo de ancianos de la ciudad, los asistentes y yo podíamos comer. El consejo también nos había proporcionado un taller. Era un espacio agradable, a un corto paseo de la posada. Contaba con el equipo necesario para diseñar y producir nuestro trabajo.




La pregunta era cómo lograr lo que los propios babelitas no habían logrado durante generaciones: la unidad mediante la representación simbólica de una identidad compartida. Naturalmente, consulté al mensajero, pero no me ayudó, diciéndome que no era su función expresar opiniones sobre estos temas tan importantes. Si el consejo de ancianos se enteraba de que había intentado sesgar el proceso, probablemente sería castigado.

Mis asistentes y yo nos encontrábamos solos para encontrar la solución. Al día siguiente de mi llegada a la ciudad, insistí en hablar con los miembros del consejo de ancianos. Fue una decisión necesaria, pero insensata; necesaria porque los miembros del consejo probablemente esperaban que me presentara ante ellos, y insensata porque si el consejo hubiera tenido la capacidad de resolver el problema, no habrían tenido que tomar la decisión extraordinaria de convocarme a mí, un forastero, para inventar la iconografía cívica. Cuando terminó la reunión del consejo y quedó claro que no habría atajos para llegar al final, me resigné al impredecible e inconstante destino de la inspiración artística. Nunca se sabía cuánto tardaría en llegar la inspiración. Semanas o meses no eran raros. Podría decirse que simplemente podría conformarme con algo menos que una solución ideal, o, dicho de forma más positiva, podría desarrollar la mejor idea disponible. Eso, por supuesto, no era una opción seria. En primer lugar, la ciudad rechazaría una solución deficiente para esta tarea vital. Este rechazo nos pondría en riesgo a mí y a mis asistentes. Incluso si la gente aceptara, al menos temporalmente, la idea deficiente, su inevitable fracaso dañaría irreparablemente mi reputación. ¿Y qué es más valioso para un maestro artesano que su reputación?

Por otro lado, mi plan de esperar pacientemente la inspiración conllevaba dos peligros. El primero, el más inmediato, era que el consejo de ancianos perdiera la paciencia. Habían prometido importantes recursos en forma de mis honorarios y ahora asumían los gastos de alojamiento, comida, taller y suministros para mí y mis asistentes. Se desconocía cuánto tiempo nos permitirían permanecer en la ciudad sin demostrar progreso. Mi experiencia me dice que, por regla general, los líderes de la ciudad no ven con buenos ojos a los extranjeros que parecen estar holgazaneando. Ninguna ciudad puede tolerar una situación así sin tener al menos una vaga idea de cuándo se espera que termine. El segundo peligro era más grave. Afectaba a mis asistentes, especialmente al fabricante de moldes. Cuando se aburría, como dije, tenía tendencia a perderse en la bebida. En tres ocasiones anteriores, lo había rescatado de las repercusiones de un accidente de borrachera, que siempre se agravaban al estar en tierras extranjeras. Una noche en Tubal, a pesar de que nuestro trabajo avanzaba a un ritmo constante (aunque lento), bebió hasta emborracharse, se dirigió al templo y destrozó una estatua de Enki, el dios del agua, con un martillo, arrancándole un trozo de la cabeza. De no ser por la magistral calidad de nuestro trabajo en el logro heráldico de la ciudad, es casi seguro que él (y probablemente yo) habríamos sido ejecutados.




Cada mañana, después de desayunar en la posada, salía a la ciudad, generalmente solo, a veces con uno o ambos ayudantes. Deambulaba sin rumbo, recorriendo alguna de las maravillosas calles, solo para girar rápidamente a la derecha o a la izquierda cuando una punzada me desviaba del camino. El objetivo, si lo tenía, era experimentar la ciudad, sumergirme en ella, sentirla a través de todo mi espectro sensorial.

En estas excursiones, hablaba con cualquiera que quisiera hablar conmigo. No les hablaba de problemas urbanos, y mucho menos mencionaba la tarea de construir las representaciones iconográficas de la identidad urbana. Necesitaba abordar esos temas más amplios a través de los detalles de la vida cotidiana de la gente, sus esperanzas y sueños individuales, sus recuerdos, sus visiones de futuro, sus preocupaciones, sus miedos, sus problemas. Poco a poco, la imagen borrosa de Babel comenzó a vislumbrarse.

Durante las generaciones anteriores, Babel se había convertido en una ciudad rica y poderosa. La familia promedio de Babel, comparada con Tubal o mi natal Enoc, nadaba en las aguas del lujo y la abundancia. Claro, en las afueras de Babel, entre los seminómadas, había pobreza, pero no hay ciudad en la tierra que no tenga pobreza en sus alrededores. Dentro del círculo de tiendas y chozas, dentro del propio ladrillo y cemento de la ciudad, reinaba la comodidad. Las casas eran espaciosas. Los mercados estaban llenos de mercancías. Comerciantes de Sinar y de otros lugares llenaban las posadas, trayendo sedas, especias y otras exquisiteces por tierra y mar para satisfacer la demanda de Babel. Había artículos que uno jamás soñaría con ver en Enoc.

Uno podría pensar que en medio de esta abundancia general habría felicidad. No era así. El problema no era la abundancia general, sino la división de la misma, lo que creaba tensiones y conflictos. Cada nación quería una porción cada vez mayor de la abundancia general, y por mucho que creciera la porción de una nación, nunca era suficiente. La competencia era más intensa entre las cinco naciones más grandes, cada una de las cuales siempre sentía que las demás explotaban alguna ventaja para aumentar su porción. La competencia entre las cinco naciones principales fue en última instancia en detrimento no tanto de ellas como de las numerosas naciones menores de la ciudad. Según algunos cálculos, había doce naciones menores, según otros, veinticuatro. Las naciones pequeñas se hunden en la pobreza, decían sus representantes, mientras que las naciones ricas engordan. En resumen: cuanto más rica se volvía Babel y más abundancia contenía la ciudad, más codicia había entre las naciones y menos felicidad había entre la gente.


En relación con los problemas de abundancia, competencia y codicia, entre los babelitas existía la inquietud por la situación de los trabajadores agrícolas y seminómadas. Su presencia en los límites de la ciudad reportaba muchos beneficios tangibles. Proporcionaban mano de obra en los niveles más bajos de los oficios de la construcción, principalmente cavando y acarreando. Su trabajo en los campos y pastos era vital, pues ¿quién sino los trabajadores agrícolas y seminómadas proporcionaría grano y carne para las suntuosas mesas de Babel? Y, sin embargo, incluso quienes comprendían los grandes beneficios de los habitantes de chabolas y tiendas de campaña también los odiaban y temían. «Los que están más allá del muro», diría un babelita, aunque no había muros alrededor de Babel, «no pertenecen a la ciudad. Son una necesidad lamentable, y cuando ya no lo sean, los desalojaremos».

Esta actitud no me sorprendió. Había encontrado la misma hostilidad en otros lugares, sobre todo en mi Enoch natal. Los oponentes más acérrimos de "aquellos de ultramar" eran los miembros de las naciones más pequeñas, que vivían en los anillos exteriores de Babel. Muchas de estas naciones recordaban tiempos en los que estaban "extramuros", y aunque uno podría pensar que esta memoria colectiva los haría más tolerantes y comprensivos con sus antiguos hermanos, con frecuencia ocurría lo contrario. Una vez "dentro de los muros", las nuevas naciones menores les daban la espalda a los trabajadores agrícolas y seminómadas. Exigían, mucho más enérgicamente que las naciones mayores, el endurecimiento de las fronteras entre el interior y el exterior. Temían que, sin muros ni puertas reales, un día su nación se desmoronara en el asentamiento circundante, volviendo a su estado original desorganizado.

La división entre "dentro de los muros" y "fuera de los muros" no hizo nada para disminuir las amargas divisiones entre las naciones en el interior. Ni siquiera la fuerza unificadora de excluir a los pueblos "más allá de los muros" fue suficiente para producir cohesión interna. Un ejemplo: el debate sobre qué nación fue la verdadera nación fundadora de Babel fue acalorado. ¿Quiénes fueron los antepasados de las almas valientes que emigraron "del este" para establecerse en Sinar? Las cinco naciones principales afirmaron ser capaces de rastrear su linaje hasta los fundadores. Cada una tenía su propia "tabla de naciones", que establecía conexiones precisas de una generación a la siguiente. Por supuesto, las naciones pequeñas también tenían tales tablas, pero su autenticidad fue rechazada. La única nación pequeña cuya tabla de naciones no fue rechazada por las cinco naciones principales fueron los Maritas. Era indiscutible en Babel que los profetas y sacerdotes de la línea Marita podían rastrearse auténticamente al menos hasta las primeras generaciones. Huelga decir que estos linajes, estas "tablas de naciones", incluyendo la tabla Marite, eran un completo disparate. No eran más que fábulas, sobre todo la "tabla Marite". Pero cuanto más fabuloso es algo así, con más vehemencia se aferra la gente a él como si fuera verdad.

En el corazón de todo en Babel estaba la torre. Sería un error, un grave error, asumir que el tema de la torre era prioritario en la mente de la gente. No. Uno podría hablar con un bablita durante horas y el tema de la torre jamás surgiría. La torre estaba bajo la superficie; la torre no era el tema de la discusión, sino la esencia de la misma. Las conversaciones, que no tenían nada que ver con la torre, trataban, de hecho, principalmente sobre ella. Me propuse comprender al máximo el significado de la torre. Intuía que si rastreaba este significado hasta su raíz, descubriría el principio unificador necesario para completar no solo el escudo de armas de la ciudad, sino también su logro heráldico completo.  



Todos los que conocí en Babel coincidían en que la torre debía construirse "hasta el cielo". Este era, como me había dicho el mensajero, el impulso original, y perderlo de vista haría que el concepto de torre perdiera sentido. ¿Qué significaría que la torre alcanzara el cielo? Aquí, el consenso se dividió. Para algunos, la torre al cielo era una puerta física al reino divino. La torre, al alcanzar el cielo, uniría cielo y tierra y rompería la frontera entre ambos, dando al mundo humano acceso al mundo divino de pureza y bondad. Para otros, la torre al cielo no estaba destinada a penetrar el espacio divino, sino solo a alcanzar el límite celestial, acercando así al ser humano lo más posible a los dioses, manteniendo al mismo tiempo la división. Para estas personas, la cercanía era esencial para la verdadera adoración, especialmente para las prácticas sacrificiales. Otros interpretaban "cielo" no como el reino divino, sino como "cielo", y argumentaban que la torre debía ser una "torre muy alta" en relación con el tamaño y la escala de la ciudad. Su función era elevarse sobre la ciudad desde su posición central en la Plaza de la Torre, permitiendo así a los habitantes de la ciudad una perspectiva agradable de la torre desde cualquier punto dentro y fuera de las "murallas". La mayoría coincidía —independientemente de su opinión sobre la altura de la torre— en que funcionaría como un templo, que tendría un significado sobrenatural, incluso si no alcanzaba ni aspiraba a alcanzar el reino celestial. Por otro lado, había una minoría, atravesando todos los grupos nacionales, grandes y pequeños, que negaba a la torre cualquier significado sagrado o función de culto. Para ellos, la torre era una expresión del ingenio humano. La torre comunicaría a los babelitas y extranjeros que la ciudad de Babel era la ciudad tecnológicamente más avanzada del mundo. La torre brillaría con el genio babelita. Esta facción estaba especialmente preocupada por retrasar la construcción. A la vuelta de la esquina, justo en el horizonte visible, creían, se encontraba un método de construcción muy superior, un método que haría que nuestro método actual pareciera anticuado y cómico. Una torre construida de una forma que pronto se convertiría en anticuada y cómica no representaría la fuerza y el genio de Babel, sino su debilidad y estupidez. Finalmente, había un pequeño grupo que veía la construcción misma como el significado de la torre. El significado residía en colocar ladrillo sobre ladrillo. No se referían al método, como los tecnólogos. No se referían a los materiales. Se referían a la acción humana, al trabajo, a la energía humana, implicada en la construcción. El proceso de construcción encarnaría a los trabajadores. Para estas personas, a diferencia de los tecnólogos, el fracaso en la construcción era espantoso, el vacío de Tower Square, intolerable.




El estatus de Tower Square fue igualmente divisivo. Dos posturas extremas formaron los polos del debate. Había quienes, como la facción obrera, veían el vacío de la plaza como un fracaso absoluto, como una traición a la promesa fundacional de la ciudad. Y había quienes, como los tecnólogos, veían el vacío de la plaza como la concreción plena y pura del futuro utópico de Babel.

En resumen, subyacente a cualquier creencia en Babel existía una perspectiva sobre la presencia y la ausencia de la torre. El anhelo de alivio de esta intolerable condición existencial —una torre amenazante pero imaginaria, la Plaza de la Torre, llena pero vacía— generó lo que mis asistentes y yo entendimos como un odio visceral hacia la ciudad. Este odio condujo al deseo de su destrucción. Como de costumbre, la torre estaba en el centro. Se formó una leyenda que rezaba así: tan pronto como la Torre de Babel alcanzara el cielo, sería destruida, junto con toda la ciudad. Con la colocación del primer ladrillo, por lo tanto, comenzaría la cuenta regresiva escatológica. El final de la construcción sería el fin de los tiempos: el apocalipsis. En los mercados, en las posadas y bares, a lo largo de las calles, en las habitaciones privadas y los patios sombreados, en las plazas y en los parques públicos, el anhelo era el mismo. Era el anhelo de que una fuerza interviniera para deshacer el lugar enfermizo en el que se había convertido Babel. La cuestión era cómo representar gráficamente este deseo de destrucción en un escudo de armas, de modo que las partes interesadas, y en primer lugar el consejo de ancianos, lo aceptaran.

El calígrafo, por ejemplo, sugirió que la destrucción debería venir mediante la invasión y conquista de un rey extranjero. Esto era impensable. Si los babelitas se odiaban entre sí, odiaban aún más a los forasteros. Sobrevivir, por odioso que fuera, era preferible a ser conquistado. El fabricante de moldes ideó el fuego: un fuego que arrasaría toda la ciudad, reduciéndola a cenizas. Parecía una buena idea, y al principio me entusiasmé (e incluso comencé algunos diseños preliminares), pero cuando se lo presentamos a la gente, nos dimos cuenta de que había un problema con las implicaciones simbólicas del fuego. Para la mayoría de los babelitas, el fuego evocaba purificación, y la purificación era un concepto que los babelitas rechazaban por completo, ya que, en palabras de uno de los encuestados, «implicaba la posibilidad de redención, y no habría redención para Babel». El medio opuesto de destrucción, la inundación, sufrió la misma crítica.

Día tras día, encontraba refugio en el taller. Durante las primeras semanas, los asistentes venían y pasaban las mañanas debatiendo ideas. Cuando se hizo evidente que estas discusiones no llevaban a nada, empezaron a irse temprano, mucho antes de la hora de comer. Con el tiempo, dejaron de venir. Seguí abriendo el taller cada mañana, aunque solo fuera para entrar simbólicamente. A menudo, me iba después de una hora o menos. Deambulaba por las calles, a veces hasta la periferia de Babel, donde la gente hablaba con más libertad. Los seminómadas eran los que hablaban con más libertad. «Los babelitas están condenados», me dijeron con bastante placer. «Viven al margen de la naturaleza. Están en guerra con ella. La declaración de su intención de construir una torre al cielo es una declaración de guerra contra los dioses. El fin de Babel», concluyeron, «estaba marcado desde su inicio».


Si Babel es destruida, les pregunté, ¿qué harán? ¿No dependen de la ciudad para su sustento? ¿No es por eso que están aquí, acampados permanentemente en su frontera?

Se rieron. La ciudad, me dijeron, los sustenta mucho menos que ellos a la ciudad. Fue otro error de los babelitas asumir que los seminómadas se alimentaban parasitariamente del anfitrión. Ellos, los seminómadas, eran los conductos vitales entre Babel y el mundo. «Sin nosotros», dijo un líder seminómada, «el lujo de Babel se agotaría en un día»

El Puño (parte 2 de 3)

El Puño (parte 3 de 3)

Una noche antes de la cena, el fabricante de moldes regresó a la posada y nos habló de conocer a un hombre en una guarida bastante desagradable cerca de Tower Square. El hombre estaba solo y miraba con ausencia a través del espacio. El moldeador se sentó a su lado y los dos compartieron un humo. Comenzaron a hablar, y el fabricante de moldes explicó nuestra situación grave y deteriorada, cómo las malas hierbas provienen de Enoch y apenas estaban más cerca de encontrar la idea correcta para el escudo de armas de la ciudad que al principio. El hombre, al principio distraído y sin prestar mucha atención, comenzó a escuchar. “Sí,” dijo, “puedo entender este problema muy bien—muy bien—y de hecho podría no haber solución para ello. Aún así, ven conmigo. Déjame mostrarte algo.”

Mi asistente estuvo de acuerdo y los dos abandonaron la guarida y salieron a la ciudad. Caminaron por un tiempo antes de que el hombre llevara al fabricante de moldes unos pasos hacia un callejón estrecho hasta una puerta. Lo desbloqueó y marcó el comienzo del moldeador en su interior. Era un espacio oscuro, pero el hombre corrió alrededor de la habitación encendiendo linternas y velas, creando un brillo turbio. Mi asistente percibió que el espacio contenía este taller de manar, y que su trabajo principal fue la construcción de un modelo a escala en miniatura de la ciudad de Babel construido sobre una gran mesa en el centro de la sala. La totalidad de Babel— cada ladrillo—había sido meticulosamente replicado. Cada día, el fabricante de modelos le decía a mi asistente, caminaba por la ciudad, presenciaba lo que había cambiado y regresaba a su taller para actualizar el modelode tal manera que cuando cayera la noche la ciudad y el modelo estarían en un estado de armonía lo más completo posible.

El modelo tenía una forma irregular, pero en general tenía la forma de un óvalo. Tenía aproximadamente cuatro armaduras de longitud en una dirección, más cortas en la otra. El trabajo estaba bien, detallado, traicionando una tierna dedicación incluso a los aspectos más insignificantes del paisaje urbano.

“Me pregunto,” me dijo el moldeador mientras me llevaba de vuelta al taller de modelmaker al día siguiente, “si, al ver a Babel desde arriba, en su totalidad, todo a la vez, puedes descubrir qué símbolo le dará cohesión a la ciudad, qué símbolo creará unidad entre las naciones y la gente


Esta fue una excelente idea, y me permití esperar. Sin embargo, cuando llegamos al taller y miré hacia el modelo, sentí una sensación de desapego genial. A diferencia de la ciudad viva y orgánica, el modelo no tenía vida, estaba vacío. Aunque se consideró cada detalle, el efecto resultante fue la alienación, una incredulidad en su realidad. El fabricante de modelos debe haber entendido mi reacción, porque cuando me hundí en la desesperanza, comenzó a hablar, interrumpiendo mis pensamientos.


“puedo decir, maestro artesano, no piensas mucho en mi trabajo. Te parece inútil. Sí, puedo verlo en tus ojos. He encogido y congelado la ciudad—pero ¿de qué sirve una ciudad encogida y congelada? ¿A qué propósito sirve? He quitado a la gente de Babel— pero ¿qué es Babel sin su gente? Mis ajustes diarios mantienen la correspondencia entre la ciudad y mi modelo, pero ¿qué importaría si el modelo fuera un día, un mes o un año desactualizado?

“Quizás te preguntes cómo comencé con esta tarea interminable. Hace muchos años, comencé este modelo con el objetivo no solo de replicar la ciudad de Babel sino de terminarla. Si pudiera reproducir la ciudad exactamente, razoné, también podría ir más allá de la ciudad, saltando el presente hacia el futuro. Si cada detalle presente estuviera en su lugar, podría anticipar el próximo desarrollo, el siguiente detalle. Y una vez hecho esto, el siguiente, y el siguiente, y así sucesivamente hasta que Iird llegue al borde de Babel. Cuando esto tuvo éxito, cuando llegué a las fronteras exteriores del futuro Babel, pude construir las murallas de los ayuntamientos. Finalmente, una vez que esas paredes contenían y completaron la forma exterior de la ciudad, pude construir e instalar las puertas, primero las tres puertas comerciales, luego la puerta ceremonial final. Ahora lo entiendes, espero. Una vez que las paredes y puertas estaban hechas,el modelo estaría listo para su elemento final—la torre.


“trabajé frenética, extáticamente, durante años y años. Hice exactamente lo que dije. Comencé al principio, en los orígenes de Babel, y construí desde el pasado hasta el presente. Una vez que llegué al presente, salté sobre la línea hacia el futuro. Encontré el borde de la ciudad. Construí las paredes y las puertas. Pasé años trabajando en las paredes y puertas, muchos meses trabajando solo en la puerta ceremonial, que era una obra maestra de detalle y precisión. Desafortunadamente, a medida que el presente de mi modelo se desvaneció en el pasado, la verdadera ciudad de Babel se extendió más allá de mis muros. Tuve que derribarlos para agregar nuevos vecindarios. Mi futuro se convirtió en un pasado lejano.


“Después de sucumbir a un período de desesperanza, reuní mi fuerza. De nuevo, me puse al día hasta el presente. Una vez más, lo superé y me mudé al futuro. Una vez más, encontré el borde más alejado de la ciudad. De nuevo, construyo las paredes, ladrillo en miniatura por ladrillo en miniatura. Una vez más, instalé las puertas—y nuevamente, según el plan antiguo, construí la puerta ceremonial de Babelads. Esta vez, me había dado un amplio espacio. Me había empujado tan lejos en el futuro que el presente no lo atraparía durante mi vida. Finalmente, tendría la oportunidad de construir la torre.

“A diferencia de la puerta ceremonial, los fundadores de Babelle no habían dejado un plan para la torre. Como ya debes saber, la instrucción principal—su única instrucción— era que la torre debía llegar al cielo. Los constructores de modelos, y me cuento entre los mejores, son copiadoras exquisitas, y de vez en cuando podemos imaginar extensiones a un diseño claro para cumplir un patrón predecible, como lo había hecho al empujar a Babel actual hacia el futuro. Imaginar algo radicalmente nuevo, por otro lado, va más allá de la capacidad de los fabricantes de modelos, y durante mucho tiempo demostró caer más allá de la mía.

“Sin embargo, mi Babel no estaba completa sin la torre. La esencia de la ciudad, y por lo tanto el modelo, era la torre. La ciudad obtuvo su forma final del movimiento centrífugo desde la torre y de la atracción centrípeta de la torre hacia adentro. La ciudad obtuvo su significado de su papel que rodea y encierra la torre al cielo. Pregúntese, como maestro artesano: ¿qué significaría construir un modelo de torre al cielo? ¿Cómo podría determinarse la distancia sobre la cual debería aplicar mi escala 1:1200? Otra pregunta: si el modelo llega al cielo, ¿cómo debe representarse este cielo? Mientras pensaba en estas preguntas, se me ocurrió que la distancia entre la tierra y el cielo podría ser infinita. ¡Y qué es el infinito en una escala de 1:1200 pero también el infinito!

“Iiand llega demasiado lejos para ser disuadido por las molestas dudas. El problema con la típica Babelita es la timidez, el miedo a comenzar lo que él ve como una tarea insuperable. Es un miedo al fracaso, y el fracaso de la torre significaría el fracaso de la ciudad y un desmoronamiento del precario equilibrio social de la ciudad. Como mi Babel era un modelo, y por lo tanto no contenía ningún elemento social, solo tenía espacio, no había necesidad de que me limitara este miedo. Aún así, estaba limitado. Había sido condicionado a ser restringido. Primero, tuve que liberar mi mente. Tuve que meditar hasta que pude ver en mis sueños una torre que se elevaba desde mi modelo a escala de Tower Square al cielo.




“Después de muchas pruebas, determiné que una estructura redonda y cónica sería la mejor en términos de fuerza, estabilidad y perfección estética. Sería especialmente agradable si la estructura se elevara en espiral hasta un punto de una manera cónica con la punta de la torre terminando exactamente donde comenzó el cielo. Un día, me desperté antes del amanecer con la visión del intrincado patrón de ladrillo que sería necesario para una torre tan maravillosa. Era una forma de unir los ladrillos que duraría para siempre, y como lo entendí de inmediato, ningún método mejor sería posible incluso en el futuro más lejano. El patrón del ladrillo, pensé, me fue enviado por los dioses. A medida que los primeros rayos de luz se elevaban sobre el horizonte distante, dejé el primero de mis ladrillos en miniatura para los cimientos de las torres en Tower Square.

“Con un sueño mínimo, día y noche, tomando solo descansos cortos para comer y tomar la siesta, trabajé. La torre se elevó sobre la ciudad modelo. No me pregunte cómo llegué a entender las dimensiones de las torres. Puedes ver el lugar en el techo donde tuve que cortar un cuadrado para que la torre creciera. Superó mi taller. Pasó por el nivel superior donde tengo mis habitaciones. Continuó por el techo y una distancia considerable por encima de él. Como era de esperar, tener una torre cónica que sobresalga del techo de OneOns seguramente atraerá la atención no deseada. Inventé varias explicaciones, ninguna de las cuales es importante aquí. Lo esencial es que lo terminé. Llegué a la meta. La punta de mi torre modelo tocó el límite del cielo modelo.

“It was exhausting work. By the time the tip of the model tower reached the model heaven, I was at the end of my energy. I basically collapsed in my bed, which had to be relocated when the tower broke through the ceiling. I slept for days. I slept soundly. It was the deep sleep that comes after a long day’s work, especially when the work fulfils the worker’s goal.

“Cuando desperté de mi largo sueño, me rejuveneció. Consideré correr a la calle para anunciar mi avance—la finalización de un modelo Babel con una torre modelo que alcanza un modelo heaven—all a una escala de 1:1200. Me imaginé invitando a mis compañeros babelitas a mi taller, uno por uno, o en pequeños grupos, a ver la realidad de lo que sólo habían podido soñar: la posibilidad, la actualidad, de la torre al cielo. Sí, lo haría. Los niños, desde su punto de vista inferior, estarían aún más asombrados que los adultos, ya que percibirían la grandiosidad de los modelos.

“Antes de llamar a la gente, decidí que pasaría un momento más completamente solo con mi trabajo, un momento privado para apreciar y contemplar mi logro. Entré en el taller. Encendí las linternas. Inspeccioné el modelo de la ciudad. Me dirigí al centro y asenté mi mirada en Tower Square. Encontré los cimientos de las torres y lentamente permití que mis ojos tomaran las dimensiones de las torres. Tracé su curva suave y elegante hacia arriba, absorbiendo cada detalle, cada matiz, percibiendo cada elemento en relación con el magnífico todo.



“Finalmente, llegué al punto más alto de la torre, el lugar donde la punta de las torres se encontraba con el cielo. Mientras lo miraba, entendí algo que anteriormente me había ocultado. Comprendí la maldad de la torre. No, no lo entendí. Simplemente lo sentí. Lo sabía.

“Estaba claro para mí que nadie en Babel podía ver lo que había hecho. La torre tuvo que ser destruida. Salté a la mesa con el modelo como si estuviera poseído y comencé, martillo en mano, a golpear la torre. El modelo era fuerte, y tomó muchos golpes para debilitarlo. Pronto trozos de la torre comenzaron a aflojarse y caerse. Seguí golpeando, no me detuve. Finalmente, me picaron los ojos desde el anochecer, miré a mi modelo de Tower Square. Estaba vacío otra vez.

“Podrías pensar que al destruir la torre destruí el mal. En cambio, lo que descubrí— a mi horror— fue que el mal persistió. Aparentemente, se había filtrado de la torre a la propia ciudad modelo. Pensé que se desvanecería. Pensé que cuanto más tiempo pasaba desde la destrucción de las torres, menos Iird sentía su nefasta presencia. No se desvaneció; en todo caso, parece haberse vuelto más fuerte. Estoy seguro de que el mal pronto se filtrará de la ciudad modelo a la ciudad real, y de la ciudad real al mundo en general. No tengo más remedio que demoler mi ciudad modelo. Con ustedes como mis testigos, maestro artesano, con ustedes y su asistente aquí, la modelo Babel será borrada. El mal será vencido. La bondad prevalecerá!”

Ante eso, el viejo se arrojó sobre su modelo. Sin un martillo o una herramienta, usando sus propios puños, rompió casa tras casa, calle tras calle, barrio tras barrio, hasta que nada permaneció de pie sobre la mesa, excepto el propio fabricante de modelos, cubierto de polvo, suciedad y sangre.

Mientras caminaba hacia la posada con mi asistente, no pude sacar la escena de mi mente. “Los viejos puños de mandibulas eran magníficos,” le dije al fabricante de moldes. “Incluso mientras goteaban de sangre, incluso cuando sus frágiles huesos se estrellaron contra la ciudad de los mini ladrillos, mientras daban golpe tras golpe a la modelo Babel, nunca dudaron, nunca cedieron.”

El moldeador suspiró. “Si solo esos puños pudieran encontrar la verdadera fuente del mal, tanto él como la locura de los creadores de modelos podrían superarse.”


¡Lo tienes! El puño de la vieja melena, un puño óseo y sangriento con esos nudillos retorcidos. Ese es nuestro símbolo. Es el símbolo de la furia enterrada que anima este lugar, y la pieza central de nuestro escudo de armas


Cuando llegamos a la posada y le dijimos al calígrafo lo que weizd experimentó y las conclusiones que sacó de ella, apareció abstraído, perdido en el pensamiento. Esperamos hasta que ya no pudiéramos soportar su silencio.

“Bueno, calígrafo,” preguntó al fabricante de moldes, “¿qué dices?”

“digo,” susurró suavemente para que ninguno en la posada pudiera oír, “que el mal que el fabricante de modelos sintió no estaba en el modelo de la torre, y no estaba en el modelo de la ciudad, estaba dentro de sí mismo. Destruyó el modelo, que era la externalización de su propia personalidad, para descubrir—o recuperar—en paz interior. La esencia de Babel, y el significado del puño, es este: la destrucción como autodestrucción, y la autodestrucción como el único camino hacia la cohesión social. Así, A través de la autodestrucción, la Unidad.”

Al día siguiente entramos en el taller con un sentido de propósito. Mi diseño para el puño llegó fácilmente, ya que su imagen estaba grabada en mi memoria. Trabajé con el moldeador para crear un molde para un gran escudo de hierro con el puño en relieve. Por la noche, pudimos lanzarlo, y el efecto fue magnífico, superando nuestras expectativas. La vivacidad del puño fue increíble, su realismo nunca estuvo en duda a pesar del tamaño exagerado. Hecho con el toque fino de la fabricante de moldes, el puño parecía romper el escudo de hierro mientras volaba hacia afuera para dar el golpe fatal. Luego el calígrafo se puso a trabajar, grabando una segunda tira de hierro con el lema de los ayuntamientos: A través de la Autodestrucción, la Unidad. Sus cartas eran, como siempre, impecables. Al igual que mi moldeador, tenía el mejor calígrafo en el negocio. Unimos la placa larga con el lema al fondo del escudo.

Cuando el escudo fue completamente diseñado, después de colocar el lema, llegó el momento de agregar color. Para un escudo de armas de la ciudad en una ciudad como Babel, solo los colores más lujosos lo harían. Una vez más, mi calígrafo, que también estaba a cargo de mezclar colores, hizo un trabajo perfecto. La clave aquí era el rojo intenso de la sangre que cubriría los nudillos y partes de los dedos, mezclándose con los tonos marrones y de tierra de la piel. El púrpura decorativo, amarillo y azul aparecería en otras partes del escudo. Las cartas de los lemas estaban incrustadas con oro, un gasto adicional significativo pero bien valió la pena. Seguramente, pensé, mientras miraba nuestro trabajo terminado, este escudo de armas, junto con el lema, nos ganaría el derecho (y la recompensa financiera) para producir un logro heráldico completo.  


Llegó el día de la inauguración del escudo ceremonial en una reunión del consejo de ancianos. La pieza fue diseñada para colgar sobre la puerta ceremonial de Babelads, en caso de que se construyera la puerta. Ninguno de nosotros tenía la menor preocupación. Confiábamos en la visión y no sabíamos que era posible tener una mejor idea. Con la ayuda de un carro local y su tripulación, cargamos la pieza en el taller y la llevamos al patio donde el consejo celebró sus reuniones. Iiandd envolvió el escudo con una gruesa pieza de tela, primero porque no quería que se cubriera de polvo, y segundo porque quería construir anticipación antes de la presentación.

No haría por mí, como maestro artesano, sacar la tela del escudo. Este era un trabajo para mis dos asistentes. Me paré frente a ellos, justo al lado del escudo para no bloquear la vista de los concejales. En mi señal, bajaron la tela y revelaron el escudo de armas.

Los miembros del consejo cayeron en una discusión clamorosa. Algunos señalaron la pieza con gesticulaciones salvajes, otros se dieron la vuelta. Se podían escuchar jadeos, declaraciones, algunos de elogios, muchos otros decididamente hostiles y amenazantes.

Un miembro del consejo se acercó. “lo recomiendo, maestro artesano, no, te sugiero encarecidamente, tomas a tus asistentes y esperas en la posada por noticias nuestras.” Fue un gran insulto, un insulto atroz, y consideré rechazar la solicitud y mantenerme firme. La mirada en sus ojos, sin embargo, me dijo que sería imprudente hacerlo.

Cuando volvimos a la posada, me apresuré a mi habitación. Iird tenía suficiente de todos para el día, incluidos mis asistentes. Paseé de un lado a otro en el pequeño espacio, tratando de no reproducir la escena de la presentación en mi mente. Cuando esto se volvió agotador, me acosté en la cama y cerré los ojos. No estoy seguro de cuánto tiempo dormí, pero me despertó un fuerte golpe en la puerta. El mensajero había venido, el mismo hombre que nos acompañó desde Enoc.

“Maestro artesano,” dijo con voz acosada, “recoge tus pertenencias. Debemos salir de la posada de inmediato. Sus asistentes ya están empacados y esperándonos en el comedor, listos para partir. Se le ordenó que lo trajera de regreso a Enoc y que le diera el siguiente mensaje del consejo de ancianos: nunca regrese a Babel o lo matarán

“indignante,” le grité. “Esperaba noticias de que el consejo había otorgado los fondos para un logro heráldico completo y en su lugar me traes la noticia de que debo dejar Babel ¡inmediatamente!”

“El logro heráldico está fuera de discusión,” respondió el mensajero, ahora adoptando un tono más tranquilo. “El consejo ya ha ordenado que tu escudo de armas se derrita.”

Aprendí el resto de la historia más tarde, mucho después de que Iird regresara a Enoch. El consejo hizo que el escudo destruyera el mismo día de la inauguración. De alguna manera, sin embargo, la palabra del diseño se extendió más allá del consejo. Primero fue el lema—A través de la autodestrucción, Unity—que comenzó a aparecer en espacios públicos. Babelites lo encontró grabado en paredes de ladrillo, en adoquines y en las plazas públicas, incluso en el centro de Tower Square. Nadie sabía quién estaba reproduciendo el lema, o dónde lo habían visto o escuchado por primera vez. Más tarde, las banderas comenzaron a aparecer con nuestro escudo de armas—el fabricante de modelos hace estallar el puño sangriento a través del fondo, golpeando con furia en el mundo más allá. Las banderas con el puño se elevaron sobre edificios públicos y privados, casas de baños y templos. Luego, el puño y el lema, en combinación, se agregaron a la parte superior de los documentos, de modo que cada nuevo contrato se selló con él, cada nueva ley estampada con él.

Escuché estas historias de viajeros que pasaban por Enoch, principalmente comerciantes. Theyirad saca un documento, por ejemplo, un acuerdo comercial o un proyecto de ley de intercambio, y allí, en la parte superior o inferior, funcionando como el sello del ayuntamiento (ya sea oficial o no oficial que nunca supe) era nuestro escudo de armas con el lema debajo de él, una miniatura precisa del trabajo que weiadd presentó al consejo de ancianos. Las personas que me contaron estas historias no tenían idea de que yo era el artesano que había hecho el escudo de armas, y yo estaba más que contento de permanecer en el anonimato. En el tiempo transcurrido desde que salimos de Babel, mis asistentes y yo hemos producido dos logros heráldicos completos. Ambos son perfectos. Estos éxitos no me han permitido superar la extraña sensación que tengo cuando pienso en el puño babelita.Logramos capturar la furia de Babelal de tal manera que su gente llegó a amar el símbolo de su inminente fatalidad. A través de la Autodest.






Stefan Zweig y la reconstrucción de Babel
By Stefano Cazzanelli

El propósito de este breve texto es arrojar algo de luz sobre lo que Stefan Zweig puede decirnos hoy a nosotros como hombres y como europeos. Los escritos a los que nos referiremos son su autobiografía, El mundo de ayer, una serie de escritos publicados tras su muerte bajo el título Europäisches Erbe, y algunos artículos e intervenciones explícitamente referidos a Europa, recogidos en castellano en el presente volumen. El recorte que implica la crítica nos obliga a prescindir de escritos más conocidos como, por ejemplo, Momentos estelares de la humanidad. Al fin y al cabo, el objetivo de este análisis no es otro que dejar las cosas claras: desprenderse de lo superfluo y resaltar lo esencial.


Análisis de fuentes para una Historia desde los márgenes: Constantinopla en Benjamín de Tudela y Abū Ḥāmid Algharnāṭī



Las descripciones de las ciudades durante la Edad Media oscilan entre la percepción de lo real y lo imaginario, especialmente aquellas que, como Constantinopla, tienen una dimensión que se adentra en lo simbólico. La interpretación de cada uno de sus rincones dependerá del origen del observador, pero no solo los cristianos se acercaban a ella. Desde los confines del Mediterráneo del siglo XII, también se acercaban a la capital de un Imperio oriental que, a pesar de los cambios provocados por la fundación de los reinos latinos en Tierra Santa y el peso cada vez mayor de las dinastías turcas en el mundo islámico, seguía siendo la gran metrópoli. Por este motivo, dos personajes muy diferentes se hacen eco de Constantinopla. Benjamín de Tudela y Abū Ḥāmid Algharnāṭī solo comparten sus orígenes peninsulares y una pasión por los viajes que los llevó desde Alandalús/Sefarad hasta Oriente. La ciudad que ambos describen, a pesar de hacerlo más o menos en la misma época, no podría ser más diferente, ya que buscaban en ella elementos distintos. Este pequeño estudio pretende poner en diálogo dos textos diferentes con el fin de armonizar la geografía percibida y la geografía humana de la capital bizantina.





Crónica de los emperadores, sultanes y patriarcas de Constantinopla (1373-1513)


Introducción, edición, traducción al español y estudio lingüístico de la Crónica de los emperadores, sultanes y patriarcas de Constantinopla (1391-1517), obra anónima de mediados sel siglo XVI / Introduction, edition, translation into Spanish and linguistic study of the Chronicle of the Emperors, Sultans and Patriarchs of Constantinople (1391-1517), an anonymous work


Descripción de Constantinopla por los oficiales de Federico Gravina, 1788
By LUISA MARTÍN-MERÁS VERDEJO



Para consolidar la paz firmada con Turquía, España envió una escuadra al mando de Gabriel Aristizabal a Constantinopla en 1784 y en 1788 a Federico Gravina al mando de la fragata Santa Rosa con otra misión diplomática. Las dos descripciones de la ciudad que produjeron manifiestan el interés de unos oficiales de la Marina ilustrados y cultos en los años finales del Siglo de las Luces.



La perspectiva politico-religiosa de Casia de Constantinopla



"El fin de Constantinopla y las supuestas herencias nobiliarias bizantinas" en F. Barrios y J. Alvarado (eds.), Aires de grandeza: Hidalgos presuntos y Nobles de fantasía, Madrid, Dykinson 2019, 245-262. ISBN: 978-84-1324-092-3







La figura del Flâneur: una mirada histórica-crítica desde Jean-Jacques Rousseau hasta Dorde Cuvardic




ANEXOS ETIMOLÓGICOS.

BABEL


Babel (heb. B>bel). De acuerdo con Gen 11:9, el nombre significa «confusión [mezcla]» (basado en el verbo b>lal, «confundir [mezclar]»). Sin embargo, los babilonios explicaban que la denominación de su ciudad, B>bilu o B>bil>ni, querí­a decir «puerta de dios [los dioses]». Otros sugerí­an que debí­a su origen a una derivación del verbo bab. b>balu, «esparcir [dispersar]»; pero los ciudadanos no habrí­an estado muy orgullosos de ello, y de allí­ su composición en babu, «puerta», más ilu, «dios». I. Ciudad. Nació con los primeros habitantes de Mesopotamia, a comienzos del reino de Nimrod y como probable asiento de su poder (Gen 10:10). Con respecto a su ubicación e identificación, las opiniones están divididas: algunos eruditos creen que Babel y Babilonia son 2 ciudades diferentes; otros opinan que ambas son una y la misma ciudad; y otros sostienen que la de Babilonia se construyó sobre los restos de la ciudad de Babel (este Diccionario apoya las 2 últimas posturas). Salvo Gen 10:10 y 11:9, a la ciudad de Babel siempre se la llama Babilonia.* II. Torre. Aunque la frase «torre de Babel» no se encuentra en el AT, generalmente se denomina así­ a la estructura que comenzaron a levantar los primeros habitantes de Sinar,* trabajo interrumpido por la intervención divina que produjo una confusión de lenguas (Gen 11:1-8). Los edificadores usaron ladrillos (porque su paí­s estaba totalmente desprovisto de piedras) y asfalto. Los restos arqueológicos revelan que el asfalto se usó como mezcla en muchos edificios babilónicos (fig 93). Se lo obtení­a de pozos al aire libre en Hit, a unos 190 km al norte de Babilonia (Mapa III, C-5), por lo que la torre estarí­a ubicada en la antigua ciudad de Babilonia o sobre alguna planicie cercana a dicha ciudad. De la torre mencionada en la Biblia no queda nada, pero la idea de erigir estructuras de esa naturaleza fue popular en la Mesopotamia primitiva. Prácticamente, cada ciudad importante tení­a por lo menos una; se llamaron zigurats. Generalmente se construí­an en plataforrnas escalonadas cada vez más pequeñas, en cuya parte superior habí­a un altar dedicado al principal de los dioses de la ciudad o del paí­s.

Las ruinas de algunos de estos zigurats todaví­a están en pie: las mejores conservadas son la de Ur, en el sur del Iraq, y la de Choga Zambil, cerca de Susán en Irán. Pero los restos de los zigurats de Nimrfd, Qal’at Sherqat, ‘Aqarquf, Birs Nimrfd y Warka todaví­a son impresionantes. Mapa XXI, B/C-5/6. Sin embargo, la estructura más alta y más grande, de todas sus familares en la historia mesopotámica, fue la torre-templo de Babilonia (mencionada en registros históricos desde comienzos del 2º milenio a.C.; para muchos serí­a la primitiva torre de Babel u otra construida sobre los fundamentos de ésta). Pero desapareció por completo; los excavadores sólo encontraron los fundamentos y unos pocos escalones. Con todo, una antigua tableta cuneiforme describe esa torre, y Herodoto la 131 menciona; por ello es posible obtener una idea bastante exacta de sus caracterí­sticas. Sabemos que su base cuadrada tení­a unos 90 m de lado, que se levantaba a más de 90 m de altura, que constaba de 7 plataformas escalonadas y que sobre la última habí­a un altar dedicado al dios Marduk. La torre de Babel fue reparada cada tanto; la última vez por Nabucodonosor, quien dijo haber recibido la orden de su dios Marduk de que la reconstruyera de modo que su cúspide pudiera rivalizar con el cielo. A esta torre templo, que se encontraba en el recinto del templo de Marduk, se llamó Etemenanki, «la piedra fundamental [casa del fundamento] del cielo y de la tierra». Si bien fue destruida por Jerjes, Alejandro Magno hizo planes para reedificarla (mandó sacar la mayor parte de los escombros como preparación para su reconstrucción); pero lo sorprendió la muerte cuando se realizaba el trabajo. Como no quedó prácticamente nada del antiguo templo por sobre el nivel del suelo, los hombres de generaciones posteriores pusieron en duda su existencia. Con el paso del tiempo surgió una tradición que relacionaba la arruinada pero impresionante torre de Borsippa, ahora Birs Nimrûd, con la torre de Babel. Sin embargo, las excavaciones demostraron la falsedad de ese supuesto. Cuando la asiriologí­a estaba en su infancia, se interpretó el texto de una tableta cuneiforme muy fragmentaria (en poder del Museo Británico) como una referencia a la historia de la torre de Babel. Una lectura más cuidadosa mostró que esa idea era errónea. Bib.: RLA 1: 333; L. W. King, The Seven Tablets of Creation [Las siete tabletas de la creación] (Londres, 1902), t 1, pp 219, 220. 60. Vista aérea del sitio donde estuvo la torre-templo de la ciudad de Babilonia. Restos del centro de la torre antigua sobresalen del foso lleno de agua. Este es el probable emplazamiento de la torre de Babel.

Fuente: Diccionario Bíblico Evangélico

hebreo Babhel, Babilonia, balal, confundir, babilonio babili, puerta de Dios. 1. Ciudad fundada por Nemrod, a orillas del rí­o Eufrate, en la llanura de Senaar, Gn 10, 8-10. 2. En el Antiguo Testamento se dice que los descendientes de Noé, que hablaban una misma lengua, se desplazaron desde oriente y se establecieron en el valle de Senaar, donde fabricaron ladrillos y pretendieron hacer una torre cuya cúspide llegara hasta el cielo. Yahvéh, entonces, los castigó por este pecado colectivo de orgullo, confundiendo su lenguaje, de modo que no se entendieron unos a otros, y los desperdigó por toda la tierra, Gn 11,1-9.

Este es un relato yahvista para explicar el origen de los distintos pueblos y lenguas, muy de acuerdo con la costumbre de construir torres altas en la Mesopotamia antigua. Zigurat se denomina este tipo de construcción, que consistí­a en una plataforma sobre la cual se elevaban varios pisos, como una torre piramidal decreciente, hasta coronar con un santuario, al que se podí­a subir por rampas exteriores.El más famoso de éstos, la Torre de Babel, zigurat conocido como Etemananki, esto es, Casa de la plataforma fundamento del Cielo y la Tierra, que comenzó a levantarse en el tercer milenio a. C., se cayó y fue reconstruido por el rey Nabopolasar y su hijo Nabucodonosor II. El santuario con que culminaba esta torre estaba dedicado a Marduc, el dios principal del panteón babilonio. Este puede ser el fundamento del relato del Génesis sobre la torre de Babel, cuya tradición bien puede provenir de los patriarcas, que se desplazaron desde su patria Harán, ya que la fama de la torre y de la prosperidad de Babilonia eran bien conocidas en la época, antes de que la ciudad fuera arrasada por los hititas, ca. 1595 a. C.



Diccionario Bí­blico Digital, Grupo C Service & Design Ltda., Colombia, 2003

Fuente: Diccionario Bíblico Digital

(Puerta de Dios). Nombre de una ciudad y una torre en el AT.

1. Una de las ciudades sobre las cuales reinó †¢Nimrod, †œquien llegó a ser el primer poderoso en la tierra† (Gen 10:8). Los babilonios o caldeos son mencionados en los primeros libros del AT en las referencias a la tierra de †¢Sinar, donde Nimrod fundó su reino, y se edificaron †¢B., Erec, Acad y Calne (Gen 10:8-10). Fue allí­ donde se edificó la famosa torre (Gen 11:19). †¢Amrafel, rey de Sinar, que peleó contra Sodoma y Gomorra, fue identificado por mucho tiempo por los eruditos con †¢Hammurabi, pero esa teorí­a ya se ha abandonado.

. Torre construida después del Diluvio por las generaciones que vinieron de los hijos de Noé que †œsalieron de oriente† y †œhallaron una llanura en la tierra de Sinar†, cerca de Babilonia. Dios decidió confundir sus lenguas y esparcirlos †œsobre la faz de toda la tierra†. Se hizo un juego de palabras con el nombre de B. por su parecido con otra que significa †œconfundir† (Gen 11:19). ¿Cuáles motivos tuvo Dios para actuar como lo hizo en el caso de B.? Algunos dicen que la torre de B. tení­a la pretensión de †œllegar al cielo†, lo cual era una demostración de la soberbia humana. Pero a esto contestan otros que en el original hebreo no figura la palabra †œllegar† y que la expresión lo que quiere decir es †œun edificio muy alto†, al igual que se dice hoy †œrascacielos†. Otros señalan que el problema consistió en una desobediencia a la orden que Dios habí­a dado de †œllenar la tierra† y que los hombres prefirieron concentrarse en B.

Lo que sabemos es que B. marca el paso hacia la urbanización de los hombres: †œEdifiquémonos una ciudad† (Gen 11:4). Lo cual está vinculado a ciertos descubrimientos tecnológicos: el ladrillo cocido a fuego y †œel asfalto en lugar de mezcla† (Gen 11:3). En la tradición rabí­nica la opinión más generalizada es que la torre de B. tení­a propósitos idolátricos y de rebeldí­a contra Dios, relacionándola con la persona de †¢Nimrod, cuyo nombre se deriva de un término que significa †œrebelión†, porque se caracterizó por esa actitud frente a Dios. Como cazador fue el primer ser humano que comió carne e hizo guerra contra otras gentes. Fue el constructor de la torre de B. y exigió ser adorado como Dios. Algunos eruditos consideran que la torre de B. fue un zigurat ( †¢Babilonia), una construcción piramidal que los caldeos hací­an para sus templos y que usaban también como observatorios de los astros.

Fuente: Diccionario de la Biblia Cristiano

tip, CONS CIUD

vet, = «puerta de Dios». Este término aparece dos veces, y sólo en el libro de Génesis. En la primera mención (Gn. 10:10) es el nombre del primer lugar mencionado como el comienzo del reino de Nimrod; en la segunda mención (Gn. 11:9) se da el nombre de «Babel» a la torre y a la ciudad, debido a que el lenguaje de los hombres quedó allí­ confundido, y no se entendí­an entre ellos. Aquí­ se toma «Babel» como contracción de «balbel», de «balal», confundir (Keil y Delitzsch, «Commentary on the Old Testament», vol. 1, p. 176). No hay base para afirmar que la torre debí­a «llegar» al cielo (Gn. 11:4), puesto que el verbo «llegar» no se halla en el original, sino que ha sido suplido para dar sentido a la traducción. Era una torre «para» o «hacia» el cielo.

 

Posiblemente el sentido fuera el de una torre de observación y culto a los cielos, como un «zigurat», que fuera el centro religioso unificador de aquella ciudad en construcción, en una empresa humana unida de desafí­o contra Dios y de rebelión contra El. Este intento mereció el juicio de Dios con la confusión consiguiente de las lenguas y su forzosa dispersión en grupos diversos y divididos, en lugar de la gran confederación unitaria contra Dios planeada por Nimrod. Bibliografí­a: Adam, Benjamí­n: «The Origin of Heathendom», Bethany Fellowship (Minneapolis, 1963); también publicada en castellano bajo el tí­tulo de «Astrologí­a, una antigua conspiración» (Betania, 1978); Custance, A. C.: «The Confusión of Tongues» (Doorway Papers, 8, Ottawa, 1961); Leupold, H. C.: «Exposition of Genesis» (Baker Book House, Grand Rapids, 1942, 1981); Morris, H. M.: «The Genesis Record» (CLP, San Diego, 1976).

Fuente: Nuevo Diccionario Bíblico Ilustrado

Torre y ciudad
(-> prostituta, bestia, idolatrí­a, Marduk). Babel, Babilonia constituye uno de los sí­mbolos más persistentes de la Biblia, de manera que ha podido venir a convertirse en paradigma de la civili zación occidental, heredera no sólo de la Biblia, sino de aquello que la Biblia ha condenado, es decir, de los grandes imperios que se divinizan a sí­ mismo. La falsa religión se identifica, conforme a este sí­mbolo, con la construcción de los imperios que quieren dominar sobre el conjunto de la humanidad.

(1) Torre. El imperio imposible. El relato de la construcción fallida de la Torre y Ciudad de Babel (Gn 11,1-9) ofrece la cuarta versión general del pecado* de los hombres (tras el pecado de Adán-Eva, el asesinato de Abel y la perversión del diluvio). «El mundo entero hablaba la misma lengua, con las mismas palabras. Y al emigrar del oriente, los hombres encontraron una llanura en la tierra de Senaar y se establecieron allí­. Entonces se dijeron unos a otros: Venid… edifiquémonos una ciudad y una torre cuya cúspide llegue al cielo, para hacernos famosos y para no dispersarnos sobre la faz de toda la tierra. Yahvé descendió para ver la ciudad y la torre que edificaban los hombres. Entonces dijo Yahvé: He aquí­ que este pueblo está unido, y todos hablan el mismo idioma. Esto es lo que han comenzado a hacer, y ahora nada les impedirá conseguir lo que se proponen. Vamos, pues, descendamos y confundamos allí­ su lenguaje, para que uno no entienda lo que dice el otro. Así­ los dispersó Yahvé de allí­ sobre la faz de toda la tierra, y dejaron de edificar la ciudad. Por tanto, el nombre de dicha ciudad fue Babel, porque Yahvé allí­ confundió (babal) el lenguaje de toda la tierra, y desde allí­ los dispersó sobre la faz de toda la tierra» (Gn 11,1-9). Babel es la ciudadimperio que ha intentado dominar sobre el mundo entero, apareciendo así­ como signo de un sistema de poder que quiere imponer su propia seguridad «divina» sobre la tierra. Sus constructores quieren elevar una ciudad en la que quepan todos, para que no tengan ya que dispersarse sobre el mundo; buscan un estado total que se funda y expresa en principios de imposición.

 

Lógicamente, dentro de esa ciudad (aspecto más polí­tico) edifican también una torre (zigurat o templo, de carácter más religioso) donde habita el mismo Dios, sacralizando y avalando de esa forma la potencia del imperio. El hombre, que habí­a empezado por hacerse dueño del bien/mal (Gn 3), inten ta construir ahora, con sus propios poderes, un imperio total, culminando así­ el camino de la cultura de Caí­n, creador de la primera ciudad (Gn 4,17). Significativamente, los constructores parecen todos varones, creadores de una civilización de muerte. Es como si las mujeres no existieran: su función de madres o portadoras de una vida que se expande por amor y/o generación (cf. Gn 3,20; 4,1-2), ha desaparecido o no se tiene en cuenta; sólo importa la cultura violenta de varones. Estos constructores-varones de la torre quieren su propia seguridad, en la lí­nea de la «justicia de las obras», es decir, de su ley de poder. Pero ése es un intento vano: no logran acabar la ciudad ni la torre y de esa forma se confunden y destruyen a sí­ mismos. El riesgo de estos constructores de la torre universal está en su propio éxito: mientras van avanzando en la tarea de la construcción pueden tener motivos para seguir, pues les quedan todaví­a nuevas metas. Pero en el momento en que parece que han logrado culminar su obra, cuando su edificio viene a elevarse ya perfecto frente al cielo, empieza a resquebrajarse por dentro. Los «constructores del Todo» no se entienden, pues no dejan lugar en sus vidas para Dios (es decir, para el Infinito de la gracia). Cada uno se siente y toma Todo de manera que ya no dialoga con los otros y así­ se enfrenta con ellos, hasta destruirse todos. Mirada hacia atrás, la historia de los primeros fabricantes de la Ciudad-Torre puede resultar beneficiosa: aquellos hombres, confundidos por su mismo deseo de tocar el Absoluto (de hacerse absolutos), tuvieron que dejar la construcción (el Todo) para sobrevivir y desarrollarse por caminos distintos, en una historia que la Biblia ha contado a partir de Gn 12 con la llamada de Abrahán y su peregrinación creyente.

(2) Babilonia, ciudad y sí­mbolo. Históricamente, Babilonia ha sido el imperio que ha conquistado el reino de Judá y destruido Jerusalén, llevando cautivos a muchos de sus habitantes, como relatan los libros históricos, en especial 2 Re 17-25. Los grandes profetas de Israel han elevado sus cantos contra Babilonia, presentándola como enemiga de Dios, sí­mbolo de los poderes perversos (cf. Is 13-14). Ella aparece como sí­mbolo de la ciudad enemiga de Dios, condenada a la destrucción: «Â¡Cómo caí­ste del cielo, Lucero, hijo de la mañana! Derribado fuiste a tierra, tú que debilitabas a las naciones. Tú que decí­as en tu corazón: Subiré al cielo. En lo alto, junto a las estrellas de Dios, levantaré mi trono y en el monte del testimonio me sentaré, en los extremos del Norte; sobre las alturas de las nubes subiré y seré semejante al Altí­simo. Pero tú has sido derribado hasta el Sheol, a lo profundo de la fosa» (Is 14,12-15). El odio contra Babilonia se aprecia en el Sal 137, donde la capital del imperio viene a convertirse en signo de todos los poderes que seguirán oprimiendo al pueblo de Dios. Así­ 1 Pe 5,13, cuando habla de Babilonia, parece referirse a Roma. Para el Ap, Babilonia es una ciudad concreta (Roma) y es sí­mbolo fuerte de todo poder prostituido. El anuncio (Ap 14,8; 16,19) y descripción del pecado de Babel y su caí­da (Ap 17,1-19,8) constituyen un momento central de la trama del Ap. El recuerdo de este sí­mbolo perdura a lo largo de la historia cristiana, aplicándose a las instituciones sociales destructoras e incluso a las iglesias, miradas desde la perspectiva de sus enemigos. Así­, para algunos protestantes, la Babel del Ap significa la Roma de los papas. Por el contrario, para muchos católicos, Babel se identifica con el sistema capitalista de la modernidad.

Cf. F. J. HINKELAMMERT, Cidtnra de la esperanza y sociedad sin exclusión, DEI, San José de Costa Rica 1995; Crí­tica de la razón utópica, Desclée de Brouwer, Bilbao 2002; J. Mo SUNG, Teologí­a y economí­a, Nueva Utopí­a, Madrid 1996; Deseo, mercado y religión, Sal Terrae, Santander 1999; A. GONZíLEZ, Teologí­a de la praxis evangélica, Sal Terrae, Santander 1999.

PIKAZA, Javier, Diccionario de la Biblia. Historia y Palabra, Verbo Divino, Navarra 2007


Fuente: Diccionario de la Biblia Historia y Palabra

(Confusión).
Una de las primeras ciudades construidas después del Diluvio. Fue en ella donde Dios †˜confundió el lenguaje de toda la tierra†™. (Gé 11:9.) El nombre se deriva del verbo ba·lál, que significa †œconfundir†. Sin embargo, sus habitantes, considerando que era la sede del gobierno de Dios, afirmaban que el nombre estaba compuesto de Bab (Puerta) e ilu (Dios) y que por lo tanto significaba †œPuerta de Dios†.
Nemrod, el †œpoderoso cazador en oposición a Jehovᆝ, comenzó su reinado en Babel, ubicada †œen la tierra de Sinar†, la llanura aluvial formada por el cieno de los desbordamientos de los rí­os Eufrates y Tigris. (Gé 10:9, 10.) Al no haber piedras disponibles para la construcción, los edificadores hicieron uso de los extensos depósitos de barro. Dijeron: †œHagamos ladrillos y cozámoslos con un procedimiento de quema†. Como tampoco tení­an cal, usaron betún como argamasa. (Gé 11:3.)
En desafí­o a Dios, Babel se centró en el proyecto de construcción de una torre religiosa †œcon su cúspide en los cielos†. Esta torre no se construyó para la adoración y alabanza de Jehová, sino que estaba dedicada a la religión falsa de origen humano, y el propósito de los edificadores era hacerse un †œnombre célebre† con ella. (Gé 11:4.)
El tiempo aproximado de su construcción se puede deducir de la siguiente información: Péleg vivió desde 2269 hasta 2030 a. E.C. Su nombre significa: †œDivisión†, pues †œen sus dí­as se dividió la tierra† (es decir, †œla población de la tierra†); †œde allí­ los habí­a esparcido Jehová sobre toda la superficie de la tierra†. (Gé 10:25; 11:9.) Un texto de Sharkalisharri, rey de Agadé (Akkad) en el tiempo de los patriarcas, menciona que restauró una torre-templo en Babilonia, con lo que da a entender que tal edificio existí­a antes de su reinado.

Fuente: Diccionario de la Biblia

(heb. Bāḇel, ‘puerta de dios’; tamb. * Babilonia, Ciudad de). El nombre de una de las principales ciudades fundadas por Nimrod en la tierra de Sinar (Sumer), la antigua tierra de Babilonia. Se menciona junto con Erec y Acad (Gn. 10.10), y según la tradición babilónica fue fundada por el dios Marduk y destruida por Sargón ca. 2350 a.C. cuando llevó tierra de allí para fundar su nueva capital Agade (* Acad). En Gn. 11.1–11 aparece la historia de la construcción de la ciudad y su elevada torre, donde se explica el nombre Babel por etimología popular basada en una raíz heb. similar bālal,como ‘confusión’ o ‘mezcla’. Babel, en consecuencia, llegó a ser sinónimo de la confusión provocada por las diferencias idiomáticas que fue parte del castigo divino por el orgullo humano con que la construyeron.

Todavía no hay pruebas arqueológicas que confirmen la existencia de una ciudad en Babilonia antes de la 1ª dinastía (ca. 1800 a.C.), pero la tradición babilónica y un texto de Sarkalisarri, rey de Agade, ca. 2250 a,C., mencionan la restauración de la torre-templo (zigurat) en Babilonia, lo que sugiere la existencia previa de una ciudad sagrada en el lugar. La acción de Sargón parecería confirmarlo. El uso de arcilla quemada para la fabricación de ladrillos y asfalto (°vrv1 “betún”) para mezcla (Gn. 11.3) está corroborado desde tiempos antiguos. El asfalto probablemente se traía flotando por el Éufrates desde Hit.



La expresión “torre de Babel”, que no se encuentra en el AT, se emplea comúnmente para describir la torre (miḡdōl) que se había proyectado construir como punto de referencia muy elevado relacionado con la ciudad y sus adoradores. Generalmente se supone que la torre quedó incompleta, al igual que la ciudad (v. 8), y que era una torre-templo escalonada, o un zigurat de varios pisos que se concibió primeramente en Babilonia a principios del 3º milenio a.C., a partir del témenos bajo o plataforma en que se apoyaban los santuarios erigidos cerca de los templos principales de la ciudad (como en Erec y Uqair). Después de Sarkalisarri, la más antigua referencia al zigurat de Babilonia se relaciona con su restauración por Esar-hadón en 681–665 a.C. En sumerio se llamaba “Etemenanki”, “el edificio de la plataforma fundacional del cielo y la tierra”, cuya “parte superior llega hasta el cielo” y se relaciona con el templo de Marduk Esagila, “el edificio cuya parte superior es(tá en) el cielo”. Es muy probable que un edificio sacro de esta naturaleza siguiera un plan anterior. La torre fue muy dañada durante la guerra de 652–648 a.C., pero fue restaurada nuevamente por Nabucodonosor II (605–562 a.C.). Este edificio, parte del cual recuperó Koldewey en 1899, fue el que describió Herodoto en su visita ca. 460 a.C., y el que se describe en la tablilla cuneiforme fechada 229 a.C. (Louvre, AO 6555). Esto permite obtener un cuadro aproximado de la torre posterior. La base medía 90 x 90 m y tenía 33 m de altura. Por encima de ella se construyeron cinco plataformas, cada una de 6–18 m de altura, pero de superficie decreciente. El todo estaba coronado por un templo, al que se creía que el dios descendía para relacionarse con la humanidad. El acceso se efectuaba por medio de rampas o escaleras. Un plano babilónico posterior de un zigurat de siete plataformas muestra que su forma arquitectónica contemplaba una altura igual a su anchura en la base, con un templo cúbico en la parte superior. Entre otros, se han encontrado zigurat en * Ur, * Erec, * Ninive y en otras partes de * Asiria y Babilonia.

Jerjes demolió un zigurat en Babilonia en el 472 a.C., y aunque Alejandro hizo quitar los escombros para su restauración, su muerte interrumpió las obras. Posteriormente los habitantes del lugar se llevaron los ladrillos, y actualmente el lugar donde se encontraba Etemenanki es un hoyo (Es-Sahn) de una profundidad igual a la altura de la construcción original.

Viajeros de todas las épocas han tratado de localizar las ruinas de la torre de Babel. Algunos estiman que se trata del lugar anteriormente descrito, y otros que son los restos vitrificados de un zigurat que todavía puede verse en Borsippa (mod. Birs Nimrud), 11 km al SSO de la ciudad de Babilonia, que probablemente data de épocas neobabilónicas. Otros, en cambio, ubican a la torre bíblica en Dur-Kurigalzu (Aqar Quf), al O de Bagdad, ciudad construida, sin embargo, ca. 1400 a.C. Lo único que puede decirse con certeza es que la narración de Gn. 11 parece, a todas luces, un relato histórico digno de confianza acerca de construcciones que ya no pueden ubicarse.

Algunos entendidos relacionan la visión de Jacob de una escalera y una “puerta del cielo” (Gn. 28.11–18) con un zigurat del tipo que se levantó en algún momento en Babel.

Según Gn. 11.9, la intervención de Yahvéh cuando se construía Babel originó la confusión de lenguas, y la consiguiente dispersión de la humanidad, posiblemente en los días de Peleg (Gn. 10.25). (* Naciones, Tabla de las; Gn. 10)

Babel, al igual que la ciudad de *Babilonia en el curso de toda su historia, se convirtió en símbolo del orgullo del hombre y su inevitable caída. También se relacionó Babel, teológicamente, con la confusión y la pérdida del compañerismo entre los hombres y las naciones cuando se separaron de Dios. Sus efectos serán revertidos en el reino definitivo de Dios, pero no puede afirmarse con certeza que las *lenguas o la glosolalia de Hch. 2.4 (cf. la interpretación de Jl. en los vv. 16–21), que estaban limitadas a los judíos y sus prosélitos, y en general a los pueblos que hablaban el arameo y el griego, no eran sino “idiomas extranjeros” conocidos (JTS s.n. 17, 1966, pp. 299–307).

Bibliografía. A. Parrot, The Tower of Babel, 1955; D. J. Wiseman, AS 22, 1972, pp. 141ss.

D.J.W.

Douglas, J. (2000). Nuevo diccionario Biblico : Primera Edicion. Miami: Sociedades Bíblicas Unidas.



Fuente: Nuevo Diccionario Bíblico

Ilustración de la Biblia Historiale Mangeur Petrus de SMM, 10 B 23 folio 19r Koninklijke Bibliotheek, La Haya, Países Bajos 1372Babel aparece en la Vulgata sólo en Génesis 11,9; la forma Babilonia se encuentra en Baruc 1,1.4; 2,22; 6,1-3; 1 Mac. 6,4; 2 Mac. 8,20, etc. La palabra se deriva del babilónico bab-ilu, que significa «puerta de Dios». Génesis 11,9 sugiere un significado distinto basado en la derivación del nombre de la palabra hebrea batál, confundir. La ciudad de Babilonia tenía varios nombres entre sus habitantes, por ejemplo, Ka-dingir, Babi-dingir, Tintir, Shu-un-na, etc. Los profetas la llaman «hija de los caldeos» (Isaías 47,1), y Sesak o Sesac (Jer. 25,26; 51,41), una palabra variamente explicada por los comentaristas.
Fue construida en el sitio de la moderna villa de Hille. Según Herodoto, una pared doble o quizás triple, de 50 codos de ancho y 200 codos de altura, rodeaba el pueblo y formaba un cuadrado de 120 estadios. El cuadrado de la pared interior medía 90 estadios de largo y 360 estadios de circunferencia. La Biblia y las inscripciones cuneiformes le asignan una gran antigüedad a la ciudad, y los datos bíblicos (Gén. 11,1-9) acerca del material de las paredes son confirmados por el testimonio de las ruinas. «»Ea, vamos a fabricar ladrillos y a cocerlos al fuego. Así el ladrillo les servía de piedra y el betún de argamasa.»
La antigua ciudad poseía templos maravillosos, palacios espléndidos y curiosos jardines. Entre los templos, dos merecen atención especial, E-sagila, el templo de Bel Merodach, en la costa oriental del Éufrates, y E-zida, el templo de Nebo, al oeste del río. Las ruinas de estos santuarios son probablemente idénticas a aquellas de Babil y Birs Nimrud, aunque las opiniones difieren acerca de Babil. Los edificios eran de forma piramidal y se levantaban en varias, normalmente siete, secciones en forma de escalón. La torre de pisos de Birs Nimrud cuenta con siete de estas plataformas cuadrangulares pintadas en siete colores, negro, blanco, amarillo, azul, escarlata, plata, y oro, y en el mismo orden sagrado hacia los dioses estelares, Adar (Saturno), Ishtar (Venus), Merodach (Júpiter), Nebo (Mercurio), Nergal (Marte), Pecado (la Luna), Shamash (el Sol). Se ha aprendido en las excavaciones en Nippur que la torre piramidal o ziggurrat no constituían el todo del Templo babilónico. Este último tenía un patio interior y uno exterior, ambos casi cuadrados y casi de las mismas dimensiones; la torre ocupaba cerca de un tercio del área del patio interior, y cerca de ella se levantaba el templo propiamente dicho, donde se ofrecían los sacrificios.


Podemos inferir por los descubrimientos hechos en Nippur y en Sippara que se encontrará que una biblioteca y una escuela habían estado relacionadas con los templos babilónicos. A la luz de estos descubrimientos la historia de la Torre de Babel (Gén 11,4) asume una nueva importancia, ya sea que identifiquemos sus restos con las ruinas de Birs Nimrud, con las del templo Bel en Nippur, o por último con las de Babil. Sin duda alguna, no eran sus templos menos que sus palacios reales y sus jardines colgantes que hicieron de la ciudad de Babilonia «gloriosa entre los reinos, el famoso orgullo de los caldeos» (Is. 13,19). Nos encontramos con la ciudad en los primeros albores de la historia, y florece, a pesar de sus reveses temporales, hasta ser destruida finalmente por Seleuco Nicator. Incluso entonces los judíos continuaron habitando algunos de los montículos de Babilonia hasta cerca de 1,000 d.C., después de lo cual el país fue entregado a las tribus errantes de árabes, de acuerdo con las palabras del profeta: «Allí tendrán aprisco bestias del desierto y se llenarán sus casas de mochuelos. Allí morarán los avestruces y los sátiros brincarán allí. Se responderán las hienas en sus alcázares y los chacales en sus palacios de recreo. Su hora está por llegar y sus días no tendrán prórroga.» (Is. 13,21-22). (Vea Torre de Babel, Babilonia).

Bibliografia: RAWLINSON, The Five Great Monarchies of the Ancient Eastern World (Londres, 1879); KING, The Letters and Inscriptions of Hammurabi, King of Babylon (Londres, 1898); DELATTRE, Les Chaldéens jusqu’ à la formation de l’empire de Nabuchodonosor (Lovaina, 1877); NIKEL, Genesis und Keilschriftforschung (Friburgo, 1903); ZIMERN, ed., SCHRADER, Die Keilinschriften und das Alte Testament (Berlín, 1903); KAULEN, Assyrien und Babylonien nach den neuesten Entdeckungen (Friburgo, 1899); HILPRECHT, Exploration in Bible Lands during the Nineteenth Century (Filadelfia, 1903); PETERS, Nippur or Explorations and Adventures on the Euphrates (Nueva York, 1897); BEZOLD, Ninive und Bablyon (2da ed. Bielefeld, 1903); cf. también HAGEN, Lex. Bibl. (París, 1905); PANNIER y LEVESQUE en VIG., Dict. de la Bible.


Fuente: Maas, Anthony. «Babel.» The Catholic Encyclopedia. Vol. 2. New York: Robert Appleton Company, 1907.

  • Bibliografía




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    Herodotus & Waterfield, R. Herodotus: The Histories. Oxford University Press, 2015.

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    Leick, G. The A to Z of Mesopotamia. Scarecrow Press, 2010.

    Scarre, C. & Fagan, B. M. Ancient Civilizations. Pearson, 2007.

    Van De Mieroop, M. The Ancient Mesopotamian City. Oxford University Press, USA, 2015.


      La lotería en Babilonia
      Jorge Luis Borges
      Como todos los hombres de Babilonia, he sido procónsul; como todos, esclavo; también he conocido la omnipotencia, el oprobio, las cárceles. Miren: a mi mano derecha le falta el índice. Miren: por este desgarrón de la capa se ve en mi estómago un tatuaje bermejo: es el segundo símbolo, Beth. Esta letra, en las noches de luna llena, me confiere poder sobre los hombres cuya marca es Ghimel, pero me subordina a los de Aleph, que en las noches sin luna deben obediencia a los Ghimel. En el crepúsculo del alba, en un sótano, he yugulado ante una piedra negra toros sagrados. Durante un año de la luna, he sido declarado invisible: gritaba y no me respondían, robaba el pan y no me decapitaban. He conocido lo que ignoran los griegos: la incertidumbre. En una cámara de bronce, ante el pañuelo silencioso del estrangulador, la esperanza me ha sido fiel; en el río de los deleites, el pánico. Heráclides Póntico refiere con admiración que Pitágoras recordaba haber sido Pirro y antes Euforbo y antes algún otro mortal; para recordar vicisitudes análogas yo no preciso recurrir a la muerte ni aun a la impostura.

      Debo esa variedad casi atroz a una institución que otras repúblicas ignoran o que obra en ellas de modo imperfecto y secreto: la lotería. No he indagado su historia; sé que los magos no logran ponerse de acuerdo; sé de sus poderosos propósitos lo que puede saber de la luna el hombre no versado en astrología. Soy de un país vertiginoso donde la lotería es parte principal de la realidad: hasta el día de hoy, he pensado tan poco en ella como en la conducta de los dioses indescifrables o de mi corazón. Ahora, lejos de Babilonia y de sus queridas costumbres, pienso con algún asombro en la lotería y en las conjeturas blasfemas que en el crepúsculo murmuran los hombres velados.


      Mi padre refería que antiguamente —¿cuestión de siglos, de años?— la lotería en Babilonia era un juego de carácter plebeyo. Refería (ignoro si con verdad) que los barberos despachaban por monedas de cobre rectángulos de hueso o de pergamino adornados de símbolos. En pleno día se verificaba un sorteo: los agraciados recibían, sin otra corroboración del azar, monedas acuñadas de plata. El procedimiento era elemental, como ven ustedes.

      Naturalmente, esas “loterías” fracasaron. Su virtud moral era nula. No se dirigían a todas las facultades del hombre: únicamente a su esperanza. Ante la indiferencia pública, los mercaderes que fundaron esas loterías venales comenzaron a perder el dinero. Alguien ensayó una reforma: la interpolación de unas pocas suertes adversas en el censo de números favorables. Mediante esa reforma, los compradores de rectángulos numerados corrían el doble albur de ganar una suma y de pagar una multa a veces cuantiosa. Ese leve peligro (por cada treinta números favorables había un número aciago) despertó, como es natural, el interés del público. Los babilonios se entregaron al juego. El que no adquiría suertes era considerado un pusilánime, un apocado. Con el tiempo, ese desdén justificado se duplicó. Era despreciado el que no jugaba, pero también eran despreciados los perdedores que abonaban la multa. La Compañía (así empezó a llamársela entonces) tuvo que velar por los ganadores, que no podían cobrar los premios si faltaba en las cajas el importe casi total de las multas. Entabló una demanda a los perdedores: el juez los condenó a pagar la multa original y las costas o a unos días de cárcel. Todos optaron por la cárcel, para defraudar a la Compañía. De esa bravata de unos pocos nace el todopoder de la Compañía: su valor eclesiástico, metafísico.

      Poco después, los informes de los sorteos omitieron las enumeraciones de multas y se limitaron a publicar los días de prisión que designaba cada número adverso. Ese laconismo, casi inadvertido en su tiempo, fue de importancia capital. Fue la primara aparición en la lotería de elementos no pecuniarios. El éxito fue grande. Instada por los jugadores, la Compañía se vio precisada a aumentar los números adversos.

      Nadie ignora que el pueblo de Babilonia es muy devoto de la lógica, y aun de la simetría. Era incoherente que los números faustos se computaran en redondas monedas y los infaustos en días y noches de cárcel. Algunos moralistas razonaron que la posesión de monedas no siempre determina la felicidad y que otras formas de la dicha son quizá más directas.

      Otra inquietud cundía en los barrios bajos. Los miembros del colegio sacerdotal multiplicaban las puestas y gozaban de todas las vicisitudes del terror y de la esperanza; los pobres (con envidia razonable o inevitable) se sabían excluidos de ese vaivén, notoriamente delicioso. El justo anhelo de que todos, pobres y ricos, participasen por igual en la lotería, inspiró una indignada agitación, cuya memoria no han desdibujado los años. Algunos obstinados no comprendieron (o simularon no comprender) que se trataba de un orden nuevo, de una etapa histórica necesaria… Un esclavo robó un billete carmesí, que en el sorteo lo hizo acreedor a que le quemaran la lengua. El código fijaba esa misma pena para el que robaba un billete. Algunos babilonios argumentaban que merecía el hierro candente, en su calidad de ladrón; otros, magnánimos, que el verdugo debía aplicárselo porque así lo había determinado el azar… Hubo disturbios. hubo efusiones lamentables de sangre; pero la gente babilónica impuso finalmente su voluntad, contra la oposición de los ricos. El pueblo consiguió con plenitud sus fines generosos. En primer término, logró que la Compañía aceptara la suma del poder público. (Esa unificación era necesaria, dada la vastedad y complejidad de las nuevas operaciones.) En segundo término, logró que la lotería fuera secreta, gratuita y general. Quedó abolida la venta mercenaria de suertes. Ya iniciado en los misterios de Bel todo hombre libre automáticamente participaba en los sorteos sagrados, que se efectuaban en los laberintos del dios cada sesenta noches y que determinaban su destino hasta el otro ejercicio. Las consecuencias eran incalculables. Una jugada feliz podía motivar su elevación al concilio de magos o la prisión de un enemigo (notorio o íntimo) o el encontrar, en la pacífica tiniebla del cuarto, la mujer que empieza a inquietarnos o que no esperábamos rever; una jugada adversa: la mutilación, la variada infamia, la muerte. A veces un solo hecho —el tabernario asesinato de C, la apoteosis misteriosa de B— era la solución genial de treinta o cuarenta sorteos. Combinar las jugadas era difícil; pero hay que recordar que los individuos de la Compañía eran (y son) todopoderosos y astutos. En muchos casos, el conocimiento de que ciertas felicidades eran simple fábrica del azar, hubiera aminorado su virtud; para eludir ese inconveniente, los agentes de la Compañía usaban de las sugestiones y de la magia. Sus pasos, sus manejos, eran secretos. Para indagar las íntimas esperanzas y los íntimos terrores de cada cual, disponían de astrólogos y de espías. Había ciertos leones de piedra, había una letrina sagrada llamada Qaphqa, había unas grietas en un polvoriento acueducto que, según opinión general, daban a la Compañía; las personas malignas o benévolas depositaban delaciones en esos sitios. Un archivo alfabético recogía esas noticias de variable veracidad.


      Increíblemente, no faltaron murmuraciones. La Compañía, con su discreción habitual, no replicó directamente. Prefirió borrajear en los escombros de una fábrica de caretas un argumento breve, que ahora figura en las escrituras sagradas. Esa pieza doctrinal observaba que la lotería es una interpolación del azar en el orden del mundo y que aceptar errores no es contradecir el azar: es corroborarlo. Observaba asimismo que esos leones y ese recipiente sagrado, aunque no desautorizados por la Compañía (que no renunciaba al derecho de consultarlos), funcionaban sin garantía oficial.

      Esa declaración apaciguó las inquietudes públicas. También produjo otros efectos, acaso no previstos por el autor. Modificó hondamente el espíritu y las operaciones de la Compañía. Poco tiempo me queda; nos avisan que la nave está por zarpar; pero trataré de explicarlo.

      Por inverosímil que sea, nadie había ensayado hasta entonces una teoría general de los juegos. El babilonio no es especulativo. Acata los dictámenes del azar, les entrega su vida, su esperanza, su terror pánico, pero no se le ocurre investigar sus leyes laberínticas, ni las esferas giratorias que lo revelan. Sin embargo, la declaración oficiosa que he mencionado inspiró muchas discusiones de carácter jurídico-matemático. De alguna de ellas nació la conjetura siguiente: Si la lotería es una intensificación del azar, una periódica infusión del caos en el cosmos ¿no convendría que el azar interviniera en todas las etapas del sorteo y no en una sola? ¿No es irrisorio que el azar dicte la muerte de alguien y que las circunstancias de esa muerte —la reserva, la publicidad, el plazo de una hora o de un siglo— no estén sujetas al azar? Esos escrúpulos tan justos provocaron al fin una considerable reforma, cuyas complejidades (agravadas por un ejercicio de siglos) no entienden sino algunos especialistas, pero que intentaré resumir, siquiera de modo simbólico.

      Imaginemos un primer sorteo, que dicta la muerte de un hombre. Para su cumplimiento se procede a un otro sorteo, que propone (digamos) nueve ejecutores posibles. De esos ejecutores, cuatro pueden iniciar un tercer sorteo que dirá el nombre del verdugo, dos pueden reemplazar la orden adversa por una orden feliz (el encuentro de un tesoro, digamos), otro exacerbará la muerte (es decir la hará infame o la enriquecerá de torturas), otros pueden negarse a cumplirla… Tal es el esquema simbólico. En la realidad el número de sorteos es infinito. Ninguna decisión es final, todas se ramifican en otras. Los ignorantes suponen que infinitos sorteos requieren un tiempo infinito; en realidad basta que el tiempo sea infinitamente subdivisible, como lo enseña la famosa parábola del Certamen con la Tortuga. Esa infinitud condice de admirable manera con los sinuosos números del Azar y con el Arquetipo Celestial de la Lotería, que adoran los platónicos… Algún eco deforme de nuestros ritos parece haber retumbado en el Tíber: Elle Lampridio, en la Vida de Antonino Heliogábalo, refiere que este emperador escribía en conchas las suertes que destinaba a los convidados, de manera que uno recibía diez libras de oro y otro diez moscas, diez lirones, diez osos. Es lícito recordar que Heliogábalo se educó en el Asia Menor, entre los sacerdotes del dios epónimo.

      También hay sorteos impersonales, de propósito indefinido: uno decreta que se arroje a las aguas del Éufrates un zafiro de Taprobana; otro, que desde el techo de una torre se suelte un pájaro; otro, que cada siglo se retire (o se añada) un grano de arena de los innumerables que hay en la playa. Las consecuencias son, a veces, terribles.

      Bajo el influjo bienhechor de la Compañía, nuestras costumbres están saturadas de azar. El comprador de una docena de ánforas de vino damasceno no se maravillará si una de ellas encierra un talismán o una víbora; el escribano que redacta un contrato no deja casi nunca de introducir algún dato erróneo; yo mismo, en esta apresurada declaración, he falseado algún esplendor, alguna atrocidad. Quizá, también, alguna misteriosa monotonía… Nuestros historiadores, que son los más perspicaces del orbe, han inventado un método para corregir el azar; es fama que las operaciones de ese método son (en general) fidedignas; aunque, naturalmente, no se divulgan sin alguna dosis de engaño. Por lo demás, nada tan contaminado de ficción como la historia de la Compañía… Un documento paleográfico, exhumado en un templo, puede ser obra del sorteo de ayer o de un sorteo secular. No se publica un libro sin alguna divergencia entre cada uno de los ejemplares. Los escribas prestan juramento secreto de omitir, de interpolar, de variar. También se ejerce la mentira indirecta.

      La Compañía, con modestia divina, elude toda publicidad. Sus agentes, como es natural, son secretos; las órdenes que imparte continuamente (quizá incesantemente) no difieren de las que prodigan los impostores. Además ¿quién podrá jactarse de ser un mero impostor? El ebrio que improvisa un mandato absurdo, el soñador que se despierta de golpe y ahoga con las manos a la mujer que duerme a su lado ¿no ejecutan, acaso, una secreta decisión de la Compañía? Ese funcionamiento silencioso, comparable al de Dios, provoca toda suerte de conjeturas. Alguna abominablemente insinúa que hace ya siglos que no existe la Compañía y que el sacro desorden de nuestras vidas es puramente hereditario, tradicional; otra la juzga eterna y enseña que perdurará hasta la última noche, cuando el último dios anonade el mundo. Otra declara que la Compañía es omnipotente, pero que solo influye en cosas minúsculas: en el grito de un pájaro, en los matices de la herrumbre y del polvo, en los entresueños del alba. Otra, por boca de heresiarcas enmascarados, que no ha existido nunca y no existirá. Otra, no menos vil, razona que es indiferente afirmar o negar la realidad de la tenebrosa corporación, porque Babilonia no es otra cosa que un infinito juego de azares.

      FIN