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miércoles, 9 de septiembre de 2026

Miradas literarias: La fauna y la flora en la torre de Babel alrededor de los paseantes primitivos (2)

 

De las pinturas rupestres

 al humor gráfico: 


una explosión de viñetas y 


bocadillos

Ideal impression of a future creation discovered by professors Ichthyosaurus, Megalosaurus, etc., tarjeta de felicitación de la imprenta Thomas De La Rue (Finales del S. XIX)

Ilustración: Pinterest.

Hemos podido observar, en los capítulos anteriores de este trabajo, que la ilustración ocupa un papel preponderante en la edición de ensayos y novelas sobre la Prehistoria. De la misma manera que aquellos poetas franceses que no sabían cómo describir en lenguaje poético los animales antediluvianos, podemos intuir que las ilustraciones constituyeron un auxiliar imprescindible para aprehender e imaginar una época totalmente desconocida y sobre la cual únicamente se conservaba unos enigmáticos vestigios.

Edward Tennyson Reed – Prehistoric Peeps: Debido a su notoria excentricidad, sus relaciones con el mamut local fueron algo tensas (1893)

Pero cuando un género tan novedoso como el cómic se cruza con sus orígenes más antiguos – recordemos que las pinturas rupestres del Paleolítico fueron las primeras narraciones gráficas imaginadas por el hombre -, el resultado no puede ser otro que una explosión de viñetas y bocadillos en los que dinosaurios y hombres de las cavernas comparten un protagonismo lleno de humor y de fantasía. Si el auge del cómic «prehistórico» se dio en la segunda mitad del siglo XX con el éxito planetario de personajes como Rahan o los Picapiedra, hay que remontarse a más de medio siglo para descubrir los pioneros del cómic y del humor gráfico ambientado en la Prehistoria.

Aparecidas en 1893 en la revista británica London Punch (Diciembre 1893, Enero-Junio 1894, Julio-Diciembre 1894, Enero-Junio 1895), las viñetas de la serie Prehistoric Peeps constituyen la primera referencia a la vida prehistórica en el humor gráfico. Dibujadas entre 1893 y 1896 por el ilustrador satírico Edward Tennyson Reed (1860-1933), estas viñetas alocadas proyectan hombres prehistóricos y dinosaurios en unas situaciones anacrónicas que imaginan los orígenes de diversos aspectos de la vida contemporánea. El dibujante Edward Tennyson Reed colaboró en el Punch desde 1889 hasta su muerte en 1933, especializándose, hacia 1912, como caricaturista político. En 1896, se reunieron las viñetas de Prehistoric Peeps en un volumen titulado Mr Punch’s « Prehistoric Peeps » y la serie inspiró una película en 1905.

Ilustración: Internet Archive.

Edward Tennyson Reed – Prehistoric Peeps: Hoy no nos bañamos (1894)

Ilustración: Internet Archive.

Edward Tennyson Reed – Prehistoric Peeps: Billar primitivo (1894)

Ilustración: Internet Archive.

Edward Tennyson Reed – Prehistoric Peeps: Había estaciones (como en Semana Santa, …) cuando los habitantes de un común acuerdo se entregaban a la relajación y la diversión (1894)

Ilustración: Internet Archive.

Edward Tennyson Reed – Prehistoric Peeps: Había a menudo circunstancias imprevistas que daban a la caza en el monte un sabor añadido! (1894)

Ilustración: Internet Archive.

T.S. Sullivant (pseudónimo de Thomas Starling Sullivant, 1854–1926) fue un humorista gráfico estadounidense. Sus primeras viñetas se publicaron en 1886, cuando tenía 32 años. Colaborador habitual de revistas como Life, Puck o Harper’s Weekly, es sobre todo conocido por sus viñetas sobre animales y sus caricaturas étnicas de la América del melting pot. Su particular estilo tuvo una gran influencia en los creadores de dibujos animados. En particular, se detecta su huella en ciertas películas de Walt Disney (Fantasia, Dumbo…).

T.S. Sullivant - «Miss Mammoth, allow me to introduce Mr Plesiausorus Dolichodeirus...»

T.S. Sullivant – «Miss Mammoth, allow me to introduce Mr Plesiausorus Dolichodeirus…»

Ilustración : Old-Coconino.com.

T.S. Sullivant - The First Elopement

T.S. Sullivant – The First Elopement

Ilustración : Old-Coconino.com.

T.S. Sullivant - «I'm very fond of roast epiornis...»

T.S. Sullivant – «I’m very fond of roast epiornis…»

Ilustración: Profesor Bigotini.

T.S. Sullivant - Great Historic Moments: the invention of the trap

T.S. Sullivant – Great Historic Moments: the invention of the trap

Ilustración: Profesor Bigotini.

T.S. Sullivant - «And yet some people...»

T.S. Sullivant – «And yet some people…»

Ilustración: Profesor Bigotini.

T.S. Sullivant - The First Public Library

T.S. Sullivant – The First Public Library

Ilustración: Profesor Bigotini.

T.S. Sullivant - «This is only a ramphorynchus for your ark collection»

T.S. Sullivant – «This is only a ramphorynchus for your ark collection»

Ilustración: HathiTrust.

T.S. Sullivant - Raising Cain

T.S. Sullivant – Raising Cain

Ilustración: HathiTrust.

T.S. Sullivant - Our Prehistoric Games

T.S. Sullivant – Our Prehistoric Games

Ilustración: HathiTrust.

T.S. Sullivant - «Yes, he is rather expensive to keep...»

T.S. Sullivant – «Yes, he is rather expensive to keep…»

Ilustración: HathiTrust.

Caran d’Ache – La Guerre à travers les âges (1898) – Caran d’Ache, pseudónimo de Emmanuel Poiré (1858-1909), fue uno de los primeros grandes narradores gráficos de Francia (ver nuestra entrega de Tesoros Digitales dedicada a los precursores del cómic). Esta historieta publicada en 1898, La Guerre à travers les âges (La Guerra a lo largo de los siglos) bien podría haber sido inspirada por el poema de Victor Hugo, Depuis six mille ans la guerre

Ilustración: Gallica.

Oskar Andersson – Urhunden (1900)

El primer dinosaurio con identidad propia apareció en Suecia en 1900, en una serie de tiras cómicas titulada Urhunden. Este animal voraz y de comportamiento impredecible es para su amo de las cavernas lo que serían los cachorros de perro para nosotros: una mascota gamberra un tanto descontrolada. En lugar de los cojines de la casa o los libros, este simpático reptil doméstico es capaz de tragarse la casa entera o las obras de arte de un museo, y de vomitarlo todo a continuación… Esta serie fue tan popular en Suecia que Urhunden se convirtió, en los años 1980, en el nombre de un importante premio de cómics. El padre de esta criatura, Oskar Andersson (1877-1906), fue uno de los precursores de la narración gráfica en Suecia. Evocamos su escasa obra, truncada por un suicidio a los 29 años, en nuestra entrega de Tesoros Digitales dedicadas a los inicios del cómic.

Ilustración: Litteraturbanken Svenska.

Oskar Andersson – Urhunden (1900)

Ilustración: Litteraturbanken Svenska.

Oskar Andersson – Urhunden (1900)

Ilustración: Litteraturbanken Svenska.

Frederick Burr Opper - Our Antediluvian Ancestors (1903)

Frederick Burr Opper – Our Antediluvian Ancestors (1903)

Inspirándose – muy probablemente – de las viñetas de Edward Tennyson Reed, el dibujante estadounidense Frederick Burr Opper (1857-1937), creador del personaje Happy Hooligan, publicó, a partir de 1901 y en el diario New York Journal, una serie humorística titulada Our Antediluvian Ancestors (Nuestros Antepasados antediluvianos). Estas viñetas, que se reunieron en volumen en 1903, recrean, en la comunidad prehistórica de Cliffville, situaciones y anécdotas sociales y familiares modernas.

Ilustración: Internet Archive.

Frederick Burr Opper - Our Antediluvian Ancestors (1903)

Frederick Burr Opper – Our Antediluvian Ancestors (1903)

Ilustración: Internet Archive.

Frederick Burr Opper - Our Antediluvian Ancestors (1903)

Frederick Burr Opper – Our Antediluvian Ancestors (1903)

Ilustración: Internet Archive.

Frederick Burr Opper - Our Antediluvian Ancestors (1903)

Frederick Burr Opper – Our Antediluvian Ancestors (1903)

Ilustración: Internet Archive.

Frederick Burr Opper - Our Antediluvian Ancestors (1903)

Frederick Burr Opper – Our Antediluvian Ancestors (1903)

Ilustración: Internet Archive.

Albert Robida - Une bonne partie de chasse à l'époque tertiaire (finales S. XIX-principios S. XX) - Albert Robida (1848-1926) fue un ilustrador, caricaturista, grabador, periodista y novelista francés. Es famoso por sus obras futuristas

Albert Robida – Une bonne partie de chasse à l’époque tertiaire (finales S. XIX-principios S. XX) – Albert Robida (1848-1926) fue un ilustrador, caricaturista, grabador, periodista y novelista francés. Es famoso por sus obras futuristas

Ilustración: Gallica.

Guydo – Le Bon Menhir (1905-1906) – Guydo, pesudónimo de Joseph Robert Guillaume Le Barrois d’Orgeval (1868-1930) fue un pintor, cartelista, dibujante e ilustrador francés. Dibujante incansable, además de sus innumerables participaciones como ilustrador para novelas juveniles o populares, colaboró con sus viñetas satíricas o humorísticas en cerca de cuarenta periódicos entre 1890 y 1930. Entre ellos, Le Sourire, que publicaba esta simpática historieta sobre cómo una simple roca, plantada en el suelo por una pareja de bromistas paleolíticos, se convierte sucesivamente en símbolo religioso, objeto de estudio de arqueólogos, protagonista de postales… hasta ser apropiado por el Estado como monumento histórico nacional.

Ilustración: Gallica.

Georges Cyr - Incroyable Aventure d'un vieux savant (1906) - El pintor e ilustrador Georges Cyr (1881-1964) empezó su carrera artística dibujando historietas en diversas revistas. Empieza a exponer en el Salón de los Independientes en 1924 y empieza a ser reconocido. En 1934, un drama familiar le lleva a abandonar Francia y se exilia en Líbano, donde permanecerá hasta su muerte, convirtiéndose en uno de los pioneros del arte moderno de este país.

Georges Cyr – Incroyable Aventure d’un vieux savant (1906) – El pintor e ilustrador Georges Cyr (1881-1964) empezó su carrera artística dibujando historietas en diversas revistas. Empieza a exponer en el Salón de los Independientes en 1924 y empieza a ser reconocido. En 1934, un drama familiar le lleva a abandonar Francia y se exilia en Líbano, donde permanecerá hasta su muerte, convirtiéndose en uno de los pioneros del arte moderno de este país.

Ilustración: Gallica.

A. Blondeau - Un point d'histoire éclairci (1909)

A. Blondeau – Un point d’histoire éclairci (1909)

A. Blondeau - Un point d'histoire éclairci (1909) - A. Blondeau fue un dibujante precursor del cómic. Esta historieta de un padre de familia galo y prehistórico en busca de un alojamiento en el que se acepten a sus doce hijos y a sus mascotas, un mamut anciano y un joven diplodocus, tiene unas resonancias curiosamente actuales...

A. Blondeau – Un point d’histoire éclairci (1909) – A. Blondeau fue un dibujante precursor del cómic. Esta historieta de un padre de familia galo y prehistórico en busca de un alojamiento en el que se acepten a sus doce hijos y a sus mascotas, un mamut anciano y un joven diplodocus, tiene unas resonancias curiosamente actuales…

Ilustración: Gallica.

Winsor McCay – Little Nemo in Slumberland (1913)

Abrimos este trabajo con una película emblemática, Gertie the Dinosaur (Gertie el dinosaurio, 1914), protagonizada por el primer dinosaurio animado de la historia. Su creador, el estadounidense Winsor McCay (1867-1934) es también el autor de uno de los cómics más hermosos de la historia: Little Nemo in Slumberland (El Pequeño Nemo en Slumberland) que, de 1905 a 1914, se publicó semanalmente en el New York Herald y luego en el New York American. Dedicamos una amplia sección a Winsor McCay y Little Nemo en De Trajano a Krazy Kat : 1800 años de precursores del cómic. En septiembre de 1913, Nemo y sus amigos, el astuto Flip y el «primitivo» Imp, inician una serie de aventuras en un pasado antediluviano en los que los hombres prehistóricos han domesticado los dinosaurios para usar su fuerza y su altura para arrastrar coches y servir de ascensor o de grúa… La primera de estas aventuras se titula Flip in the Land of the Antediluvians (Flip en la Tierra de los Antediluvianos) y la serie se prolongaría con doce nuevas historias hasta la Navidad de ese mismo año.

Ilustración: Internet Archive.

Winsor McCay – Little Nemo in Slumberland (1913)

Ilustración: Internet Archive.

Winsor McCay – Little Nemo in Slumberland (1913)

Ilustración: Internet Archive.

Winsor McCay – Little Nemo in Slumberland (1913)

Ilustración: Internet Archive.

Gus Bofa - Le Ravitaillement (191?)

Gus Bofa – Le Ravitaillement (191?)

Ilustración: Gallica.

Gus Bofa - Grève à la boucherie (191?) - Gravemente herido en el frente en diciembre de 1914, el artista Gus Bofa (pseudónimo de Gustave Henri Émile Blanchot, 1883-1968) se opuso a que le amputarán de las dos piernas y, durante su larga convalecencia, realizó viñetas para la revista satírica La Baïonette (La Bayoneta), como las dos que presentamos aquí, en las que transpone el contexto bélico de la Primera Guerra Mundial a una ambientación prehistórica. Después de la guerra, Bofa se convirtió en un aclamado ilustrador de ediciones de lujo.

Gus Bofa – Grève à la boucherie (191?) – Gravemente herido en el frente en diciembre de 1914, el artista Gus Bofa (pseudónimo de Gustave Henri Émile Blanchot, 1883-1968) se opuso a que le amputarán de las dos piernas y, durante su larga convalecencia, realizó viñetas para la revista satírica La Baïonette (La Bayoneta), como las dos que presentamos aquí, en las que transpone el contexto bélico de la Primera Guerra Mundial a una ambientación prehistórica. Después de la guerra, Bofa se convirtió en un aclamado ilustrador de ediciones de lujo.

Ilustración: Gallica.

Marcel Arnac - Aventures de DA et POU à l'âge de pierre (1922-1923)

Marcel Arnac – Aventures de DA et POU à l’âge de pierre (1922-1923)

Escritor, ilustrador, humorista, Marcel Arnac (1886-1931) fue unos de los precursores de la novela gráfica. Su mayor contribución a la ficción prehistórica fue Aventures de DA et POU à l’âge de pierre (Aventuras de DA y POU en la edad de piedra), historieta publicada en doce entregas entre el 22 de octubre de 1922 y el 28 de enero de 1923, sobre los problemas de alojamiento y alquiler en las cavernas (¡amuebladas o no!). También se le conocen viñetas humorísticas en las que transpone situaciones contemporáneas a la Edad de Piedra. Arnac murió prematuramente a los cuarenta y cuatro años, víctima de un pedazo de un estallido de hierro fundido que cayó sobre su casa, después de explotar una fábrica de los alrededores.

Ilustración: Gallica.

Marcel Arnac - Deauville à l'âge de pierre (192?)

Marcel Arnac – Deauville à l’âge de pierre (192?)

Ilustración: Gallica.

Marcel Arnac - Le Grand Couturier à l'âge de pierre (192?)

Marcel Arnac – Le Grand Couturier à l’âge de pierre (192?)

Ilustración: Gallica.

Equis – Qué tiempos aquellos! (1917) – Equis fue el pseudónimo de Ernesto Pérez Donaz (1875-1938), ilustrador de prensa español sobre el que se dispone de pocos elementos biográficos. En 1917 se convirtió en el primer dibujante de la recién creada TBO, en el primer número de la cual publicó esta viñeta.

Ilustración: De Dominio Público.

Manuel Redondo - Un descubrimiento antropologico (1918) - Considerado como el padre del cómic argentino moderno, Manuel Redondo (1863-1928) creó para la revista Cras y caretas en 1913 el primer personaje recurrente de historietas de su país: Don Goyo Sarrasqueta y Obes. Simulador, en constante busca de reconocimiento social, Sarrasqueta es el arquetipo del inmigrante español. En esta aventura publicaba en abril de 1918, le toca mediar entre un arqueólogo estadounidense y otro argentino para elucidar el origen de unos huesos...

Manuel Redondo – Un descubrimiento antropologico (1918) – Considerado como el padre del cómic argentino moderno, Manuel Redondo (1863-1928) creó para la revista Cras y caretas en 1913 el primer personaje recurrente de historietas de su país: Don Goyo Sarrasqueta y Obes. Simulador, en constante busca de reconocimiento social, Sarrasqueta es el arquetipo del inmigrante español. En esta aventura publicaba en abril de 1918, le toca mediar entre un arqueólogo estadounidense y otro argentino para elucidar el origen de unos huesos…

Ilustración: Hemeroteca digital de España.

Vida prehistórica en La Vie parisienne

Chéri Hérouard - La Coiffure à travers les âges (1920) - Chéri Hérouard (1881-1961) fue un ilustrador de los siglos XIX y XX. Bajo el pseudónimo de Heric, realizó dibujos eróticos y sado-masoquistas.

Chéri Hérouard – La Coiffure à travers les âges (1920) – Chéri Hérouard (1881-1961) fue un ilustrador de los siglos XIX y XX. Bajo el pseudónimo de Heric, realizó dibujos eróticos y sado-masoquistas.

Creada en 1863 por el caricaturista e ilustrador Marcelin (pseudónimo de Émile Planat, 1829-1887) y publicada sin interrupción hasta su desaparición definitiva en 1970, La Vie parisienne (La Vida parisina) empezó como revista literaria y crítica antes de, hacia 1905, convertirse en una publicación destinada a lectores masculinos, con ilustraciones eróticas. La Vie parisienne dedicó numerosas páginas a la Prehistoria, tanto en los cuentos (ver a continuación nuestro capítulo dedicado a la fantasía) como en las viñetas humorísticas. Una sección recurrente consistía en desarrollar gráficamente la evolución desde la época prehistórica hasta el siglo XX de alguna moda, actividad o conducta social, sección ideal para ofrecer a los lectores ilustraciones con mujercitas poco abrigadas…

Ilustración: Gallica.

Rougeron-Vignerot - Amours militaires à travers les âges (1892) - Rougeron-Vignerot (18?-18?) fue un grabador francés, especialista de iconografía militar

Rougeron-Vignerot – Amours militaires à travers les âges (1892) – Rougeron-Vignerot (18?-18?) fue un grabador francés, especialista de iconografía militar

Ilustración: Gallica.

Lubin de Beauvais - Les Bas à travers les âges (1907) - Lubin de Beauvais (1873-1917) fue un pintor e ilustrador francés

Lubin de Beauvais – Les Bas à travers les âges (1907) – Lubin de Beauvais (1873-1917) fue un pintor e ilustrador francés

Ilustración: Gallica.

Carlègle - Les Menus à travers les âges (1908) - Carlègle (pseudónimo de Charles Émile Egli, 1877-1937) fue un pintor, ilustrador y caricaturista suizo

Carlègle – Les Menus à travers les âges (1908) – Carlègle (pseudónimo de Charles Émile Egli, 1877-1937) fue un pintor, ilustrador y caricaturista suizo

Ilustración: Gallica.

Lucien Métivet - La Traite des blanches (1902) - Lucien Métivet (1863-1932) fue un pintor, ilustrador y cartelista francés

Lucien Métivet – La Traite des blanches (1902) – Lucien Métivet (1863-1932) fue un pintor, ilustrador y cartelista francés

Ilustración: Gallica.

Chéri Hérouard - La Mode à rebrousse-poil : fantaisie sur l'histoire des fourrures (1913)

Chéri Hérouard – La Mode à rebrousse-poil : fantaisie sur l’histoire des fourrures (1913)

Ilustración: Gallica.

L'Histoire des étrennes (1914)

L’Histoire des étrennes (1914)

Ilustración: Gallica.

Georges Léonnec - L'Histoire galante : Le Chapitre des baignoires (1912) - Georges Léonnec (1881-1940) fue un ilustrador francés, sobre todo recordado por sus dibujos eróticos en «La Vie parisienne»

Georges Léonnec – L’Histoire galante : Le Chapitre des baignoires (1912) – Georges Léonnec (1881-1940) fue un ilustrador francés, sobre todo recordado por sus dibujos eróticos en «La Vie parisienne»

Ilustración: Gallica.

Armand Vallée - Le Réveillon à travers les âges (1932) - Armand Vallée (1884-1960) fue un pintor, ilustrador, dibujante de moda, humorista francés

Armand Vallée – Le Réveillon à travers les âges (1932) – Armand Vallée (1884-1960) fue un pintor, ilustrador, dibujante de moda, humorista francés

Ilustración: Gallica.

Vald’Es - Véritable Généalogie de M. Joseph Durant, bourgeois de Paris (1918) - Vald’Es es el pseudónimo del pintor e ilustrador Louis Denis-Valvérane (1870-1943)

Vald’Es – Véritable Généalogie de M. Joseph Durant, bourgeois de Paris (1918) – Vald’Es es el pseudónimo del pintor e ilustrador Louis Denis-Valvérane (1870-1943)

Ilustración: Gallica.

G.B. - La Jupe à travers les âges (1915)

G.B. – La Jupe à travers les âges (1915)

Ilustración: Gallica.

Chéri Hérouard - Guerrier de l'âge des cavernes capturant une femme (1916)

Chéri Hérouard – Guerrier de l’âge des cavernes capturant une femme (1916)

Ilustración: Gallica.

Chéri Hérouard - Petits et grands dangers de la chasse aux fourrures (1924)

Chéri Hérouard – Petits et grands dangers de la chasse aux fourrures (1924)

Ilustración: Gallica.

Albert Robida - Le Butin de guerre à travers les âges (1915) - Albert Robida (1848-1926) fue un ilustrador, caricaturista, grabador, periodista y novelista francés. Es famoso por sus obras futuristas

Albert Robida – Le Butin de guerre à travers les âges (1915) – Albert Robida (1848-1926) fue un ilustrador, caricaturista, grabador, periodista y novelista francés. Es famoso por sus obras futuristas

Ilustración: Gallica.

Zyg Brunner - Les Transports à travers les âges (1917) - Zyg Brunner (1878-1961) fue un pintor, ilustrador y caricaturista polaco

Zyg Brunner – Les Transports à travers les âges (1917) – Zyg Brunner (1878-1961) fue un pintor, ilustrador y caricaturista polaco

Ilustración: Gallica.

H.A. - Le Footing à l'âge de pierre (1912)

H.A. – Le Footing à l’âge de pierre (1912)

Ilustración: Gallica.

Chéri Hérouard - À propos de la vie chère : la monnaie à travers les âges (1919)

Chéri Hérouard – À propos de la vie chère : la monnaie à travers les âges (1919)

Ilustración: Gallica.

A. Nouail - La Chasse à travers les âges (1932)

A. Nouail – La Chasse à travers les âges (1932)

Ilustración: Gallica.

Joseph Hémard - L'Art et la manière de conquérir les femmes (1923) - Joseph Hémard (1880-1961) fue un dibujante e ilustrador francés

Joseph Hémard – L’Art et la manière de conquérir les femmes (1923) – Joseph Hémard (1880-1961) fue un dibujante e ilustrador francés

Ilustración: Gallica.

Supergol à travers les âges: propaganda de 1929 para una marca de fijador de pelo

Supergol à travers les âges: propaganda de 1929 para una marca de fijador de pelo

Ilustración: Gallica.

Le Camping à travers les âges (1931)

Le Camping à travers les âges (1931)

Ilustración: Gallica.

Henri Avelot - De l'ours des cavernes au chat de gouttières : vue à rebrousse-poil de l'histoire des fourrures (1922) - Henri Avelot (1873-1935) fue un pintor, ilustrador y humorista francés

Henri Avelot – De l’ours des cavernes au chat de gouttières : vue à rebrousse-poil de l’histoire des fourrures (1922) – Henri Avelot (1873-1935) fue un pintor, ilustrador y humorista francés

Ilustración: Gallica.






La coincidencia entre el título de la revista y la famosa opéra bouffe de Jacques Offenbach (1819-1880) no es ninguna casualidad: dos colaboradores de la revista, Henri Meilhac (1831-1897) y Ludovic Halévy (1834-1908), fueron los libretistas de La Vie parisienne musical y Offenbach se apropió el título de la revista para dedicar su composición a Marcelin, el creador de La Vie parisienne de papel.

Joseph Kuhn-Régnier - Dans les fouilles de Glozel (1927) - Joseph Kuhn-Régnier (pseudónimo de Walfrid Joseph Louis Kuhn, 1873-1940) fue un ilustrador y cartelista francés

Joseph Kuhn-Régnier – Dans les fouilles de Glozel (1927) – Joseph Kuhn-Régnier (pseudónimo de Walfrid Joseph Louis Kuhn, 1873-1940) fue un ilustrador y cartelista francés

Ilustración: Gallica.

Pierre Lissac - La Chasse à l'époque des cavernes (1930) - Pierre Lissac (1878-1955) fue un pintor, ilustrador, grabador y caricaturista francés

Pierre Lissac – La Chasse à l’époque des cavernes (1930) – Pierre Lissac (1878-1955) fue un pintor, ilustrador, grabador y caricaturista francés

Ilustración: Gallica.

Ortiz – Cuadros bíblicos (1923)

Ilustración: Hemeroteca Digital, Biblioteca Nacional de España.

Ortiz – Cuadros bíblicos (1923)

Ilustración: Hemeroteca Digital, Biblioteca Nacional de España.

Ortiz – Cuadros bíblicos (1923)

Ilustración: Hemeroteca Digital, Biblioteca Nacional de España.

Ortiz – Cuadros bíblicos (1923)

Ilustración: Hemeroteca Digital, Biblioteca Nacional de España.

Publicados periódicamente a partir de febrero de 1923 en la revista madrileña La Risa, los Cuadros bíblicos son una serie de viñetas en las que el dibujante Ortiz describía en tono humorístico diversas escenas del Antiguo Testamento. Después de unas primeras viñetas dedicadas a Adán y Eva (Cuadros bíblicos 1, Cuadros bíblicos 2, Cuadros bíblicos 3, Cuadros bíblicos 4, Cuadros bíblicos 5), Ortiz evoca los destinos de Abel, Lamec y Noé en unas ambientaciones más propias de la Prehistoria que de la Bíblia…

A. Hallé, Junceda – Historieta prehistòrica (1923)

Ilustración: ARCA, Arxiu de Revistes Catalanes Antigues, Universitat Autònoma de Barcelona.

Junceda – El Foc (1923)

Ilustración: ARCA, Arxiu de Revistes Catalanes Antigues, Universitat Autònoma de Barcelona.

Serra Massana – Ahir com avui (1924)

Ilustración: ARCA, Arxiu de Revistes Catalanes Antigues, Universitat Autònoma de Barcelona.

Quadras – L’Iguanodon (1924)

Ilustración: ARCA, Arxiu de Revistes Catalanes Antigues, Universitat Autònoma de Barcelona.

Dibujante e ilustrador, Joan García Junceda i Supervia (1881-1948) fue uno de los caricaturistas catalanes más importantes de la primera mitad del siglo XX. Además de ilustrar libros infantiles, fue colaborador habitual de numerosas publicaciones periódicas, en particular de la revista infantil En Patufet y de su suplemento Virolet, del que se extraen las dos historietas presentadas aquí. También ilustrador de libros y revistas infantiles, entre las cuales se ecuentran En Patufet y Virolet, Josep Serra i Massana (1896-1980) no llegó quizás a expresar su personalidad artística propia, demasiado influenciado por el estilo de Junceda. No hemos podido encontrar información sobre el dibujante Quadras.

En Patufet (1924)

Ilustración: ARCA, Arxiu de Revistes Catalanes Antigues – Fundació Folch i Torres.

En Patufet (1924)

Ilustración: ARCA, Arxiu de Revistes Catalanes Antigues – Fundació Folch i Torres.

Robert Portefin – Une belle pièce ! (1927)

El ilustrador Robert Portefin (1899-1958) es esencialmente recordado por el famoso cartel que diseño en 1928 para la Federación francesa de pelota vasca, y que sirvió durante muchos años para anunciar los partidos de este deporte. No obstante, reconocemos su firma en una serie de divertidas viñetas publicadas en 1927 en la revista Le Journal amusant (El Periódico divertido). En estas viñetas, Portefin sigue el ejemplo de Edward Tennyson Reed e imagina los orígenes antediluvianos de diversos deportes… Su primera incursión en una Prehistoria cómica no habla de deportes: titulada Amor y coquetería, esta historieta no se podría publicar hoy en día sin atraerse las críticas de los colectivos feministas y animalistas.

Ilustración: Gallica.

Robert Portefin – Primera multa por exceso de velocidad (1927)

Robert Portefin – Primera multa por exceso de velocidad (1927)

Ilustración: Gallica.

Robert Portefin – Como que el aquaplanning no es un deporte tan nuevo como se cree (1927)

Ilustración: Gallica.

Robert Portefin – Orígenes de la gimnasia sueca (1927)

Ilustración: Gallica.

Robert Portefin – Una caída desafortunada o los orígenes del trineo (1927)

Ilustración: Gallica.

Robert Portefin – Amour et coquetterie (1927)

Ilustración: Gallica.

Robert Carrizey – Mon rêve (1928)

Apasionado de los deportes, Robert Carrizey (1905-1943) no tenía veinte años cuando debutó como dibujante humorístico en el periódico L’Auto (El Auto). A partir de 1925, y hasta su muerte prematura debida a las privaciones sufridas durante la Segunda Guerra Mundial, numerosos diarios y revistas publicaron sus viñetas. Durante la ocupación de Francia por los alemanes, Carrizey, junto con el periodista Max Favalelli (1905-1989) y otros humoristas, organiza los Salones de los Humoristas, exposiciones itinerantes que recorrían las grandes ciudades de la zona libre. Estas exposiciones tuvieron mucho éxito público, pues los franceses encontraban en ellas el humor y la auto-sátira que necesitaban en aquellos tiempos difíciles. El premio Carrizey fue creado en 1949 para recompensar los mejores humoristas gráficos de 1949. Este premio desapareció en 1960.

Ilustración: Gallica.

Robert Carrizey – Préhistoire (1928)

Ilustración: Gallica.

Robert Carrizey – [Au Musée (1930)]

Ilustración: Gallica.

Study of the mammoth and dinotherium, tarjeta de felicitación de la imprenta Thomas De La Rue (Finales del S. XIX)

Ilustración: Pinterest.

Dubout – Mouchaoû le satyre (1928)

Ilustración: Gallica.

Dubout – Lisez « Le Petit Néolithique »

En 1928, en plena polémica sobre el yacimiento de Glozel, el joven Albert Dubout (1905-1976) reporta esta historia de Mouchaoû, sátiro de la Edad de Piedra, comprobada gracias a «los papeles encontrados en Glozel». Dos años más tarde, reconocemos su particular estilo en otro dibujo publicado en el semanal Le Quotidien de Montmartre. Dubout fue un artista prolífico: ilustrador de más de ochenta libros (Rabelais, Cervantes, Balzac…), colaborador habitual como dibujante humorístico en numerosos periódicos y revistas, pintor, cartelista, dirigió dos cortometrajes de animación y transpuso su universo gráfico al mundo real en otras dos películas.

Ilustración: Gallica.

Maurice Cuvillier – Les Aventures de Ra et Ta, écoliers de l’âge de pierre (1928)

Maurice Cuvillier (1897-1957) fue un dibujante y guionista de tebeos infantiles. Su primera obra, Les Aventures de Ra et Ta, écoliers de l’âge de pierre (Las Aventuras de Ra y Ta, alumnos de la edad de piedra), se publicó en 1928 en la revista Guignol : cinéma de la jeunesse. Mientras su padre tiene que luchar contra los animales más feroces para sustentar a su familia, los pequeños Ra y Ta van a la escuela arrastrando un carrito lleno de grandes piedras que les servirán de cuadernos…

Ilustración: Gallica.

A.M. - Los Primeros Juegos: origen cómico de los deportes (1929)

A.M. – Los Primeros Juegos: origen cómico de los deportes (1929)

▲ Ilustración: Hemeroteca digital de España.

A.M. - Los Primeros Juegos: origen cómico de los deportes (1929)

A.M. – Los Primeros Juegos: origen cómico de los deportes (1929)

▲ Ilustración: Hemeroteca digital de España.

A.M. - Los Primeros Juegos: origen cómico de los deportes (1929)

A.M. – Los Primeros Juegos: origen cómico de los deportes (1929)

▲ Ilustración: Hemeroteca digital de España.

A.M. - Los Primeros Juegos: origen cómico de los deportes (1929)

A.M. – Los Primeros Juegos: origen cómico de los deportes (1929)

▲ Ilustración: Hemeroteca digital de España.

A.M. - Los Primeros Juegos: origen cómico de los deportes (1929)

A.M. – Los Primeros Juegos: origen cómico de los deportes (1929)

▲ Ilustración: Hemeroteca digital de España.

A.M. - Los Primeros Juegos: origen cómico de los deportes (1929)

A.M. – Los Primeros Juegos: origen cómico de los deportes (1929)

▲ Ilustración: Hemeroteca digital de España.

A.M. - Los Primeros Juegos: origen cómico de los deportes (1929)

A.M. – Los Primeros Juegos: origen cómico de los deportes (1929)

▲ Ilustración: Hemeroteca digital de España.

A.M. - Los Primeros Juegos: origen cómico de los deportes (1929)

A.M. – Los Primeros Juegos: origen cómico de los deportes (1929)

▲ Ilustración: Hemeroteca digital de España.

«Semanario ilustrado enciclopédico y de buen humor», la revista Algo fue una publicación semanal destinada a la diversión y la divulgación de conocimientos generales. Desde su primer número el 30 de marzo de 1929 y durante varios meses, la contracubierta fue dedicada a una serie de viñetas humorísticas titulada Los Primeros Juegos: origen cómico de los deportes, firmada «A.M.». Como podemos imaginar, el origen de muchos deportes actuales se remonta a la Prehistoria…

Bogislas – Déjà (1935)

Publicada entre 1929 y 1944, Ric et Rac fue una revista de entretenimiento semanal. Además de cuentos y novelas publicadas por entregas (esencialmente aventuras e intrigas detectivescas), la publicación se componía de varias páginas íntegramente dedicadas al humor, con numerosas historietas y chistes. De manera recurrente, como lo atestigua nuestra selección a continuación, encontramos viñetas en las que la época prehistórica sirve de telón de fondo… Poco o nada se conoce sobre los dibujantes Phil, Henri-Paul Pecqueriaux (1889-1935), Marcel Prangey (1899-1954?), G. Mas, L. Kern, G. Questiau, Mat, Haro. En cambio el nombre de Bogislas dejó una triste huella en la Historia: durante la ocupación alemana, Maurice Jost de Staël, alejándose de los inocentes chistes prehistóricos que podemos observar en Ric et Rac, publicó bajo diversos pseudónimos (Bogislas, Bog, Bogis) dibujos satíricos antisemitas y pro-alemanes… Fue condenado en 1946 a diez meses de cárcel y cinco años de degradación nacional. Jean-Albert Carlotti (1909-2002) fue un ilustrador, pintor, autor de cómics y decorador de teatro. Colaborador de numerosas revistas en los años 1930, Albert-Georges Badert (1914-1994) fue un prolífico ilustrador. Poco se sabe sobre su vida y es recordado por los coleccionistas por ser uno de los autores que continuaron la emblemática serie de cómics de los Pieds Nickelés después de la muerte de su creador (ver nuestra entrega de Tesoros Digitales dedicada a los precursores del cómic).

Ilustración: Gallica.

Phil – Grande brute (1930)

Ilustración: Gallica.

Phil – Préhistoire (1931)

Ilustración: Gallica.

À l’âge de pierre (1931)

Ilustración: Gallica.

Marcel Prangey - Préhistoire militaire (1931)

Marcel Prangey – Préhistoire militaire (1931)

Ilustración: Gallica.

Mat - La Lettre d'amour à l'âge de pierre (1931)

Mat – La Lettre d’amour à l’âge de pierre (1931)

Ilustración: Gallica.

À l'âge de pierre (1931)

À l’âge de pierre (1931)

Ilustración: Gallica.

G. Questiau - L'âge de pierre (1931)

G. Questiau – L’âge de pierre (1931)

Ilustración: Gallica.

Robert Carrizey - Préhistoire (1931)

Robert Carrizey – Préhistoire (1931)

Ilustración: Gallica.

Marcel Arnac - À l'âge de pierre (1931)

Marcel Arnac – À l’âge de pierre (1931)

Ilustración: Gallica.

Henri-Paul Pecqueriaux – À l’âge de la pierre (1931)

Ilustración: Gallica.

G. Mas – C’est le facteur… (1932)

Ilustración: Gallica.

Mat - À l'âge de pierre (1932)

Mat – À l’âge de pierre (1932)

Ilustración: Gallica.

Bogislas – Dîner d’amis (1932)

Ilustración: Gallica.

Phil – Alors tu ne veux pas sortir le chien ? (1933)

Ilustración: Gallica.

G. Questiau – Le Premier Marchand d’appareils de chauffage (1933)

Ilustración: Gallica.

Phil – Le Petit Chien (1933)

Ilustración: Gallica.

Marcel Prangey – Une baignade à l’âge de pierre (1933)

Ilustración: Gallica.

L. Kern – L’Âge de pierre (1934)

Ilustración: Gallica.

Marcel Prangey – Caverne préhistorique (1934)

Ilustración: Gallica.

Vaszary – L’Âge de pierre (1934)

Ilustración: Gallica.

Van Rompaey – Élevage préhistorique (1934)

Ilustración: Gallica.

Haro - À l'âge de pierre (1934)

Haro – À l’âge de pierre (1934)

Ilustración: Gallica.

Marcel Prangey - Préhistoire de ménage (1934)

Marcel Prangey – Préhistoire de ménage (1934)

Ilustración: Gallica.

Bogislas – Vous êtes bien sûr… (1935)

Ilustración: Gallica.

Badert - Le Dessinateur à l'âge de pierre (1935)

Albert-Georges Badert – Le Dessinateur à l’âge de pierre (1935)

Ilustración: Gallica.

J.-A. Carlotti - L'âge de pierre (1935)

Jean-Albert Carlotti – L’âge de pierre (1935)

Ilustración: Gallica.

Robert Carrisey - À l'âge de pierre (1935)

Robert Carrisey – À l’âge de pierre (1935)

Ilustración: Gallica.

V.T. Hamlin – Alley Oop (1939)

Creado en 1932 por el dibujante de cómics estadounidense V.T. Hamlin (1900-1993), Alley Oop es un ciudadano del reino prehistórico de Moo. Viste con un taparrabo de piel, tiene una novia llamada Ooola, usa un dinosaurio llamado Dinny como montura, lleva siempre un martillo de guerra de piedra, y prefiere luchar contra los animales antediluvianos a tratar con sus conciudadanos, en la capital de Moo, la única ciudad-cueva del reino. Este personaje de cómic, uno de los más longevos de la historia, es el protagonista de una serie homónima muy popular que, desde su creación en 1932 nunca fue interrumpida y sigue publicándose hoy en día en más de 600 diarios. Al jubilarse V.T. Hamlin en 1971, su asistente Dave Graue (1926-2001) tomó el relevo hasta 2001, asistido desde 1991 por Jack Bender que efectuaba los dibujos. Actualmente, Jack Bender sigue dibujando la serie, y su esposa Carole escribe los diálogos. Hasta 1939, las aventuras de Alley Oop y sus amigos se desarrollaban en la época prehistórica. Anticipando los argumentos de los Picapiedras, las historietas transponían situaciones de la sociedad americana de los años 1930. A partir de 1939, una nueva etapa lleva a Alley Oop a viajar en el tiempo, visitando diversos lugares y épocas y conociendo a personajes históricos o de ficción, desde Arquímedes hasta Robin Hood…

Ilustración: Wikipedia.

Pouf – Iroh, l’enfant des cavernes (1933)

Ilustración: Gallica.

Pouf – Iroh, l’enfant des cavernes (1933)

Como Les Aventures de Ra et Ta, écoliers de l’âge de pierre de Maurice Cuvillier, Iroh l’enfant des cavernes (Iroh, el niño de las cavernas, 1933) del desconocido – u olvidado – Pouf se publicó en la revista juvenil Guignol : cinéma de la jeunesse. En esta palpitante aventura infantil, el pequeño Iroh, separado de sus padres durante una inundación apocalíptica, será adoptado por una familia de osos, cabalgará un dinosaurio para escapar de las aguas, será capturado por una tribu de feroces «musterienses» que lo intentarán sacrificar en ofrenda al terrible tiranosaurio amante de carne humana, antes de lograr reunirse con los suyos…

Ilustración: Gallica.

Robert Black - Caverne à louer (1937) - Robert Black (pseudónimo de Robert Lenoir, 1896-1973) fue un pintor, ilustrador y dibujante de prensa, además de artista de music-hall.

Robert Black – Caverne à louer (1937) – Robert Black (pseudónimo de Robert Lenoir, 1896-1973) fue un pintor, ilustrador y dibujante de prensa, además de artista de music-hall.

Ilustración: Gallica.

Alain Saint-Ogan – Mitou et Toti à travers les âges (1938)

Precursor del estilo llamado «línea clara» e inspirador de Hergé, Alain Saint-Ogan (1895-1974) fue el autor de una serie de culto en Francia titulada Zig et Puce (1925-1956, 1963-1970) en la que aparece un simpático pingüino llamado Alfred, que fue tan popular que se convirtió en la mascota de personalidades como la cantante Mistinguett, el aviador Charles Lindbergh o el presidente de la República Gaston Doumergue, y, entre1974 y 1988, las ansiadas recompensas del Festival Internacional del Cómic de Angoulême se llamaron los «Alfred» en su honor. Publicada en 1938, Mitou et Toti à travers les âges (Mitou y Toti a través de los tiempos) es una novela gráfica en la que dos niños y su perro, personajes recurrentes del universo de Saint-Ogan, viajan en el tiempo gracias a un anillo mágico. En su incursión en la Prehistoria, descubren las costumbres de una tribu bastante acogedora que les invita a asistir a una ceremonia de sacrificio. Mitou et Toti à travers les âges fue publicada por entregas en 1943 en la revista Benjamin. Aquí tenemos los episodios dedicados a la aventura prehistórica: capítulo 1, capítulo 2, capítulo 3, capítulo 4, capítulo 5.

Ilustración: Gallica.

Walt Disney – Mickey Mouse on the Cavemen Island (1940)

El personaje estrella de Walt Disney (1901-1966), Mickey Mouse, protagonizó varias aventuras en la Prehistoria. La primera de ellas, Mickey Mouse on the Cavemen Island : The Land of Long Ago (Mickey Mouse en la Isla de los hombres de las cavernas : La Tierra de Hace Mucho Tiempo, 1940) es una parodia gráfica de The Lost World (El Mundo perdido), de Arthur Conan Doyle que evocaremos en los próximos capítulos.

Ilustración: Prehistoric Fiction Bibliography.

P. Illartin - Le Progrès à l'âge de pierre (1943)

P. Illartin – Le Progrès à l’âge de pierre (1943)

George «Yankee» Longago es un chaval de Estados Unidos que tiene la particularidad de poder viajar en el tiempo mientras duerme. Gracias a su ingenuidad (¡y de vez en cuando a sus puños!), es capaz de vencer a los villanos con los que se cruza en sus alocadas aventuras y desventuras. Conocerá al Rey Arthur, a Cleopatra, Cristobal Colón o Napoléon Bonaparte, y por supuesto viajará a la Prehistoria … Publicada en la revista Boys Story a partir de 1942, la serie Yankee Longago es obra del dibujante Dick Briefer (1915-1980), autor de numerosos cómics entre 1936 y 1954, adaptaciones de obras literarias, aventuras originales y creador de una emblemática serie dedicada al monstruo de Frankenstein.

Ilustración: Pappy’s Golden Age Comics Blogzine.

Robert Dansler – Le Professeur Cosinus retourne à l’âge de pierre (194?)

Robert Dansler (1900-1972) fue un prolífico autor de novelas de aventuras y policíacas, además de dibujante de cómics. Habitual colaborador de diversas publicaciones periódicas para la juventud, se convierte a partir de 1944 en el autor estrella de la recién creada editorial Artima, que publicaba fascículos de cómics de aventuras. Entre otros títulos, Dansler propuso para Artima Le Professeur Cosinus retourne à l’âge de pierre (El Profesor Coseno regresa a la edad de piedra). El anciano científico loco decide probar la máquina del tiempo que acaba de inventar para visitar, en compañía de su nieto, la época prehistórica. Acogido por unos colosos simpáticos aunque un poco bastos, el Profesor se da cuenta pronto de que esta vida es demasiado dura para su delicada persona.

Ilustración: Prehistoric Fiction Bibliography.

J. Tarel – Trois de la préhistoire (1945)

Coeurs vaillants (Corazones valientes) fue un semanal católico destinado a la juventud, creado en 1929. Junto con su versión femenina Âmes vaillantes (Almas valientes, creada en 1937), la revista es prohibida en 1940 en la zona ocupada de Francia, y sustituida de manera clandestina por otro título, Belles Histoires de vaillance (Bellas Historias de valentía). La publicación de esta revista perduró hasta 1942, cuando fue definitivamente prohibida. A la liberación en 1945, se publican tres nuevas Belles Histoires de vaillance, pero la revista se ve sometida a una investigación para evaluar si era simpatizante del regimen colaboracionista. Habrá que esperar 1963 para que Coeurs vaillants y Âmes vaillantes fusionaran en una revista más moderna, J2 Jeunes (J2 Jóvenes). Trois de la préhistoire (Tres de la prehistoria) es la primera de las Belles Histoires de vaillance publicadas en 1945. Su autor era J. Tarel (pseudónimo de Pierre Lerat) y las ilustraciones eran firmadas por Yugg.

Ilustración: BDTroc.

Anónimo – La Conquête du feu (1946)

Publicado en 1946 de manera anónima, La Conquête du feu (Parte 1, Parte 2, Parte 3, La Conquista del fuego) forma parte de Récits complets (Relatos completos) una colección de relatos gráficos de aventuras de la editorial Paris-Solde. 20 hombres parten en busca del fuego. La pequeña tropa se va diezmando a medida que su ruta se cruza con animales salvajes, otros hombres o se ven sometidos a fiebres o elementos naturales. Sólo quedarán dos hombres para traer el fuego a la tribu…

Ilustración: BD-PF.

Castri – Crob, homme préhistorique (1945) – Les Éditions de la Belle Fontaine es una de estas editoriales efímeras nacidas en la postguerra francesa, hacia 1945 o 1946. Antes de dedicarse a la novela policíaca, de aventuras o de amor, empezó publicando álbumes de historietas firmadas por un enigmático Castri, en la colección La Collection de Jean-François. Una de estas historietas es Crob, homme préhistorique (Crob, hombre prehistórico, 1945), una cazador que, para liberar a su amigo, deberá afrontar animales salvajes y será capturado por unos caníbales gigantes…

Ilustración: Prehistoric Fiction Bibliography.

Henry Le Monnier – Tiff-Huté, homme préhistorique (1947)

Después de estudiar Bellas Artes en Paris, Henry Le Monnier (1893-1978) empezó su carrera artística en los años 1920 como cartelista para diversos impresores, además de ilustrar libros y de colaborar en numerosos periódicos y revistas. Llegó al cómic en 1940, cuando se le encargó dibujar las páginas de Tarzán en la revista Junior. Entre 1940 y 1950, compuso varias historietas para la revista francesa Pierrot y las belgas Cap’tain Sabord y Wrill. Tiff-Huté, homme préhistorique (Tiff-Huté, hombre prehistórico) fue publicada por entregas en 1947 por Cap’tain Sabord y cuenta «las aventuras cómicas y anacrónicas de un hombre prehistórico más listo que los bastos de sus contemporáneos».

Ilustración: Prehistoric Fiction Bibliography.

En la revista Wrill, se publicó por entregas en 1947 el cómic Les Conquérants de l’abîme (Los Conquistadores del abismo), dibujado por el belga Valentin Dufrasne. La aventura del descubrimiento de un mundo perdido que se puede leer parcialmente en Gallica

Valentin Dufrasne - Les Conquérants de l'abîme (1947)

Valentin Dufrasne – Les Conquérants de l’abîme (1947)

Ilustración: Gallica.

Jupo – The Wishing Shoe (1946) – Uno de los primeros cuentos que Jupo publicó en Estados Unidos

Nacido en Alemania, Julius Potzernheim (1904-1981) se dio a conocer publicando, bajo el pseudónimo de Jupo, historietas anti-nazis en periódicos alemanes de izquierda. Obligado a exiliarse en 1936, se refugia primero en Checoslovaquia donde prosigue su labor de ilustrador político en periódicos de lengua alemana. Después de ser encarcelado por la Gestapo, huye de nuevo en 1939, esta vez hacia Londres. Internado en 1940, abandona, a su liberación en 1941, el dibujo satírico y reconduce su carrera, dedicándose a la publicidad y la ilustración de libros infantiles en Escocia. Emigró a Estados Unidos en 1946 y obtuvo la nacionalidad americana cinco años más tarde, cambiando su nombre por el de Frank J. Jupo. Colaboró en diversas revistas infantiles y publicó cerca de treinta álbumes ilustrados para niños. Entre ellos, Mickey and the Stone Age (Mickey y la Edad de Piedra, 1948) cuenta como Mickey y Ann descubren hombres de las cavernas y dinosaurios mientras juegan en una cantera…

Ilustración: The Visual Telling of stories.

Jean Ache – Archibald, le costaud sentimental (1948)

Archibald, le costaud sentimental (Archibald, el cachas sentimental) es un hombre de la Prehistoria, un poco pícaro, de corazón tierno, comprometido con la morena y desenfadada Roseta. Con su diplodocus Alphonse, Grocilex el jefe, Lazare el lagarto y Bouboulimi su colega hambriento, este miembro de la tribu de los «Gros Mignons» vivió tres aventuras en 1948 en el periódico France Dimanche, antes de ser sustituido por otros personajes. Renació en 1965 en una serie de 21 aventuras más largas publicadas bajo el título de Archibald, l’homme de la préhistoire (Archibald, el hombre de la prehistoria) en la emblemática revista Pilote, que contribuyó al éxito de cómics tan famosos como Astérix o Blueberry, entre tantos otros. El creador de Archibald, Jean Ache (pseudónimo de Jean-Baptiste Huet, 1923-1985), empezó su carrera cuando tenía 18 años rodando un dibujo animado. En 1944 la revista Le Témeraire (El Temerario) publicó su primer cómic, Biceps, le costaud sentimental (Biceps, el cachas sentimental), un extraterrestre desembarcado en la Tierra, antepasado gráfico de Archibald: tienen un look bastante parecido con una piel de animal a modo de traje y una porra como arma, los dos son sensibles y tiernos, a pesar de su fuerza colosal. Pero las aventuras de Biceps eran aptas para todos los públicos, mientras que las historietas de Archibald, con su contenido ligeramente erótico, no podían caer en todas las manos…

Ilustración: BDZoom.

Manuel Gago – Purk, el hombre de piedra (1949-)

Manuel Gago (1925-1980) ya era un dibujante famoso gracias a series como El Guerrero del antifaz (1944) o El Pequeño Luchador cuando, en 1949 y con la colaboración de su hermano Pablo, crea el personaje de Purk, el hombre de piedra, el primer héroe cavernícola de España. Un universo poblado de monstruos prehistóricos y de criaturas fantásticas, como hombres voladores, centauros o gorilas acorazados, unas trepidantes aventuras justicieras con venganzas, luchas y muertes, unos personajes principales nobles (empezando por Purk y su novia Lilí, por la que siempre rechazará los intentos de seducción de otras féminas…), son los ingredientes principales de esta longeva saga que alcanzó los 114 episodios. Años más tarde, Manuel Gago repetirá con el género fantástico-prehistórico con otras series de éxito, de características similares: Piel de lobo, creada en 1959 y que alcanzó 90 entregas era menos negra que Purk, el hombre de piedra, y Castor, iniciada en 1962 (42 entregas) iba dirigida a un público más juvenil que sus predecesores.

Ilustración: El Desván del abuelito.

Manuel Gago – Piel de lobo (1959-)

Ilustración: El Desván del abuelito.

Manuel Gago – Castor (1962-)

Ilustración: El Desván del abuelito.

A Rink in the glacial period, tarjeta de felicitación de la imprenta Thomas De La Rue (Finales del S. XIX)

Ilustración: Pinterest.

Harry Hoyt The Lost World (1925)
Adaptación muda de la novela homónima de Arthur Conan Doyle (ver capítulos siguientes). El explorador Maple White ha desaparecido durante una expedición en un tepui de Venezuela. Sólo queda de su viaje un diario en el que el científico describe dinosaurios. Su hija Paula, preocupada, recurre al famoso profesor Challenger para organizar una nueva expedición… Para las fascinantes escenas de monstruos prehistóricos, se recurrió al arte de Willis O’Brien, que, en 1933, diseñaría los efectos especiales de otra película emblemática: King Kong.

Dejar de lado el rigor científico para abrir paso a la fantasía

Cuando el rigor científico o la reflexión filosófica ya no son el principal centro de interés del novelista, nos adentramos en un terreno en el que se puede dar libre curso a la imaginación y a la fantasía. La confrontación de unos hombres primitivos, cuya principal arma es su fuerza o su inteligencia, con una naturaleza exuberante y su fauna fantástica, o con sus propios congéneres, constituye un argumento novelístico imparable que hace las delicias de los lectores desde hace casi dos siglos…

Léon-Maxime Faivre – Deux Mères (1888)

Léon-Maxime Faivre – Deux Mères (1888)

Ilustración: The Athenaeum.

Paul Jamin – La Fuite devant le mammouth (1885)

Paul Jamin – La Fuite devant le mammouth (1885)

Behemoth: a legend of the mound-builders (Behemoth: una leyenda de los constructores de montes, 1839) es probablemente la novela prehistórica más antigua que se conozca. Ambientada en Estados Unidos en una metafórica época primitiva, anterior a la presencia de los indios, cuenta como los hombres de la tribu de los Mount-Builders (Constructores de montes), permanentemente amenazados por el gigante Behemoth, el último de los mamuts, y el más grande y fuerte que haya habido nunca en estas tierras, ingenian un plan para encerrarlo en el cráter del volcán en el que se refugia y así dejarlo morir de hambre. El nombre del estadounidense Cornelius Mathews (1817-1889), el autor de esta obra sugerida por los descubrimientos de restos de animales prehistóricos, apenas es conocido, aunque fue uno de los fundadores de un movimiento literario llamado Young America. Sin embargo, los críticos creen que Behemoth: a legend of the mound-builders, novela sobre el miedo y la debilidad de los hombres frente a los elementos naturales, inspiró otra lucha despiadada entre un hombre – el capitán Ahab – y un animal mítico – la ballena blanca Moby Dick -, en la famosa novela de Herman Melville (1851). Menos importante desde el punto de vista literario, el poema épico The Coming of the Mammoth (1845) de Henry Beck Hirst, no es otra cosa, según Edgar Allan Poe, que una paráfrasis poética de Behemoth (ver más arriba, el capítulo dedicado a la poesía «prehistórica»).

Ilustración: Wikimedia Commons.

Arthur Helps – Realmah (1869)

Arthur Helps – Realmah (1869)

Realmah (1868) es una etapa extraña en la carrera literaria del escritor e historiador inglés Sir Arthur Helps (1813-1875), miembro de la sociedad secreta de los Apóstoles de Cambridge, agrupación de la élite intelectual de la prestigiosa universidad inglesa, y secretario, a partir de 1860, del Consejo privado de la Reina Victoria. Detrás de la fantasía prehistórica sobre el ascenso de Realmah como rey de una tribu lacustre de Suiza, Arthur Helps apenas disimula una sátira de los prominentes hombres de estado con los que se codea a diario y de las discusiones sociales de su tiempo.

Ilustración: Internet Archive.

Esqueletos de Grimaldi (1916)

Esqueletos de Grimaldi (1916)

Poeta, novelista, crítico literario, el escocés Andrew Lang (1844-1912) es sobre todo conocido por sus trabajos sobre el folklore, la mitología y la religión y una faraónica labor de recopilación de cuentos de hadas que se plasmó en la edición de veinticinco volúmenes entre 1889 y 1913. Publicada en 1886 en la revista Fraser’s Magazine, antes de formar parte del conjunto de relatos titulado In the Wrong Paradise and Other Stories (En el Paraíso equivocado, y otras historias), The Romance of the First Radical (El Romance del primer radical) es un cuento prehistórico ambientado en las cavernas mediterráneas de la zona de Menton en la Edad de Hielo y protagonizado por el revolucionario Why-Why (Por qué-Por qué) que no para de hacer preguntas intolerables a los de su tribu… Con este cuento, más allá de las inquietudes filosóficas de Why-Why, Andrew Lang pretende ofrecer una explicación romántica al hallazgo de los dos esqueletos enlazados, llamados «Hombres de Grimaldi», que fueron encontrados en las cuevas de la región de Menton a finales del siglo XIX. Aunque no ha sido posible datar estos esqueletos, por los tratamientos a base de colas sintéticas usadas a principios del siglo XX para reconstituirlos, los investigadores de hoy en día aseguran que se trata de una anciana y un adolescente, tesis que viene a contradecir la hermosa versión del escocés de los amantes heroicos…

«Cuando hubo muerto, la tribu supo qué había perdido con Why-Why. Llevaron su cuerpo, junto con el de Verva, a la cueva y allí depositaron a los amantes. Why-Why fue coronado con una corona de conchas y dejaron a su lado un trozo de aquella substancia mágica rara (hierro). Entonces, los hombres de la tribu se retiraron de aquella tierra ahora santa, construyeron casas y disimularon las locuras de los magos tal y como Why-Why había profetizado. Muchos miles de años más tarde, se abrió la cueva durante las obras de construcción del ferrocarril de Génova, y se encontraron los huesos de Why-Why, con su corona y el fragmento de hierro en el sitio en el que sus arrepentidos parientes los habían dejado. Valerosamente había defendido los derechos de la conciencia individual contra los dictados de la sociedad. Había vivido, amado y muerto, pero no había sido en vano.»

Ilustración: Internet Archive.

Henry Duff Traill - A Day with Primeval Man, ilustración de Charles Shannon (1889)

Henry Duff Traill – A Day with Primeval Man, ilustración de Charles Shannon (1889)

Tomando prestada la idea narrativa de Pierre Boitard en Paris avant les hommes (1861), el periodista y escritor inglés Henry Duff Traill (1842-1900) imagina, en el cuento A Day with Primeval Man (Un día con el hombre primitivo) que publicó la revista Universal Review, que su protagonista se duerme en Wimbledon Common y sueña con este lugar en la época prehistórica: mientras las mujeres y los niños se quedan en las chozas, los hombres salen a cazar el alce y el oso en un paisaje helado… En margen de su labor periodística, Henry Duff Traill fue un ensayista y biografista de renombre.

Ilustración: Internet Archive.

«Las edades salvajes» de los hermanos J.H. Rosny

El pseudónimo de J.H. Rosny es un clásico ineludible tanto para los lectores de ciencia-ficción como para los aficionados al género prehistórico. Bajo este nombre se esconde un prolífico dúo de escritores belgas, que, entre 1887 y 1908, estableció los fundamentos de la ciencia-ficción europea. Cuando interrumpieron su colaboración literaria, en 1908, los hermanos Joseph Henri Honoré Boex (1856-1940) y Séraphin Justin François Boex (1859-1948), miembros de la prestigiosa Académie Goncourt, continuaron sus carreras bajo los pseudónimos respectivos de J.H. Rosny aîné (el mayor) y J.H. Rosny jeune (el joven), llegando a firmar, en 1935, un convenio que explicita la autoría individual o colectiva de cada una de las obras publicadas bajo el pseudónimo de J.H. Rosny. Del corpus «prehistórico» de los hermanos Boex, este convenio atribuye cinco obras a la pareja literaria, siendo el resto obra exclusiva de Joseph Henri, J.H. Rosny aîné.

J.H. Rosny – Elem d’Asie, ilustración de Mittis (1896)

J.H. Rosny – Elem d’Asie, ilustración de Mittis (1896)

Scènes préhistoriques (Escenas prehistóricas, 1891), Vamireh (1892) y Elem d’Asie. Idylle des temps primitifs (Elem de Asia. Idilio de los tiempos primitivos, 1896) son tres obras colectivas. En realidad son tres historias relacionadas entre sí: Vamireh es una versión ampliada de Scènes préhistoriques, mientras que Elem d’Asie es una versión corta de Vamireh, pero diferente de Scènes prehistoriques. Veinte mil años antes de Cristo, en los frondosos bosques de Europa, habitados por el mamut, el uro o el león de las cavernas, seguimos los pasos de Vamireh, cazador de la tribu de los Pzànns, en su exploración de las tierras occidentales… En estas novelas ya encontramos los grandes temas de las novelas posteriores, firmadas por J.H. Rosny aîné: la belleza del mundo salvaje, la diversidad de las razas humanas y la extinción de las más débiles, el nacimiento de la humanidad cuando el más fuerte defiende el más débil…

Ilustración: Internet Archive.

J.H. Rosny – Eyrimah, ilustración de Marold y Gambard (1893)

J.H. Rosny – Eyrimah, ilustración de Marold y Gambard (1893)

Eyrimah (Parte 1, Parte 2, Parte 3, Parte 4, Parte 5, 1893) y Nomaï, amours lacustres (Nomaï, amores lacustres, 1895) son dos historias lacustres, escritas a cuatro manos por los hermanos Boex/Rosny. Eyrimah se ambienta en los lagos de Suiza, donde cohabitaban varias etnias: los lacustres, implantados en las orillas de los lagos, prósperos económica y demográficamente, viven de la pesca y la ganadería ; los montañeros, altos, rubios y neolíticos, viven en los montes ; los Ariès, antigua raza de guerreros y agricultores, se ven amenazados por la llegada de los lacustres ; y los Immohys, aliados de los Ariès, viven del comercio y dominan la metalurgia. En un ambiente de tensiones tribales insensatas, el guerrero lacustre Rob-In-Kelg se enamora de Eyrimah, una joven montañera, esclava de los lacustres cuando era una niña… La Pêcheuse (La Pescadora) es el extraño epílogo de Eyrimah. Publicado en la prensa en 1901, este cuento narra la llegada de un aventurero, a principios del siglo XX, a un pueblo bárbaro, edificado sobre pilares en una laguna del golfo adriático. Los habitantes de aquel lugar no son otros que los descendientes de los Immohys…
La novela corta Nomaï, amours lacustres, es la historia de una rivalidad amorosa: Nomaï y Amreh se quieren, pero el padre de la joven – y jefe de la tribu – la ha prometido a Rochs, el jefe de los guerreros. Por supuesto, Nomaï no tiene derecho a opinar sobre el que será su compañero y los dos rivales deberán afrontarse en la prueba de la natación. Aquí conoceremos la historia del primer beso de la Humanidad…

Ilustración: Internet Archive.

J.H. Rosny aîné – La Guerre du feu, ilustración de Manuel Orazi (1921)

J.H. Rosny aîné – La Guerre du feu, ilustración de Manuel Orazi (1921)

Ilustración: Blog J.H. Rosny.

J.H. Rosny aîné – La Guerre du feu, ilustración de Manuel Orazi (1921)

J.H. Rosny aîné – La Guerre du feu, ilustración de Manuel Orazi (1921)

El lanzamiento editorial de La Guerre du feu (La Guerra del fuego, audiolibro en francés, 1909) fue digno de las mejores estrategias de marketing. Entre 1909 y 1910, se publicaron versiones parciales y capítulos aislados (por ejemplo, Le Lion géant et la tigresse (El León gigante y la tigresa) en diferentes revistas, como Je sais tout, Akademos o La Grande Revue, antes de que saliera a la luz, en 1911, un volumen de la obra completa. Firmada por J.H. Rosny aîné en solitario, La Guerre du feu obtuvo un éxito inmediato y duradero, siendo traducida a numerosos idiomas y adaptada en múltiples ocasiones para el cine (se puede ver unos minutos de la primera adaptación de 1914 en esta página) y el cómic. Desde hace varias generaciones, los Oulhamrs han organizado su vida en función del fuego. Saben conservar las brasas y avivar las llamas pero no han aprendido a encenderlo. Cuando, después de un sangriento ataque de una tribu enemiga, el fuego se apaga, los Oulhamrs se ven condenados a una vida de errancia en el frío y la oscuridad. Faouhm, el jefe, ofrece la mano de su hija Gammla y su vara de mando al guerrero que volverá a traer el fuego a la tribu. Dos grupos de valientes parten en busca del fuego…
La tribu de los Oulhamrs volverá a protagonizar una novela de J.H. Rosny aîné, Le Félin géant (Parte 1, Parte 2, Parte 3, Parte 4, Parte 5, El León de las cavernas), publicada por entregas en 1918 antes de salir en volumen en 1920. Aoûn, el hijo de Naoh, el héroe de La Guerre du feu, y su compañero Zoûhr emprenden un viaje de exploración para encontrar nuevos territorios de caza. En su viaje, domesticarán un feroz león de las cavernas con el que compartirán esfuerzos y beneficios en la caza. Y simpatizarán con los hombres-lémures, una raza antigua en extinción, perseguidos por otra etnia, los hombres del fuego…

Ilustración: Blog J.H. Rosny.

J.H. Rosny aîné – La Guerre du feu, ilustración de Manuel Orazi (1921)

J.H. Rosny aîné – La Guerre du feu, ilustración de Manuel Orazi (1921)

«Desde los orígenes de la horda, lo habían mantenido en tres jaulas; cuatro mujeres y dos guerreros lo alimentaban noche y día.
En los tiempos más negros, recibía la sustancia que le permitía vivir; al abrigo de la lluvia, de las tempestades, de la inundación, había franqueado ríos y pantanos, sin dejar de azulear por las mañanas y ensangrentarse por las noches. Su rostro poderoso alejaba al león negro y al león amarillo, al oso de las cavernas y al oso gris, al mamut, al tigre y al leopardo; sus rojos dientes protegían al hombre frente al vasto mundo.
Toda alegría vivía junto a él. De las carnes sacaba un olor sabroso, endurecía la punta de los venablos, hacia estallar la piedra dura; los miembros de la horda conseguían sacar de él una dulzura que estaba llena de fuerza; en los bosques trémulos, en la sabana interminable y en el fondo de las cavernas, él era la tranquilidad de la horda. Era el padre, el guardián, el salvador, aunque, sin embargo, feroz, más terrible que los mamuts, cuando huía de la jaula y devoraba los árboles.
¡Y había muerto! El enemigo había destruido dos de las jaulas; en la tercera, durante la huida, lo habían visto fallecer, palidecer y decrecer.»

Ilustración: Blog J.H. Rosny.

J.H. Rosny aîné – La Guerre du feu (1932)

J.H. Rosny aîné – La Guerre du feu (1932)

Ilustración: Forum BDFI.

J.H. Rosny aîné – Le Félin géant (1918)

J.H. Rosny aîné – Le Félin géant (1918)

Ilustración: Gallica.

J.H. Rosny aîné – Helgvor du fleuve bleu (1935)

J.H. Rosny aîné – Helgvor du fleuve bleu (1935)

Publicada en 1930, Helgvor du Fleuve bleu: roman des âges farouches (Helgvor del Río azul: novela de los tiempos salvajes) cierra el ciclo de las novelas prehistóricas de J.H. Rosny aîné. En esta novela, volvemos a encontrar los temas predilectos del belga: los enfrentamientos entre las tribus, la situación de las mujeres, las aventuras trepidantes… La fuerte y enérgica Glâva huye de su tribu para escapar a un matrimonio que no desea, llevándose a su hermana Amhao, joven débil prometida a… un sacrificio para proteger a los Tsoh de los movimientos sísmicos. Durante la noche de su huida, los Tsoh son diezmados por un terremoto. Los supervivientes lanzan un ataque a la tribu de los Ougmar, que viven en las orillas del Río azul, para raptar a sus mujeres. Helgvor y Hiolg, dos jóvenes cazadores Oulgmar, no pueden impedir una masacre de niños y ancianos pero intentarán salvar a las mujeres prisioneras. Sus caminos se cruzarán con los de Glâva y Amhao…

Ilustración: Blog J.H. Rosny.

Los escritos de J.H. Rosny aîné sobre la Prehistoria no se limitan a las famosas novelas que acabamos de evocar. También publicaron ensayos y cuentos en diversos medios. Desgraciadamente, no hemos podido localizar versiones digitalizadas de estos títulos:

  • Les Origines (Los Orígenes, 1895): ensayo documental y literario que sirvió de base para las novelas posteriores. Se reeditó en 1923, a raíz del éxito de La Guerre du feu, bajo el título Les Conquérants du feu: l’énigme de la Préhistoire (Los Conquistadores del fuego: el enigma de la Prehistoria).
  • Amour des temps farouches (Amor de las edades heroicas): cuento.
  • Ambor le Loup, vainqueur de César (Ambor el lobo, vencedor de César, 1932): una novela con galos, tribus primitivas y mamuts!
  • En forêt (En el bosque, 1905): extraño texto – el único en la obra de Rosny – en el que se describe un caso de zoofilia.
  • La Préhistoire au désert (La Prehistoria en el desierto): artículo sobre la Prehistoria como ciencia.

Terminamos este primer capítulo dedicado a los hermanos J.H. Rosny (no hemos terminado con ellos: volverán a ocupar un largo espacio en la próxima sección de este dossier) con una novela corta que sintetiza sus dos temas de predilección: la Prehistoria y la ciencia-ficción. Les Xipéhuz (1887). Considerado como una de las primeras historias de ciencia-ficción, este relato se ambienta en una época remota, «mil años antes de la agrupación civilizadora de la que surgirían Nínive, Babilonia y Ecbatana» y describe el combate entre una tribu nómada, los Pjehou contra una nueva forma de vida no orgánica, los Xipéhuz, especie de cristales pensantes… Si algunos críticos describen los Xipéhuz como una forma de vida extraterrestre, es más probable que, en la idea de J.H. Rosny, se trate de una forma de vida procedente de una línea evolutiva diferente de la vida orgánica. En realidad, los autores no aportan demasiada información al respecto, limitándose a la afirmación de su existencia y su interacción con los humanos del Neolítico. En 1910, La Mort de la Terre (La Muerte de la Tierra, audiolibro en francés), angustiante novela de ciencia-ficción sobre la extinción de la raza humana por culpa de un calentamiento global, retomará esta idea de una forma de vida no orgánica y en competencia con los humanos. A propósito de Les Xipéhuz, Rosny aîné dijo: «Soy el único en Francia en haber creado un género fantástico nuevo, es decir fuera de la humanidad».

«Fue mil años antes de la gran civilización de donde surgieron más tarde Nínive, Babilonia y Ecbatana.
La tribu nómada del Pjehou, con sus asnos, sus caballos y su ganado atravesaba la selva bravía de Kzour, hacia el crepúsculo, entre la capa de rayos de luz oblicuos.
Todos estaban cansados, callaban buscando un bello claro donde la tribu pudiese encender el fuego sagrado, hacer la comida de la noche, dormir al abrigo de los animales, detrás de la doble rampa de las hogueras rojas.
Las nubes palidecieron, las comarcas ilusorias vagaron a los cuatro horizontes, los dioses nocturnos soplaron el canto arrullador y la tribu continuaba andando. Un explorador reapareció al galope, anunciando el claro y el agua diáfana y pura.
La tribu dio tres grandes gritos, todos avivaron el paso, sonaron risas pueriles; los caballos y los asnos, tan acostumbrados a reconocer la proximidad de la parada, después de la vuelta de los corredores y las aclamaciones de los nómadas, levantaban orgullosos el cuello.
El claro apareció. La fuente encantadora se abría camino entre musgos y arbustos. Una gran fantasmagoría se presentó a los nómadas.»

J.H. Rosny – Les Xipéhuz (1925)

J.H. Rosny – Les Xipéhuz (1925)

Ilustración: Sur l’autre face du monde.

Marcel Schwob – La Vendeuse d’ambre, ilustración de Fernand Siméon (1925)

Marcel Schwob – La Vendeuse d’ambre, ilustración de Fernand Siméon (1925)

En diversas ocasiones, hemos evocado en Tesoros Digitales el universo tan particular de los cuentos de Marcel Schwob (1867-1905). Entre fantástico y crudo realismo, el horror y el terror se mezclan con la piedad y la poesía para evocar el destino de mujeres y hombres confrontados a fuerzas que los sobrepasan, sean las de otros humanos o las de la naturaleza. Publicados en prensa antes de ser incluidos en volúmenes, dos cuentos ambientados en un mundo primitivo, antiguo, nos dan una idea de su estilo tan personal. En la Edad de la Piedra pulida, La Vendeuse d’Ambre (La Vendedora de ámbar, audiolibro en francés, 1891) llega en su embarcación a un pueblo lacustre para vender su valiosa mercancía. Ella es una mujer hermosa, elegante, más «evolucionada» que sus clientes potenciales, seres rudos y miserables… Este cuento es el primero del conjunto titulado La Légende des gueux (La Leyenda de los miserables), en el que Schwob, a través de instantáneas, ofrece un fresco histórico de los pobres y los humildes desde la Prehistoria hasta una época futura.

Ilustración: Gallica.

Marcel Schwob – La Vendeuse d’ambre, ilustración de Georges de Feure (1899)

Marcel Schwob – La Vendeuse d’ambre, ilustración de Georges de Feure (1899)

Segundo título de Le Roi au masque d’or (El Rey de la máscara de oro), La Mort d’Odjigh (La Muerte de Odjigh, audiolibro en francés, 1892) es el angustiante viaje hacia el Norte de Odjigh, el cazador de lobos en busca de una tierra más acogedora, perdido en una naturaleza desolada por las glaciaciones y escoltado por un tejón, un lince y un lobo… Marcel Schwob dedicó este cuento a J.H. Rosny.

Ilustración: Gallica.

«Hacia el norte se encaminó Odjigh, el matador de lobos. Cubrió su cara con una piel de ratón forrada y llena de agujeros cuya cola se balanceaba como un penacho por encima de su cabeza, ató alrededor de su cintura, con un cordón de cuero, una bolsa llena de carne seca hecha picadillo y mezclada con grasa y, moviendo el hacha de jade verde, se dirigió hacia las espesas nubes del horizonte.
Conforme pasaba, la vida se iba apagando. Los ríos se habían callado hacía ya mucho tiempo. El aire opaco sólo traía sonidos asfixiados. Las moles heladas, azules, blancas y verdes, radiantes por la escarcha, parecían los pilares de una carretera monumental.
Odjigh extrañaba de corazón el bullir de los peces nacarados entre las mallas de las redes de hilo, y el nadar serpentino de las anguilas marinas, y el caminar pesado de las tortugas, y la carrera ladeada de los gigantescos cangrejos de ojos bizcos, y los vivos bostezos de los animales terrestres: criaturas provistas de un pico plano y de garras, criaturas vestidas de escamas, criaturas moteadas de diversas maneras que alegraban la vista, criaturas amantes de sus crías, que daban saltos ágiles o hacían giros extraños o vuelos peligrosos. Y, por encima de todos los animales, echaba de menos a los lobos feroces, sus pieles grises y sus aullidos familiares, acostumbrado como había estado a cazarlos con el mazo y el hacha de piedra en las noches brumosas, bajo la luz roja de la luna.
En ese momento apareció a su izquierda un animal de madriguera que vive en lo más profundo del suelo y que se resiste a ser sacado de su agujero: un tejón flaco de pelo erizado. Odjigh lo vio y se alegró, sin pensar siquiera en matarlo. El tejón se acercó a él, manteniendo la distancia. Después, a la derecha de Odjigh, salió de repente de un pasadizo helado un pobre lince de ojos insondables. Miraba a Odjigh de lado, temerosamente, y reptaba con inquietud. Pero el matador de lobos también se alegró y siguió caminando entre el tejón y el lince.»

Flechas de silex inglesas, en John Evans - Les Âges de la pierre, instruments, armes et ornements de la Grande-Bretagne (1878)

Flechas de silex inglesas, en John Evans – Les Âges de la pierre, instruments, armes et ornements de la Grande-Bretagne (1878)

The Dog (El Perro) es un viejo fabricante de flechas de sílex de la tribu de los Ust, el mejor artista de la zona. Un día le dicen que no hay mejores flechas que las que fabrica un hombre de la tribu de los Ast. The Dog decide espiar a su rival para conocer su secreto… Publicado junto con otros relatos en Strong Men and True (Hombres fuertes y auténticos), The Arrow-Maker (El Fabricante de flechas, 1897) es un cuento del novelista y cuentista inglés Morley Roberts (1857-1942).

Ilustración: Gallica.

El padre de la ciencia-ficción H.G. Wells (1866-1946) – el aclamado autor de La Guerra de los mundos, La Máquina del tiempo o El Hombre invisible – dedicó pocas páginas a la narrativa sobre la Prehistoria: tan solo un título de este autor se ambienta en esta época. No obstante, esta única incursión en el género, A Story of the Stone Age (Una Historia de la Edad de Piedra, audiolibro en inglés, 1897), introduce argumentos que numerosos autores – empezando por Jack London – retomarán a su cuenta en las décadas posteriores, como por ejemplo la domesticación del caballo o la fabricación de las armas. Ambientados en la Edad de Piedra, los cinco episodios que conforman esta novela inicialmente publicada por entregas están protagonizados por el hombre de las cavernas Ugh-lomi. Al matar a su rival amoroso, Ugh-lomi debe huir con Eudema, su amada, y abandonar su tribu. En su destierro, aprenderá a domar un caballo para utilizarlo como montura, a fabricar un hacha con un palo y una piedra, arma que le permitirá sobrevivir en sus encuentros con hienas, osos o rinocerontes y al final le llevará a conquistar el mando de una tribu…

H.G. Wells – A Story of The Stone Age (1927)

H.G. Wells – A Story of The Stone Age (1927)

«Andú, el enorme oso de las cavernas, que vivía en la cueva garganta arriba, no había visto nunca un hombre en toda su sabia y respetable vida hasta que en una ocasión en mitad de la noche, cuando estaba merodeando garganta abajo por el borde del acantilado, vio el resplandor del fuego de Eudena en el saliente, y a Eudena roja y resplandeciente y a Ugh-lomi con una gigantesca sombra que le imitaba sobre el blanco acantilado, yendo de acá para allá, agitando la mata de pelo y ondeando el hacha de piedra – la primera hacha de piedra – mientras cantaba la muerte de Uya. El oso de las cavernas estaba lejos garganta arriba y lo vio todo de forma sesgada y a mucha distancia. Estaba tan sorprendido que se quedó completamente quieto sobre el borde, aspirando el novedoso olor a helechos ardiendo y preguntándose si la aurora no estaba saliendo por el sitio equivocado. Era el señor de las rocas y de las cuevas, era el oso de las cavernas, al igual que su hermano más pequeño, el oso pardo, era el señor de los espesos bosques de abajo, y como el león moteado – el león en esos tiempos tenía motas – era el señor de los arbustos de espino, de los cañaverales y de las llanuras abiertas. Era el mayor de todos los carnívoros. No conocía el miedo, nadie se alimentaba de él, y nadie le presentaba batalla, sólo el rinoceronte le superaba en fuerza. Hasta el mamut evitaba su territorio. Esta invasión le dejó perplejo. Observó que estas nuevas bestias tenían forma de monos y escaso pelo como los cerdos jóvenes.»

Ilustración: Internet Archive.

H.G. Wells - The Outline of History: Being a Plain History of Life and Mankind (1920)

H.G. Wells – The Outline of History: Being a Plain History of Life and Mankind (1920)

No obstante su escasa producción narrativa prehistórica, el inglés publicó varios ensayos históricos en los que aborda la aparición y la evolución del Hombre en la Tierra como, por ejemplo, los faraónicos The Outline of History: Being a Plain History of Life and Mankind (El Esquema de la Historia: historia sencilla de la vida y la humanidad, 1920) o A Short History of the World (Una Breve Historia del Mundo, 1922). Publicado en 1921 en la revista The Storyteller, The Grisly Folk (El Pueblo macabro) es un artículo en el que Wells explora la evolución del hombre de Neandertal, su utilización de las herramientas y su cohabitación con otras especies humanas. En su opinión, los neandertales no eran más que seres primitivos y bastos que merecieron su extinción a manos de nuestros antepasados…

Ilustración: Project Gutenberg.

George Martin Ottinger - Sketch for The Cliff Dweller's daughter (19?)

George Martin Ottinger – Sketch for The Cliff Dweller’s daughter (19?)

De nuevo, con Charles T. Abbott (1858-1926), nos encontramos con la dificultad de localizar elementos biográficos. A parte de sus años de nacimiento y defunción, nada se sabe sobre este autor que algunas fuentes identifican como un británico nacido en Australia. Parece haber sido el autor de una única novela, romance sentimental ambientado en la Arizona de una época remota: The Cliff Dweller’s Daughter; or, How He Loved Her. An Indian Romance of Prehistoric Times (La Hija del habitante del acantilado, o Cómo Él se enamoró de Ella. Un romance indio de los tiempos prehistóricos, 1899).

Ilustración: Artnet.

James Albert Knowlton – Origin, ilustración de C.I. Marston and Ray G. Bullock (1900)

James Albert Knowlton – Origin, ilustración de C.I. Marston and Ray G. Bullock (1900)

Según las críticas, Origin (Orígen, 1900) del estadounidense James Albert Knowlton una saga pseudo-religiosa, mal escrita, que empieza con el arca de Noé y cuenta los enfrentamientos de una raza maléfica de piel roja, los descendientes del demonio Ceiron, y de la raza de los buenos, blancos y rubios… Vagamente prehistórica, poco o nada creíble, aburrida y bastante ofensiva – siempre según los críticos – se recomienda buscar otra lectura… No obstante, resulta interesante hojear este libro, aunque sea sólo para detenerse en las ilustraciones de C.I. Marston y Ray G. Bullock: bastante crudas, por no decir con cierto potencial erótico, su presencia intriga en una obra de esta época y con este argumento…

Ilustración: Hathitrust.

Hubert Vaffier - Dolmens de Plouharnel (Bretaña, 1891)

Hubert Vaffier – Dolmens de Plouharnel (Bretaña, 1891)

Pocas novelas, en la larga lista que venimos enumerando, han tratado la Prehistoria desde un punto de vista regionalista, a excepción quizás de las obras de Hans Friedrich Blunck que usaba la época prehistórica para fomentar el culto a las razas germánicas… Republicano convencido, el folklorista bretón Anatole Le Braz (1859-1926) se alejó de los movimientos regionalistas de Bretaña, demasiado vinculados a la aristocracia y la Iglesia ; no obstante, dedicó su vida y su carrera literaria a su tierra natal, componiendo una obra narrativa, histórica y crítica esencialmente dedicada a Bretaña, con el fin de dar a conocer mejor las tradiciones de una región cuyos aislamiento geográfico y carácter esencialmente rural condenaban al menosprecio del resto del país. En el cuento Ar Môr (audiolibro en francés, 1902), Le Braz recrea el momento en el que un pueblo nómada de la Edad del Hierro, los Kymris, procedente del norte de Galia, llega a Bretaña y descubre los efluvios de Ar Môr (el mar)… Una oda a una Bretaña milenaria y una narración de como se forjó la identidad de su gente…

Ilustración: Gallica.

Léon-Maxime Faivre - Chasse préhistorique (S. XIX)

Léon-Maxime Faivre – Chasse préhistorique (S. XIX)

Ilustración: The Athenaeum.

William Percival Westell - The book of the animal kingdom. Mammals (1910)

William Percival Westell – The book of the animal kingdom. Mammals (1910)

Pintor, dibujante, arquitecto, novelista, Georges Moynet (1849-19?) fue miembro de famoso club literario parisino llamado Les Hydropathes (1878-1880). Publicó estudios sobre decorados y técnicas teatrales antes de colaborar con diversos periódicos, para finalmente dedicarse a su carrera como novelista cuentista humorístico… A principios del siglo XX, hacia 1904-1905, publica artículos de divulgación científica en revistas como La Science illustrée (La Ciencia ilustrada) o Journal des voyages et des aventures de terre et de mer (Periódico de los viajes y las aventuras de tierra y mar). Es en este último título que, en diciembre de 1904, Moynet publica Le Tueur de mammouth (El Matador de mamut), relato de una épica lucha a muerte entre un enorme mamut y un joven cazador de ranas…

Ilustración: Wikimedia Commons.

Louis Figuier – La Terre avant le déluge, ilustración de Édouard Riou (1874)

Louis Figuier – La Terre avant le déluge, ilustración de Édouard Riou (1874)

Tres años antes de que el británico Harry Lowerison publicara sus cuentos de Heacham (From Paleolith to Motor Car; or Heacham Tales ; ver más arriba en nuestro capítulo sobre Arqueólogos y novelistas), al otro lado del Canal de la Mancha, en Normandía, un notario francés había tenido la idea de contar la historia de su tierra desde la época prehistórica hasta los tiempos modernos. Les Hôtes de l’estuaire (Los Huéspedes del estuario, 1903) de Jean Revel (pseudónimo de Pierre-Paul Toutain, 1848-1925) es una sucesión de relatos sobre la historia del estuario del rio Sena. El primer cuento, Un jour lointain (Un día lejano) evoca, en una visión apocalíptica y brutal, los primeros habitantes de los pantanos normandos: el ictiosaurio, el dinornis, el oso… para llegar al hombre.

Ilustración: Internet Archive.

Peter B. McCord – Wolf: The Memoirs of a Cave Dweller (1908)

Peter B. McCord – Wolf: The Memoirs of a Cave Dweller (1908)

Gustave Thévenet (18?-19) parece haber sido un autor de vodevil de finales del siglo XIX y principios del siglo XX. Pero no hemos podido conseguir datos biográficos de relevancia sobre el autor de Rien de nouveau. Conte préhistorique (Nada nuevo. Cuento prehistórico), publicado en diversos diarios en 1904, historia humorística sobre el primer hombre, la primera mujer y… ¡el primer adulterio de la humanidad!

Augusto Danvila y Jaldero

Aunque nació en Valencia, la figura del abogado Augusto Danvila y Jaldero (1853-1935) está estrechamente vinculada a La Pobla de Vallbona, población de la que fue alcalde entre 1918 y 1924, antes de ser secretario y asesor jurídico del Sindicato de Riegos del pueblo. Pero, al margen de su carrera como jurista, nos interesa aquí sus múltiples facetas artísticas. En efecto, Augusto Danvila fue novelista, dramaturgo, autor de cuentos e incluso tenemos constancia de que compuso una ópera a partir de una de sus obras. Por otro lado, estudiante de la Real Academia de Bellas Artes de San Carlos en Valencia y académico correspondiente en Valencia de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, Danvila fue un crítico de arte muy activo que colaboró de forma regular en diversas revistas de ámbito nacional: La Ilustración artística, Blanco y Negro, La Ilustración Española y Americana, La Lectura… Entendido en temas de arqueología, Augusto Danvila publicó en el Almanaque de Las Provincias para el año 1907 un curioso cuento titulado El Primer Escultor español: leyenda prehistórica, posiblemente el primer título de «narrativa prehistórica» escrito por un autor valenciano, un cuento hasta ahora desconocido del corpus de la paleoficción española… «Ningún ser humano había respirado aún las frescas brisas del Guadiana, cuando la tribu de Oreto, descendiendo de las agrestes cimas de la cordillera ibérica, fijó sus tiendas de piel de reno en las márgenes del mencionado río…»

Ilustración: Hemeroteca digital, Biblioteca Nacional de España.

Wolf: The Memoirs of a Cave Dweller (Wolf: Las Memorias de un habitante de las cavernas, 1908) es la única novela de Peter B. McCord (1871-1908), reconocido acuarelista estadounidense, sobre todo recordado por sus viñetas publicadas en la prensa entre 1891 y 1908. Murió prematuramente de una neumonía, y nunca llegó a ver publicada su novela. En esta obra – que ilustró él mismo-, McCord imagina el destino de un hombre de las cavernas precolombiano: su inteligencia y su habilidad le confieren una reputación sobrenatural entre los hombres de su tribu y le permiten reinar sobre ellos. Pero, cuando es incapaz de curar a los suyos, diezmados por una terrible enfermedad, pierde su autoridad y es abandonado en su caverna. Empieza a redactar sus mem