De Homero a Virginia Woolf: un recorrido por los eclipses, presagios y símbolos en la literatura
Durante casi tres mil años, los eclipses pasan de interpretarse como presagios de muerte y señales divinas a convertirse en símbolos de la incertidumbre humana, el conocimiento científico y el asombro ante la naturaleza en obras de Homero, Dante, Shakespeare o Virginia Woolf
Eclipse total de Sol del artista y astrónomo alemán Wilhelm Kranz / Foto: The Conversation
Imagine que es mediodía y el día empieza a apagarse: el aire se enfría, los pájaros callan, las estrellas asoman donde no deberían. Hoy sabemos que es la Luna cruzándose ante el Sol. Pero durante casi toda la historia ese instante fue una grieta en el orden del mundo, y los escritores llevan casi tres mil años intentando ponerle palabras.
Lo fascinante es que cada época ha visto en el mismo fenómeno una cosa distinta. Seguir ese rastro literario, del terror antiguo a la maravilla moderna, es una forma de asomarse a cómo en Occidente hemos ido cambiando de mirada.
De presagio a milagro
El punto de partida es Homero. En el canto XX de la Odisea, el adivino Teoclímeno anuncia la matanza de los pretendientes con unos versos escalofriantes:
“el vestíbulo llenan y pueblan el patio fantasmas
que a las sombras se lanzan del Érebo; el sol en el cielo
se ha eclipsado, una niebla funesta recúbrelo todo”
¿Describía Homero un eclipse real? Ya lo creyeron Plutarco y otros antiguos, y el debate sigue vivo: en 2008 se propuso datarlo el 16 de abril de 1178 a. e. c., aunque algunos filólogos lo dudan. Dejando a un lado la discusión, para el mundo antiguo el Sol que se apagaba era anunciador de muerte. Será esa ecuación la que aparecerá en la literatura durante siglos.
La Edad Media convirtió ese miedo en teología. El eclipse más comentado en el Medievo no procede de un poema, sino de los Evangelios. Se trata de la oscuridad que, según san Lucas, cubrió la tierra al morir Cristo.
A inicios del siglo XIV, Dante lo abordó de forma sorprendente en el Paraíso (XXIX) de la Divina comedia: en vez de describirlo, hace que el personaje de Beatriz –símbolo de la salvación– se burle de los predicadores que fabulan sobre él, y zanja que la luz “por sí misma se ocultó”.
Además de utilizar el eclipse como cambio asombroso y divino en Beatriz, el florentino sabía que un eclipse solar es imposible en luna llena –cuando cae la Pascua–, así que hizo del prodigio una lección sobre la verdad. En Dante, leer el cielo es siempre un ejercicio moral. Con él, el eclipse ya no solo asustaba, sino que también obligaba a pensar.
El desorden del mundo sobre las tablas y la herida íntima
Durante los siglos XVI y XVII, el presagio saltó al escenario, y nadie lo usó con más malicia que Shakespeare.
En El rey Lear (1608), el viejo Gloucester se lamenta de que “Estos recientes eclipses del Sol y Luna no nos presagian nada bueno”. Pero su hijo bastardo, el villano Edmund, sabe muy bien que puede aprovechar esas supersticiones para manipular a todos. A Shakespeare, que pensaba probablemente en el eclipse real de 1605, no le interesaba decir quién acertaba, sino que convirtió ese presagio en espejo de nuestra propia credulidad.

De su mismo siglo rescatamos una voz insólita y largo tiempo silenciada. En el XVII, la poeta inglesa Hester Pulter escribió un poema titulado The Eclipse que permaneció inédito hasta 1996. Como han señalado sus editoras, los versos de Pulter corresponden a un caso rarísimo, ya que describen a la vez un eclipse de Sol y uno de Luna con el objetivo de meditar sobre la muerte y la fe. Encerrada por su condición femenina, esta mujer encontró en el Sol eclipsado y en el nuevo conocimiento astronómico de su tiempo un símbolo de su alma buscando la luz divina.
Por otro lado, su contemporáneo John Milton llevó el símbolo del eclipse a dos extremos opuestos. En El paraíso perdido (1667), el fenómeno astronómico se yergue como emblema del poder que caerá. En este poema, un Satanás derrotado aún resplandece como el Sol que, “en un sombrío eclipse, esparce un crepúsculo funesto sobre la mitad de los pueblos y atormenta a los reyes”.
Pero Milton, ya ciego, escribió también el lamento del héroe en Sansón agonista (1671): “¡Oh, oscuridad en pleno resplandor del mediodía, irremediablemente oscura, eclipse total, sin esperanza alguna de día!”. El eclipse ya no procedía del cielo, sino del interior del ser humano.
De la ciencia y el juego literario a la experiencia de mirar
Entrado el siglo XIX, la ciencia expulsó al fantasma. El poeta romántico William Wordsworth (1770-1850), tras ver un eclipse en Italia en 1820, lo escenificó como un duelo entre la Ciencia, que “aguardaba la hora”, y la Superstición, que lo combatía “con ritos impuros”.

Ya sin miedo, el eclipse se volvió juego en Un yanqui en la corte del rey Arturo (1889). Mark Twain hizo que su protagonista, condenado a la hoguera, amenace con apagar el sol cuando sabe que llega un eclipse, y la corte aterrada lo libera.
Setenta años después, el guatemalteco Augusto Monterroso invirtió esa escena en El eclipse: fray Bartolomé intenta el truco con los mayas, pero estos recitan “las infinitas fechas en que se producirían eclipses… sin la valiosa ayuda de Aristóteles” y lo sacrifican igual. El engaño del conquistador fracasa ante el saber del conquistado: pocas veces el eclipse ha servido para una ironía tan afilada.
Y es que la llegada del siglo XX había traído algo nuevo: se dejó de interpretar el eclipse para sentirlo. Virginia Woolf viajó de noche para verlo en 1927 y escribió: “Esta era la derrota del sol. El asombro destroza el sentido”. Su ensayo El sol y el pez (1928) lo transformó en una experiencia casi cinematográfica y colectiva.
Volverá sobre ello la estadounidense Annie Dillard, quien en 1982 firmó lo que muchos consideran una de las mejores páginas escritas sobre el tema: “Lo que ves en un eclipse total es completamente diferente de lo que sabes”.
Coda: agosto de 2026
A lo largo de los siglos, el eclipse ha sido una pantalla donde cada época ha proyectado sus miedos y su sabiduría. Todo este recorrido, por cierto, tiene hoy un marco académico de primer nivel en Eclipse and Revelation, un volumen que reúne a especialistas para leer el eclipse desde la ciencia, la historia y la literatura.
Este verano será un buen momento para consultarlo, porque el 12 de agosto de 2026 la sombra de la Luna cruzará el cielo de España por primera vez en más de un siglo. No veremos solo un espectáculo astronómico, veremos el mismo prodigio que hizo temblar a Teoclímeno, pensar a Dante y enmudecer a Woolf. Quizá comprendamos, como Dillard, que lo que estamos a punto de ver no se parece en nada a lo que ya creíamos saber.
Lo seguro es que, en pleno siglo XXI, del mismo cielo que el de los antiguos experimentaremos ese mismo asombro. Esto nos recordará que seguimos siendo igual de humanos que ellos.
¿Se describe un eclipse en la Odisea?
Almanaques para monitorear eclipses durante la vida de Shakespeare
Durante la vida de Shakespeare, las predicciones de eclipses se podían encontrar en almanaques,4-7 que contenían “lo que daie, houre, minute, signe y degree la Luna debe ser… [así como] el Eclipse de la luna y la Luna,” en palabras de un almanaque de 1544.8 Muchos almanaques se publicaron en Inglaterra,4 y muchos publicados en otros países europeos fueron traducidos al inglés.4,7 Los métodos matemáticos para predecir eclipses estaban disponibles desde la antigua Grecia.4
Estos almanaques eran productos impresos efímeros, destinados a ser descartados a finales de diciembre de cada año. Van desde volúmenes encuadernados delgados hasta almanaques sin encuadernar, similares a folletos, destinados a ser colocados en una pared.6 Un ejemplo de cuán frecuentes y portátiles eran se puede ver en la obra de Shakespeare El sueño de una noche de verano [III:i:54-55],9 en la que el personaje Bottom, de pie en el bosque, dice “mira en el almanaque [para] descubrir la luz de la luna,” es decir Las fases de la luna. El personaje Quince lleva consigo un almanaque y responde: “Sí, brilla esa noche” [III:i:56], lo que ilustra la forma en que muchos isabelinos llevaban almanaques más pequeños en sus bolsillos.6
Eclipses en la imaginación popular
La gente en las obras de Shakespeare pensaba que los eclipses estaban asociados con fuerzas del mal. Las brujas de Macbeth de Shakespeare hacen pociones con “trozos de tejo plateados en el eclipse de luna” [Macbeth IV:i:27-28]. Un almanaque de 1606 predijo que un eclipse conduciría a “Brujería, Inchauntments, Impoysonings, artesanía y Engaño”10 Los daños asociados con los eclipses también son citados por Shakespeare en el Soneto 35, en el que dice: “Las nubes y los eclipses manchan tanto la luna como el sol…” En una obra del contemporáneo de Shakespeare Christopher Marlowe (1564–1593), cuando el Doctor Fausto quiere aprender sobre el control de los eclipses, le pregunta al diablo (Mefistófeles), “por qué no hay conjunciones, oposiciones, aspectos, eclipses, todo a la vez, pero en algunos años tenemos más, en otros menos?”11
Los personajes de Shakespeare creían que los eclipses podían predecir la caída de los gobiernos, tal vez reflejando creencias ampliamente aceptadas. En El rey Lear, el conde de Gloucester dice:
Estos eclipses tardíos en el sol y la luna no nos auguran nada bueno. … En las ciudades, motines; en los países, discordia; en los palacios, traición; y el vínculo se rompió ’dos hijos y un padre.
[Rey Lear I:ii:112-118]
Edmund, el malvado e ilegítimo hijo del conde de Gloucester, observa de manera similar que los eclipses traen desorden en los gobiernos:
… antinaturalidad entre el niño y el padre; muerte, escasez, disoluciones de antiguas amistades; divisiones en el estado, amenazas y maldiciones contra reyes y nobles; diferencias innecesarias [desconfianza], destierro de amigos, disipación de cohortes, brechas nupciales, y no sé qué.
[Rey Lear I:ii:157-163]
En Antonio y Cleopatra, Antonio dice:
… Alack, nuestra luna terrestre
ahora está eclipsada, y presagia sola
la caída de Antonio.
[Antonio y Cleopatra III:xiii:153-155]
Un panfleto escrito en Croacia sobre un eclipse allí (traducido e impreso en Londres en 1606)12 muestra que estas opiniones no se limitaron a Inglaterra. Decía que “los oscurecimientos tardíos y horribles de la Tierra y la Luna, los frecuentes eclipsamientos de los cuerpos fijos… sin duda… [causarán] designios traidores, ataques a reinos, traslación del imperio, caída de hombres en autoridad, emulación, ambición, innovaciones, sectas facciosas, cismas y mucha perturbación.”13
En el Soneto 107, Shakespeare escribió que “la luna mortal ha soportado su eclipse,” lo que resulta en “tristes augurios.” En Hamlet, Horacio habla de “la estrella húmeda” (es decir. la luna, debido a su conocido efecto sobre las mareas) que “estuvo enferma casi hasta el día del juicio final con el eclipse,” que es un
…precurso de acontecimientos feroces،como presag
ios que preceden aún a los destinos
y prólogo del presagio que se avecina…
[Hamlet I:i:118-123]
Shakespeare describió cómo la gente atribuía sus debilidades y fracasos a los eclipses y otros acontecimientos celestiales. En El rey Lear, Edmund dice:
Esta es la excelente mentira del mundo, que cuando estamos enfermos de fortuna —a menudo el exceso de nuestro propio comportamiento— hacemos culpables de nuestros desastres al sol, la luna y las estrellas, como si fuéramos villanos por necesidad, necios por compulsión celestial; bribones, ladrones y traidores [engañadores] por predominio esférico; borrachos, mentirosos y adúlteros por una obediencia forzada de influencia planetaria; ¡y todo en lo que somos malos, mediante un empujón divino—una admirable evasión del putero, para poner su carácter cabrío a cargo de una estrella! … Tut, debería haber sido así si la estrella más virginal del firmamento hubiera brillado sobre mi bastardización.
[Rey Lear I:ii:128-145]
Edmund sabe que puede aprovechar las creencias populares sobre los eclipses para manipular a otras personas, y que sólo necesita decir con un suspiro “melancólico”: “¡Oh, estos eclipses presagian estas divisiones!” [El rey Lear I:ii:146-149] Advierte de “una predicción que leí este otro día, lo que debería seguir a estos eclipses” [Rey Lear I:ii:152-153]
Conjunción de eclipses solares y lunares
Shakespeare utilizó los eclipses del sol y la luna que aparecen cerca uno del otro para representar un signo más portentoso que cualquiera de ellos por separado. Shakespeare menciona tales conjunciones en El rey Lear y Otelo. En El Rey Lear, como se citó anteriormente, Gloucester se refiere a “estos eclipses tardíos en el sol y la luna” [Rey Lear I:ii:112] Otelo, reaccionando a varios asesinatos, la mayoría de los cuales él causó, pero incluido un asesinato que no esperaba, dice:
¡Oh, insoportable! ¡Oh, hora pesada!
Me parece que ahora debería ser un enorme eclipse
de sol y luna, y que el globo asustado
debería bostezar [abrirse] ante la alteración.
[Otelo V:ii:98-101]
Los eclipses de luna ocurren dos o tres veces al año y pueden verse desde cualquier parte de la Tierra donde la luna esté sobre el horizonte.14 Los eclipses solares, que ocurren con menos frecuencia, pueden ocurrir cerca en el tiempo de un eclipse lunar solo por casualidad. Sin embargo, por razones técnicas, los eclipses solares ocurren sólo en el momento de la luna nueva, y los eclipses lunares ocurren sólo en el momento de la luna llena,14 por lo que los eclipses de sol y luna nunca pueden estar más cerca que con dos semanas de diferencia.
Eclipses visibles desde Londres durante la vida de Shakespeare
Eclipses solares
Cada eclipse solar sólo puede verse desde un área geográfica limitada. Hubo veintidós eclipses solares visibles desde Londres durante la vida de Shakespeare (abril de 1564 a abril de 1616), según una base de datos de la NASA.2 El más significativo de ellos, un eclipse solar “casi total” o “parcial importante” del 7 de marzo de 1598, tuvo su centro en el oeste de Inglaterra y se extendió desde Cornualles hasta Escocia.La NASA define el eclipse 2 (A “parcial mayor” como el que oscurece al menos el 75% del diámetro del Sol. Este eclipse oscureció el 96% del diámetro del Sol.2) El punto más cercano a Londres de la “trayectoria de la totalidad”, también llamada a veces “trayectoria umbral”, estaba a 244 km de distancia.2 Muchos residentes de Londres habrían visto una menor atenuación del sol con la suave y espeluznante luz típica de un eclipse parcial. Sin embargo, habrían oído hablar de la casi totalidad del eclipse en el oeste a través de viajeros, por medio de cartas, o tal vez incluso de actores que habían estado recorriendo el campo. Este eclipse fue precedido por un eclipse lunar del 98% el 21 de febrero de 1598, catorce días antes.3
Un “eclipse solar anular” (que también fue un eclipse “parcial importante”) ocurrió el 24 de diciembre de 1601, incluso más cerca de Londres. Este eclipse oscureció el 90% del diámetro del Sol.2 El borde de su trayectoria de totalidad estaba a sólo 34 km al oeste de Londres.2 Un “eclipse solar anular” ocurre cuando la Luna bloquea el Sol pero está en su punto más alejado de la Tierra, de modo que deja visible un “anillo” del Sol, que a veces es rojo. La ocurrencia de dos grandes eclipses solares en menos de cuatro años, uno de ellos acompañado de un eclipse lunar casi total, debe haber causado gran ansiedad e interés en Londres. Los veinte eclipses solares restantes visibles desde Londres durante la vida de Shakespeare fueron eclipses parciales.2
Eclipses lunares
Los eclipses lunares son siempre “globales”, es decir, pueden verse desde cualquier lugar de la Tierra donde la luna esté sobre el horizonte en el momento del eclipse, aunque se ven más fácilmente durante la noche. La base de datos histórica de eclipses lunares de la NASA3 no enumera los eclipses por ubicación porque son globales, pero enumera los eclipses por el momento del eclipse máximo, utilizando la hora media de Greenwich (GMT), que resulta ser idéntica a la hora de Londres. Durante la vida de Shakespeare hubo 128 eclipses lunares en todo el mundo, de los cuales cincuenta y cinco fueron máximos durante las horas de oscuridad en Londres,14 basándose en que la oscuridad era a partir de las 8 p.m. hasta las 6 am GMT.15Aunque los eclipses lunares pueden verse durante algunas horas del día, son más notorios cuando ocurren en la oscuridad. La “forma” restante de la luna eclipsada puede ser roja, naranja, gris o marrón, dependiendo de la parte de la sombra de la Tierra por la que pase la luna; un color rojo o naranja podría hacer que un eclipse parezca aún más portentoso.
Si Shakespeare hubiera estado en Stratford durante estos eclipses
Se supone que Shakespeare pasó la mayor parte de su vida adulta residiendo y trabajando en Londres y regresó intermitentemente a Stratford-on-Avon (“Stratford”), la ciudad de su infancia y juventud, donde vivía su esposa, donde compró tres casas y tierras agrícolas,16 y al que se retiró hacia 1613. Incluso si hubiera estado en Stratford en el momento de un eclipse solar que pudiera verse desde Londres, probablemente lo habría visto desde Stratford. Stratford está a sólo 133 km al oeste del centro de Londres. El eclipse solar casi total del 7 de marzo de 1598 habría sido visible desde ambos lugares; el borde oriental de su trayectoria total estaba a 244 km al oeste de Londres y a 111 km al oeste de Stratford. Para el eclipse solar anular del 24 de diciembre de 1601, Stratford estaba dentro de la trayectoria de la totalidad (específicamente, entre el centro de la trayectoria de la totalidad, que estaba a 432 km al oeste de Londres, y el borde, que estaba a 34 km al oeste2,17 de Londres)
Cualquier eclipse lunar que pudiera verse en Londres también se vería en Stratford, si el clima lo permite.
Uso de eclipses para determinar las fechas de los escritos de Shakespeare
Se han utilizado eclipses para intentar demostrar que dos de las obras de Shakespeare (El rey Lear18; Soneto 10719) fueron escritas en años diferentes de lo que habitualmente se cree, partiendo del supuesto de que si Shakespeare mencionó un eclipse, entonces debe haber visto uno recientemente. Esto no tiene en cuenta la posibilidad de que Shakespeare pudiera haber añadido eclipses a sus obras mucho después de que ocurrieran, o que pudiera haberlos inventado. Por lo tanto, determinar las fechas en que se escribieron las obras de Shakespeare basándose en las fechas conocidas de los eclipses debe verse con escepticismo.
Interpretando los eclipses de Shakespeare
En algunas de las diez obras y poemas en los que Shakespeare mencionó los eclipses, utilizó el eclipse para lograr un efecto dramático, por ejemplo para despertar miedo en su audiencia o en sus lectores. En otros casos, utilizó un eclipse para ilustrar las creencias comunes de que un eclipse predice la futura caída de un gobierno o monarca, o la futura alteración de la vida normal.
En algunos casos, Shakespeare utilizó eclipses como metáforas. En Enrique VI Parte I, Lord Talbot dice que su hijo “nació para eclipsar tu vida esta tarde” tenía la intención de morir [Enrique VI Parte I, IV:v:53]. En otra parte, el rey Enrique dice que su “alegría de libertad está medio eclipsada”, es decir, medio borrada [Rey Enrique VI Parte III, IV:vi:63].
Cada vez que Shakespeare mencionaba eclipses en sus obras y poemas, mostraba su profunda comprensión de las reacciones humanas ante ellos. Debió haber visto algunos de los veintidós eclipses solares y cincuenta y cinco eclipses lunares nocturnos visibles desde Londres durante su vida, e integró lo que observó en su arte.
Notas finalesLos eclipses se mencionan en las siguientes obras de Shakespeare: Antonio y Cleopatra, Hamlet, Enrique VI Parte I, Enrique VI Parte III, El rey Lear, Macbeth, Otelo, “Violación de Lucrecia”, “Soneto 35” y “Soneto 107”
Centro de vuelo espacial NASA/Goddard. “Eclipses solares visibles desde Londres, Inglaterra: 1001 d.C. a 2000 d.C.” https://eclipse.gsfc.nasa.gov/SEcirc/SEcircEU/LondonGBR1+11.html.
Centro de vuelo espacial NASA/Goddard. “Catálogo de eclipses lunares de cinco milenios: -1999 a +3000 (2000 a. C. a 3000 d. C.).” https://eclipse.gsfc.nasa.gov/LEcat5/LEcatalog.html.
Parque Nacional Seidelmann. “Una historia de los almanaques astronómicos occidentales.” Revista de Historia y Patrimonio Astronómico 2019; 22:93-112.
Según Seidelmann, durante el siglo XVI se publicaron en Inglaterra unos 600 almanaques.
Knispel S. “Datos y creencias sorprendentes sobre los eclipses durante la época medieval y renacentista.” Sitio web del Centro de Noticias de la Universidad de Rochester, 2024. https://www.rochester.edu/newscenter/medieval-planetary-alignment-eclipses-middle-ages-renaissance-600022/.
Kassell L. “Almanaques y pronósticos.” En Raymond J, ed. La historia de Oxford de la cultura impresa popular: Volumen 1: Impresión barata en Gran Bretaña e Irlanda hasta 1660. Oxford: Oxford University Press, 2011. Páginas 431-442. https://www.hps.cam.ac.uk/files/kassell-almanacs.pdf.According Para Kassell, en 1660 se podían encontrar almanaques en uno de cada tres hogares de Inglaterra.
Bosanquet EF. Almanaque impresos en inglés y pronósticos: una historia bibliográfica hasta el año 1600. Londres: Cheswick Press, 1917. Libros olvidados. https://www.forgottenbooks.com/en/readbook/EnglishPrintedAlmanacksandPrognostications_10622756#0. Páginas 58, 164, 178 y otras, también placa IXB.
Grafton R. Almanaque de catorce años. Londres: Wylliam Telotson, 1544-1557. Descrito en Bosanquet (referencia #7), página 164.
Harrison GB, ed. Shakespeare: Las obras completas. Nueva York: Harcourt, Brace & World, 1952. Todas las citas de Shakespeare en este artículo provienen de este volumen.
Casa de madera W. Un almanaque y pronóstico para el año de nuestra redención, 1606. Londres: Compañía de papeleros, 1606. Citado en Walker K. “Almanaques modernos tempranos y La bruja de Edmonton.” En Estudios literarios modernos tempranos, 2015;18(1 y 2):1-25. https://epe.lac-bac.gc.ca/100/201/300/early_modern/html/2015/18-12/https@extra.shu.ac.uk/emls/journal/index.php/emls/article/view/33/default.htm.
Marlowe C. La tragedia del doctor Fausto. Nueva York: Washington Square Press, 1959. Página 37 (escena VI, líneas 77-80).
Gresham E, ed. Extrañas noticias temibles y verdaderas, que sucedieron en Carlstadt, en el Kingdome de Croacia. En la colección digital Early English Books Online 2. Colecciones digitales de la Biblioteca de la Universidad de Michigan. https://name.umdl.umich.edu/A18007.0001.001. (Editorial original: Londres: G. Vicente y W. Muro Negro, 1606. Sin embargo, la datación es problemática: la epístola inicial de esta obra dice “1605” pero la mayoría de los bibliógrafos asignan “1606.”) La ortografía se ha modernizado en la cita.
Harrison (referencia n.° 9), páginas 1136–1139, manifiesta su creencia inequívoca de que Shakespeare utilizó estas palabras del documento croata (véase Gresham, referencia n.° 12) para la declaración de Gloucester en El rey Lear sobre el daño causado por los eclipses, basándose en lo que él llama una similitud de “frase, ritmo y sentimiento” Pero las palabras y frases son completamente diferentes, aunque el ritmo y el sentimiento sean similares. Aunque los conceptos son similares, la similitud de significado probablemente refleja las opiniones comunes sobre los eclipses en toda Europa en ese momento.
NASA. “Eclipses.” https://science.nasa.gov/moon/eclipses/.
La hora del eclipse lunar máximo en la base de datos de la NASA se indica como hora media de Greenwich (GMT), ahora a menudo llamada hora universal coordinada (UTC), según el Centro de Vuelo Espacial NASA/Goddard (comunicación personal, 22 de julio de 2024). Para los números que se muestran aquí, se supuso que las horas de oscuridad eran las 8 p.m. hasta las 6 am durante todo el año; no hubo ajustes “del horario de verano” en los relojes en Inglaterra antes del siglo XX.
Shakespeare W. “El testamento de Shakespeare.” Archivos Nacionales (Reino Unido): 1616. https://www.nationalarchives.gov.uk/museum/additional_image_types.asp?extra_image_type_id=2&image_id=29.
Centro de vuelo espacial NASA/Goddard. “Eclipse solar anular del 24 de diciembre de 1601.” https://eclipse.gsfc.nasa.gov/SEsearch/SEsearchmap.php?Ecl=16011224.
Wember H. “Eclipses iluminadores: astronomía y cronología en El Rey Lear.” Crónicas breves 2010; II:32-40. Beca Shakespeare Oxford. https://shakespeareoxfordfellowship.org/wp-content/uploads/Wember.Eclipses.pdf.
Libros de Oxquarry. “Soneto CVII.” Sonetos de Shakespeare. https://www.shakespeares-sonnets.com/sonnet/107#google_vignette. Véanse las notas a pie de página de esta cita.
EDWARD TABOR
, MD. es un médico e investigador médico que ha trabajado en la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE. UU., el Instituto Nacional del Cáncer (Institutos Nacionales de Salud) y Fresenius Kabi. Es autor o editor de ocho libros sobre hepatitis viral, cáncer de hígado y asuntos regulatorios farmacéuticos, y un libro de ensayos titulado Encuentros inusuales: medicina, Shakespeare y momentos históricos.
En el XVII, la poeta inglesa Hester Pulter escribió un poema titulado
The Eclipse
Editado por Leah Knight y Wendy Wall
The first poem in Pulter’s manuscript boldly traverses vast distances—cosmological, mythological, and theological—as the speaker objects to various obstacles to her clear vision of the heavens: that is, both the skies above and, ultimately, the God above them. Uniquely among her poems, “The Eclipse” is set forth in numbered sections, with numerals 1 through 4 carving out two-sestain sections, each addressing a distinct figure: clouds, the earth, the moon. These figures are characterized as material obstacles which are in the way at the moment but ultimately mortal; the speaker seems comforted by her contemplation, or the threat, of their eventual “dissolution.” Mortality itself, in the form of a personified Death, is then directly addressed in the fourth section, while in what could be considered the unnumbered fifth section, the speaker turns to sin as the most obdurate obstacle between herself and heaven. While the ranks of obstacles thus assembled each in turn appear formidable, only the last sees the speaker daunted, before a final stanza expresses her faith in Christ’s triumph over sin on her behalf. The poem is in iambic pentameter stanzas, rhyming ABABCC.
1
¿por qué esos fruncen el ceño?
vaporesinterponer
Entre lo brillante
expansióny mis ojos,
Por cuya crueldad pierdo por un tiempo
La hermosa perspectiva de estos
azur¿cielos?
No niegues así mi vista para satisfacer,
Nubes maliciosas, ante ti
enrarecer.
Porque eres de condición variable
Así como yo, y lo haré
eredisolución larga;
Gloria no, entonces, en
interposición,
Para otros elementos
revolver
Quizás debas hacerlo
condensación;
No lo impidas, pues, tan pobre
contentation.
2
Y tú, triste,
pond'rous, globo terráqueo pasivo,
Aunque,
paratu peso, no lo puedes montar por encima,
Y aunque, de ti,
Mis partes más básicasnació,
Pero me muestras más odio que amor:
Porque con tu sombra eclipsaste la luz
De
espléndido
Phoebede mi débil vista.
Seguramente conoces tu destino,
Y lo continuo
revolución
De elementos, como vemos cada hora,
Y tu disolución irrevocable,
Además del mío—o, mejor dicho,
conflagration:
Entonces no envidies (por vergüenza) mi satisfacción.
3
Y tú, cuerpo oscuro del
globioluna
Eso oscurece el radiante
De Deliusvista,
Amenazando con hacer que mi sol se ponga al mediodía,
Con lo cual pierdo su influencia y luz:
¿No conoces el destino inevitable?
Luego en
conjuncionesno muestres tu odio.
Para los imparciales
Parcaeahora han girado
Tu hilo (y el mío); entonces
heque te da luz
Shall
waneél mismo, y oscuro será tu sol,
Como en el
caoseran las sombras de la noche;
Entonces tus esferas brillantes con
fervorderretir;
Entonces harás por ti lo que has hecho.
4
Pero oh, Mortalidad, ’eres tú solo
Eso oscurece la brillante gloria de mi alma;
’Eres tú quien me colmó de carne y hueso,
Y me hace rodar aquí en polvo y cenizas,
Presentándome juguetes transitorios,
Y oculta de mi alma las alegrías celestiales.
Pero, Muerte, no triunfes en mi disolución,
Porque aunque tú
holdesten tus malditas mandíbulas,
Y mi paso pasa por la revolución,
Humildemente obediente a las leyes de mi Creador,
Yet
Élque en poder infinito sobresale,
En amor a mí, ha conquistado la Muerte y el Infierno.
Pero oh, mis pecados (mis pecados), y ninguno más que aquellos,
Hace que mi pobre alma fluya con triste molestia;
’Son ellos, y nadie más que ellos, los interponen
’Entre el cielo y yo, y eclipsa mi alegría;
’No son nubes, ni luna, ni sombras de tierra
Podría conservar mi alma de donde nació.
Porque mi alma estaba libre de toda transgresión,
Los placeres de la Tierra que se desvanecen los despreciaría entonces;
Corrupción, te pisotearía,
Y
con alas de águila veloz montaría los cielos;
Pero oh pecados míos, no me dejarán volar;
Me encadenan más que la mortalidad.
Pero aún así mi
Salvadoryo con esperanza me alimento,
¿quién amó mi maldita naturaleza?
Y, para que yo pudiera vivir muerto, sangré;
Él me llevará a la gloria eterna.
Entonces, Pecado, no triunfes más sobre mí,
Porque yo en Cristo he vencido a la Muerte y a ti.
Pulteradora de caballos (c. 1596—1678). Una mujer poeta y la nueva astronomía
Los escritos de Hester Pulter fueron descubiertos recientemente en la Biblioteca Brotherton de Leeds. Una de las características más llamativas de su poesía es el uso de imágenes extraídas de la ciencia y la astronomía modernas. Además, la cosmología que imagina en sus poemas es perfectamente de su tiempo, ya que está claramente influenciada en detalle por los avances de Galileo. Este ensayo explora el uso poético de la astronomía por parte de Hester Pulter, ubicándola en el contexto científico contemporáneo y revisando las fuentes que probablemente estén en el origen de su conocimiento astronómico.
Vida y escritos
2Hadassas es un equivalente hebreo de Ester – o Hester.
2
Los escritos contenidos en el Manuscrito Brotherton comprenden, en primer lugar, una colección de poemas titulada "Poemas exhalados por los Nobel Hadassas"2, pero también con la inscripción "Poemas escritos por usted, Honorable HP" La segunda sección del manuscrito contiene una colección de "Emblemas" o "Las señales de una alma triste exhalada emblemáticamente por el noble Hadassah". El manuscrito también contiene, en tercer lugar, un romance incompleto titulado "La desafortunada Florinda". Es con el primer grupo de "Poemas escritos por el Muy Honorable HP" que me ocuparé en este artículo.
3Véase la entrada sobre Hester Pulter de Mark Robson en el Oxford Dictionary of National Biography. También (...)
4eg "Madewhen estuve enfermo 1647" Brotherton MS 48r, "Madewhen no estuve mejor, 20 de abril de 1655", ib (...)
5Milton, Soneto X, "A Lady Margaret Ley" celebra a su padre como "ese buen conde", afirmando que él (...)
6Véase, por ejemplo, "El jardín o la contención de las flores a mi querida hija Mris A[nne] [Pulte]r (...)
7Sobre Margaret Cavendish y la ciencia, véase especialmente Una mujer valiente principesca: ensayos sobre Margaret Cavend (...)
8Sobre Mary Evelyn, véase Frances Harris, "Vivir en el vecindario de la ciencia", en Hunter y Hutton, (...)
9"Sobre esos dos amigos incomparables, el Sr. G. Lisle y Sr C. Lucas que fue asesinado a tiros en Colcheste (...)
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Se sabe muy poco sobre el autor. Más allá del hecho de que era la sexta hija de James Ley, primer conde de Marlborough, y que se casó con Arthur Pulter en 1623, gran parte de lo que se sabe sobre ella deriva de los propios poemas3. Un buen número de sus poemas son piezas ocasionales, escritas para conmemorar acontecimientos de importancia para ella tanto en la vida pública como en la privada: acontecimientos públicos como la ejecución del rey, experiencias privadas, como el nacimiento o la muerte de sus hijos, y su propia enfermedad4. Estos poemas fechados brindan importantes puntos de conexión con las circunstancias de su vida y su época, entre ellos el hecho de que era realista. Su realismo la distingue de su hermana, Margaret Ley, quien fue la destinataria de un soneto de John Milton, que celebra a su padre5. Aunque no hay evidencia de que Hester haya tenido algún contacto con Milton, el vínculo entre Milton y su hermana es uno de varios vínculos intrigantes con contemporáneos literarios: varios de sus poemas muestran conocimiento de escritores de su época – por ejemplo Donne y Marvell6. Más intrigantes aún son las claras indicaciones que dan sus poemas sobre un conocimiento actualizado de la ciencia contemporánea. Que una mujer debe estar familiarizada con la teoría cosmológica más moderna y coherente de la época es especialmente intrigante. Porque lo poco que sabemos sobre la educación de las mujeres sugiere que el conocimiento de la astronomía no ocupaba un lugar destacado en la agenda educativa femenina tradicional – ciertamente no ideas nuevas, como la de Galileo. Hester Pulter, por supuesto, no era la única mujer del siglo XVII interesada en la ciencia de su época, pero era una de las pocas. Su contemporánea más conocida por su interés por la ciencia fue, por supuesto, Margaret Cavendish, duquesa de Newcastle7. También estuvieron los traductores de Lucrecio, María Evelyn y Lucy Hutchinson8. Pero, al igual que ocurre con su formación literaria, no hay evidencia de ningún vínculo entre Pulter y ninguna de estas figuras, a pesar del hecho tentador de que escribió un poema conmemorando la muerte del hermano de Margaret Cavendish, Sir Charles Lucas, uno de los héroes realistas ejecutados después del asedio de Colchester en 16489. Me parece que el punto importante no es si Pulter conocía a estas otras mujeres, sino que, colectivamente, son evidencia del interés femenino por la filosofía natural en este período.
10Brotherton MS, punto 42 (versículo), fols. 59v-61v.
4
Hester Pulter no escribió "poesía científica" en el sentido de que el propósito de sus poemas era transmitir teoría científica o conocimiento científico en forma poética. Las alusiones a la ciencia contemporánea en sus poemas se inscriben en un contexto más amplio donde comparten el propósito poético de sus otros poemas, a saber, la reflexión espiritual. La gran mayoría de sus poemas tienen un temperamento fuertemente espiritual, muchos de ellos enmarcados dentro de la tradición moralizante de la literatura de emblemas. (No voy a hablar aquí del grupo titulado "Emblemas"). Gran parte del sentimiento religioso que expresa implica una reelaboración de las piedades convencionales que se centran en la mortalidad y la mutabilidad. Sin embargo, el temperamento de sus poemas no es todo pesimismo y desesperación. Al contrario,la tristeza y la aguda conciencia de la fugacidad se equilibran – e incluso se superan con – elevación espiritual, infundida de esperanza y alegría. Como George Herbert (por ejemplo en su poema "Dulce día tan fresco, tan tranquilo, tan brillante"), ve más allá de la disolución de las frágiles bellezas del mundo hacia la verdadera vida futura. Su contemplación de la liberación de su alma de su cuerpo no se detiene en la corruptibilidad del material, sino que, como "A Drop of Dew" de Marvell, anticipa las alegrías del regreso a Dios. Los préstamos de Pulter de la astronomía y la filosofía natural irradian el mismo optimismo espiritual. Utiliza la ciencia contemporánea y la astronomía como medio para realizar adaptaciones no convencionales de motivos espirituales convencionales. Un ejemplo de ello es su poema “La invocación de los Elementos, la noche más larga del año 1655”infundido de esperanza y alegría. Como George Herbert (por ejemplo En su poema "Dulce día tan fresco, tan tranquilo, tan brillante"), ella ve más allá de la disolución de las frágiles bellezas del mundo hacia la verdadera vida en el más allá. Su contemplación de la liberación de su alma de su cuerpo no se detiene en la corruptibilidad del material, sino que, como "A Drop of Dew" de Marvell, anticipa las alegrías del regreso a Dios. Los préstamos de Pulter de la astronomía y la filosofía natural irradian el mismo optimismo espiritual. Utiliza la ciencia contemporánea y la astronomía como medio para realizar adaptaciones no convencionales de motivos espirituales convencionales. Un ejemplo de ello es su poema “La invocación de los Elementos, la noche más larga del año 1655”infundido de esperanza y alegría. Como George Herbert (por ejemplo en su poema "Dulce día tan fresco, tan tranquilo, tan brillante"), ve más allá de la disolución de las frágiles bellezas del mundo hacia la verdadera vida futura. Su contemplación de la liberación de su alma de su cuerpo no se detiene en la corruptibilidad del material, sino que, como "A Drop of Dew" de Marvell, anticipa las alegrías del regreso a Dios. Los préstamos de Pulter de la astronomía y la filosofía natural irradian el mismo optimismo espiritual. Utiliza la ciencia contemporánea y la astronomía como medio para realizar adaptaciones no convencionales de motivos espirituales convencionales. Un ejemplo de ello es su poema “La invocación de los Elementos, la noche más larga del año 1655”Ella ve más allá de la disolución de las frágiles bellezas del mundo hacia la verdadera vida en el más allá. Su contemplación de la liberación de su alma de su cuerpo no se detiene en la corruptibilidad del material, sino que, como "A Drop of Dew" de Marvell, anticipa las alegrías del regreso a Dios. Los préstamos de Pulter de la astronomía y la filosofía natural irradian el mismo optimismo espiritual. Utiliza la ciencia contemporánea y la astronomía como medio para realizar adaptaciones no convencionales de motivos espirituales convencionales. Un ejemplo de ello es su poema “La invocación de los Elementos, la noche más larga del año 1655”Ella ve más allá de la disolución de las frágiles bellezas del mundo hacia la verdadera vida en el más allá. Su contemplación de la liberación de su alma de su cuerpo no se detiene en la corruptibilidad del material, sino que, como "A Drop of Dew" de Marvell, anticipa las alegrías del regreso a Dios. Los préstamos de Pulter de la astronomía y la filosofía natural irradian el mismo optimismo espiritual. Utiliza la ciencia contemporánea y la astronomía como medio para realizar adaptaciones no convencionales de motivos espirituales convencionales. Un ejemplo de ello es su poema “La invocación de los Elementos, la noche más larga del año 1655”Una gota de rocío", anticipa las alegrías del regreso a Dios. Los préstamos de Pulter de la astronomía y la filosofía natural irradian el mismo optimismo espiritual. Utiliza la ciencia contemporánea y la astronomía como medio para realizar adaptaciones no convencionales de motivos espirituales convencionales. Un ejemplo de ello es su poema “La invocación de los Elementos, la noche más larga del año 1655”Una gota de rocío", anticipa las alegrías del regreso a Dios. Los préstamos de Pulter de la astronomía y la filosofía natural irradian el mismo optimismo espiritual. Utiliza la ciencia contemporánea y la astronomía como medio para realizar adaptaciones no convencionales de motivos espirituales convencionales. Un ejemplo de ello es su poema “La invocación de los Elementos, la noche más larga del año 1655”
10, que reelabora un soma sema tradicional motivo (el cuerpo como tumba del alma), en el que el alma anhela ser separada del cuerpo. Al igual que Donne en sus "Sonetos Sagrados", Hester busca disolver el vínculo entre el alma y el cuerpo, para así liberar su alma para huir a la inmortalidad, dejando atrás el pecado y la muerte. Todo esto suena bastante convencional, pero el poema es inusual porque toma la forma de una apelación a los cuatro elementos, es decir, los constituyentes del cuerpo. Aborda cada elemento por turno, exhortándolo a tomar las medidas adecuadas para deconstruir la entidad corpórea. Aunque utiliza el tropo convencional del alma enferma ("alma afligida"), el poema está lejos de ser morboso, y no hay nada de la angustia retorcida sobre el pecado que se encuentra, por ejemplo, en los "Sonetos Sagrados" de Donne. Sorprendentemente, aborda cada elemento en términos de amor y respeto:El agua es una “bella ninfa”, el aire, “el dulce refresco de la humanidad”, el fuego, “noble e ilustre”, la tierra, su “amada madre”.
Astronomía
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El aspecto de la ciencia de principios del siglo XVII que más aparece en la poesía de Hester Pulter es la astronomía. Además, está claro que no compartía las dudas e incertidumbres sobre "la nueva astronomía" que John Donne articula de manera tan memorable en "Anatomía del mundo". Tampoco hay rastro alguno del agnosticismo indeciso de El Paraíso Perdido de Milton. Además, no era simplemente copernicana, sino galileana. Los poemas en los que su heliocentrismo es más evidente incluyen "Los eclipses", "El centro", "Una quejosa solitaria" y "La perfección de la paciencia y el conocimiento". Un buen ejemplo de su entrelazamiento de la cosmología galileana y la espiritualidad personal es el poema inscrito: "escrito en 1648, cuando Lay Inn, con mi hijo John". Esto celebra la libertad de su mente en un momento de enfermedad en el que su cuerpo estaba débil y confinado en cama. Se imagina contemplando el cielo nocturno que ve a través de la ventana del dormitorio desde su cama. Mientras admira la belleza del sol, la luna y los planetas, imagina su alma liberada del confinamiento físico, volando a la órbita con los cuerpos celestes.
11Ibíd., Punto 46 (Verso), fols.67r-68v.
Mis pensamientos son libres, les pido que tomen su vuelo. Por encima de los
sombríos tonos de Muerte y Noche
, se regocijaron con una Comisión tan grande.
Volaron instantáneamente sin ningún intermedio
. Hasta esa esfera donde la Reina Pálida de la Noche
corre alrededor de la Circunferencia del Ilustre Sol […].11
6
Lo primero que notamos en su descripción de los cuerpos celestes visitados por sus pensamientos es que repudia los tropos poéticos convencionales. La luna, dice, no era una figura alegórica
…como poetas desmay
adosGuiando su carro con plata Rein
Atir quisiera una bella Nimph o reina virgen
Con cuello desnudo y brazos y túnicas verdes.
12Mordechai Feingold, "Galileo en Inglaterra: la primera fase" en Novita celesti e crisi del sapere. Att (...)
7
La luna no es la Febe de Endimión, sino "otro mundo". Aunque su terminología técnica incluye términos de la astronomía ptolemaica más antigua (por ejemplo esferas), el cosmos que contempla Hester no es el universo geocéntrico de Ptolomeo, sino el sistema heliocéntrico de Copérnico. Además, los detalles que da en su descripción de la luna y los planetas indican que el cosmos de sus contemplaciones es el sistema copernicano confirmado por Galileo. No sólo se imagina la luna como otro mundo, sino que los planetas, Júpiter y Saturno, están rodeados de lunas: en el caso de Júpiter, "cuatro asistentes brillantes siempre se apresuran", y alrededor de Saturno, "dos enfermizos Cinthias rowl" (los anillos de Saturno fueron originalmente tomados por Galileo como lunas).Estos detalles indican familiaridad con el panorama mundial presentado por primera vez por Galileo en su Mensajero Estelar (Sidereus nuncius) de 1610 (que informó los hallazgos de sus observaciones telescópicas de la luna y los planetas), y que defendió en 1613 en Carta a la Gran Duquesa Cristina de’ Medici (Lettera a Madama Cristina di Lorena, Granduchessa di Toscana). Posteriormente, su Diálogo sobre los dos grandes sistemas mundiales (Dialogo sopra i due massimi sistemi del mondo) de 1632 comparó los sistemas ptolemaico y copernicano del universo. Sorprendentemente, Hester Pulter da por sentado un panorama mundial galileano. Que no le preocupen el tipo de dudas sobre la "nueva astronomía" que irritaban a John Donne es notable en sí mismo, dado que el copernicanismo todavía era controvertido en la década de 1640. En los debates en torno a la teoría heliocéntrica en Inglaterra, Sidereus Nuncius y Dialogo de Galileo desempeñaron un papel fundamental y atrajeron un interés inmediato tras su publicación12. Hester Pulter lleva su conocimiento de astronomía a la ligera – como se captura más vívidamente al final del poema, donde la escena de contemplación imaginativa de los cielos se cierra abruptamente cuando de repente (y literalmente) es traída de regreso a la tierra por el cierre de las cortinas sobre la ventana desde la que había estado mirando – "my Mayds my Window Curtains Drew".
13Brotherton MS, artículo 55 (versículo), fols.75r-v.
8
Otro poema en el que Pulter invoca la nueva astronomía es: "Una queja solitaria", en el que contrasta su confinamiento terrestre con el movimiento interminable de la tierra, la luna y los planetas "Round / The Suns Bright Throne". Entre ellos, "Júpiter asistió como un rey" trae "Cuatro lunas asaltantes en su tren", al igual que "Saturno como muchos siguiendo su enorme esfera"13. (Como en "Mientras yacía", los anillos de Saturno se consideran lunas). Al identificar al sol como "la Fuente de Vida, Luz y Amor", continúa desarrollando un paralelo con la regeneración espiritual, pidiéndole a Dios que "irradie mi alma triste / para que pueda remar alrededor de tu Glorioso Trono".
9
El único poema en el que hay algún indicio de que el sistema cosmológico que Hester Pulter da por sentado (es decir, el copernicanismo) podría estar en disputa es "La perfección de la paciencia y el conocimiento". El poema es un poema espiritual en el que ella espera con ansias la resurrección de los muertos cuando su alma será restaurada a Dios y reunida con la Luz divina de la que es una partícula. Se hace eco implícitamente de San Pablo (1. Corr: 3.12) que el conocimiento mortal está oscurecido, pero en la inmortalidad nuestras mentes se aclararán ("por ahora vemos en un cristal oscuramente; pero luego cara a cara: ahora lo sé en parte: pero entonces lo sabré así como también soy conocido"). Utilizando metáforas de transformación alquímica (sublimación y calcinación), escribe:
14Ibíd., Punto 40 (Verso), fols.57r-58r.
Entonces, siendo perfectos y sublimados
, discerniremos este Globo Calcinado:
Entonces conoceremos estos orbes de asombro
bajo los cuales ahora vivimos en un laberinto.14
10
La reunión prevista con lo divino después de la muerte apenas figura en el cuerpo principal del poema – no hasta la última línea. El conocimiento descrito en el poema es enteramente secular, específicamente cosmológico. El poema plantea una serie de preguntas que eran actuales a principios del siglo XVII, preguntas que surgieron más agudamente a raíz de la rivalidad entre los sistemas astronómicos copernicano y ptolemaico. Pulter describe el estado actual del conocimiento como "un laberinto bajo el cual vivimos ahora". Estos enigmas astronómicos incluyen la velocidad del movimiento del Sol, las fases de la Luna, cómo la estrella de la mañana y la de la tarde son una misma estrella, si la Tierra gira sobre su propio eje, si el Sol permanece inmóvil en el centro del universo y en realidad no sale ni se pone. Las proposiciones clave del copernicanismo parecen igualmente extrañas:El heliocentrismo y el triple movimiento de la Tierra, "son maravillas aquí abajo".
11
Hester Pulter, sin embargo, imagina que las respuestas sólo se conocerán después del juicio cuando veamos el mundo con perfecta vista: "Todo esto (y más) lo sabremos entonces / Cuáles son esas maravillas aquí abajo" Este no es un poema científico como tal, pero está influenciado por debates científicos contemporáneos que sirven como paradigma del estado de ignorancia e incertidumbre espiritual que gobierna la vida terrenal de las almas inmortales. “La perfección de la paciencia y del conocimiento” plantea preguntas sin dar respuestas definitivas, pero no lo hace de manera escéptica.
15Ibíd., Punto 2 (Verso), fols.3r-4r.
12
Hay otros poemas que hacen uso de topoi astronómicos, además del propio sistema solar. Un ejemplo es “Los Eclips”, que es otra reflexión espiritual que utiliza los eclipses de sol y luna construidos para contemplar el destino y la mortalidad. Este topos en sí no es nada nuevo. Pero el uso que Pulter hace de él no es convencional. Ella no emplea motivos tradicionales de eclipses según los cuales los eclipses eran presagios, signos de la ira de Dios, etc. Más bien, su idea de un eclipse es la visión "moderna" de que los eclipses son el resultado de las revoluciones normales de la luna alrededor de la tierra. Su vida terrenal es un viaje a través de muchas de esas revoluciones de acuerdo con el derecho consuetudinario de la naturaleza: "Mi paso hace a través de la Revolución / Humildemente obediente a mis creadores Leyes"
15.
16Ibíd., Punto 36 (Verso), fols.53r-54r.
13
Además de su uso de la astronomía, hay muchas referencias a la filosofía natural a lo largo de sus poemas. La filosofía implícita de la naturaleza en HesterLos poemas de Pulter implican una visión positiva de los procesos alquímicos, la teoría atomística de la materia y, sobre todo, una comprensión heliocéntrica del cosmos. Se siente cómoda con el vocabulario de la alquimia: los procesos de calcinación y sublimación proporcionan metáforas de transformación y desintegración ("Perfección de la paciencia" y "El círculo"). El suyo es un universo "stuft with Atomes" ("El Deseo"). Con frecuencia hace referencia a la "revolución", es decir, a los ciclos de los procesos naturales, especialmente el movimiento circular de los cuerpos celestes. Además, está su estrecha observación del mundo natural, incluso en poemas que reelaboran temas mitológicos o literarios de la naturaleza, por ejemplo, "El Pismire" (hormiga), en el que relata cómo sentada bajo un sicómoro,Ella miró al suelo, "musando y mirando a mi Madre Tierra" y notó un hormiguero. El poema tiene un propósito moral, como un "emblema del mundo", pero esto se basa en la observación minuciosa de las hormigas, que "arrastraban de arriba a abajo por su fusta isla / […] algunas con alas relucientes que [b] brillaban como un pezón"16".
Fuentes
17En sus "Emblemas" se refiere a Sir William Sanderson, Una historia completa de los amores y reinados o (...)
18Galileo Galileo, Sidus, mensajero de gran y gran admiración por los espectáculos pendientes del accesorio (...)
19Traducción al inglés de Thomas Salusbury del Diálogo (El sistema del mundo en cuatro diálogos) w (...)
20Véase Feingold, op. cit.
21La carta de Galileo a la gran duquesa Cristina de Médici también intentaba reconciliar la Copérnica (...)
14
Como señalé anteriormente, el uso de la astronomía por parte de Hester Pulter adquiere mayor importancia porque es un raro ejemplo de una mujer que responde a la nueva ciencia del siglo XVII. Esto a su vez plantea preguntas sobre sus fuentes. Pero en el estado actual de nuestro conocimiento, tanto sobre su biografía como sobre la relación de las mujeres con la ciencia primitiva, estas preguntas no pueden responderse con ninguna plausibilidad. Ella misma menciona pocas fuentes, y las que menciona no tienen relación con la ciencia17. El único texto que nombra que tiene algo que ver con la astronomía es en realidad un almanaque o pronóstico: Erra Pater, un popular manual de astrología, que se basa en el sistema ptolemaico. (La referencia a ello está en "Emblemes", no en los poemas). Es natural suponer que sus fuentes eran libros. No está fuera de lo posible que Hester Pulter pudiera haber tenido conocimiento directo de los escritos de Galileo. Sin embargo, no hubo traducción al inglés de Sidereus nuncius antes del siglo XIX. Pero en Inglaterra se publicaron dos ediciones en latín en 1653 y 1683, ambas impresas con la Institutio astronomica18 de Gassendi. Las traducciones al inglés de Lettera y Dialogo de Thomas Salusbury se publicaron en 1661 – considerablemente más tarde que su poema, "cuando estaba en Lay Inn, con mi hijo John", que está fechado en 164819. Esto significa que habría tenido que leer Galileo en latín o en italiano. No es en absoluto improbable que pudiera tener acceso a una copia de Sidereus nuncius, que circuló en Inglaterra, donde era conocida tanto por astrónomos especialistas como por laicos cultos, como Sir William Boswell y John Selden, cuya biblioteca estaba bien provista de textos científicos20. Sin embargo, no tenemos forma de confirmar si ella conocía estos idiomas o si su familia probablemente tenía conexiones científicas o italianas. Si se estableciera que efectivamente lo hizo Lea Galileo, esto tendría implicaciones para nuestro conocimiento sobre las mujeres, la ciencia y la educación en la Inglaterra de principios del siglo XVII. Pero incluso si sus fuentes resultan literarias, sus poemas muestran una clara comprensión de las teorías involucradas. Por supuesto, no debemos olvidar que el Mensajero Estelar estaba dirigido específicamente a un público no especializado y que Galileo defendió más tarde sus afirmaciones sobre las lunas de Júpiter en una carta dirigida a una mujer, la Gran Duquesa Cristina de’ Medici (1613)21.
22Para un estudio de la poesía científica moderna temprana, véase Robert M. Schuler, Poemas mágicos y científicos (...)
23More fue contemporáneo de Milton, quien se educó en el mismo Cambridge College. Él también era un (...)
"Poemas filosóficos" de 24More reimprime su "Psychodia Platonica, una canción platónica del alma" (fi (...)
25Para el platonismo en la literatura inglesa, véase Platonismo e imaginación inglesa, Anna Baldwin y Sar (...)
15
Es perfectamente posible que las fuentes de Hester Pulter no fueran teóricas en absoluto, sino que su conocimiento de la ciencia contemporánea se obtuviera de fuentes literarias. Un ejemplo de escritura no científica es la "Digresión de Ayre" en La anatomía de la melancolía de Robert Burton, que ensaya las últimas teorías del universo en un confuso farrago de detalles. Burton es, sin embargo, una fuente poco probable para Hester Pulter, ya que, en contraste con el exceso de oferta de datos a menudo contradictorios que llena la "Digresión", se basa consistentemente en una sola teoría. Se consideraba que la poesía era un medio apropiado para temas filosóficos, incluida la filosofía natural, y muchos poetas incorporan motivos basados en la filosofía natural contemporánea en sus escritos22. Por ejemplo, la descripción de la Casa de Astragón en Gondibert (1651) por el poeta realista William Davenant tiene ecos de la Casa del Rey Salomón en la Nueva Atlántida de Bacon. En la década de 1640, el ejemplo más conocido de poesía que incorpora la teoría astronómica habrían sido los Poemas filosóficos (1647) del platónico de Cambridge, Henry More (1614-1687)23. Los poemas filosóficos de More son en gran medida largos poemas alegóricos sobre temas metafísicos como la inmortalidad del alma, el mortalismo, la infinitud del universo24. Publicados por primera vez a principios de la década de 1640, exponen por primera vez su filosofía platónica. Hoy en día tendemos a considerar el platonismo poético principalmente en términos espirituales, especialmente por ofrecer un modelo de contemplación y expresión espiritual a poetas como Thomas Traherne, Henry Vaughan y Andrew Marvell
25.
La espiritualidad de los poemas de Hester Pulter ciertamente está impregnada de una comprensión platónica similar de la relación del alma con Dios. Su uso frecuente de la idea del regreso del alma a sus orígenes, su uso de la luz como metáfora del alma y de todo lo espiritual, su alegría por el mundo natural son características de su escritura que comparte con la tradición platónica inglesa. Contrariamente a muchos supuestos modernos, este platonismo no está reñido con la ciencia ni con la filosofía natural. De hecho, uno de los atractivos del platonismo para los platónicos de Cambridge, de quienes More era una figura destacada, era que el platonismo ofrecía una filosofía natural que consideraban coherente con la creencia cristiana, en una época en la que el marco recibido (aristotélico) de la filosofía natural se estaba desintegrando.Los poemas de More fueron importantes para presentar sus teorías filosóficas a un público más amplio. También plasman en poesía la nueva ciencia y filosofía de la época, que él consideraba compatibles con el platonismo: a saber, la cosmología galileana y la filosofía natural cartesiana. En ""Psicatanasia o la inmortalidad del alma", More utiliza la comparación galileana de la luna terrestre con otro mundo, y luego More da cuenta de las lunas de Júpiter, Saturno y la Tierra:
Sobre lo grande las lámparas menores danzan،el cuatro me
dicero se retuerce sobre Júpiter El
viejo Saturno de dos vueltas sin nombre
،Luna sobre la tierra se ágil más:
Entonces todo como parece bien le conviene،S
obre lo más grande de todo el gran Febo alto
Con alegría y jollitie necesita girar debe vagar […]. ("Psychathanasia", Libro III, Canto 3, estrofas 62 y 65)
16
Demócrito Platonissans también describe el cosmos en términos galileanos, incluido un relato de las lunas de la Tierra, Júpiter y Saturno:
[…] cada Planeta mayor que encuentra de menor importancia
; la doncella de nuestra Tierra es la Luna،que a su lado oscuro brilla debidamente،y Júpiter tiene cuatro, como se ha dicho anteriormente, y Saturno más de cuatro si se conociera la pura verdad.("Demócrito Platonissans o la Infinitie de los Mundos, estrofa 30)
26Sarah Hutton, Anne Conway. Una mujer filósofa, Cambridge, CUP 2004.
17
Los poemas de More funcionaron como una fuente "popular" de conocimiento filosófico y científico a mediados del siglo XVII. Y hay buena evidencia de que fueron leídos tanto por mujeres como por hombres. (De hecho, la tradición intelectual que representaba More era hospitalaria para la participación femenina: el ejemplo más famoso era Anne Conway, a quien More contrató como estudiante)26. Sin embargo, a falta de más confirmación, no podemos asumir que Hester Pulter haya leído más. Los dos poetas ciertamente comparten una imaginación platónica que abarca tanto el funcionamiento del espíritu como las obras de la naturaleza. Y ambos combinan esta perspectiva platónica con la teoría cosmológica galileana. Pero Hester Pulter no imita a More en estilo poético. Tampoco hay ninguna evidencia de que se interesara por la filosofía cartesiana. A diferencia de More, ella no parece haber considerado el universo como infinito – aunque especula tentativamente sobre esto en "Una queja solitaria", donde menciona la posibilidad de muchos soles (y, por implicación, una pluralidad de mundos).
27Brotherton MS, artículo, fols 75r-v. En Demócrito platonissans, More criticó a Descartes por no aceptar (...)
Pero no estoy seguro de si este sol debe su influencia
a algún otro sol.
Pero cada orbe que su compañero ilustra
, porque ninguno de los extremos de la naturaleza se atreve a frustrar
, así todos esos soles y estrellas para siempre.
Sobre la fuente de la vida, la luz y el amor. ("Una quejosa solitaria", 75r-v)27
18
Por sugerentes que puedan ser los paralelismos entre More y Pulter, las similitudes podrían explicarse por el hecho de que tienen una fuente común. Por lo tanto, los argumentos a favor de que More haya influido en Pulter no son concluyentes.
19
Sin más evidencia de la lectura o el conocimiento de idiomas de Pulter, es imposible decidir la cuestión de sus fuentes o el significado total de su evidente conocimiento de las teorías científicas contemporáneas. Sin embargo, podemos estar seguros de que los poemas de Hester Pulter no son sólo un buen ejemplo de la escritura de las primeras mujeres modernas. Pero son una prueba más de la temprana difusión de la nueva astronomía en Inglaterra, del conocimiento de las ideas científicas por parte de las mujeres en el siglo XVII y del atractivo imaginativo de la nueva ciencia en este período.
1 Leeds, Biblioteca Brotherton MS Ltq 32-c. (En adelante citado como Brotherton MS). Esta EM fue descubierta en 1995 durante el censo de escritura de manuscritos de mujeres realizado por el Proyecto Perdita. El manuscrito consta de 169 folios, en su mayoría escritos a mano por escribas. Para obtener una descripción del MS, consulte http://human.ntu.ac.uk/research/perdita/frames/html/index. Deseo agradecer a la Biblioteca Brotherton por el permiso para citar el manuscrito. Agradezco a Elizabeth Clarke por llamar mi atención sobre los poemas de Hester Pulter y por invitarme a presentar una versión anterior de este artículo en el panel del MLA sobre Hester Pulter en Washington, 2004. También agradezco a Stephen Clucas por invitarme a presentar otra versión en el seminario ÉNFASIS, en Londres en 2006.
2 Hadassas es un equivalente hebreo de Ester – o Hester.
3Véase la entrada sobre Hester Pulter de Mark Robson en el Oxford Dictionary of National Biography. También Margaret Ezell, "La tortuga risueña: especulación sobre fuentes manuscritas e historia del libro" en English Literary Renaissance, 2008, pág. 331-355. Sobre la poesía de Pulter, véanse los artículos de Literature Compass 2, 2005: Elizabeth Clarke, "Introducción a Hester Pulter y el Proyecto Perdita", ibid., 159, pág. 1-3; Jayne Archer, "¿Un 'círculo perfecto'? La alquimia en la poesía de Hester Pulter", ibid., 160, pág. 1-14; Sarah Ross, "Lágrimas, bezoares y cometas ardientes", Género y política en la letra de Civil War de Hester Pulter", ibid., 161, p.1-14; Mark Robson, "Lectura de Hester Pulter", 162, pág. 1-12. También Mark Robson, "Canciones del cisne: leyendo la voz en la poesía de Lady Hester Pulter" en Manuscript Studies 1100-1700, 9, 2000, pág. 238-56. Alice Eardsley está preparando actualmente una edición de los escritos de Pulter.
4eg "Madewhen estuve enfermo 1647" Brotherton MS 48r, "Hecho dorado no estaba mejor, 20 de abril de 1655", ibid., 73v, "La Esperanza. Enero de 1665", ibid., 88r. “Para mi querido JP, MP PP, están en Londres, en Bradfield".
5 Milton, Soneto X, "A Lady Margaret Ley" celebra a su padre como "ese buen conde", afirmando que era un modelo de virtud como Lord Presidente del Tribunal Supremo (una afirmación que, de hecho, no resiste el escrutinio).
6 Véase, por ejemplo, "El jardín o la contención de flores a mi querida hija Mris A[nne] [Pulte]r a su antojo wrottem".
7Sobre Margaret Cavendish y la ciencia, véase especialmente Una mujer valiente principesca: ensayos sobre Margaret Cavendish, duquesa de Newcastle, Stephen Clucas (ed.), Ashgate, 2003; Jacqueline Broad, "Margaret Cavendish y Joseph Glanvill: ciencia, religión y brujería" en Estudios de Historia y Filosofía de la Ciencia, 38, 2007, pág. 493-505; Sarah Hutton, "Anne Conway, Margaret Cavendish y el pensamiento científico del siglo XVII" en Lynette Hunter y Sarah Hutton, Mujeres, ciencia y medicina, 1500-1700, Stroud, Alan Sutton, 1997; Lisa T. Sarasohn, "Una ciencia al revés: el feminismo y la filosofía natural de Margaret Cavendish" en The Huntington Library Quarterly, 47, 1984, pág. 289-307.
8 Sobre Mary Evelyn, véase Frances Harris, "Vivir en el vecindario de la ciencia", en Hunter y Hutton, Mujeres, ciencia y medicina, pág. 198-217. Sobre Lucy Hutchinson, véase Orden y
Desorden, David Norbrook (ed.), Oxford, Blackwell, 2001.
9 "Sobre esos dos amigos incomparables, el Sr. G. Lisle y Sr C. Lucas, que fue asesinado a tiros en Colchester", Brotherton MS, ff. 13v-15r. Pulter, al igual que Cavendish durante sus primeros años de carrera poética, fue una atomista de la filosofía natural. Pero esto por sí solo no es suficiente para defender un vínculo entre ellos sobre la base de una filosofía natural compartida. El atomismo en cuestión debía mucho a Lucrecio, y Cavendish hizo una clara separación entre filosofía y religión en sus escritos. Más tarde, Cavendish repudió el atomismo.
10 Brotherton MS, punto 42 (versículo), fols. 59v-61v.
11 Ibíd., Punto 46 (Verso), fols.67r-68v.
12 Mordechai Feingold, "Galileo en Inglaterra: la primera fase" en Novita celesti e crisi del sapere. Atti del convegno internazionale di Stud Galileiani, en Paulo Galluzzi (ed.), Florencia, 1984, pág. 41-20. Véase también Robert Westman, "La recepción del 'Diálogo' de Galileo, un censo parcial de copias existentes", ibid., pág. 329-71.
13 Brotherton MS, artículo 55 (versículo), fols.75r-v.
14 Ibíd., Punto 40 (Verso), fols.57r-58r.
15 Ibíd., Punto 2 (Verso), fols.3r-4r.
16 Ibíd., Punto 36 (Verso), fols.53r-54r.
17 En sus "Emblemas" se refiere a Sir William Sanderson, Una historia completa de los amores y reinados de María Reina de Escocia y de su hijo [...] Jaime VI. Londres, 1656, repr. 1658, un libro que fue escrito contra La corte y el carácter del rey Jaime I y A de Sir Anthony Weldon. La historia de Gran Bretaña de Wilson. Provocó una respuesta por parte de Peter Heylyn: Observaciones sobre algunas personas particulares y pasajes de un libro que recientemente se hizo público, titulado... Londres, 1656, que también se publicó en Heylyn's, Examen histórico: o un descubrimiento de los errores en algunas historias modernas. [es decir. Wm. Sanderson y Thomas Fuller], Londres, 1659.
18Galileo Galileo, Sidus, mensajero, grande y muy adecuado a cada uno de los espectáculos más admirables de los filósofos y astrólogos, en los Gassendi, la formación de hipótesis astronómicas, así como la antigua y reciente, Londres, J. Carne, 1653. Reimpreso, Cambridge, 1683.
19
La traducción al inglés del Diálogo (El sistema del mundo en cuatro diálogos) de Thomas Salusbury se publicó en sus Mathematical Collections and Translations, Londres 1661, republicada en 1665 y 1730, 1734. Esta colección también incluyó su traducción de la Lettera a Madama Cristina di Lorena, Granduchessa di Toscana (1613) de Galileo, que se publicó con el título La doctrina antigua y moderna de los Santos Padres y los divinos juicios, sobre la cita precipitada del testimonio de la Sagrada Escritura, en Conclusiones meramente naturales. Traductor de inglés de Galileo, Thomas Salusbury (1620/30-c.1660), fue un galés, del que se sabe poco. Educado en el Trinity College de Dublín, viajó por Italia y Francia entre 1645 y 1654. Tenía vínculos con la corte real en el exilio y tenía fuertes opiniones antiparlamentarias. El olor a plagio le impidió ser elegido miembro de la Royal Society. Desgraciadamente, buena parte de sus escritos se perdieron en el incendio de Londres. Para obtener más información, consulte Nick Wilding, "El regreso de la vida de Galileo (1664) de Thomas Salusbury" en The British Journal for the History of Science, 41, 2008, pág. 241-265.
20 Véase Feingold, op. cit.
21 La carta de Galileo a la gran duquesa Cristina de' Medici también intentó reconciliar el sistema copernicano con las enseñanzas bíblicas.
22 Para un estudio de la poesía científica moderna temprana, véase Robert M. Schuler, Poemas mágicos y científicos hasta 1700. Una bibliografía comentada, Nueva York y Londres, Garland, 1979.
23 More fue contemporáneo de Milton, quien se educó en el mismo Cambridge College. También era admirador de Edmund Spenser, cuyo estilo imitaba en sus propios poemas. Sin embargo, More ha sido ignorado casi por completo en los estudios literarios modernos. Le ha ido algo mejor en la historia de la ciencia y la filosofía. Véase Henry More (1614-1687): Tercentenary Studies, Sarah Hutton (ed.), Dordrecht, Kluwer Academic Publishers, 1990 y Robert Crocker, Henry More, 1614-1687. La biografía de un platónico de Cambridge, Dordrecht, Kluwer Academic Publishers, 2005.
Los "Poemas filosóficos" de 24More reimprimen su "Psychodia Platonica, A Platonicall song of the Soul" (publicada por primera vez en 1642) y "Democritus Platonissans" (publicada por primera vez en 1646). Los personajes alegóricos que inventó para estos poemas fueron posteriormente utilizados por William Blake.
25 Para el platonismo en la literatura inglesa, véase Platonismo e imaginación inglesa, Anna Baldwin y Sarah Hutton (eds), Cambridge, CUP, 1994.
26 Sarah Hutton, Anne Conway. Una mujer filósofa, Cambridge, CUP 2004.
27 Brotherton MS, artículo, fols 75r-v. En Demócrito platonissans, Moro criticó a Descartes por no aceptar la lógica de sus propios argumentos y postular la infinitud del universo. La concepción de More del espacio como infinito anticipa a Newton. Véase Alexandre Koyré, Del mundo cerrado al universo infinito, Baltimore, Johns Hopkins University Press, 1957, y Rupert Hall, Henry More. Religión mágica y experimento, Cambridge, Cambridge University Press, 1990.Hoy la página
Para citar este artículo
Referencia electrónica
Sarah Hutton, « Hester Pulter (c. 1596—1678). Una mujer poeta y la nueva astronomía », Études Épistémè [A ligne], 14 | 2008, miss a ligne le 01 octobre 2008, consultando le 20 août 2026. URL: https://journals.openedition.org/episteme/729 ; DOI: https://doi.org/10.4000/episteme.729Hoy la página
Este artículo es citado porCampbell, Julie D.. Larsen, Anne R.. (2021) La enciclopedia Palgrave de escritura de mujeres modernas tempranas. DOI: 10.1007/978-3-030-01537-4_315-1
Blake, Liza. (2023) La enciclopedia Palgrave de escritura de mujeres modernas tempranas. DOI: 10.1007/978-3-030-01537-4_368-2
Buffey, Emily. (2022) La enciclopedia Palgrave de escritura de mujeres modernas tempranas. DOI: 10.1007/978-3-030-01537-4_91-2
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Gorman, Casandra. (2024) Encrucijada del conocimiento en la literatura moderna temprana La poesía de Scientia en la Inglaterra moderna temprana. DOI: 10.1007/978-3-031-51800-3_3
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(2026) Mujeres escritoras y alquimia en la Gran Bretaña moderna temprana. DOI: 10.1017/9781009744621.001Hoy la página
Autor
Sarah Hutton
Sarah Hutton es profesora en la Universidad de Aberystwyth. Ella es la autora de Anne Conway. Una mujer filósofa (CUP, 2004). También ha publicado sobre los platónicos de Cambridge, las mujeres eruditas del siglo XVII, así como otros temas de la historia intelectual. Sus publicaciones incluyen Platonism and the English Imagination (coeditado con Anna Baldwin, CUP, 1994), Women, Science and Medicine 1550-1700 (coeditado con Lynette Hunter, Sutton, 1997).
El eclipse de sol de 1820
En lo alto de su torre especulativa
La ciencia esperaba la hora
Cuando Sol estaba destinado a soportar
Ese oscurecimiento de su rostro radiante
que la superstición se esforzó por perseguir
،antes, con ritos impuros.
Por William Wordsworth
El eclipse
Augusto Monterroso
Cuando fray Bartolomé Arrazola se sintió perdido aceptó que ya nada podría salvarlo. La selva poderosa de Guatemala lo había apresado, implacable y definitiva. Ante su ignorancia topográfica se sentó con tranquilidad a esperar la muerte. Quiso morir allí, sin ninguna esperanza, aislado, con el pensamiento fijo en la España distante, particularmente en el convento de los Abrojos, donde Carlos Quinto condescendiera una vez a bajar de su eminencia para decirle que confiaba en el celo religioso de su labor redentora.
Al despertar se encontró rodeado por un grupo de indígenas de rostro impasible que se disponían a sacrificarlo ante un altar, un altar que a Bartolomé le pareció como el lecho en que descansaría, al fin, de sus temores, de su destino, de sí mismo.
Tres años en el país le habían conferido un mediano dominio de las lenguas nativas. Intentó algo. Dijo algunas palabras que fueron comprendidas.
Entonces floreció en él una idea que tuvo por digna de su talento y de su cultura universal y de su arduo conocimiento de Aristóteles. Recordó que para ese día se esperaba un eclipse total de sol. Y dispuso, en lo más íntimo, valerse de aquel conocimiento para engañar a sus opresores y salvar la vida.
-Si me matáis -les dijo- puedo hacer que el sol se oscurezca en su altura.
Los indígenas lo miraron fijamente y Bartolomé sorprendió la incredulidad en sus ojos. Vio que se produjo un pequeño consejo, y esperó confiado, no sin cierto desdén.
Dos horas después el corazón de fray Bartolomé Arrazola chorreaba su sangre vehemente sobre la piedra de los sacrificios (brillante bajo la opaca luz de un sol eclipsado), mientras uno de los indígenas recitaba sin ninguna inflexión de voz, sin prisa, una por una, las infinitas fechas en que se producirían eclipses solares y lunares, que los astrónomos de la comunidad maya habían previsto y anotado en sus códices sin la valiosa ayuda de Aristóteles.
Relaciones sexuales desencarnadas: Reflexiones sobre «El sol y los peces» de Virginia Woolf
Dalia Neis
Al amanecer de junio de 1927, el público británico iba a presenciar un eclipse solar total. Este evento era tan esperado que se habilitaron servicios especiales de tren desde Londres hasta el norte de Inglaterra, donde se podría observar la totalidad a la hora exacta. Virginia Woolf y Vita Sackville-West se encontraban entre la multitud que viajó en tren hacia el eclipse. Este suceso (inicialmente registrado en su diario) impulsó a Woolf a recrear todo su impacto y significado en « El sol y los peces » y en el epílogo de «Las olas» . Para Woolf, se había producido una epifanía a nivel personal, con importantes repercusiones para la conciencia colectiva y la imaginación literaria; su impacto visceral debía incorporarse al acto creativo.
En « El Sol y los Peces
» se produce una revolución —una revolución cósmica presenciada por el mundo humano— que (según su narrador/autor) conlleva, y a través de sus consecuencias, el potencial para una revolución de los sentidos, el camino hacia una visión colectiva transformada. Esta visión alterada se desarrolla y se plasma simultáneamente en la propia obra, estimulando así una relación transformadora entre la naturaleza, la percepción sensorial y la representación estética.
Si bien esto puede sonar optimista, en este texto ocurre precisamente lo contrario: su visión paradójica de una revolución sensorial colectiva encierra una nota de desesperación premonitoria; su potencial es tan grande que está condenado al fracaso. Habla en un lenguaje de desastre y de las devastadoras consecuencias de no ceder ante el abismo de la totalidad. El eclipse se presenta como un impactante prólogo a dos visiones posteriores, impregnadas de la sensación de lo inquietantemente no humano.
En parte observación diarística, en parte invención ficticia, este curioso y enigmático texto de apenas cuatro páginas y media ofrece una lectura oblicua y abierta del destino de la civilización. Habla en un lenguaje impersonal y apocalíptico de una experiencia de primera mano del eclipse solar y sus consecuencias. Se lleva a cabo una invocación ritual, y la imaginación nos concede el privilegio de recrear una rara hazaña de la naturaleza, un acontecimiento planetario colectivo.
Así pues, en esta oscura mañana de invierno, cuando el mundo real se había desvanecido, veamos qué puede hacer el ojo por nosotros. Muéstrame el eclipse, le decimos al ojo; veamos de nuevo este extraño espectáculo [...] A medida que avanzaba la noche, el cielo, objeto de tantos millones de pensamientos, adquirió mayor sustancia y prominencia de lo habitual. La conciencia de la suave blanquecina blanquecina sobre nosotros cobró mayor peso con el paso de las horas. Cuando en la fría madrugada nos encontramos a la vera de un camino de Yorkshire, nuestros sentidos se orientaron de manera diferente a la habitual. (Woolf, 2009: 188)
Virginia Woolf habla en plural, invocando el ritual de la observación y el testimonio compartidos. Su énfasis en una transformación sensorial social se pone de relieve:
Estábamos recortados contra el cielo, con la silueta de estatuas erguidas en la cima del mundo. Éramos muy, muy viejos; éramos hombres y mujeres del mundo primigenio que habíamos venido a saludar al amanecer [...] Y nosotros, que ahora pisamos la tierra con seguridad, la hemos visto muerta. Pero aún perdura el recuerdo de que la tierra que pisamos está hecha de color. El color puede desvanecerse, y entonces pisamos una hoja muerta [...] (Woolf, 2009: 190-191)
La descripción se torna más polémica y extrañamente arcaica a medida que avanza la escritura, casi como si el eclipse, en sus consecuencias, alterara el atributo fenomenológico de la expresión escrita. El texto, al transformarse de un testimonio reinventado en reflexiones abstractas sobre la naturaleza del planeta, se convierte en un curioso híbrido de intuición metafilosófica y estribillo rítmico poético.
El eclipse como fenómeno ha sido ampliamente explorado en la historia de la literatura desde la antigüedad clásica en adelante. Sin embargo, encuentra un resultado inesperado en la obra de Woolf. En su ensayo de cuatro páginas y media, « Totalidad: El color del eclipse », la poeta y clasicista canadiense Anne Carson explora en profundidad esta historia literaria que culmina con la curiosa interpretación que Woolf hace de este acontecimiento cósmico. Carson enfatiza el papel clave que juega la totalidad en la analogía con la conyugalidad, el apareamiento y el matrimonio. Desde los dioses griegos que sirven en la guerra en busca de la consumación de la diosa, hasta el romance de Virginia Woolf con Vita Sackville-West :
Era 1930. El matrimonio de Vita, la lesbiana, marchaba viento en popa, al igual que el de Virginia, la virginal. Además, esperaban con ilusión pasar el fin de semana posterior al eclipse juntos en Long Barn (la finca ancestral de Vita). Sin embargo, la totalidad es un fenómeno capaz de trastocar por completo la perspectiva. (Carson, 2006: 153)
El momento del eclipse —traducido del griego antiguo por Carson como «abandono, renuncia»— es un instante de urgente y cruda claridad que, según Carson, nos obliga a plantearnos las preguntas que rondan en el fondo de la mente: «¿Qué es, después de todo, un cónyuge? ¿Se quedará este, y podrá este mantenerme con vida?» (Carson, ibíd. ).
Las cuestiones de crisis doméstica y amor de pareja pueden, en efecto, subyacer a la obra de Woolf sobre el eclipse. Sin embargo, lo que me parece su otro triunfo es precisamente su excesiva expansión a la dimensión celestial y planetaria, una evasión de las limitaciones jerárquicas del mundo humano y una transición hacia un mundo inmanente de abstracción, conciencia sensual y solidaridad colectiva con el planeta mismo. Es casi como si la totalidad desencadenara una forma de sexualidad que es simultáneamente despersonalizada, planetaria y orgiástica.
Ya no teníamos la misma relación con las personas, las casas y los árboles; ahora estábamos relacionados con el mundo entero. No habíamos venido a hospedarnos en la habitación de una posada; habíamos venido a disfrutar de unas horas de comunión incorpórea con el cielo. (Woolf, 2009: 189)
Existe una actitud spinozista hacia el planeta; una intención expansiva de convertirse en cielo impregna la contemplación de este espectáculo natural. La naturaleza del abandono (durante el momento de la totalidad) se transforma en una trascendencia de lo doméstico hacia el cosmos mismo: fuera de lo doméstico, hacia el abismo de la totalidad. El abandono a esta escala no puede ser más extático.
Cuando Woolf habla de una «relación incorpórea con el cielo», de estar «extendida contra el cielo» o de ser «consciente de la suave blanquecina blanquecina que nos cubre», forma parte de un motivo recurrente en su obra, en particular al expresar la búsqueda del conocimiento. Señala al cielo como un modo de percibir, o mejor aún, de encarnar el conocimiento, un conocimiento que no se encuentra en los canales autorizados y predominantemente patriarcales de las instituciones como la biblioteca, la academia o el ámbito doméstico. Es en el «exterior» donde suceden las cosas, donde surgen las «percepciones externas», donde nace y se percibe otro tipo de conocimiento. Es también un espacio donde la conciencia del cielo humilla el conocimiento humano e incluso amenaza con aniquilar a la humanidad por completo.
En
Una habitación propia , las epifanías de la narradora/alter ego de Woolf surgen precisamente cuando está afuera en las calles o mirando por la ventana "el flujo de las cosas": "En efecto, el legado de mi tía me reveló el cielo y sustituyó la figura grande e imponente de un caballero, que Milton recomendó para mi adoración perceptiva, por una vista del cielo abierto" (Woolf, 2012: 40), declara Mary Carmichael (una, entre muchas, de las personalidades de Woolf), al reflexionar sobre la frágil relación entre la seguridad económica y la producción creativa.
Es precisamente esta perspectiva celestial la que dota a la escritura de Woolf de una representación estética radical. En el caso de « El sol y los peces », presenciar la totalidad desencadena un despertar de los sentidos; se abre la posibilidad de una conciencia elevada y se hace posible una «estética post-eclipse».
Esta estética está plagada de referencias subterráneas a la tecnología del cine y su analogía con el espectáculo de la naturaleza, convirtiéndose a su vez en un artefacto hipercinematográfico en sí mismo. La interrelación entre el uso ritual del vidrio ahumado, el eclipse solar y el espectáculo óptico recrean encuentros precinematográficos que remiten a las observaciones experimentales alquímicas de la totalidad de Al-Hazen , al nacimiento contemporáneo de esta nueva forma de arte. « El Sol y los Peces » funciona simultáneamente como ritual primigenio y como espectáculo cinematográfico reducido a sus formas arcaicas, con la naturaleza como su creadora primordial y los testigos del mundo como espectadores.
«Los sagrados veinticuatro segundos comenzaron» (Woolf, 2009: 190), declara el ojo incorpóreo al registrar el momento de la totalidad, cuya equivalencia puede vincularse a los veinticuatro fotogramas por segundo del aparato cinematográfico. Woolf regresa deliberadamente al espectáculo primigenio de la totalidad y, a través de su experiencia alterada, crea una «estética post-eclipse» que supera su decepción de entonces con las manifestaciones tecnológicas del cine. En su ensayo pionero, «El cine», escrito en 1926, un año antes de experimentar el eclipse solar, afirma: «Porque el cine nació con el fin equivocado. La habilidad mecánica está muy por delante del arte que se expresa» (Woolf, 2009: 176). Woolf continúa haciendo un llamado urgente para impulsar su potencial:
Deberíamos presenciar cambios violentos de emoción producidos por su colisión. Los contrastes más fantásticos podrían desfilar ante nosotros con una velocidad que el escritor solo podría intentar en vano. El pasado podría desplegarse, las distancias aniquilarse. (Woolf, 2009: 175)
Aquí, la revolucionaria posibilidad del montaje cobra una importancia primordial. « El sol y los peces » está estructurada como una secuencia de montaje triangular, creando un efecto cinematográfico delirante. Es precisamente el potencial aún sin explotar de esta nueva forma de arte lo que se sublima en su propio proceso creativo, desbordándose en sus textos sobre cine y el eclipse; y estos aspectos de su obra deben leerse en su conjunto.
El eclipse marca el inicio de una especie de trance perceptivo que transforma los sentidos. Le siguen visiones fascinantes. Solo entonces vemos con una mirada que trasciende el órgano habitual, una mirada sensual e impersonal, y en medio de este éxtasis, « El Sol y los Peces » nos invita a reconsiderar qué es ver y qué puede lograr la visión.
Una erupción abstracta pero sensual tiene lugar cuando uno se ve obligado a ver con la mirada alterada por la postotalidad. Nos lleva en un extraordinario recorrido visual: primero, vemos el planeta perdiendo color, y luego renaciendo y recuperando el color. Lo más significativo es que percibimos el planeta como un mundo de color y fibra, en lugar de materia sólida. Después, nos transportamos desde las colinas de Yorkshire hasta el Jardín Zoológico de Londres para presenciar el apareamiento de dos lagartos, y el recorrido termina en su última parada en el Acuario de Londres, donde la mirada microcósmica se detiene en los peces que nadan en un tanque. ¿Qué tienen en común estas tres imágenes (la totalidad, el apareamiento de los lagartos y los peces)? ¿Y por qué se yuxtaponen en este curioso montaje triangular? O, como propone Carson, como «un tercer ángulo de visión». El título es, después de todo, « El Sol y los Peces », así que ¿por qué los lagartos?
Estas tres imágenes se orquestan alquímicamente en una inquietante proyección cinematográfica, cuyo potencial como forma de arte recién nacida en 1928 se despliega en toda su amplitud. A medida que la mirada recorre el espacio, alcanza en el proceso el potencial milagroso del cine, definido por Woolf como «velocidad y lentitud; franqueza punzante y circunloquio vaporoso» (Woolf, 2009: 174). Es casi como si el lector fuera transportado a la butaca del cine para presenciar una película cósmica sobre la naturaleza. Como obra de hipercine, su montaje de tres escenas de la naturaleza comenta apocalípticamente la posible caída de la humanidad. Como un barómetro del futuro, cuya medición no se basa en el clima ordinario sino en el espacio intensivo, se produce una caída en su punto final: el potencial del eclipse, advierte, si no se absorbe al máximo en nuestros cuerpos sensoriales y perceptivos, perderá su impacto transformador, y la conciencia humana permanecerá «[…] débil y fluctuante en comparación con los peces [...] Se ha dedicado más atención a media docena de peces que a todas las razas de la humanidad. Bajo nuestro tweed y seda no hay más que una monotonía de desnudez rosada». (Woolf, 2009: 192)
Nos corresponde percibir activamente la yuxtaposición de estas imágenes, con el objetivo, quizás, no de "resolver" el enigma como una fórmula matemática (o incluso en el sentido eisensteiniano del montaje dialéctico), sino más bien de sentir su significado como se sentiría la cualidad inefable del propio eclipse, de dejarse llevar por su pura audacia de visión. "Las imágenes se casan, incongruentemente, morganáticamente", reflexiona el narrador al comienzo del ensayo, "[...] y así se mantienen vivas" (Woolf, 2009: 187).
Cuando uno permite que la mirada habitual de la mente mute hacia una mirada incorpórea, pueden ocurrir milagros: cambios climáticos, contrastes meteorológicos, un eclipse solar puede estallar en medio de una noche invernal, o cuando uno camina imperceptiblemente por Shaftesbury Avenue.
No se puede subestimar lo que Virginia Woolf "vio" aquella noche en la colina durante el eclipse total de 1927. Woolf experimentó su propia forma de iniciación; "vio" a través del eclipse, "vio" la esencia del ojo: antigüedad, futuro. Las repercusiones de esta visión dieron forma a " El sol y los peces ", y se puede incluso especular que todo lo posterior, incluida la singular expresión de su última obra, está condicionado por la memoria y la experiencia posteriores al eclipse. Algo le sucedió a Woolf en aquella ladera de Yorkshire en 1927, donde cruzó un umbral de los sentidos, en paralelo a los ritos de iniciación de las experiencias alucinógenas de Antonin Artaud en México en 1935, donde los pasajes de "El sol negro" resuenan inquietantemente con los propios escritos de Woolf sobre el eclipse solar. Mientras que Artaud se preocupa por inmortalizar el apagón total, los escritos de Woolf sobre el eclipse celebran el paso transitorio desde el apagón planetario hasta la recuperación del color y la luz: "¿Cómo regresa entonces la luz al mundo después del eclipse solar?" (Woolf, 2009: 220).
La veneración de la totalidad, en el contexto de Artaud, funciona como una oscura contraparte de la escritura eclipsante de Woolf, un proceso primigenio e incantatorio de «recuperación» ante la decadencia de la civilización occidental: la última súplica de escape de la sombra emergente del fascismo. La intensidad de « El sol y los peces » reside precisamente en la sutileza de su tono, en su densa cualidad premonitoria. El lenguaje apocalíptico puede interpretarse como un síntoma de las ansiedades sociales entre las guerras mundiales: ¿es, entonces, una profecía del fascismo? ¿O una metáfora de la visión?
El texto de Woolf puede interpretarse mejor como un manual de instrucciones para la desterritorialización de los sentidos, una descripción material de un evento natural inefable que impulsa a los sentidos a operar fuera de sus funciones habituales. El eclipse constituye el pretexto para desestabilizar los sentidos, desencadenando una consecuencia perceptiva de enormes proporciones: ver con claridad es ver panorámicamente, desde una perspectiva aérea; es permitir que el ojo desencarnado sea quien vea. El ojo, si no funciona simplemente como un órgano cartesiano (un nervio ocular que procesa datos externos), se convierte más bien en un órgano de conciencia, trascendiendo los nervios habituales y realizando un ritual sublime en el proceso: tener una «relación desencarnada con el cielo» es la fórmula alquímica necesaria para que nazca este modo sensorial, y solo entonces puede tener lugar la revolución.
Referencias
Carson, Anne (2005) Totality: The Colour of Eclipse , en Decreation: Poetry, Essays, Opera , Vintage Contemporaries, Nueva York: Random House, 2006
Woolf, Virginia (1931) The Waves , ed., intro. y notas Kate Flint, Londres: Penguin, 2000
Woolf, Virginia (1926) The Cinema, en Selected Essays , ed. David Bradshaw, Oxford: Oxford University Press, 2009
Woolf, Virginia (1928) The Sun and the Fish , en Selected Essays , ed. David Bradshaw, Oxford: Oxford University Press, 2009
Woolf, Virginia (1929) A Room of One's Own , en A Room of One's Own & The Voyage Out
Eclipse total
Annie Dillard
“Total Eclipse” de Annie Dillard es un ensayo reflexivo de no ficción que aparece en Teaching a Stone to Talk (1982), una colección de ensayos breves que exploran el proceso de introspección desencadenado por los encuentros humanos con el mundo. “Eclipse Total” profundiza en la contemplación que hace el autor de la inmensidad y complejidad del universo durante un eclipse solar total en 1979. La narrativa explora temas que incluyen La transitoriedad de la existencia humanaentre lo mundano y lo extraordinario yEl poder transformador de la naturaleza ,
El contraste
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Eclipse y revelación: eclipses solares totales en la ciencia, la historia, la literatura y las artes.
Dos preguntas guían este proyecto de siete años: primero, ¿cómo podemos abordar el fenómeno, la representación y la interpretación de los eclipses solares totales? En segundo lugar, ¿cómo podemos sanar la división histórica que separa las ciencias naturales de las humanidades, las artes, la historia y la teología? Este volumen presenta la respuesta de Tom McLeish y Henrike Lange a ambas preguntas. Invitaron a sus colegas a reflexionar con ellos sobre estas cuestiones entre los dos grandes eclipses americanos de 2017 y 2024. El resultado es una mirada apasionante detrás de escena —a laboratorios, archivos, museos, estudios, en torno al trabajo de campo en astronomía, meteorología, comportamiento animal y ecofisiología, en cuatro secciones: ‘Cosmos, ’ ‘Historia y religión, ’ ‘Artes y literatura, ’ y ‘Animales, clima, medio ambiente.’ Todos los capítulos han sido comentados por los editores y el equipo varias veces.Cuidadosamente preparados para lectores de todos los orígenes, nos invitan a imaginar un modo liberado de descubrimiento, percepción, creatividad y producción de conocimiento en las divisiones académicas tradicionales. Surge una representación exclusivamente prismática de los eclipses solares totales, que a su vez se convierte en un modelo de pensamiento comunitario, conjunto, a través de fronteras disciplinarias. Los capítulos enmarcados de Lange y McLeish exponen su innovador trabajo interdisciplinario y su colaboración en las ciencias, la filosofía natural, las artes y las humanidades. Este libro es el proyecto final y el testamento académico de Tom McLeish. Dedicado a él y al astrofísico Jay M. Pasachoff (autor colaborador de un capítulo sobre la corona solar, también el último escrito de Pasachoff), el volumen es un compañero amigable para la búsqueda del conocimientoanimando a sus lectores a embarcarse en su propio viaje interdisciplinario de descubrimiento.

Eclipses : el Sol y sus eclipses en la ciencia, la historia y las artes
Edición: Rafael Bachiller
Los seres humanos han seguido los movimientos regulares del Sol y la Luna desde las civilizaciones más remotas y a lo largo y ancho del planeta Tierra. Ocasionalmente, el Sol se oscurecía o la Luna se teñía de rojo y esto dio lugar a múltiples interpretaciones más o menos disparatadas. A menudo estos eventos se consideraron como signos de malos augurios, aunque también inspiraron mitos de carácter más lúdico e incluso amoroso.
Con ocasión de los tres eclipses solares que serán visibles desde España en 2026, 2027 (totales) y 2028 (anular) y que constituyen una tríada astronómica excepcional para el país, el libro Eclipses. El sol y sus eclipses en la ciencia, la historia y las artes recorre todos los aspectos de la observación y estudio del astro rey y de los eclipses solares. Coordinado por Rafael Bachiller, director del Observatorio Astronómico Nacional y presidente de la Comisión Nacional de los Eclipses 2026-2027-2028, este título recoge aportaciones de una veintena de especialistas sobre diferentes aspectos científicos y humanísticos que hacen de los eclipses unos fenómenos de excepcional impacto en la historia de la cultura.
Eclipses. El sol y sus eclipses en la ciencia, la historia y las artes ha sido editado conjuntamente por el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades; el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), a través de Editorial CSIC; el Instituto de Astrofísica de Canarias; el Instituto Geográfico Nacional, adscrito al Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible; y Geoplaneta.
Información adicional
Libro ‘Eclipses. El Sol y sus eclipses en la ciencia, la historia y las artes’
El CSIC en el trío de eclipses ibérico
Eclipses: cuando la luz desaparece (castellano, catalán,
Eclipses en la mitología y la cultura
Los eclipses solares y lunares han sido descritos por casi todas las culturas. En aquellas sin conocimientos astronómicos, los eclipses a menudo se atribuían a causas sobrenaturales o se consideraban malos presagios.
Prácticas religiosas y culturales
Aunque hoy los eclipses solares y lunares se explican astronómicamente como la sombra de un cuerpo celeste sobre otro, su apariencia desde la Tierra no sugiere de manera evidente una causa común para ambos fenómenos.[1] Mark Littmann, Fred Espenak y Ken Willcox clasificaron las mitologías de los eclipses solares en cuatro géneros distintos:[2]
- Un ser celestial (generalmente un monstruo) intenta destruir el Sol.
- El Sol lucha con su amante, la Luna.
- El Sol y la Luna hacen el amor y se ocultan en la oscuridad.
- El dios Sol se enoja, entristece, enferma o se vuelve negligente.
Estas clasificaciones ilustran cómo las culturas antiguas percibían los eclipses no solo como eventos astronómicos, sino como sucesos poderosos y misteriosos cargados de significado y trascendencia. La forma en que se interpretaban los eclipses variaba según el contexto cultural, con algunas civilizaciones viéndolos como advertencias divinas o presagios, mientras que otras los consideraban batallas cósmicas o manifestaciones de la voluntad divina. Así, los eclipses tenían una profunda importancia cultural y psicológica, moldeando la mitología y comprensión del mundo natural de muchas sociedades.
Religiones abrahámicas
Judaísmo
En el Talmud, los eclipses solares se describen como malos presagios[3] y varios eventos en la Biblia hebrea se dice que ocurrieron durante eclipses.[4] El judaísmo en general ha aceptado la explicación astronómica moderna de los eclipses y hoy en día muchos rabinos consideran los eclipses como recordatorios de la divinidad y un momento para la oración y la introspección.[5]
Cristianismo

La periodicidad de los eclipses lunares fue deducida por los astrónomos neobabilónicos en el siglo VI a. C.[6] y la periodicidad de los eclipses solares fue deducida en el siglo I a. C. por astrónomos griegos, quienes desarrollaron el mecanismo de Anticitera[7] y habían entendido que el Sol, la Luna y la Tierra eran cuerpos celestes esféricos[8] desde Aristóteles.[9] La comprensión astronómica de los eclipses estaba, por lo tanto, bien establecida en el Antiguo Oriente Próximo en el que se desarrolló el cristianismo. El Nuevo Testamento describe el cielo cómo el cielo se oscureció por horas durante la crucifixión de Jesús.[10] Dada la larga duración del evento y el hecho de que ocurriera en un día de Luna llena, los creyentes contemporáneos tenían claro que no podía ser un eclipse, los primeros cristianos interpretaron esto como un presagio y signo de la divinidad de Jesús.[11] En la Europa cristiana del siglo XII, los eclipses se relacionaban con el gobierno terrenal, donde las muertes de Carlomagno y Enrique I estuvieron precedidas por eclipses solares y lunares.[12] Los santos a menudo también se relacionaban con eclipses: un eclipse solar en su muerte era signo de su santidad.[13] La escatología cristiana menciona fenómenos similares a los eclipses, en Apocalipsis 6:12 se describe cómo «el Sol se volvió negro como tela de saco, la Luna llena se volvió como sangre».[14] Una minoría de cristianos modernos cree que los eclipses presagian la segunda venida.[15].
Islam

La astronomía en el mundo islámico medieval estaba bien desarrollada, y las contribuciones incluyeron la traducción de Al-Ḥajjāj ibn Yūsuf ibn Maṭar del Almagesto de Ptolomeo, en la que corrigió el método de este para predecir eclipses.[16] Teológicamente, el Corán rechaza explícitamente las nociones de la divinidad del Sol y la Luna:
No os postréis ante el Sol ni ante la Luna, sino postraos ante Alá, quien los creó a todos.
En un hadiz, Mahoma se opone a que sus seguidores consideren los eclipses como un presagio y afirma que los eclipses no tienen relación con la vida y la muerte terrenales:
Estábamos con el Mensajero de Alá (ﷺ) cuando el Sol se eclipsó. El Mensajero de Alá (ﷺ) se levantó arrastrando su manto hasta que entró en la mezquita. Nos dirigió en una oración de dos rak‘at hasta que el Sol (eclipse) se despejó. Luego el Profeta (p.b.u.h) dijo: «El Sol y la Luna no se eclipsan por la muerte de alguien. Así que, siempre que veáis estos eclipses, orad e invocad (a Alá) hasta que el eclipse termine».Sahi al-Bujari 1040
Debido a que Mahoma instruyó a sus seguidores a orar durante los eclipses como recordatorios del poder de Dios, muchos musulmanes hoy consideran que es sunnah realizar una oración especial durante los eclipses solares, conocida como salat al-kusuf.[17] Con las técnicas modernas de predicción de eclipses, las congregaciones musulmanas hoy anuncian las oraciones de eclipses solares con antelación[18][19] ya que el islam otorga un gran peso teológico a la oración comunitaria.[20]
Plutarco asoció el nacimiento de Rómulo, la fundación de Roma y su muerte con tres eclipses solares.[21][22] Los estudiosos han intentado corroborar estas afirmaciones mitológicas mediante cálculos astronómicos modernos y no han podido encontrar eclipses en las fechas tradicionalmente dadas para estos eventos.[23]
Mitología hindú
Según la mitología hindú los eclipses solares y lunares, conocidos en sánscrito como grahana (lit.'Eclipse: ग्रहणं, romanizado: Grahaṇam), ocurren cuando los dioses celestiales Raju y Ketu se tragan el Sol y la Luna, respectivamente.[24][25]
Los hindúes generalmente creen que un grahana es un mal presagio y se considera el mejor momento para recitar mantras que protejan contra el mal.[26] Se practica el ayuno hasta seis horas antes de un eclipse. Los alimentos a menudo se preparan solo después de que el eclipse ha pasado, y las convenciones sobre consumir comidas en horarios determinados en el contexto del evento están prescritas en el texto religioso hindú Kurmá-purana.[27] Durante un eclipse, los hindúes se consideran impuros. Se bañan y ofrecen oraciones a los antepasados. Los sitios de peregrinación situados junto a un río se llenan de devotos durante el inicio de un grahana en algunas regiones.[28] Las mujeres embarazadas se consideran especialmente en riesgo por los efectos de un eclipse y se espera que cumplan más estrictamente con los rituales para prevenir deformidades en sus hijos.[29] Se considera un mal augurio nacer durante un eclipse, y los brahmanes a menudo son llamados para bendecir mediante rituales a dichos bebés.
Tradiciones nativas americanas

Los pueblos indígenas de América tienen prácticas y creencias culturales muy diversas sobre los eclipses.
Maya
Desde el siglo XVI, los estudiosos occidentales han estado interesados en los glifos de eclipse registrados por la civilización maya en el Códice de Dresde, considerados por los historiadores como predicciones de eclipses solares y lunares.[30] Como no hay evidencia de que los mayas entendieran el heliocentrismo o las órbitas celestes, es probable que tales predicciones de eclipses se hicieran enteramente a partir de la periodicidad observada.[31] Sin embargo, algunos estudiosos argumentan que los glifos en los códices mayas se refieren a cielos oscurecidos por fuertes lluvias y no a eclipses.[32]
Azteca
En la mitología azteca, los eclipses solares ocurrían cuando el dios jaguar Tepeyóllotl consumía el Sol y amenazaba con tragarlo completamente, según el análisis de Eduard Seler del Códice Vaticano B.[33] Un pasaje del siglo XVI del Códice Florentino ofrece un relato de un eclipse solar:
Entonces hubo tumulto y desorden. Todos estaban inquietos, nerviosos, asustados. Había llanto. La gente común alzaba un grito, elevando sus voces, haciendo un gran estruendo, llamando, gritando. Había alboroto por todas partes. Las personas de tez clara eran sacrificadas [como ofrendas]; los cautivos eran asesinados. Todos ofrecían su sangre; pasaban pajas por los lóbulos de sus orejas, que habían sido perforadas. Y en todos los templos se entonaban cánticos apropiados a la ocasión; había un alboroto; había gritos de guerra. Se decía así: «¡Si el eclipse del Sol es completo, habrá oscuridad por siempre! ¡Los demonios de la oscuridad descenderán; devorarán a los hombres!».de Sahagún, 1950, p. 2
No hay registro de eclipses lunares en la mitología o los registros aztecas, como señaló un observador que escribió en el Códice Telleriano-Remensis sobre un eclipse lunar en 1510.[34] Los registros aztecas de eclipses solares, cuando están presentes, están directamente ligados a eventos históricos; es probable que eligieran registrar dichos eventos solo cuando coincidían con eventos sociales o políticos.[35]
Navajo
Los navajos consideran el tiempo durante un eclipse como un momento sagrado de renovación y se abstienen de todas las actividades, incluyendo comer y beber.[36] Durante un eclipse, se cree que el Sol o la Luna están muriendo y renaciendo. Los miembros de la nación deben permanecer en silencio en oración y se considera prohibido mirar a cualquier lugar excepto al suelo. Antes de los métodos modernos de predicción de eclipses, los navajos creían que podían predecir los eclipses venideros a través de sus canciones tradicionales.[37] Durante el eclipse solar del 14 de octubre de 2023, las oficinas de la Nación Navajo, incluyendo sus parques, cerraron por reverencia al eclipse.[38]
Hopi
Los hopi, cuya reserva es un enclave de la Nación Navajo, consideran los eclipses como un momento de ceremonia.[39] [40]

Algunos practicantes de la Nueva era y la wicca ven los eclipses solares y lunares como eventos espirituales importantes.[41] Como prácticas religiosas descentralizadas, no hay rituales prescritos establecidos y los seguidores son libres de explorar sus propios ejercicios, que pueden incluir la carga de cristales,[42] infundir agua con energía[43] y la lectura de cartas del tarot.[44] Para algunos practicantes de la wicca, la naturaleza espiritual del eclipse solar del 21 de agosto de 2017 fue una oportunidad para el activismo político, lanzando hechizos contra la administración de Donald Trump.[45]
Mitología nórdica

Según la mitología nórdica, un lobo llamado Fenrir vive en constante persecución del Sol. Cuando Fenrir devore al Sol, comenzarán los acontecimientos del fin de los tiempos del Ragnarök.[46] Los historiadores consideran probable que los artefactos de los Cuernos de oro de Gallehus, que contienen iconografía escatológica, fueron hechos en respuesta a un eclipse lunar del 4 de noviembre del 412 y un eclipse solar del 16 de abril del 413.[47]
Otras tribus nórdicas creen que hay dos lobos llamados Sköll y Hati que persiguen al Sol y la Luna, conocidos por los nombres de Sol y Mani, y que un eclipse ocurre cuando uno de los lobos logra comer al Sol o a la Luna.[48]
Mitología de África Occidental
El pueblo fon creen que la diosa creadora Mawu-Lisa se dividió en un dios Sol (Lisa) y un diosa Luna (Mawu). Los eclipses se ven como los dos dioses participando en un acto sexual.[49] Los jukun explicaban los eclipses como el Sol atrapando a la Luna y tocaban tambores para hacer que el Sol la liberara.[49]
Caza de eclipses
Un grupo apasionado de cazadores de eclipses viaja por el mundo para observar eclipses solares.[50] Estas personas, conocidas como umbráfilos, (amantes de las sombras) buscan experimentar la magia de estos eventos celestes.[51] Los umbráfilos utilizan herramientas como gafas de observación solar, también llamadas gafas de eclipse, y telescopios para contemplar el Sol de manera segura.[52]
Difusión educativa
Los eclipses solares y lunares son oportunidades clave para que las instituciones educativas promuevan el interés por la astronomía. Los eclipses lunares, visibles desde aproximadamente la mitad del planeta, son eventos manejables para organizaciones individuales y fáciles de planificar. En áreas con alta contaminación lumínica, donde la observación de estrellas es difícil, las actividades educativas se centran en los eclipses lunares.[53] Al estudiar las fases lunares y los eclipses, los estudiantes pueden aprender sobre los tamaños relativos y las distancias entre el Sol, la Tierra y la Luna.[54]
Los eclipses solares, visibles a mediodía en bandas estrechas de la Tierra, permiten a las organizaciones educativas planificar eventos diurnos que atraen a grandes multitudes. Los educadores astronómicos se sienten responsables de garantizar que los espectadores usen gafas de observación solar, distribuyéndolas durante los eventos y promoviendo su uso seguro.[55] [56] Cuando un eclipse solar total y uno anular ocurren en rápida sucesión, los eventos educativos pueden explicar cómo las órbitas elípticas de la Tierra y la Luna afectan la magnitud del eclipse.[57] Dado que los eclipses solares atraviesan regiones diversas, incluidas áreas rurales o desfavorecidas, estas zonas se benefician de una mayor atención a la educación científica y astronómica.[58][59]
Los eclipses también fomentan la ciencia ciudadana. Por su brevedad y alcance geográfico, es difícil coordinar experimentos tradicionales en toda el área de visibilidad. Experimentos colaborativos han incluido estudios sobre la propagación de ondas de radio,[60] reacciones de plantas y animales,[61] y mediciones de la temperatura del aire.[62]
Eventos cívicos
Los eclipses solares se ven mejor en una franja estrecha que atraviesa el planeta, lo que supone una carga logística significativa para las organizaciones y las ciudades situadas en la trayectoria del eclipse total. La Universidad del Sur de Illinois Carbondale se encontró en el centro del eclipse solar del 21 de agosto de 2017, requiriendo tres años de planificación para recibir a unos 30 000 visitantes adicionales en un día originalmente programado para la mudanza de nuevos estudiantes.[63] La congestión de tráfico antes y después de un eclipse solar puede ser intensa, con cientos de miles de personas abarrotando autopistas y desbordándose hacia carreteras secundarias.[64]
Los eclipses también son oportunidades para grandes eventos cívicos fuera del ámbito educativo. Para el eclipse solar del 8 de abril de 2024, una región rural de Texas planeó un festival de música y artes de varios días.[65] Durante el eclipse solar del 21 de agosto de 2017, el presidente de los Estados Unidos Donald Trump apareció frente a la Casa Blanca, visible para los espectadores desde el jardín sur.[66]
- Khalisi, 2020, p. 12. «Tomando la perspectiva de una persona no informada, el fenómeno de un eclipse lunar y solar se presenta de manera muy diferente en naturaleza: diferente en frecuencia, diferente en horario, diferente en duración, diferente en condiciones visuales. No es para nada evidente comprender que un eclipse no es más que una interacción de sombras causada por los cuerpos de la Tierra o la Luna»
- Littmann y Espenak, 2023, p. 39.
- Talmud, b. Sukkah 29a:8 (en inglés)
- Bharath, Crary y Fam, 2024. «El judaísmo tiene conexiones de larga data con la astronomía»
- Nothaft, 2024, p. 57. «El uso babilónico de este período de eclipse, conocido como saros para los historiadores y astrónomos modernos, puede remontarse a las primeras observaciones de eclipses registradas sistemáticamente, que comienzan a mediados del siglo VIII a. C. Ciertamente estaba en uso en el siglo VI a. C., como se ve en una lista cuneiforme de eclipses lunares».
- Nothaft, 2024, p. 58. «A cada uno de estos meses se le asignaba una celda separada, que en el caso de un mes de eclipse llevaba una inscripción compuesta por pequeños glifos y una letra índice. Los glifos estaban allí para diferenciar entre un eclipse lunar y uno solar».
- Nothaft, 2024, p. 59. «Un aspecto del mecanismo que parece distintivamente no babilónico es la idea de incorporar el paralaje en las predicciones de eclipses, lo que se basa en una comprensión de los eclipses como la interacción de tres cuerpos esféricos (Sol, Tierra, Luna)».
- Aristotle, 1939, p. 253. «si los eclipses se deben a la interposición de la Tierra, la forma debe ser causada por su circunferencia y la Tierra debe ser esférica».
- Mateo 27:45, Marcos 15:33, Lucas 23:44
- Tertullian, 1885, p. 35. «Aquellos que no sabían que esto había sido predicho sobre Cristo, sin duda pensaron que era un eclipse».
- Gasper, 2024, p. 113.
- Gasper, 2024, p. 121. «Los santos se presentan como mártires, un eclipse solar marcando el momento de su muerte o su prefiguración, completando la imitación de Cristo y basándose en la misma comprensión de la oscuridad en la crucifixión en el evangelio de Lucas».
- Apocalipsis 6:12
- Eykel, 2024. «El próximo eclipse solar del 8 de abril de 2024, que será visible en partes de América del Norte, ha traído consigo una serie de predicciones de que Jesús podría estar regresando más pronto que tarde».
- Saliba, 2007, p. 80. «Recordando que al-Ḥajjāj aparentemente era consciente del entorno de competencia del que acabamos de hablar, no podía permitirse tener lo que parecía un error en la traducción, y se tomó la libertad de corregir el texto griego».
- Burge, 2022, p. 218. «El hadiz anterior que afirma que los eclipses son uno de los signos de Dios (ayat Allah) hace que el salat al-kusuf sea una especie de recordatorio comunal del poder y la soberanía divina. La oración no es suplicatoria, en el sentido de una oración realizada para lograr un fin específico; más bien, se convierte en un vehículo para que la comunidad recuerde su lugar en el universo, la soberanía de Dios y la autoridad de Dios sobre todas las cosas creadas».
- Ashford, 2024. «Más de mil personas se reunieron en el Centro Islámico de East Plano el lunes para observar el eclipse solar total y rezar Salatul Kusoof, una oración especial observada por algunos musulmanes durante los eclipses».
- Warikoo, 2024. «El imán Imran Salha del Centro Islámico de Detroit dijo que las oraciones para el eclipse se realizarán a las 2 p.m. del lunes».
- Burge, 2022, p. 218. «El papel de reunirse sirve como un recordatorio teológico de que todos los musulmanes son parte de la umma y deben responder como uno en ciertas situaciones».
- Close, 2019, p. 96. «La literatura clásica ha asociado el nacimiento de Rómulo, la fundación de Roma y su muerte con eclipses».
- Yarrow, 2018, p. 155. «Sabemos por el de Re Publica (51 a. C.) que Ennio discutió la apoteosis de Rómulo, datándola por un eclipse».
- Close, 2019, p. 100. «Si aceptas las fechas de la vida de Rómulo y la fundación de Roma registradas en las historias clásicas, el registro de eclipses muestra que la asociación con eclipses es mera mitología».
- Sastri, 1903, p. 31. «Para la generalidad de los hindúes, el eclipse es la deglución temporal del Sol y la Luna por parte de un demonio llamado Rahu».
- Chandrasekharam, 2007, p. 30. «En la mitología hindú, Rahu y Ketu son considerados cuerpos celestiales que se tragan la Luna y el Sol, causando respectivamente eclipses lunares y solares»
- Sastri, 1903, p. 33. «El tiempo del eclipse se considera el más propicio para dominar los conjuros destinados a exorcizar los efectos malignos de las mordeduras de serpiente, las picaduras de escorpión o de los demonios, y se puede ver a muchos especialistas en estas áreas de pie en el agua y murmurando estos conjuros».
- Kurma Purana, II.19.15: «No se debe tomar comida inmediatamente antes del eclipse solar. Si hay un eclipse lunar, no se debe tomar comida esa noche. Durante el transcurso del eclipse tampoco se debe tomar comida. Después de la liberación (es decir, el fin del eclipse), se debe tomar un baño primero y luego tomar comida».
- Lall, 2004, p. 104. «Se sostiene que todos están impuros durante un eclipse y deben bañarse y lavar esa impureza».
- Simoons, 1998, p. 171. «Las mujeres embarazadas están en especial peligro durante los eclipses, porque los eclipses pueden provocar deformidades en los niños que llevan».
- Knowlton, 2003, p. 293. «Los occidentales han estado interesados en las interpretaciones mesoamericanas de los eclipses desde el siglo XVI d. C.»
- Aveni, 1984, p. 26. «Curiosamente, los mayas trazaron todo el programa de eclipses para el futuro sin conocimiento ni interés en el concepto de los nodos de la órbita lunar o el período de regresión nodal de 19 años que ha recibido tanta atención en la astronomía megalítica del Viejo Mundo».
- Love, 2017.
- Seler, 1902–1903, p. 144. «Para los mexicanos, el jaguar era el animal que devoraba el Sol, en el momento en que el Sol era devorado, es decir, cuando ocurría un eclipse solar. Por lo tanto, para los mexicanos denotaba oscuridad, y su imagen, el dios Tepeyollotli, es un dios de cuevas, del interior oscuro de las montañas».
- le Tellier, 1899, p. 42. «nunca hazian cuenta de los eclipes de la Luna sino de los del Sol por q dezian q el Sol se comia a la Luna quando acaecia aver eclise de Luna»
- Aveni y Calnek, 1999, p. 96. «Los cronologistas aztecas registraban selectivamente eclipses notables que servían como signos de puntuación que enmarcaban eventos históricos reales espaciados a intervalos determinados por el marco cíclico xiuhmolpilli».
- Johannesen, 2024.
- Zotigh, 2024.
- Joe, 2023.
- Johannesen, 2024. «Los hopi en Arizona creen que un eclipse es un momento para orar y para realizar ceremonias, como presentar nombres sagrados tradicionales».
- Zotigh, 2024. «Durante el último eclipse, nuestros sobrinos y sobrinas recibieron sus nombres sagrados hopi».
- Yellin, 2024. «Para los seguidores de movimientos espirituales no tradicionales como la wicca, que ha crecido en popularidad a medida que más estadounidenses abandonan la religión organizada, es una oportunidad para conectarse con las energías que fluyen a través del mundo natural y espiritual»
- Jackson, 2024. «No es necesario usar piedras protectoras durante el eclipse solar, pero es un buen momento para cargar tus cristales».
- Silva, 2017. «Mi madre dice que hay una posibilidad de que un eclipse otorgue poderes, sabiduría y energía positiva. El propósito del agua de eclipse es embotellar toda esa energía y poder usarla durante meses después de que el evento haya pasado».
- Lindow, 2002.
- Hartner, 1969.
- Morrison y Goldsworthy, 2017.
- Lynch y Roberts, 2010, p. 39.
- Russo, 2012.
- Kelly, 2017.
- Wright, 2017.
- Razali et al., 2020, p. 45. «El segundo programa de divulgación realizado por los embajadores STEM fue una actividad de observación pública en el Planetario Nacional de Kuala Lumpur. Debido a la extrema contaminación lumínica en este lugar, la observación se limitó a objetos brillantes, como planetas y eclipses lunares».
- Marcos y Sanmartín, 2015. «Observando las fases lunares y los eclipses desde la Tierra, los estudiantes pueden determinar, siguiendo a Aristarchus of Samos del siglo III a. C., cuatro proporciones de longitud que involucran las distancias del Sol y la Luna a la Tierra, así como los radios de los tres cuerpos: Luna, Sol y Tierra».
- Dcruz, 2024, sección 2. «Consideré valioso organizar eventos de observación pública gratuita para ambos eclipses, permitiendo que la mayor cantidad de personas los disfrutara de manera segura».
- Keesee, Williamson y Robertson-Honecker, 2019, p. 78. «A través de estas iniciativas, colaboramos con docentes de primaria y secundaria y educadores informales para distribuir más de 30000 gafas de eclipse y llegar a más de 50000 personas en Virginia Occidental, con un enfoque principal en jóvenes de edad escolar media».
- Dcruz, 2024, sección 2. «Además del disfrute de observar un eclipse solar, se pueden discutir conceptos astronómicos como el tamaño angular frente al tamaño físico de un objeto, y cómo el tamaño angular disminuye con la distancia al observador».
- Raharja y Pramudya, 2016, p. 4. «Los estudiantes y maestros mostraron entusiasmo. Algunos en el condado de Sorong tenían poco conocimiento sobre los eclipses solares. La divulgación no solo incrementó el conocimiento, sino que permitió a los estudiantes de física practicar la enseñanza».
- Keesee, Williamson y Robertson-Honecker, 2019, p. 77. «En los últimos años, se ha hecho un esfuerzo significativo para mejorar la educación STEM y fomentar la prosperidad en el estado. Para los estudiantes rurales de los Apalaches, las experiencias STEM tienen mayor impacto cuando se integran en sus comunidades, ya que valoran profundamente las relaciones familiares y comunitarias».
- Fallacara et al., 2016.
- Young et al., 2019.
- Weaver et al., 2019.
- Baer, 2019, p. 23. «El 21 de agosto de 2017 estaba programado como el primer día de clases en la Universidad del Sur de Illinois en Carbondale. Esta fecha llevaba años en el calendario académico, pero se necesitaron ajustes para acomodar no solo a los miles de estudiantes, profesores y personal, sino también a unos 30000 visitantes adicionales que viajaron al campus para ver el gran eclipse estadounidense».
- Parvinashtiani, Hopps y Radow, 2019, p. 275. «El Departamento de Transporte de Kentucky esperaba tráfico solo en carreteras principales, pero se observó congestión en muchas carreteras secundarias, ya que las personas intentaban evitar el tráfico principal. Los conteos de tráfico mostraron un aumento inmediato, con un pico del 222% cuando las personas regresaban a casa tras el eclipse».
- Garofalo, 2024. «Llamado una creación celestial por los organizadores, el Festival del Eclipse de Texas en Reveille Peak Ranch en Burnet ofreció una experiencia única, no solo para observar el eclipse solar total en la trayectoria de la totalidad, sino también para disfrutar de eventos con música en vivo, oradores motivacionales y exhibiciones únicas».
- Colvin, 2017. «El presidente, acompañado por su esposa Melania, su hijo Barron y altos asesores, observó el espectáculo desde el pórtico con vista al jardín sur».
Fuentes primarias históricas
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El eclipse de Mahoma, 632 d. C.
Consulte el mapa de visibilidad: http://eclipse.gsfc.nasa.gov/5MCSEmap/0601-0700/632-01-27.gif
En la antigüedad, los nacimientos y las muertes de los líderes se relacionaban con presagios celestiales. Sin embargo, la teología islámica no creía que Dios enviara un eclipse como presagio del nacimiento de su profeta, Mahoma. No obstante, algunos eclipses sí se han asociado históricamente con él.
Mahoma nació en La Meca en el Año del Elefante, entre los años 569 y 570 d. C. Su año de nacimiento debe su nombre a una invasión de los abisinios, quienes utilizaron elefantes en el ataque. El Año del Elefante también fue memorable por su eclipse solar.
Posteriormente, cuando el hijo pequeño de Mahoma, Ibrahim, murió trágicamente el 22 de enero del año 632 d. C., se produjo un eclipse solar. Algunos habitantes de La Meca dijeron que era una señal de Dios, pero Mahoma dijo:
“El Sol y la Luna son signos de Dios y no se eclipsan por la muerte ni el nacimiento de ningún hombre.”
Otro eclipse solar relacionado con Mahoma ocurrió 39 años después de su muerte. En el año 661 d. C., Muawiya se convirtió en líder del imperio tras una revuelta contra Alí, hijo del principal enemigo de Mahoma en La Meca. Muawiya decidió trasladar el púlpito del profeta de Medina a su capital en Damasco, Siria.
Mientras sus hombres la retiraban, las estrellas comenzaron a ser visibles en el cielo oscuro. Esto se interpretó como una señal de la ira divina, y la reliquia permaneció en Medina como símbolo del fracaso de Mu'awiyah.
Eclipse solar del emperador Luis XVI, 840 d. C.
Consulte el mapa de visibilidad: http://eclipse.gsfc.nasa.gov/5MCSEmap/0801-0900/840-05-05.gif
Esta es la historia del eclipse que influyó en la división de Europa tal como la conocemos hoy. Luis de Baviera, hijo de Carlomagno, era el jefe de un gran imperio cuando, el 5 de mayo del año 840 d. C., presenció un eclipse solar.

Figura 1 – El Tratado de Verdún. Fuente: Northvegr Foundation, https://www.northvegr.org/
Su imaginación jugó en su contra. De hecho, interpretó el fenómeno como una señal que lo incriminaba. Se asustó muchísimo y nunca se recuperó, convencido de que sus días estaban contados. Y, efectivamente, murió un mes después.
“En el tercer año de la Indicción, el Sol se ocultó de este mundo y aparecieron estrellas en el cielo como si fuera medianoche, el tercer día antes de las Nonas de mayo (5 de mayo) durante las Letanías de Nuestro Señor.”
Tras esto, sus tres hijos comenzaron a disputarse la sucesión. Su disputa se resolvió tres años después con el Tratado de Verdún, que dividió Europa en tres grandes regiones: Francia, Alemania e Italia.
Eclipse del rey Enrique, 1133 d. C.
Consulte el mapa de visibilidad: http://eclipse.gsfc.nasa.gov/5MCSEmap/1101-1200/1133-08-02.gif
Este eclipse solar total, visible en Inglaterra y Alemania, tuvo lugar el 2 de agosto de 1133 d.C. y dio lugar a numerosas descripciones en las crónicas de ambos países.
Para los ingleses, el eclipse tuvo lugar al día siguiente de la partida del rey Enrique I, interpretándose como un presagio de su muerte. De hecho, murió poco después en Normandía, confirmando así la superstición. En cuanto a los alemanes, asociaban el oscurecimiento del sol con el saqueo de la ciudad de Augsburgo y la masacre de sus habitantes a manos del duque Federico.

Figura 2 – Rey Enrique I. Crédito: Dominio público.
La Crónica Anglosajona menciona en el año 1135 d.C.:
«En aquel año, el rey Enrique zarpó en Sammas, y al segundo día, mientras dormía en el barco, el cielo se oscureció sobre todas las tierras; el sol se convirtió como en una luna de tres noches, y las estrellas brillaban a su alrededor al mediodía. Los hombres quedaron muy consternados y asustados, y decían que algo grande iba a suceder. Y así fue, pues ese mismo año el rey murió al día siguiente de la misa de San Andrés, el 2 de diciembre, en Normandía.»
En realidad, el eclipse tuvo lugar dos años antes de la muerte del rey, justo después de su partida definitiva a Francia.
El eclipse de una bruja, 1349 d. C.
Los eclipses también se han utilizado a lo largo de los siglos para engañar a la gente común que ignoraba la ciencia detrás del fenómeno. Este fue el caso de un eclipse lunar ocurrido el 30 de junio de 1349 d. C., visible en Londres. Una bruja "inteligente" intentó usarlo para amenazar a la gente y obligarla a darle lo que pedía. Según el archidiácono Churton,
El venerable arzobispo Bradwardine, que floreció durante el reinado de los normandos Eduardo y murió en 1349 d. C., cuenta la historia de una bruja que intentaba engañar a la gente sencilla de la época. Era una hermosa noche de verano, y la Luna se eclipsó repentinamente. «Compensen mis viejas ofensas», dijo, «o haré que el Sol también les quite su luz». Bradwardine, que había estudiado con astrónomos árabes, era más que capaz de engañar a este simple truco, sin necesidad de recurrir a la ley sajona. «Díganme», dijo, «a qué hora lo harán, y les creeremos; o si no me lo dicen, les diré cuándo se oscurecerán el Sol o la Luna, en qué parte de su órbita comenzará la oscuridad, hasta dónde se extenderá y cuánto durará».
A veces, planes malvados como ese simplemente no funcionan, y la presencia de Bradwardine debería haber hecho muy infeliz a esa señora.
La hora negra, 1433 d. C.
Consulte el mapa de visibilidad: http://eclipse.gsfc.nasa.gov/5MCSEmap/1401-1500/1433-06-17.gif
Uno de los eclipses más célebres de la Edad Media se conocía como la "Hora Negra". Tuvo lugar en Escocia y se dice que la oscuridad llegó alrededor de las 3 de la tarde del 17 de junio de 1433 d. C., y fue muy profunda.
Se dice que el eclipse fue inusualmente extenso, durando alrededor de una hora. La explicación científica se relaciona con un ángulo específico entre el Sol y la Luna ese día: en el momento del eclipse, el Sol se encontraba a solo dos grados del perigeo y la Luna a no más de trece grados del apogeo.
Otros datos interesantes sobre este eclipse son que los registros de la época relatan que no se veía nada durante el punto álgido de la totalidad —aunque suene exagerado— y, en el contexto de una época muy supersticiosa, la peste que entonces asolaba el planeta se ha atribuido al eclipse.
Caída del eclipse de Constantinopla, 1453 d. C.
En el año 324 d. C., el emperador romano Constantino trasladó la capital de su reino a la antigua Bizancio, a la que rebautizó como Constantinopla. Esta capital gobernó el Mediterráneo oriental y la región del Mar Negro durante más de mil años, proporcionando un gobierno sólido y la continuidad del Imperio romano tras su colapso en otras partes del mundo.

Figura 3 – El asedio de Constantinopla. Escena de la batalla por la defensa de Constantinopla, pintada en 1499 en París. Crédito: Dominio público.
En el siglo XV, el Imperio Otomano, en plena expansión, se propuso conquistar Constantinopla. Los turcos la sitiaron en 1402 y 1422, sin éxito, ya que la ciudad estaba rodeada por sus famosas murallas impenetrables. En 1453, las tropas del sultán Mohammed II regresaron a las murallas.
Además de 250.000 hombres, los turcos trajeron un nuevo cañón de ocho metros de largo, capaz de disparar balas de cañón de 600 kg.
A pesar de todo, los defensores de la ciudad, apenas 7.000 hombres, repelieron tres asaltos y repararon sus murallas dañadas cada noche. Confiaban en antiguas predicciones que afirmaban que Constantinopla jamás caería. El 22 de mayo, la luna llena se elevó en eclipse y su moral se desplomó. Seis días después, Mohammed II intentó un nuevo asalto y lo logró, derrotando a los defensores.
Una puerta trasera quedó abierta accidentalmente y algunos turcos entraron en la ciudad. Cuando los hombres del sultán cruzaron las murallas, la lucha se convirtió en un tumulto y la defensa de Constantinopla se derrumbó. El terrible saqueo de Constantinopla que siguió duró tres días y supuso un duro golpe para la civilización occidental. El eclipse fue interpretado como un mal presagio por los habitantes de Constantinopla e influyó en su derrota.
Pinturas antiguas sobre eclipses
Años: 3500 a. C. – 476 d. C.
Según algunos investigadores, los eclipses no solían representarse en las pinturas de la antigüedad porque se consideraban malos presagios, y el sol era un dios con monstruos/demonios contra los que luchar. Además, las civilizaciones antiguas temían la desaparición del sol porque la existencia de sus sociedades agrícolas dependía de la luz solar.
Por eso no hay tantas obras de arte de esa época…
Aquí les mostramos una selección de pinturas/representaciones de eclipses antiguos… Comencemos con nuestro primer ejemplo…
Representación de un eclipse solar en el año 1143 a. C. en una tumba de los faraones Ramsés V y VI, posiblemente la representación visual más antigua conservada de un eclipse en todo el mundo.

Una parte notable del mural del techo del corredor G de la cámara funeraria de la tumba KV 9 de los faraones Ramsés V y VI puede interpretarse como la representación de un eclipse solar en el año 1143 a. C., que alcanzó el 80 % de la totalidad en la región de Tebas y la totalidad completa más al sur, en la región de Siena (Asuán) del Antiguo Egipto. Este mural coincide perfectamente con el libro Amduat en las paredes del corredor G, cuya hora 12 reemplaza. En la XX dinastía, un eclipse solar se interpretaba como una unificación momentánea de Ra (el sol) y Osiris (la luna). Si la interpretación de Klaus Hentschel es correcta, este mural podría ser la representación visual más antigua conservada de un eclipse en todo el mundo. Fuente: https://www.arcjournals.org/pdfs/ijhcs/v7-i2/2.pdf
En la antigua China, se creía que había un gran dragón o perro en el cielo que se tragaba el sol y la luna durante los eclipses solares o lunares… En la siguiente fotografía, vemos una imagen que representa a dicho monstruo celestial…

Dinastía Song del Sur, 1127–1279, Dinastía Yuan, 1271–1368, Par de jarrones funerarios “Sol y Luna” , siglos XIII–XIV Porcelana con esmalte azul verdoso y diseños aplicados. 1 ab (sol) : alto 79,0 cm, diámetro 18,1 cm (31 1/8 x 7 1/8 pulg.). 2 ab (luna) : alto 78,8 cm, diámetro 18,2 cm (31 x 7 3/16 pulg.) Museo de Arte de la Universidad de Princeton. Donación de Nelson Chang, Clase de 1974, con motivo de la 25.ª Reunión de la Clase de 1974.
Fuente: https://artmuseum.princeton.edu/collections/objects/37378
Pinturas medievales sobre eclipses
Años: 476 d. C. – 1453 d. C.
En el siguiente cuadro, se pueden ver soldados y el sol al fondo, oculto por algunas nubes… Sería agradable ver esta pintura original en una galería de arte, o mientras escuchas canciones de nuestra sección Eclipses y Música, como Total Eclipse of the Heart o Don't let the sun go down on me …

Alejandro Magno consultando a sus astrólogos sobre un eclipse solar tras la batalla de Arbela: Biblioteca Británica, manuscrito Burney MS 169, f. 69r . Imagen de dominio público. Fuente: https://blogs.bl.uk/digitisedmanuscripts/2017/08/total-eclipse-of-the-sun.html
Por favor, consulta nuestra sección sobre eclipses y música… Hay muchas canciones inspiradoras relacionadas con los eclipses y la astronomía…
Veamos algunos ejemplos de asociaciones entre eclipses y eventos bíblicos…
Asociaciones de eclipses relacionadas con el cristianismo:En el Antiguo Testamento: El texto sobre las plagas de Egipto describe una oscuridad que duró tres días.
Crucifixión de Cristo: El Evangelio de San Mateo relata que, tras la crucifixión de Cristo, sobrevino una oscuridad que duró tres horas, acompañada de terremotos y la resurrección de los muertos. Estas connotaciones apocalípticas fueron corroboradas por otros relatos medievales.
Apocalipsis: La copia en inglés medio de " Las quince señales antes del fin del mundo", encontrada en el manuscrito Harley MS 913 de la Biblioteca Británica, dice que la primera señal del Apocalipsis que se aproxima es que "el Sol no dará luz y será arrojado a la Tierra; mientras que ahora lo veis [el Sol] como agradable y brillante, se volverá tan negro como el carbón".
Durante cientos de años, los artistas han incorporado el asombroso espectáculo de los eclipses en sus pinturas…
Este fresco del siglo XIV de Taddeo Gaddi, que se encuentra en la Basílica de Santa Croce en Florencia, representa a un ángel anunciando el nacimiento del niño Jesús a los pastores durante un eclipse…

Anunciación a los pastores. Crédito: Taddeo Gaddi. Dominio público. Fuente: https://www.livescience.com/59890-solar-eclipses-in-fine-art-images.html
Una carta atribuida a Gaddi, escrita entre 1338 y 1348, sugiere que sufrió graves daños oculares por mirar directamente al sol durante un eclipse…
Este fresco del Baptisterio de Padua —un edificio religioso cerca de la catedral de la Piazza del Duomo en Padua, Italia, y dedicado a San Juan Bautista— muestra la crucifixión de Jesús durante un eclipse, pintado por Giusto de Menabuoi alrededor de 1378. Multitudes de espectadores rodean la escena y la Virgen María se ha desmayado.

Crucifixión. Crédito: Giusto de Menabuoi. Dominio público. Fuente: https://www.livescience.com/59890-solar-eclipses-in-fine-art-images.html
Según la tradición en las escenas de crucifixión de esta época, el sol se encuentra a la izquierda de la figura de Cristo, mientras que la luna está a la derecha. Menabuoi representó la luna con "el resplandor rojizo de un eclipse lunar", mientras que el sol aparece "frío y pálido".
En la siguiente figura, se puede ver una imagen de lo que probablemente sea un eclipse solar total grabado en una piedra hace mucho tiempo…
El arte rupestre antiguo del Cañón del Chaco podría representar un eclipse solar total ocurrido en 1097. Para más información, visite: https://science.nasa.gov/wp-content/uploads/2024/01/predict-the-corona-activities.pdf
Pinturas modernas sobre eclipses
Años: 1453 d. C. – 1789 d. C.
Los eclipses solares totales son fenómenos cíclicos. Contrariamente a la creencia popular, no son tan raros y ocurren aproximadamente cada 18 meses en algún lugar del mundo.
En el arte renacentista, el eclipse se utilizaba en las escenas de la crucifixión para simbolizar la gran oscuridad y angustia descritas en el Evangelio de Lucas. El eclipse se observa aquí en el panel derecho del tríptico…

Crédito: Peter Paul Rubens, La elevación de la cruz , óleo sobre lienzo, 462x640cm, 1610 (wikiart.com). Dominio público. Fuente: https://artmejo.com/eclipses-throughout-art-history/
La imagen del enlace a continuación muestra a Rahula, un semidiós indio relacionado con los eclipses… Aquí hay una explicación que se encuentra en el sitio web de la Universidad de Princeton…
Rahula, la deidad protectora tibetana, se basa en la deidad india Rahula, un dios antiguo, un semidiós del cosmos, relacionado con los eclipses de sol, luna y otros planetas. En la antigua tradición del budismo tibetano, Rahula se popularizó como protector de las enseñanzas del «tesoro revelado». En las representaciones budistas, se le representa con la parte inferior del cuerpo de un espíritu de serpiente enroscada y la parte superior con cuatro brazos y nueve cabezas, adornadas con mil ojos. En el centro del estómago hay un rostro grande y furioso. Este rostro es, de hecho, el rostro y la cabeza de Rahula. Las nueve cabezas apiladas que se muestran arriba son los nueve planetas que Rahula ha eclipsado —o, más literalmente, engullido— y que ahora aparecen simbólicamente sobre su propio rostro y su boca insaciable. En la cima de la pila de cabezas se encuentra la cabeza de un cuervo negro.
Véase: https://www.himalayanart.org/search/set.cfm?setID=493
Figura aquí – https://artmuseum.princeton.edu/transient-effects/eclipses-art/rahula
En la siguiente pintura podemos ver a San Benito teniendo una visión durante un eclipse solar total, probablemente inspirado en el eclipse que tuvo lugar el 22 de mayo de 1724, según informa el Museo de Arte de Princeton …

Visión de San Benito por Cosmas Damian , 1735. Crédito: Jay Pasachoff/NASA. Fotografía de Achim Bunz. Fuente: Abadía Benedictina de Weltenburg.
La pintura al óleo de arriba también muestra la corona solar —el aura de plasma que rodea al sol— y el llamado “efecto anillo de diamante”, que se produce cuando la luz alrededor del borde del sol se fragmenta por el paisaje rocoso de la luna, según la NASA …
Las representaciones de eclipses se volvieron más realistas durante el Renacimiento, conocido por su convergencia de arte y ciencia. Alrededor de 1518, Rafael y su taller crearon este fresco: Isaac y Rebeca espiados por Abimelec. Ubicado en el Palacio Vaticano, muestra un eclipse solar…

Isaac y Rebeca espiados por Abimelec, 1518-1519. Obra de Rafael. Dominio público. Fuente: https://www.smithsonianmag.com/arts-culture/long-history-of-art-inspired-by-solar-eclipses-180984072/
En este fresco, Rafael y los miembros de su taller representaron el halo alrededor del sol como una aureola angelical. La pintura alude a una interpretación bíblica de Génesis 26:8, donde Isaac se refiere a su esposa Rebeca como su hermana para evitar ser asesinado por su belleza. Isaac y Rebeca se esconden de la mirada de Abimelec, rey de los filisteos…
Pinturas de eclipses en la era contemporánea
Años: 1789 d. C. – Presente
Esta pintura representa la Isla del Príncipe Eduardo, azotada por un huracán en Canadá, junto con una representación abstracta de un eclipse solar…

Rachel MacFarlane, El Evento, 2024. Óleo sobre lienzo. Cortesía de Rachel MacFarlane y Hollis Taggart. © Rachel Macfarlane 2024. Fuente: https://www.smithsonianmag.com/arts-culture/long-history-of-art-inspired-by-solar-eclipses-180984072/
La siguiente imagen muestra la hermosa corona… Un bonito dibujo de la atmósfera exterior del sol…

División de Libros Raros, Biblioteca Pública de Nueva York. “Eclipse total de sol”. Colecciones Digitales de la Biblioteca Pública de Nueva York . 1881-1882. Dominio público. https://digitalcollections.nypl.org/items/510d47dd-e81f-a3d9-e040-e00a18064a99
Este vídeo artístico que aparece a continuación muestra cómo, a través de diferentes épocas históricas, la ciencia dialoga con las artes, y los artistas intentan capturar el significado y las reacciones humanas ante el impresionante fenómeno que es un eclipse solar…
La artista visual Ashley Zelinskie se asoció con científicos de la NASA para crear obras de arte como esta magnífica pieza de arte y tecnología, una escultura impresa en 3D que también funciona como visor estenopeico, y un holograma del evento. “[El eclipse solar] es algo que hay que ver con los propios ojos. No se puede describir”, afirma. “Por eso decidí crear un holograma. La gente ve el holograma que estoy haciendo y le toma fotos, pero no se ve bien; no se nota que es en 3D, y ese es el medio perfecto”. “Es algo que hay que experimentar físicamente”, concluye. Fuente: https://www.smithsonianmag.com/arts-culture/long-history-of-art-inspired-by-solar-eclipses-180984072/
En efecto, los eclipses lunares también son hermosos, pero los eclipses solares, cuando son totales, pueden convertir el día en noche durante unos minutos… Los animales se asustan y cambian su comportamiento… Mucha gente, tanto científicos como aficionados a la astronomía, diversos tipos de cazadores de eclipses, viajan a lugares lejanos y llenan hoteles para observar eclipses solares… Lo mismo no ocurre con los eclipses lunares, que son mucho más comunes…
Como ya mencionamos, la Biblia cristiana hace muchas referencias a los eclipses solares… Esto demuestra que los eclipses solares están presentes en todas partes y nadie los ignora… Incluso los hombres privilegiados que escribieron la Biblia, inspirados por el Espíritu Santo, abordaron y describieron la realidad de los eclipses solares como señales de Dios en acontecimientos importantes de la historia humana, como la crucifixión de Jesús y el Apocalipsis…
Como también mencionamos en este sitio web, a principios del tercer milenio, personas de diferentes partes del mundo esperaban el fin de los tiempos (Apocalipsis) y lo asociaban con la ocurrencia de eclipses solares…
Por suerte para nosotros, el fin de los tiempos aún no ha llegado, y todavía podemos observar y admirar magníficos eventos como los grandes eclipses americanos de 2023 y 2024… Muy recientes en nuestra época…
Rivera pintó este retrato de inspiración cubista de su amigo, el poeta español Ramón Gómez de la Serna, en 1915, con un eclipse solar total que reemplaza el ojo derecho del hombre…

Diego Rivera, Retrato de Ramón Gómez de la Serna , Óleo sobre lienzo, 109,6 × 90,2 cm, 1915, mexicano. Dominio público en EE. UU. Fuente: https://artmejo.com/eclipses-throughout-art-history/
La siguiente imagen muestra a personas observando el eclipse en París a principios del siglo pasado…

Fotografía de Eugène Atget de observadores del eclipse en París, 1911. Biblioteca del Congreso/ LC-USZ62-99200
Y en la siguiente imagen, podemos ver a niños en una escuela observando un eclipse solar…

Niños de la escuela pública de Collarenebri observan el eclipse sobre Nueva Gales del Sur, Australia, 1910. Archivos y registros estatales de Nueva Gales del Sur/Dominio público
La pintura dadaísta-surrealista del artista alemán Grosz, con una fuerte carga política, alude a los debates y las preguntas relacionadas con el apoyo financiero estadounidense a Alemania tras la Primera Guerra Mundial a través del Plan Dawes. El eclipse lunar en la esquina superior izquierda lleva impreso el símbolo del dólar estadounidense…
Figura aquí (6. George Grosz) – https://artmejo.com/eclipses-throughout-art-history/
En la siguiente pintura asombrosa, observamos el velo brumoso de la atmósfera que da paso a la profundidad del espacio, y la forma en que las enormes nubes se deslizan lentamente por el cielo… Los colores del cielo se reflejan en las colinas de abajo, otorgando una sensación onírica a la escena…

Eclipse en una tierra ancestral . 24″ x 24″, óleo sobre madera, © 2013 Cedar Lee. Fuente: ArtByCedar.com
En la siguiente foto se puede ver el anillo de diamantes, uno de los espectáculos más bellos del sol eclipsado…

Crédito: Rick Fienberg. Sociedad Astronómica Estadounidense. Fuente: https://eclipse.aas.org/sites/eclipse.aas.org/files/DiamondRing2009-RickFienberg.jpg
Howard Butler tenía previsto viajar a Ensenada, Baja California (México), con el Grupo del Observatorio Lick para ver el eclipse de 1923. En el último momento, se resfrió y no quiso viajar a Baja California y pasar penurias, así que se quedó en su casa de verano en Santa Bárbara y viajó a la cercana Lompoc para ver el eclipse…

Howard Russell Butler (1856–1934; nacido en la ciudad de Nueva York, NY; fallecido en Princeton, NJ), Eclipse solar, Lompoc 1923 , 1923. Óleo sobre lienzo, 122,5 × 82,5 cm. Universidad de Princeton, donación de H. Russell Butler Jr. Cortesía del Museo de Arte de la Universidad de Princeton. Fuente: https://artmuseum.princeton.edu/transient-effects/painter-sun/eclipse-paintings-howard-russell-butler/butlers-eclipse-paintings
Butler tuvo suerte; los astrónomos de Baja California y San Diego estaban cubiertos de nubes, mientras que él pudo observar el eclipse a través de nubes dispersas en Lompoc. Butler preparó una silla de observación para contemplar el eclipse y la llevó consigo a Lompoc. Aunque estaba solo, estaba bien preparado para pintar el eclipse.
¿Quién no se interesa por un eclipse solar total? Quien lo ha presenciado jamás lo olvida: la lenta pero gradual ocultación del sol, la oscuridad que cubre la Tierra incluso al mediodía y el espectáculo glorioso que se contempla durante los pocos minutos de totalidad.
(Samuel Alfred Mitchell, director del Observatorio Leander McCormick de la Universidad de Virginia, quien dirigió las Expediciones de Eclipse del Observatorio Naval de los Estados Unidos de 1918, a las que acompañó Howard Russell Butler).
Según una leyenda, los antiguos chinos creían que los eclipses solares y lunares eran provocados por un perro hambriento llamado Tiangou o Tian Gou («perro celestial»), que intentaba comerse el sol o la luna. Por suerte, Tiangou siempre era detenido por Chang Xian , el dios del parto, un arquero experto…

El perro come-sol - Tian Gou. Crédito: David DePasquale, https://www.davidadepasquale.com/
Dado que los eclipses eran presagios de grandes cambios, detener a los perros que se alimentaban del sol era un asunto serio. Los astrónomos reales de la corte del emperador tenían la tarea de disparar flechas, golpear ollas o incluso usar petardos y hacer todo el ruido posible para deshacerse de esos caninos que provocaban eclipses…
A pesar de sus esfuerzos, la leyenda del perro celestial ha perdurado. El poeta chino del siglo XX, Guo Moruo, escribió sobre Tian Gou:
¡Soy un perro celestial!
Yo como la Luna,
Me como el sol.
Me como todos los planetas, me como el universo.
¡Me convierto en lo que soy!
Originalmente considerado un animal capaz de contrarrestar el mal, Tian Gou se convirtió en sinónimo de cometas, vistos como malos presagios en la antigua China…
Esperamos que hayan disfrutado de nuestra selección de pinturas/representaciones del eclipse y sus descripciones correspondientes… ¡No duden en compartir sus favoritas con amigos y familiares!
Referencias
1. Blog de manuscritos medievales – https://blogs.bl.uk/digitisedmanuscripts/2017/08/total-eclipse-of-the-sun.html
2. Revista Smithsonian, La larga historia del arte inspirado en los eclipses solares – https://www.smithsonianmag.com/arts-culture/long-history-of-art-inspired-by-solar-eclipses-180984072/
3. The Atlantic, https://www.theatlantic.com/science/archive/2016/09/an-artists-view-of-an-eclipse/498548/
4. Eclipses a lo largo de la historia del arte, https://artmejo.com/eclipses-throughout-art-history/
5. China: Eclipses solares en la historia y la mitología, https://earthstoriez.com/china-eclipse-history-mythology
6. Live Science, https://www.livescience.com/59890-solar-eclipses-in-fine-art-images.html
7. Arte de Cedar Lee, https://www.artbycedar.com/2-new-paintings-of-solar-eclipses/
8. Efectos transitorios, https://artmuseum.princeton.edu/transient-effects/painter-sun/eclipse-paintings-howard-russell-butler/butlers-eclipse-paintings
9. Representación de un eclipse solar del año 1143 a. C. en la
tumba faraónica KV9 cerca de Tebas, https://www.arcjournals.org/pdfs/ijhcs/v7-i2/2.pdf


















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