La guerra en Babel: un estudio sobre la comunicación y la identidad en la Guerra Civil Española
BABEL CONTRA BABEL
ASUNTOS INTERNACIONALES. SOBRE LA GUERRA. APUNTES DE POLEMOLOGÍA.
SÁNCHEZ FERLOSIO, RAFAEL
La quema de libros durante la guerra civil y la dictadura
Imagen de la quema de libros en Tolosa (Gipuzkoa), el 11 de agosto de 1936. Fuente: diariovasco.com
En la guerra civil y en momentos muy concretos durante la dictadura, los partidarios de Franco quemaron decenas de miles de libros y documentos con el objetivo de que no amenazaran su forma de pensar. Para los sublevados, era de patriotas participar en una quema de libros y un acto de apoyo a su golpe y la guerra contra el gobierno democrático de la República Española. Esta situación era similar a las quemas de libros que se hicieron en Alemania durante la dictadura de Hitler. Los sublevados quemaron libros de todo tipo con excusas muy diversas. Abundaron las acusaciones de promover el ateísmo, el judaísmo, la herejía contra la fe católica o el comunismo. Tras la derrota de Alemania e Italia en la II Guerra Mundial y en sus años finales, la dictadura destruyó fotografías y documentos que la implicaban en la quema de libros. Con el retorno de la democracia a España, esto ha tenido como consecuencia la gran dificultad de investigar estos crímenes contra la cultura.
Una foto de los hermanos Lapeña, A Manuel después de fusilado le quemaron su biblioteca. Fuente: eldiario.es
La quema de libros ha sido una constante a lo largo de la Historia Universal, y suele estar relacionada con guerras y el fanatismo político y religioso. Hay referencias a la destrucción y quema de documentos ya en la Antigua Mesopotamia, en Roma, Egipto (la biblioteca de Alejandría) y en la China del siglo III a.n.e. Las destrucciones tristemente más famosas antes del siglo XX fueron llevadas a cabo por la obra de la Inquisición en la Europa medieval y moderna (como la quema de libros andalusíes que organizó el cardenal Cisneros en 1500 en la plaza Bib-rambla en Granada). Hasta las quemas de libros organizadas por los militares sublevados tras el fallido golpe de Estado y luego durante la guerra civil y la dictadura, las más conocidas son las organizadas por los nazis en Alemania. Especialmente dramática fue la realizada el 10 de mayo de 1933 en la Bebelplatz o Plaza de la Ópera de Berlín, en la que ardieron decenas de miles de ejemplares. En nuestro país, las quemas de libros y documentos empezaron a los pocos días del fracaso del golpe de Estado, cuando ya se veía que la situación iba a derivar en una guerra. Fue un fenómeno bastante frecuente durante los tres años que duró la contienda y que también se produjo en varios momentos de la dictadura.
Quema de libros por los republicanos
Las primeras quemas de libros se produjeron cuando la guerra civil llevaba pocas semanas. Como ya comenté en una entrada dedicada a la política educativa de la República Española (ver https://blogdehistoriaderafa.wordpress.com/2017/01/29/la-escuela-durante-la-ii-republica-espanola-school-during-the-ii-spanish-republic/) los sectores más ultraconservadores de la sociedad española de la época, recelaron de ella desde el primer momento. Desde su punto de vista, las reformas educativas republicanas pondrían en peligro unos valores que según esos sectores, eran los propios del país y por tanto, se opusieron a ellas. Al mismo tiempo, intentaron dificultar el reparto de libros y el material cultural de las Misiones Pedagógicas (MP). Las acusaciones para sabotear el reparto de libros y luego intentar destruirlos o censurarlos durante la guerra y la dictadura fueron muy variadas: que los libros tenían la culpa de la guerra, que eran antipatrióticos, heréticos a la moral católica, promotores de ideas extranjeras como el marxismo, la masonería o el ateísmo, del judaísmo, de ser “pornográficos” y de ser inmorales.
Un número importante de miembros de la Iglesia católica de la época (así como falangistas, el partido fascista que había aquí), participaron activamente en la destrucción de libros, por unos motivos muy parecidos a los que me he referido unas líneas más arriba. Pronto hubo ataques al mundo de los libros desde los sectores más ultraconservadores de la iglesia. Aquí van unos cuantos ejemplos. En noviembre de 1937, el entonces obispo de Palencia Manuel González publicó una pastoral en la que apoyaba la “desinfección cultural” que hacían los sublevados. El jesuita Constancio Eguía acusaba directamente a los libros de provocar la guerra, atacando especialmente a la literatura rusa en general, a los editores, los intelectuales y los obreros.
El agustino Teodoro Rodríguez advertía sobre los peligros de los libros que no defendían una España católica e imperial. La posesión de “libros prohibidos” era también un pecado además de un delito a ojos de los sublevados. El propio Franco, en un discurso el 1 de octubre de 1936 decía que:
“España sufría desde muy lejos el daño de unas actividades de muy variada índole, entre los cuales no fue la menos perjudicial –hay que reconocerlo- la de una corriente de intelectualidad equivocada que, despreciando todo lo que significaba pensamiento verdaderamente nacional, tenía preferencias por todo cuanto de estrambótico se generaba en otros países; preferencias idiomáticas unas veces, regusto de literatura claudicante, emoción por las doctrinas soviéticas de un socialismo furioso, alteración de verdades de nuestra propia Historia que unos desahucian como país civilizado. Todo esto contribuyó a aniquilar en el pueblo español el sentido patriótico”.
La selección de libros para incautar y quemar fue de lo más variada. Se quemaron libros de autores antinazis, liberales, marxistas (Marx, Engels, Lenin, Trotsky), o de aquellos que eran acusados de ser socialistas o comunistas. También se destruyeron los de autores que habían mostrado simpatías por la República (el propio Azaña, Machado, Lorca, Juan Ramón Jiménez, Alberti o Miguel Hernández), nacionalistas (Sabino Arana), Lamartine, Freud, Voltaire, Lafontaine, Rousseau, Immanuel Kant, Stendhal, Sade, Goethe, Balzac, Ibsen, Azorín, etc. También fueron prohibidos casos concretos como el Carmen de Merimée, la mayor parte de Gabriel Miró, Pardo Bazán, Pérez Galdós (incluyendo algunos Episodios Nacionales), La Celestina (de Fernando de Rojas), Darwin, Thomas Mann, El Libro de Buen Amor (del Arcipreste de Hita), de autoras feministas, etc. Otra gran cantidad de libros serían prohibidos y no serían publicados hasta mucho tiempo después, en muchas ocasiones, con ediciones censuradas (como el caso de las aventuras de Celia, de Elena Fortún).
Las primeras destrucciones de libros empezaron en agosto de 1936, y solían suceder de la siguiente forma. Patrullas compuestas por falangistas (uno de sus líderes, Fernando García Montoto justificaba la quema de libros de forma abierta), guardias civiles sublevados (hubo muchos guardias civiles que fueron fieles a la República) y paisanos ultraderechistas llegaban a las localidades donde había triunfado el golpe y empezaban a buscar a aquellos vecinos que eran simpatizantes republicanos o de izquierda. Una vez localizados y detenidos, si se sabía que tenían libros, éstos eran requisados y amontonados en las plazas públicas donde eran quemados poco después en actos a los que la asistencia era obligada. Dicho de otra forma, la quema de libros se convirtió para los sublevados en un acto patriótico.
Para demostrar que se era un buen español, había que ir a ver como incendiaban esos libros. Algunos, como el maestro republicano Severiano Núñez (de Jaráiz de la Vega, Cáceres), intentó destruir algunos de sus ejemplares para evitar ser arrestado. Sin embargo, a los pocos días fue detenido y fusilado. Al minero onubense Pedro Masera (fusilado en febrero de 1938) también le incendiaron su biblioteca y a Manuel Lapeña, que fue denunciado por un cura y cuyos restos yacen en el valle de los caídos (los exhumaron sin permiso de la familia) también le quemaron su biblioteca. En Navarra, la biblioteca del abogado Enrique Astiz fue incendiada. En Madrid, la biblioteca personal de Juan Ramón Jiménez fue destruida por falangistas a los pocos días de la entrada de los sublevados en la capital. Maestros, editores y bibliotecarios fueron fusilados y sus bibliotecas destruida, como fue el caso del librero cordobés Rogelio Luque o la bibliotecaria gallega Juana Capdevielle, con el agravante además que estaba embarazada, fue ejecutada en agosto de 1936.
Una imagen de la quema de libros hecha por los sublevados en A Coruña en agosto 1936. Fuente: Manuel Rivas y google
La primera gran quema pública de libros ocurrió en A Coruña en agosto de 1936. Más de 1.000 libros fueron quemados en varias hogueras en la dársena del puerto de dicha ciudad, frente al Club Naútico. Eran libros de autores como Blasco Ibáñez, Ortega y Gasset, Pio Baroja o Miguel de Unamuno, junto a la biblioteca personal del diputado republicano Santiago Casares Quiroga (1884-1950), y a la del Centro de Estudios Sociales ‘Germinal’ de la ciudad coruñesa. El acto, presidido por un sacerdote apellidado Maseda (que hizo la selección de volúmenes a incendiar), fue recogido en el periódico El Ideal Gallego el 19 de agosto de 1936, decía que los libros se quemaron:
“A orillas del mar, para que el mar se lleve los restos de tanta podredumbre y de tanta miseria, la Falange está quemando montones de libros y folletos de criminal propaganda comunista y antiespañola y de repugnante literatura pornográfica”
En la ciudad de Córdoba en el verano de 1936, la quema de libros (así como la represión, hizo fusilamientos masivos diarios) estuvo dirigida por un teniente de la guardia civil llamado Bruno Ibáñez, que, en entrevistas concedidas a la edición sevillana del ABC el 26 de septiembre de 1936 y a El Defensor de Córdoba el 5 octubre, presumía de que sólo de una vez había destruido más de 5.400 libros. Al mismo tiempo que destruía todos esos volúmenes, el teniente Ibáñez programó un ciclo de películas religiosas y de documentales nazis en la ciudad.
En Sevilla, el militar sublevado Queipo de Llano publicó un bando el 4 de septiembre de 1936 y otro el 23 de diciembre de 1936, en el que acusaba a marxistas y judíos de la propagación de “ideas peligrosas” en los libros, por lo que ordenaba a sus patrullas el requisar libros, ya fueran de kioskos, de bibliotecas particulares y escuelas, luego purgarlos y ver qué libros se destruían y cuáles no. Se cree que libros incendiados fueron miles. Además impuso la censura previa y fuertes multas económicas a aquellos que escondieras libros prohibidos por los golpistas.
Otros lugares en los que hubo quema de libros en las plazas y otros espacios abiertos fueron la localidad de Tolosa (Gipuzkoa). El 11 de agosto de 1936 fueron quemados en la plaza Zaharra libros en euskera, de la biblioteca municipal, de imprentas como Ixkalópez-Mendizábal y de las escuelas. En la localidad cordobesa de El Carpio la biblioteca fue destruida cuando los sublevados tomaron el pueblo. En Peñaranda de Bracamante (Salamanca) ardió su biblioteca. En Mallorca se quemaron libros de las organizaciones políticas y sindicales. En Inca se incendiaron libros en catalán de las bibliotecas públicas. En Soria la destrucción hecha por la columna de Mola. En Badajoz se hicieron hogueras al poco de conquistar de la ciudad, y mientras se desataba una feroz represión, en las actuales Castilla y León, Navarra y La Rioja (pueblos como Redal, por ej.), los requetés tuvieron especial protagonismo en la destrucción y quema de libros. Libros donados por las MP fueron quemados por los sublevados tras el golpe (ver en el enlace del documental de la UNED, minuto 40). Como curiosidad, decir que en Navas de Madroño (Cáceres), los libros de las MP se escondieron tan bien en el colegio para que los sublevados no los quemaran, que no se encontraron de nuevo hasta 2007.
Además de las bibliotecas de particulares, los golpistas prestaron especial atención a las de las escuelas, Centros Obreros (como el caso de la localidad coruñesa de El Ferrol) y universidades, que sufrieron la censura y purga de sus bibliotecas al mismo tiempo que se quemaban sus libros. La primera biblioteca universitaria purgada fue la de Valladolid en 1937 (miles de libros fueron quemados en varias hogueras) y en la de Santiago de Compostela pasó algo parecido, los libros del escritor Castelao (1886-1950) sufrieron un destino incierto. Los cargos nombrados por los franquistas, como Gonzalo Calamita para regir la universidad de Zaragoza, justificaban la quema de libros y la purga de las bibliotecas.
Desde casi el primer momento, los cargos “educativos” nombrados por los sublevados desarrollaron una planificación para dar apariencia legal al crimen cultural que estaban cometiendo (en la zona leal, también hubo destrucción, que no estaba organizada pero que obviamente tampoco defiendo).
Había un proceso común de incautación, selección, purga y destrucción de libros, archivos y documentos. Desde 1936–1937, se publicaron normativas para llevarlo a cabo, con comisiones en cada capital provincial y con el Servicio de Recuperación de Documentos (SRD), centrado en recobrar libros y documentos que pudieran servir con fines represivos (localizar a autores, editores y detenerlos). Hubo además Actas de Incautación, donde se indicaban como se incautaban, purgaban y quemaban libros. Lamentablemente, muchas de esas actas se destruyeron durante la dictadura para intentar esconder lo que se había hecho, aunque se han conservado las de Sésamo (León), Monforte de Lemos (Lugo) y Culleredo (A Coruña) y éstas han ayudado a los historiadores a investigar este fenómeno tan poco conocido de nuestra historia.
Con el triunfo del bando sublevado y el inicio de la dictadura, la política represiva hacia los libros continuó. Las quemas se extendieron a las provincias que habían sido leales a la República. En la provincia de Jaén se hicieron hogueras en las que se quemó prensa de organizaciones republicanas y de izquierda. En Valencia, Joaquín de Entrambasaguas ordenó la destrucción de unos 50.000 libros, muchos de ellos del poeta Miguel Hernández (1910-1942), sólo se salvaron un par de ejemplares que permitieron la reedición de su obra en 1981. En Barcelona, editoriales enteras fueron cerradas y fondos purgados. Además, el Ateneu Enciclopèdic Popular fue asaltado y los 6.000 volúmenes de su biblioteca fueron destruidos. La biblioteca de Pompeu Fabra fue quemada en una plaza pública de la localidad de Badalona.
En Madrid pasó algo parecido a Barcelona en lo referente a editoriales (se acusó a la Sociedad Española Librerías de ser projudía por sus relaciones con Hachette) y librerías, y la biblioteca de su ateneo fue destruida por falangistas. Especialmente trágica fue la quema de libros hecha en un antiguo huerto de la Universidad Central de Madrid (hoy la Complutense) el 30 de abril de 1939, durante la Feria del Libro de ese año. La quema fue organizada por el SEU y presidida por los falangistas David Jato y Antonio Luna, (catedrático de Derecho) que además se encargó de escoger los libros a destruir (se ha calculado en varios miles). Al acto, acudieron líderes de Falange, del SEU y algunos jerarcas de la dictadura. Fue noticia en el diario monárquico ABC y en el católico Ya, éste último publicó el 2 de mayo de 1939 que:
“el Sindicato Español Universitario celebró el domingo la Fiesta del Libro con un simbólico y ejemplar auto de fe. En el viejo huerto de la Universidad Central –huerto desolado y yermo por la incuria y la barbarie de tres años de oprobio y suciedad –se alzó una humilde tribuna, custodiada por dos grandes banderas victoriosas. Frente a ella, sobre la tierra reseca y áspera, un montón de libros torpes y envenenados (…) Y en torno a aquella podredumbre, cara a las banderas y a la palabra sabia de las Jerarquías, formaron las milicias universitarias, entre grupos de muchachas cuyos rostros y mantillas prendían en el conjunto viril y austero una suave flor de belleza y simpatía. Prendido el fuego al sucio montón de papeles, mientras las llamas subían al cielo con alegre y purificador chisporroteo, la juventud universitaria, brazo en alto, cantó con ardimiento y valentía el himno Cara al sol”.
Las quemas de libros y documentos no terminaron allí, si bien es cierto que estos fueron sus momentos más intentos. Se impuso una férrea censura (que hizo cosas ridículas como a Caperucita Roja llamarla Caperucita Azul y luego Encarnada) y se prohibieron muchos libros. Tras 1945, hubo quemas de fotografías, libros y documentos por parte de la dictadura que la implicaban en las quemas de los años previos, en su relación con Italia y Alemania, y, sobre todo, donde se mencionaba a colaboradores del régimen que intervinieron en su represión. Esto, una vez retornada la democracia a España, ha perjudicado la labor investigadora de los historiadores. Por ejemplo, En Huelva en 1960, un funcionario llamado Arturo Carrasco escondió en su casa libros y documentos que iban a ser destruidos (documentos que eran clave para entender la represión del fascismo en esta provincia). Recientemente, y confirmando los rumores que había en Madrid, Barcelona y Navarra, el escritor Gregorio Morán y el historiador Emilio Majuelo han dicho que desde 1974 y después de fallecer el dictador, se quemaron libros, documentos que pertenecían al Movimiento Nacional (el partido único durante la dictadura) y archivos republicanos de los gobiernos civiles. Ambos autores llegaron a decir incluso que fue Martín Villa (entonces ministro de interior con el partido conservador UCD) el que dio la orden de quemar esos libros, aspecto que ha negado.
Como dije al principio, las quemas de libros han sido desgraciadamente una constante (hoy continúan en las guerras que hay en Irak o Afganistán) que han tenido consecuencias negativas, sobre todo culturales, a las sociedades que las han sufrido. Hagamos lo que esté en nuestras manos para que no vuelvan a repetirse.
Biblioteca de Hirosima. Destruida el 6 de agosto de 1945
« No hay camino hacia la paz, la paz es el camino » : textos fundadores del pacifismo
Dossier elaborado por Christine Sétrin, con la colaboración de Ángel Pozo.
El 20 de noviembre, se celebra el centenario de la muerte de uno de los representantes más importantes de la literatura rusa : Lev Nikolaïevitch Tolstoï.
Muy marcado por los conflictos bélicos de su época (guerra de Crimea, guerras napoleónicas…), en algunos de los cuales participó como militar en sus años de juventud, Tolstoï se convirtió al cristianismo, pero a un cristianismo muy marcado por la no violencia. Su crítica de las instituciones opresivas y de las fuentes de violencia inspirarán al Mahatma Gandhi, autor de la frase « No hay camino hacia la paz, la paz es el camino », en su lucha pasiva contra el colonialismo inglés en la India y al escritor francés Romain Rolland durante la Primera Guerra Mundial.
Aunque los conceptos de pacifismo y de no violencia se hayan desarrollado básicamente en el siglo XX, a lo largo de la historia numerosos intelectuales se opusieron a la violencia y defendieron la paz. Les invitamos a conocerlos en esta nueva entrega de Tesoros Digitales…
Ilustración : Wikimedia Commons.
Antigüedad
Las religiones antiguas de la India (el hinduismo, el budismo y el jainismo) están basadas en el respeto a toda forma de vida (humana y no humana). Los fundadores del budismo (Siddarhta Gautama Buddha (563-483 a.C.)) y del jainismo (Mahavira (599-527 a.C.)) nacieron los dos en la casta kshatriya, la de los soldados. Sin embargo los dos acabaron llevando una vida ascética y oponiéndose a todo tipo de violencia.
Ilustración : Wikimedia Commons.
En China, uno de los textos fundamentales del Tao, Taiping Jing (The Classic of Great Peace), aboga por un mundo lleno de paz.
En archive.org, podemos encontrar una edición bilingüe chino-inglés de 1898 del clásico del Tao, escrito por Lao-Tsé, el Tao Te Ching : Lao-Tze’s Tao-teh-king: Chinese-English, with introduction, transliteration – Chicago, The Open court publishing company ; London, K. Paul, Trench, Treubner & co, 1898.
Ilustración : Archive.org.
Aristófanes (444-385 a.C.) fue un autor muy comprometido en contra de la guerra. Su obra Lisístrata es un símbolo del esfuerzo organizado a favor de la paz. En esta comedia, Aristófanes imagina una solución eficiente : como las mujeres no tienen poder político para oponerse a la violencia, proponen hacer una huelga de sexo hasta que sus maridos renuncien a la guerra.
Ilustración : Archive.org.
Aunque existen opiniones muy controvertidas, se considera a Jesucristo como un pacifista. En todo caso, su Sermón sobre la montaña (Evangelio según Mateo), ofrece claros ejemplos de rechazo a la violencia. La condena de la Ley del Talión (« Ojo por ojo, diente por diente »), « Ama a tu enemigo », « Bienaventurados los pacificadores: porque ellos serán llamados hijos de Dios », son algunos ejemplos del mensaje de paz de Jesucristo.
![Historia del Antiguo y Nuevo Testamento [...] por Isaac-Louis Le Maistre de Sacy, traducida por Vicente Boix, Valencia 1841.](https://bibliotecavilareal.wordpress.com/wp-content/uploads/2010/09/sermon-montac3b1a.jpg?w=300&h=236)
Historia del Antiguo y Nuevo Testamento […] por Isaac-Louis Le Maistre de Sacy, traducida por Vicente Boix, Valencia 1841.
La Edad Media, desgarrada por las cruzadas y otras guerras, no fue especialmente rica en teorías sobre la paz y la no-violencia.
Ilustración : Google Libros.
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Humanismo

El Príncipe / de Nicolas Maquiavelo, traducido del toscano al español. Madrid, en la imprenta de León Amarita, 1821.
Habrá que esperar al Renacimiento y a los humanistas para ver aparecer diversas corrientes en las que nace cierta preocupación por la paz. En efecto, los humanistas consideran que el hombre dispone de capacidades intelectuales potencialmente illimitadas y que la búsqueda del conocimiento y el dominio de diversas disciplinas científicas son necesarias para el buen uso de esas facultades. Defienden la divulgación de todos los saberes, incluso los religiosos, que han de ser accesibles a toda persona, independientemente de sus orígenes o su idioma. El individuo que ha recibido una instrucción correcta permanece libre y plenamente responsable de sus actos, dentro de la creencia de su elección. Las nociones de libertad (o libre albedrío), de tolerancia, de independencia, de apertura y de curiosidad son inseparables de la teoría humanista clásica. De estos preceptos, deriva necesariamente la noción de paz entre los hombres, las religiones o las naciones.
Numerosos pensadores humanistas dedicaron escritos a la paz. Entre ellos, podemos citar a Maquiavelo (1469-1527). Hombre político en la época de los Medicis, se le considera erroneámente como a un hombre cínico, desprovisto de ideales. En realidad, fue un hombre preocupado por el bien público, que quiso dar a la República de Florencia la fuerza política en una época en la que reinaba sobre las artes y la economía. El pensamiento de El Príncipe, su obra más conocida, está basado en la paz y la prosperidad y la felicidad de los gobernados. Esta felicidad no reside meramente en la paz y en la riqueza; también pasa por la libertad y la virtud cívica.
Ilustración : Google Libros.
Otro humanista imprescindible, Erasmo de Rotterdam (1467-1536), publica en 1516 Querela pacis. En este texto, por primera vez, un autor demuestra un pensamiento europeo que le llevará toda su vida a hacerle la guerra a la guerra.
« No existe paz, por injusta que sea, que no resulte preferible a la más justa de las guerras. »
Monje y sacerdote holandés, renuncia a la carrera eclesiástica para dedicarse al estudio. Muy crítico hacia la Iglesia, se negó a seguir la corriente protestante porque negaban el libre albedrío del hombre. Su traducción de la Biblia a la lengua vernacular es un claro ejemplo de la voluntad del pensamiento humanista de acercar el conocimiento, incluso el religioso, a todos los hombres.
Ilustración : Google Libros.
El humanista francés Michel de Montaigne (1533-1592) fue durante varios años alcalde de Burdeos y siempre procuró defender la paz en una ciudad dividida entre el Reino de Francia y el Reino de Navarra, en una época marcada por los conflictos entre católicos y protestantes. Su filosofía viene expresada en los Ensayos, que empezó a redactar en sus últimos años, después de abandonar sus cargos de alcalde y parlamentario.
Ilustración : Gallica.
« Quien se dirige a las leyes para reparar una ofensa echa a su honor se deshonra, y el que no se dirige es castigado por las mismas leyes. Estos dos procedimientos tan diversos se refieren sin embargo a un sólo caso. Unos tienen en su mano la paz, otros la guerra ; aquéllos la ganancia, éstos el honor ; aquéllos el saber, éstos la virtud; la palabra los unos, y los otros la acción; unos la justicia y los demás el valor ; otros la razón y los otros la fuerza ; aquéllos la toga larga y éstos la corta en patrimonio ; todo lo cual es el colmo de la monstruosidad. »
Otros humanistas escribirán sobre la paz y contra la guerra : Alfonso Valdés (1490-1532), Diálogo entre Lactancio y un arcediano ; Juan Luis Vives (1492-1540) De la insolidaridad de Europa y de la guerra contra el turco, De la concordia y de la discordia en el linaje humano ; Francisco de Vitoria (hacia 1480-1546), De iure belli ; Enrique IV (1533-1610), Plan de Paz Perpetua ;Francisco Suárez (1548-1617), De bello ; Grocio (1583-1645), De iure belli et pacis.
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Dentro del humanismo, se desarrolla el pensamiento utópico, cuyo ejemplo más conocido es sin duda Thomas More (1478-1535) con su Utopía. La utopía, neologismo creado por Thomas More, síntesis de las palabras griegas ου-τοπος (lugar que no existe) y ευ-τοπος (lugar de felicidad), es una representación de una realidad ideal y sin defecto. Esto se traduce por un régimen político ideal (que gobernaría perfectamente a los hombres), una sociedad perfecta (sin injusticias) o una comunidad de individuos viviendo felices y en harmonía.
Según estos preceptos, uno de los grandes temas de la Utopía de More tenía que ser la paz. En esta obra, More critica que :
« La mayoría de los príncipes piensan y se ocupan más de los asuntos militares, de los que nada sé ni quiero saber, que del buen gobierno de la paz »
y defiende que
« la guerra se podría siempre evitar, si es que de verdad se quiere la paz, tesoro más preciado que la guerra ».
La defensa de la paz en la obra de More es manifiesta, los comportamientos belicistas son claramente rebatidos, y lo que es más importante, ese rechazo de la guerra se fundamenta en una exigencia de igualdad de derechos entre los hombres.
Ilustración : Archive.org.
Otros autores de los siglos XV y XVI escribieron obras en las que describían sociedades utópicas en las que la paz era un ingrediente imprescindible.
Nicolás de Cusa (1401-1464) en De pace fidei (1453), plantea la necesaria paz entre las distintas religiones, mediante un diálogo libre y sincero. Giordano Bruno (1548-1600) en La Cena de le Ceneri, critica la actitud de los europeos que perturbaron la paz de los nativos en el Nuevo Mundo, imponiendo la paz sobre la razón. Tommaso Campenella (1568-1639) en Monarchia Messiaedefiende una monarquía universal de la cual el Papa sería el soberano supremo y en la humanidad viviría en la paz bajo un sólo rey. Su Citta del sole (1602) propone su visión de una república ideal, naturalista, teocrática y aristocráticamente comunista.
Por fin, Nova Atlantis de Francis Bacon (1561-1626) describe una sociedad ideal, gobernada por una asociación filosófica científica. El objetivo de la ciencia es el bienestar de la humanidad y la politica debe tener como resultado la paz social. Para hacer progresar el bienestar del pueblo, hay que desarrollar la ciencia.
Ilustración : Archive.org.
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Fuente de los retratos : Maquiavelo, Erasmo de Rotterdam, Montaigne, Thomas More, Francis Bacon (Wikimedia Commons).
Siglo XVII

De jure naturae et gentium libri octo / Escrito por Samuel von Pufendorf – Francofurti, Friderici Knochii, 1684
El siglo XVII, rompiendo con los esquemas del naturalismo político y la filosofía clásica, aborda las teorías del Contrato Social de las que emerge la noción de igualdad política, formal y material. Se trata de un contrato entre los hombres que consienten una limitación de su libertad individual a cambio de leyes que garantizan la paz y la estabilidad de la sociedad. Por supuesto, estas teorías serán rechazadas por los pensadores monarquistas y conservadores. Sin embargo, el Contrato Social, descrito por Hobbes, Locke y más tarde por Rousseau, constituirá la base de los derechos civiles y de la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano de 1789, el documento precursor de los derechos humanos a nivel internacional.
El jurista y filósofo alemán Samuel von Pufendorf (1632-1694) publica su Tratado sobre el derecho de la Naturaleza y de las Naciones (De Jure naturae et gentium) en 1672. En este tratado, considera que el estado natural es la paz y que la guerra se debe a la maldad de los hombres. Subrayando la autonomía intelectual del derecho frente a cualquier teocracia, será uno de los primeros en poner en evidencia las responsabilidades del hombre en materia de derecho. La paz no es sólo un ideal moral, sino que es primero el resultado del derecho positivo. Marca la separación entre guerras justas y guerras injustas, partiendo del principio básico que el bien común exige la defensa de la paz. Si la guerra es necesaria, el que es agredido debe conservar su derecho y negarse a cometer crímenes de guerra. Sin embargo, no llega a proponer soluciones concretas a los problemas de la política contemporánea y de la paz.
Ilustración : Google Libros.
La mayor parte de la filosofía política occidental está basada en el pensamiento de Thomas Hobbes (1588-1679). Según él, existe un estado natural, anterior a toda sociedad humana, en el que lo que gobierna a los hombres es su puro instinto de conservación. En este estado, los hombres son iguales : tienen las mismas pasiones, los mismos derechos y los mismos medios para llegar a lo que consideran bueno para su supervivencia. Eso hace que puedan surgir conflictos ya que cada uno querrá defender su propio interés : Hobbes retoma por su cuenta la frase de Plauto, « homo homini lupus ». En estas condiciones, una humanidad entregada a sí misma hubiera sido condenada a desaparecer. Las leyes de naturaleza, dictadas por la razón, aplicadas por todos, obligan a los hombres a renunciar a su derecho natural sobre las cosas para conseguir la paz de la sociedad. Es el nacimiento de la teoría del Contrato social.
Ilustración : Wikimedia Commons.
Las dos primeras leyes de naturaleza plantean que hay que buscar la paz y recurrir a la guerra únicamente si es imposible conseguir la paz.
« Y es por consiguiente un precepto, por regla general de la razón, que todo hombre debiera esforzarse por la paz, en la medida en que espere obtenerla, y que cuando no pueda obtenerla, pueda entonces buscar y usar toda la ayuda y las ventajas de la guerra, de cuya regla la primera rama contiene la primera y fundamental ley de naturaleza, que es buscar la paz, y seguirla, la segunda, la suma del derecho natural, que es defendernos por todos los medios que podamos. »
y
« De esta ley fundamental de naturaleza, por la que se ordena a los hombres que se esfuercen por la paz, se deriva esta segunda ley: que un hombre esté dispuesto, cuando otros también lo están tanto como él, a renunciar a su derecho a toda cosa en pro de la paz y defensa propia que considere necesaria, y se contente con tanta libertad contra otros hombres como consentiría a otros hombres contra sí mismo. »
Estas teorías, Hobbes las desarrolla en Leviatán : o la materia, forma y poder de una república eclesiástica y civil, posiblemente uno de los libros de filosofía política más conocido, publicado en 1651.
Podemos escuchar una versión audio en inglés de Leviathan en Librivox.
Las teorías que presenta Spinoza (1632-1677) en su Tratado teológico-político abundan en las de Hobbes : la paz como virtud sólo es posible porque toda sociedad se constituye y establece sobre un derecho natural, que permanece incólume y no desaparece en el estado social. Una sociedad no presupone la inmunización respecto al derecho natural. La singularidad de Spinoza es que busca las leyes que rigen no sólo la sociedad, sino la moral y la religión.
Ilustración : Gallica.
Aparece en el pensamiento de Spinoza un matiz nuevo : una teoría de la democracia y la invalidación de la dictadura :
« si hay que llamar paz a la esclavitud, a la barbarie y a la soledad, nada hay más mísero para los hombres que la paz. »
El precio de la paz no puede ser en ningún caso la libertad, pero sí la paz es una obra de libertad.
« De una sociedad cuyos súbditos no empuñan las armas, porque son presa del terror, no cabe decir que goce de paz, sino más bien que no está en guerra… Por lo demás, aquella sociedad cuya paz depende de la inercia de unos súbditos que se comportan como ganado, porque sólo saben actuar como esclavos, merece más bien el nombre de soledad que el de sociedad. »
La doctrina de Spinoza tendrá una gran influencia en el pensamiento del siglo XVIII.
William Penn (1644-1718) fue el fundador de la colonia inglesa de Pensilvania. Fundó el poblado llamado Filadelfia (literalmente, « amor fraternal ») y creó un gobierno que, a diferencia de la Europa de este tiempo, garantizó derechos como la separación y limitación de los poderes políticos y la libertad de culto, la búsqueda de la igualdad social y equidad material y el mayor respeto posible a las libertades civiles, la reivindicación de la dignidad de la mujer y su participación activa en la vida pública, la ausencia de ejército, la convivencia pacífica con los indígenas americanos y su libre ingreso a los territorios colonos, con gran influencia de la ética antiautoritaria del cuaquerismo. Escribió en 1693 An Essay towards the Present and Future Peace of Europe by the Establishment of an European Dyet, Parliament or Estates (Ensayo sobre la paz presente y futura de Europa), en el que presenta una visión de un mundo unido y en paz gracias a avanzadas teorías legales, sociales y morales. Considera la posibilidad de un parlamente similar a Naciones Unidas y un desarme global…
Ilustración : Archive.org.

Two treatises of government: in the former the false principles & foundation of Sir Robert Filmer /John Locke – London, Bettesrworth, 1728
John Locke (1632-1704) fue un filósofo inglés, un precursor de los Ilustrados. Su teoría política es una de las que fundaron el liberalismo y la noción de Estado de derecho. Su influencia fue considerable en estas dos corrientes.
Igual que Hobbes, aborda teorías relativas al contrato social, pero sus teorías difieren bastante : el estado natural es un estado de igualdad y de paz en el que los hombres se ayudan entre ellos. Dotados de razón, tienden a no perjudicar a los demás. El principal problema del estado natural surge con la propiedad privada : ya que los recursos son limitados, nada podría impedir a un individuo apropiarse de los recursos y, por lo tanto, despojar a sus vecinos de ellos.
Ilustración : Archive.org.
De ahí la necesidad de establecer un contrato social para reglamentar la propiedad privada.
« Y para impedir que los hombres atropellen los derechos de los demás, que se dañen recíprocamente, y para que sea observada la ley de la Naturaleza, que busca la paz y la conservación de todo el género humano, ha sido puesta en manos de todos los hombres, dentro de ese estado, la ejecución de la ley natural; por eso tiene cualquiera el derecho de castigar a los transgresores de esa ley con un castigo que impida su violación. »
Locke imagina la separación de los poderes (legislativo, ejecutivo y confederativo para la relaciones con el exterior). Con esta iniciativa, espera limitar la tentación natural de abusar del poder… No introduce un poder judicial porque cree que debe ser el pueblo el que decida en caso de conflicto entre los poderes, y hasta considera que el pueblo tiene derecho a la insurrección (fue el caso de la Revolución Gloriosa de 1688). El poder es sólo un depósito, con el consentimiento del pueblo, no un contrato de sumisión a un poder absoluto. En resumen, quien posee la soberanía no es el Estado sino el pueblo.
« Y así, quienquiera que ostente el poder legislativo supremo en un Estado está obligado a gobernar según lo que dicten las leyes establecidas, promulgadas y conocidas del pueblo y no mediante decisiones imprevisibles ; ha de resolver los pleitos por jueces neutrales y honestos, de acuerdo con dichas leyes; y está obligado a emplear la fuerza de la comunidad, exclusivamente, para que esas leyes se ejecuten dentro del país ; y si se trata de relaciones con el extranjero, debe impedir o castigar las injurias que vengan de afuera, y proteger a la comunidad contra incursiones e invasiones. Y todo esto no debe estar dirigido a otro fin que no sea el de lograr la paz, la seguridad y el bien del pueblo. »
Ilustración : Google Libros.
El pensamiento político de Locke viene recogido básicamente en Dos tratados sobre el gobierno civil, obra publicada en 1689. Pero hemos de destacar su obra Carta sobre la tolerancia, que recoge las cartas que escribió entre 1689 y 1690. En estas cartas desarrolla el concepto de la libertad individual, critica la intolerancia y la coacción que tanto las sectas religiosas, como el Estado, pueden llevar a cabo en contra del individuo.
Fuente de los retratos : Samuel von Pufendorf, Thomas Hobbes, Baruch de Spinoza, William Penn, John Locke (Wikimedia Commons).
La Ilustración
En el siglo XVIII, desde el Abate de Saint-Pierre hasta Kant, los filósofos reconsideran las condiciones de la paz universal.
Charles-Irénée Castel de Saint-Pierre, más conocido come Abbé de Saint-Pierre (1658-1743) era diplomático. Negociador para la redacción del Tratado de Utrecht (1713), que ponía fin a los 13 años de la Guerra de Sucesión española, se inspira de las difíciles discusiones diplomáticas para redactar ese mismo año 1713 su Proyecto de Paz Perpetua de Europa que influenciará a Rousseau y puede ser considerado como una primera aproximación de la unificación europea. De este proyecto, se inspirarán también los creadores de la Sociedad de las Naciones en 1919 y más tarde de la ONU. Según Saint-Pierre, el equilibrio europeo no es un estado de paz duradero, sino que resulta de la guerra y conduce a la guerra. Propone una organización jurídica gracias a un congreso arbitral : la Sociedad Permanente de Europa, que implica la participación de todos los monarcas, los cuales deberán seguir el camino de la equidad y del derecho en vez de recurrir a la fuerza.
Ilustración : Gallica.
A partir de este momento, la crítica a la razón de Estado, al servicio exclusivo de un príncipe armado, está lanzada. Ya no se parará…

Du contrat social ou Principes du droit politique / par J. J. Rousseau… – M.-M. Rey (Amsterdam), 1762
En 1761, Jean-Jacques Rousseau (1712-1778) rinde homenaje a su predecesor pero se propone una crítica metológica en Extrait du projet de paix perpétuelle de M. Labbé de Saint-Pierre, al que reprocha el haber « empezado la casa por el tejado ». Rousseau aspira al ideal de una paz fundada sobre el derecho, condena el equilibrio de las potencias que lleva a tratados que no son más que treguas armadas. Comparte con Saint-Pierre la idea de una confederación de Estados reunidos en un sistema jurídico común que hace que la guerra sea imposible. Sin embargo, mientras Saint-Pierre contaba con el ansia de gloria de los monarcas para que se presten a la realización de la paz perpetual, Rousseau, cree que los reyes sólo tienen dos objetivos : « extender su dominación al exterior y hacerla más absoluta por dentro ».
Ilustración : Gallica.
Según Rousseau, hay que definir « un modelo de gobierno confederativo que, uniendo los pueblos por vínculos similares a los que unen los individuos, someta igualmente unos y otros a la autoridad de las leyes ». Por lo tanto, hay que repensar las bases constitutivas de los Estados, antes de preocuparse por condiciones de existencia pacífica entre los pueblos de Europa. Su Contrato Social (1762), responderá a esta exigencia, dejando de lado la cuestión del contrato internacional.
El objetivo de Gottfried Wilhelm Leibniz (1646-1716) es contribuir a la unificación de Europa e incluso de la humanidad. No se siente fanatizado por una nación en concreto, sino que se pone al servicio de toda la humanidad. Considera que los vínculos de papel, los tratados y convenios, son muy frágiles y prefiere para asegurar la paz, un modelo más estable : su Respublica christiana propone una jurisprudencia universal inspirada en Dios y un poder público representado por el Papa y el Emperador. Al conocer el Projet de paix perpétuelle de l’Abbé de Saint-Pierre, vió en este texto la promesa de una nueva era de paz. En 1715, escribirá Observaciones sobre el proyecto de una Paz perpetua del señor abate de Saint-Pierre, en las que expresa sus esperanzas y temores en base al proyecto de Saint-Pierre. En particular, con cierto pesimismo, observa que por muchas alianzas diplomáticas y negociaciones que se realicen, un pacto entre estados es necesario pero no es suficiente y de nada servirá si los dirigentes no tienen las competencias psicológicas e intelectuales necesarias.
Ilustración : Gallica.
Immanuel Kant (1724-1804), en Ideas para una historia universal en clave cosmopolita (1784) y La Paz perpetua (1795), continua con la reflexión. Si Saint-Pierre y Rousseau se preocupaban de la organización de los Estados en un ámbito europeo, Kant amplía la perspectiva de la paz perpetua a toda la humanidad. Para instituir un estado de paz, la constitución de cada Estado ha de ser republicana, es decir basada en los principios de libertad e igualdad. Sólo estados libres pueden construir, según las reglas del derecho una Sociedad de las Naciones que llegue a la paz universal.
Ilustración : Google Libros.
Charles-Louis de Secondat, baron de La Brède et de Montesquieu, más conocido como Montesquieu (1689-1755), fue un filósofo político de la época de la Ilustración. Muy conocido por susCartas Persas, novela satírica en la que pinta la sociedad francesa de la época, desarrollará su pensamiento político en su obra más importante, Del Espíritu de las Leyes, publicado en 1748. Esta obra tendrá una gran influencia para la redacción de las primeras constituciones francesas y estadounidenses. Montesquieu defiende un régimen democrático muy liberal, pero afirma que existe o bien regímenes sanos (democráticos, aristocráticos o monárquicos) en los que reina la paz y la liberdad o bien regímenes degenerados, despóticos, en los que reina la opresión.
Ilustración : Gallica.
Una idea interesante sobre el establecimiento de la paz en el pensamiento de Montesquieu es que :
« La paz es el efecto natural del comercio. Dos naciones que trafiquen entre sí se convierten en recíprocamente dependientes, (…) su unión se basa en sus necesidades mutuas. »
y
« El comercio es una cura para los prejuicios más destructivos (…) allí donde encontramos maneras agradables, el comercio florece y allí donde hay comercio siempre encontramos maneras agradables. »
Esta idea será de gran importancia en todo el siglo de la Ilustración y hasta hoy en día, las ideas de Montesquieu constituyen la base del libre comercio.

Nouveau Christianisme : dialogues entre un conservateur et un novateur… / Saint-Simon – Paris, Bossange père, A. Sautelet, 1825
Claude-Henri de Rouvroy, comte de Saint-Simon (1760-1825) era un sociólogo francés que creó un sistema industrial en el que los cristianos intentaban mejorar la situación de los pobres a través de métodos no violentos. Para Saint-Simon, la sociedad debe fundamentarse en principios de igualdad perfecta y de asociación entre los hombres ; los privilegios de la aristocracia y la monarquía deben desaparecer. Cada hombre debe poder ascender en la sociedad en función de sus propios méritos. Según él, la sociedad industrial del siglo XIX permitirá la puesta en aplicación de sus ideas. Desde una de sus primeras obras, Carta de un habitante de Ginebra a sus contemporáneos (1803) y hasta el final de su vida defendió las mismas teorías.
Ilustración : Gallica.
Al final de su vida, definirá las bases de una nueva religión, o más bien, código moral : el Nuevo cristianismo, con el fin de luchar contra el egoísmo y el individualismo. El fundamento espiritual de la sociedad es el filantropismo, la mejora de las condiciones morales, físicas e intelectuales de la clase más numerosa y más pobre. No hay que enfrentar las clases entre ellas sino valorar el trabajo. Esta religión condena la sangre, la violencia y la iniquidad. Los artistas, científicos e industriales serán encargados de dirigir la especie humana, y las artes, las ciencias y la industria serán conocimientos sagrados. Por fin, anunciaba que el paraíso terrenal se acercaba ya que los hombres podrán satisfacer sus necesidades materiales y espirituales por su trabajo, de lo que derivará una sociedad del bienestar en la que reinarán la libertad y la paz.
Se pueden escuchar numerosos extractos de las interesantes Memorias de Saint-Simon en Litteratureaudio.com.
Fuente de los retratos : Abbé de Saint-Pierre, Rousseau, Leibniz, Kant, Montesquieu, Saint-Simon (Wikimedia Commons).
El siglo XIX
Después de las campañas napoleónicas, las naciones victoriosas saben que el ahogo provisional de las ideas revolucionarias y la eliminación del emperador de los franceses no bastarán para garantizar la paz. Instituyen una alianza para preservar el equilibrio y el statu quo europeo. Esencialmente conservadora, esta alianza no tendrá en cuenta las tendencias nacionalistas que no pararán de manisfestarse a lo largo del siglo XIX.
Mientrás Bélgica va tomando forma, Italia y Alemania logran su unificación, otras naciones aún buscan su propia identidad. Corrientes progresistas nacen alrededor del socialismo, del pacifismo y del respeto a las minorías étnicas o religiosas.
La idea de la unificación de Europa sigue su camino…
El patriota y revolucionario italiano Giuseppe Mazzini (1805-1872), creador de los movimientos Joven Italia (1831), para la unificación de Italia, y Joven Europa (1834), aboga por una alianza entre los pueblos, la única capaz de destruir el despotismo y la guerra. Esta alianza implica la federación de los pueblos europeos y representa el porvenir de la sociedad moderna. Dado que los pueblos europeos tienen una herencia común, deben volver a ser conciudadanos, los hijos de una sola patria : Europa.
Victor Hugo (1802-1882), por su parte, es más ambicioso todavía y en su Discurso de apertura del Congreso de la Paz en Paris, el 21 de agosto de 1849, cree en el día, próximo, en que los Estados Unidos de América y los Estados Unidos de Europa se tenderán la mano por encima del Atlántico. Su comercio, su industria, sus artes, sus genios conquistarán el mundo, logrando el bienestar de todos y la fraternidad. Termina su discurso con la frase : « ¡ Amarnos ! ¡ En esta inmensa obra de pacificación, es la mejor manera de ayudar a Dios ! ».
(El Discurso de apertura del Congreso de la Paz en Paris forma parte de la obra : Oeuvres complètes de Victor Hugo. Actes et paroles 1 – Paris, J. Hetzel, A. Quantin, Société d’éditions littéraires et artistiques, Albin Michel, 1880-1926)
Ilustración : Wikimedia Commons.
La autora austro-checa Bertha von Suttner (1843-1914), ferviente pacifista escribe en 1898 Die Waffen nieder ! (¡ Abajo las armas !) (Ed. inglesa : Lay Down Your Arms: The Autobiography of Martha Von Tilling (1914) – Longmans, Green, 1914). Esta novela, que pronto se convertirá en un clásico del movimiento pacifista internacional y obtuvo un éxito considerable, trata del papel de las mujeres en la sociedad y respecto al tema de la guerra y la paz.
En 1905, recibirá el primer premio Nobel de la paz.
Ilustración : Wikipedia.
La gran obra de Tolstoï, Guerra y paz (1869), además de ser una recreación histórica y realista de las guerras napoleónicas en Russia, ofrece una reflexión sobre la violencia inspirada por conflictos como la guerra de Crimea en la que participó en sus años de juventud, como militar.
En los años 1870, Tolstoï emprende una introspección, una búsqueda espiritual. Se convierte al cristianismo en 1879, pero permanece muy crítico con la Iglesia ortodoxa rusa : su cristianismo está muy marcado por el racionalismo y cree en un cristianismo separado del materialismo y, sobre todo, no violento.
Quizás, el libro más representativo de la filosofía no violenta de Tolstoï sea El reino de Dios está en vosotros. En este texto, publicado por primera vez en 1894 en Alemania, expone cómo la no resistencia, ya pronunciada por Jesucristo en su Sermón de la Montaña, es una de las claves de la doctrina cristiana. Tolstoï denuncia la hipocresía de la Iglesia que es capaz de justificar la violencia en nombre de la religión.
(Se puede escuchar una versión audio en inglés de este libro en Librivox).
Fuente de los retratos : Tolstoï, Gandhi, Rolland (Wikimedia Commons).
Este texto, con su crítica de las instituciones opresoras y de las fuentes de violencia, tendrá una fuerte influencia sobre el Mahatma Gandhi. Gandhi traducirá de hecho la Carta a un hindú (1908) de Tolstoï, en la que el ruso denuncia los actos de violencia perpetrados por los nacionalistas indios en Sudáfrica. Gandhi y Tolstoï seguirán con una amistad epistolar hasta la muerte del ruso.
El escritor francés Romain Rolland (1866-1944), premio Nobel de literatura en 1915, fue también muy influenciado por el pensamiento de Tolstoï. Durante toda su vida buscará un medio de comunión entre los hombres. Su exigencia de justicia le llevará a buscar la paz por todos los medios durante y después de la Primera Guerra mundial, siempre preocupado por un ideal humanista y una búsqueda de un mundo no violento. Por haber criticado los dos bandos durante la Primera Guerra mundial, se le considera como uno de los personajes importantes del pacifismo internacional.
Ya en el sangriento siglo XX, el mensaje de Tolstoï, Rolland y Gandhi será recuperado por Martin Luther King, Steve Biko, Aung San Suu Kyi, Nelson Mandela y muchos otros…
Referencias :
- Wikipedia.
- Haga clic sobre el nombre de los filósofos o temas siguientes para más información : Nicolas de Cusa, Giordano Bruno, Thomas More, Hobbes, Spinoza, William Penn, Locke, Ilustración, Montesquieu, Leibniz, Siglo XIX (1), Siglo XIX (2), Siglo XIX (3), Siglo XIX (4) .
Dossier elaborado por Christine Sétrin, con la colaboración de Ángel Pozo. Biblioteca Municipal de Vila-real. Julio 2010.
Biblioteca Sarajevo / Gervasio Sánchez
LAS GUERRAS QUEMAN BIBLIOTECAS.
Las bibliotecas son una víctima más de las contiendas bélicas, los fanatismos y los totalitarismos. Como instrumentos garantes del conocimiento, custodios de la memoria, la diversidad y la identidad cultural de los pueblos, y facilitadores del pensamiento crítico han sufrido ataques importantes a pesar de que en la Convención para la Protección de los Bienes Culturales en caso de Conflicto Armado y Reglamento para la aplicación de la Convención de la Haya (1954) se recoge que las partes intervinientes en un conflicto se comprometen a respetar los bienes culturales y no realizar actos hostiles contra ellos.
Siempre que hablamos de la destrucción de bibliotecas el primer ejemplo que viene a nuestra cabeza es la biblioteca de Alejandría, destruida en un incendio en el año 48 a.C. durante la guerra civil por la sucesión del trono de Egipto (no está claro ni el origen del incendio ni sus consecuencias exactas). Sin embargo, la destrucción de libros en grandes cantidades —voluntaria, no fruto de accidentes o desastres naturales— durante enfrentamientos armados ha tenido sus hitos más significativos durante los siglos XX y XXI. La Primera Guerra Mundial supuso la pérdida de más de trescientos mil libros y mil manuscritos, que quedaron reducidos a cenizas, atesorados en la biblioteca de la Universidad de Lovaina (Bélgica). La universidad católica más antigua del mundo fue reconstruida pero tras la ocupación alemana durante la Segunda Guerra Mundial volvió a arder, llevándose el fuego 900.000 libros. En esta guerra la bibliotecas alemanas sufrieron una enorme devastación — por ejemplo, de la Biblioteca Estatal de Berlín (Staatsbibliothek) desaparecieron más de dos millones de ejemplares, medio millón en la Bilioteca de Baviera —. Tampoco se quedó atrás Polonia que perdió pasto de las llamas la Biblioteca Nacional de Varsovia, la Biblioteca de la Universidad de Varsovia, la Biblioteca Raczynsky, la Biblioteca de la Sociedad Científica de Varsovia y todos los volúmenes de la Biblioteca Talmúdica del Seminario Teológico Judío de Lublín. Dentro de esta destrucción son icónicas las imágenes de lectores buscando libros entre las ruinas de la biblioteca londinense de la Holland House.
Según la Convención de la Haya (1954), los ocupantes de un territorio deben proteger los bienes culturales que se encuentran en el mismo. Sin embargo, durante la guerra de Irak de 2003 la Biblioteca Nacional de Bagdad fue bombardeada tanto por el ejército británico como el estadounidense, que no pusieron coto al pillaje posterior de sus fondos (un millón de la biblioteca y 10 millones de documentos, algunos del periodo otomano, del Archivo General que compartía espacio).
Frente a los enemigos de los libros se han presentado férreos defensores como los bibliotecarios de la Biblioteca Nacional de España, que consiguieron salvar parte de sus fondos durante la guerra civil española; los ciudadanos de Sarajevo que se expusieron a los francotiradores para salvar lo que quedaba de la Biblioteca Nacional de Bosnia-Herzegovina en Sarajevo tras ser bombardeada en 1992 durante el conflicto de Yugolavia.
El último ejemplo de esta lucha contra la intransigencia se ha dado en Mosul. La organización no gubernamental Public Aid Organization (PAO) junto con un grupo de profesores universitarios intenta volver a poner en funcionamiento las bibliotecas universitarias que conformaban el servicio bibliotecario de la Universidad de Mosul con la ayuda de algunas universidades occidentales y una importante editorial de textos en árabe. Por otro lado, el bloguero iraquí Mosul Eye, que desde el anonimato ha relatado la barbarie asentada en la ciudad desde 2014, inició una campaña de solicitud de ayuda a la comunidad internacional y los antiguos estudiantes organizaron un festival solidario en las ruinas del edificio y en Bagdag eventos culturales a los que se podía acceder pagando con un libro.
La vida y la muerte de la biblioteca de Alejandría
Uno de los grandes centros del conocimiento humano de todos los tiempos
En 1960, se reunieron en un solo volumen cuatro novelas del conocido escritor inglés Lawrence Durrell y se publicaron como el Cuarteto de Alejandría. Descrito por su autor como “una investigación del amor moderno”, se desarrolló en la ciudad egipcia de Alejandría antes y durante la Segunda Guerra Mundial, y se basó en gran medida en las propias experiencias de Durrell durante su estancia allí como agregado de prensa. El Cuarteto Trazó las vidas personales de varios personajes clave, aparentemente basadas en individuos reales, incluida la segunda esposa de Durrell, desde perspectivas diferentes y contrapuestas. Sin embargo, más tarde afirmó que, de todas las personas retratadas y los incidentes presentados, "sólo la ciudad es real"..”
Alejandría era el verdadero héroe del libro: una ciudad exótica, oscuramente seductora y sensual, fragante a “despojos y barro seco, a claveles y jazmines, a sudor de animales y a trébol”. Durrell pintó el cuadro de un puesto de avanzada greco-árabe cosmopolita, donde Oriente se encontraba con Occidente en una deliciosa colisión de hoteles, cafés de hachís, villas coloniales y barrios marginales sórdidos, todos ellos situados entre el vacío del desierto y el azul del Mediterráneo. Sin embargo, la Alejandría de Durrell estaba lejos de ser un producto exclusivo del siglo XX. En cambio, la llamó “capital de la memoria”, un lugar que aún conserva los “ecos de una historia extraordinaria”. Era un remanente y una sombra de una ciudad mucho mayor, nacida de un sueño de dos mil quinientos años de antigüedad..
En el año 331 a.C., según el historiador griego Plutarco, después de conquistar con éxito Egipto, Alejandro Magno recibió una visión mientras dormía. Un “hombre de cabello gris y apariencia venerable” le habló de “una isla en el mar muy veloz frente a Egipto: Faros es como la llaman los hombres”. Alejandro creía que esta visita era del poeta griego Homero, comunicándose desde más allá de la tumba. Cuando viajó para ver Pharos, declaró que era el lugar perfecto para una ciudad: una ciudad que llevaría su nombre y que se convertiría en una nueva capital del mundo antiguo..
Cuando viajó para ver Pharos, declaró que era el lugar perfecto para una ciudad: una ciudad que llevaría su nombre y que se convertiría en una nueva capital del mundo antiguo..
Con su arquitecto Dinócrates, el joven emperador trazó el plan de “Alejandría”, esparciendo harina de cebada en la arena para marcar la ubicación de palacios, calles y edificios. La ciudad tenía forma rectangular y estaba ordenada en un sistema de cuadrícula, con su longitud exactamente el doble de su ancho, un diseño que se decía que estaba inspirado en el bufandas, la capa militar de lana que llevaban los guerreros macedonios. Se construyó una calzada entre el continente y la isla de Pharos, atravesando el mar desde el vasto complejo del palacio real que había surgido a lo largo de la costa para crear dos enormes puertos artificiales..
Se desvió agua dulce de la desembocadura del Nilo, corriendo a lo largo de un canal de treinta kilómetros hacia una serie de túneles y grandes cisternas abovedadas excavadas en la roca debajo de la ciudad. En la punta de la isla, que marcaba la entrada al puerto, había una colosal torre de mármol blanco: el Pharos (o faro) de Alejandría. En su cima, a 100 metros sobre la ciudad, se encendían fuegos y se dirigían con espejos de metal pulido, creando un faro visible, según algunos, a más de 300 millas mar adentro..
Poco de esta Alejandría quedó en la ciudad que tanto cautivó a Durrell. Ciertamente, poco que se pudiera ver y tocar. A lo largo de mil años, aproximadamente entre el 300 y el 1300 d. C., una serie de terremotos masivos, originados en una falla que iba desde Sicilia hasta El Cairo, azotaron la costa egipcia. El frente del puerto se fue acercando cada vez más al mar, antes de que su gran grupo de grandes y ornamentados edificios comenzaran a derrumbarse en el agua, hundiéndose finalmente bajo las olas..
A mediados de los años 1990, los arqueólogos marinos redescubrieron esta antigua ciudad en fragmentos esparcidos por el fondo marino del puerto moderno. Encontraron cientos de columnas y capiteles caídos, esfinges hundidas en el limo del suelo del puerto junto a obeliscos rotos y enormes bloques de piedra cubiertos de jeroglíficos e inscripciones griegas. Allí también estaban las ruinas del gran faro, todavía en el lugar donde se había estrellado contra el agua después de un terremoto a principios del siglo XIV. Durrell lo había descrito en el Cuarteto de Alejandría, escrito sobre el “Antiguo Pharos, cuyos fragmentos destrozados aún ahogan los bajíos”; y uno de sus personajes “una vez quiso iniciar un comercio de curiosidades vendiendo fragmentos del Pharos como pisapapeles”. El plan era romper los pedazos con un martillo “para entregarlos a minoristas de todo el mundo”. Esto no fue un capricho vano. Casi tres décadas después de que Durrell escribiera su novela, la gente hacía precisamente eso con trozos del Muro de Berlín teñidos de grafitis..
Aunque fue construida en suelo egipcio, Alejandría fue al principio una ciudad decididamente griega, establecida como el principal centro comercial de un Imperio que se extendía desde el Mediterráneo hasta el este de la India. Sin embargo, con el tiempo, su atmósfera y su arquitectura se convirtieron en una mezcla de influencias clásicas y orientales, una mezcolanza de estilos que reflejaba tanto su diversa población como los gustos individuales de una sucesión de reyes cada vez más autoindulgentes y corpulentos. Sin embargo, lo que hizo que la ciudad fuera verdaderamente única fue su papel como centro de aprendizaje y erudición. Alejandría se construyó en torno a una idea simple pero asombrosamente ambiciosa: la de reunir en un solo lugar todo el conocimiento jamás acumulado por el hombre. Allí se estableció una Gran Biblioteca para convertirse en el banco de memoria del mundo antiguo, llena de papiros y pergaminos que contienen de todo, desde poesía, teatro y literatura hasta tratados avanzados sobre matemáticas, anatomía, geografía, física y astronomía..
La biblioteca se convirtió en uno de los rehenes de la fortuna originales y más espectaculares de toda la historia mundial. El principio “el conocimiento es poder” fue su credo fundacional; sin embargo, si el conocimiento es poder, también puede ser amenaza, tentación, corrupción y herejía. Fue una secuencia de desastres naturales que vieron la ciudad original tragada por el mar, pero la biblioteca de Alejandría había desaparecido mucho antes. No fue reclamada ni por un cataclismo ni por una catástrofe, sino por el hombre..
El principio “el conocimiento es poder” fue su credo fundacional; sin embargo, si el conocimiento es poder, también puede ser amenaza, tentación, corrupción y herejía.
Los dramaturgos griegos clásicos habían inventado el concepto de “arrogancia”, la caída que se produce tras un orgullo y una ambición desmesurados. Si miramos atrás a lo largo de los milenios, parece que el destino de la biblioteca de Alejandría es terriblemente inevitable. ¿Qué otro destino podría haber esperado a este primer archivo universal, el almacén de todos los logros intelectuales humanos, que la destrucción total??
*
En 1996, mientras los trabajadores de la construcción limpiaban un sitio en el centro de Atenas para los cimientos de un nuevo Museo de Arte Moderno, encontraron rastros de una gran estructura asentada sobre el lecho de roca. Un edificio había ocupado este mismo lugar unos dos mil quinientos años antes, cuando formaba parte de un santuario boscoso fuera de las murallas originales de la ciudad, a orillas del río Ilissos. La excavación descubrió los restos de un gimnasio, un campo de lucha, vestuarios y baños. Este había sido un lugar para el atletismo y el ejercicio, donde los jóvenes de Atenas se habían entrenado para convertirse en soldados y ciudadanos. Pero era más que un simple centro de mejora física. Los arqueólogos pronto se dieron cuenta de que habían encontrado uno de los sitios más importantes de toda la cultura intelectual de Europa occidental, un sitio al que los más grandes filósofos de la historia hacen referencia continuamente: el Liceo de Aristóteles. La primera universidad del mundo..
A medida que continuaba la excavación, descubrieron la misma cámara donde Aristóteles había dado conferencias a sus alumnos sobre lógica, ética, política, economía, literatura y ciencia. Sólo era lo suficientemente grande como para albergar a unas diez personas, pero Aristóteles nunca había limitado su enseñanza al aula. Según relatos de la época, recorrió los terrenos del Liceo, caminando mientras enseñaba. Sus seguidores llamaron a su escuela los "Peripatos", del griego que significa "pasarela", y a su vez llegaron a ser conocidos como los "peripatéticos". Sus apuntes de conferencias fueron escritos e incorporados a una pequeña biblioteca privada, ocupando su lugar junto a una selección de preciados libros académicos recopilados de sus viajes por el mundo antiguo..
Aristóteles había establecido su escuela en el gimnasio alrededor del año 335 a.C. Durante los ocho años anteriores había trabajado como médico personal y tutor del hijo de Felipe II de Macedonia: el joven príncipe Alejandro, antes de convertirse en "Grande". Este fue el alumno más famoso de Aristóteles, aunque también trabajó con dos de los amigos más conocidos de Alejandro: Ptolomeo y Casandro. Con el tiempo, las relaciones entre el maestro y su protegido se rompieron irremediablemente. Alejandro maduró hasta la edad adulta y ascendió al trono de Macedonia. A medida que su poder crecía y cada vez más territorios caían en manos de su ejército, comenzó a asumir el papel no sólo de un gran líder (quizás el más grande que la historia haya conocido jamás), sino también de un dios. Aristóteles vio esta irracionalidad con una mezcla de diversión y desprecio..
Sin embargo, Aristóteles había inculcado en Alejandro un respeto duradero por la educación y la erudición. Fueron las enseñanzas del filósofo las que inspiraron a su alumno a imaginar a Alejandría como el punto culminante de la cultura griega: una metrópolis hecha a medida, diseñada según principios puristas. Pero Alejandro murió antes de poder empezar a trabajar en su gran proyecto. En 323 a. C., mientras descansaba en su palacio real en Babilonia, sucumbió a la malaria o al envenenamiento. Algunos chismes antiguos, bastante inverosímiles, incluso vincularon a Aristóteles con un complot de asesinato. Al final fue Ptolomeo, cómplice de la infancia de Alejandro, general de confianza y antiguo compañero de clase aristotélico, quien establecería Alejandría como un centro mundial para las artes griegas..
En el corazón del complejo palaciego de la ciudad, que se extendía a lo largo del puerto frente a la isla de Faros, Ptolomeo fundó dos grandes instituciones: un “Santuario a las Musas”, un edificio conocido hoy más comúnmente como museo—y una enorme biblioteca. Para administrar la biblioteca, Ptolomeo recurrió a un compañero discípulo de Aristóteles: Teofrasto, el nuevo director del Liceo ateniense. Teofrasto rechazó la oferta, pero recomendó a uno de sus mejores alumnos, Demetrio de Falero. Para Demetrius, el momento no podría haber sido mejor. En 317 a. C., Casandro, el tercero de los jóvenes discípulos macedonios de Aristóteles, había nombrado a Demetrio gobernante de Atenas. Durante una década, Demetrio había intentado organizar la ciudad de acuerdo con las altruistas ideas políticas y filosóficas de sus grandes maestros. El intento fue algo así como un desastre. Al final de su reinado, los atenienses lo consideraban poco más que un tirano cuyas teorías de aula estaban completamente mal equipadas para abordar la gobernanza en el mundo real. Derrocado y exiliado de la ciudad (bajo pena de muerte si alguna vez regresaba), Demetrio había estado languideciendo bajo el manto de Casandro en su corte en la ciudad griega de Tebas. La oportunidad del patrocinio real de embarcarse en otra gran empresa intelectual (a una distancia segura de Atenas) era demasiado buena para dejarla pasar..
Uno de los primeros relatos que se conservan que hace mención específica de la biblioteca de Alejandría data de mediados del siglo II o III a. C. (la datación real es un tema de mucho debate), escrito por Aristeas, un erudito judío que había venido a vivir y trabajar en la ciudad. En una carta a su hermano Filócrates, parece detallar tanto los extraordinarios progresos realizados por Demetrio tras ser puesto a cargo de la institución como el vasto alcance de la tarea encomendada por Ptolomeo.:
[A Demetrius] se le asignaron grandes sumas de dinero con miras a recolectar, si fuera posible, todos los libros del mundo; y mediante la organización de compras y transcripciones llevó a cabo el diseño del rey hasta donde pudo. Cuando le preguntaron, en mi presencia, cuántos miles de libros ya estaban reunidos, respondió: “más de doscientos mil, mi rey; y dentro de poco haré todo lo posible por el resto, para completar el número de medio millón”..”
Aristeas también relata su propia participación en la biblioteca, junto con otros 71 eruditos judíos, en uno de los proyectos más significativos de la historia antigua: traducir al griego los escritos que más tarde formarían el Antiguo Testamento cristiano..
La biblioteca de Alejandría no fue la pri
mera que el mundo conoció. Se habían hecho intentos de recopilar y preservar la escritura casi desde el momento en que se inventó. Los mesopotámicos, por ejemplo, habían creado varias bibliotecas reales; Los sacerdotes egipcios habían administrado grandes archivos de correspondencia diplomática escrita en pergaminos o tablillas; y el rey asirio Asurbanipal había conservado una enorme colección de obras inscritas en arcilla cocida, que incluía la Epopeya de Gilgamesh, la obra literaria más antigua conocida en el mundo. Sin embargo, nada se había acercado a la ambición de Alejandría. Concebido por los estudiantes de Aristóteles, ahora una de las figuras más influyentes del mundo occidental, combinaba la pureza filosófica e intelectual con un arrogante poder imperial. El modesto modelo del Liceo ateniense y su biblioteca privada fue reimaginado a una escala gigantesca: como si la búsqueda voraz de “más mundos” en el reinado de Alejandro hubiera sido reemplazada por una búsqueda igualmente urgente de conocimiento. En ambos casos, sin embargo, los objetivos eran claros: prestigio y poder. Como capital intelectual de la humanidad, Alejandría podría estar orgullosa de cualquier otra ciudad del mundo..
Se habían hecho intentos de recopilar y preservar la escritura casi desde el momento en que se inventó..
Como hoy, la mayoría de las bibliotecas del mundo antiguo crecieron gracias a adquisiciones, donaciones, legados y préstamos, así como, por supuesto, a la escritura y depósito de textos completamente nuevos. En Alejandría, sin embargo, donde el objetivo era reunir y catalogar todos los libros jamás escritos, la estrategia de recopilación fue más extrema. La dinastía Ptolomeo instituyó una ley según la cual cualquier libro que se trajera a la ciudad debía pasarse inmediatamente a los escribas de la biblioteca para que lo copiaran. La mayoría de las veces, se conservaba el original y la copia se devolvía a su propietario. Los miles de barcos que atracaban en los tres puertos de aguas profundas interconectados de la ciudad fueron registrados de forma rutinaria, y todos los textos que aún no habían sido declarados y descargados en los muelles fueron incautados y confiscados..
Se agregaron tantos libros a la biblioteca a través de este método, que recibieron su propia categorización: una etiqueta adjunta a cada pergamino que decía “de los barcos”. Se contrató a agentes para viajar a los mercados del libro de todo el Mediterráneo en busca de obras raras y originales. En el siglo III a.C., Ptolomeo III envió emisarios a todos los reyes y líderes del mundo conocido, pidiéndoles prestados sus libros para copiarlos. Cuando los atenienses le prestaron las copias maestras de las obras de los grandes trágicos griegos Esquilo, Eurípides y Sófocles, el rey conservó los originales y envió las copias nuevas al otro lado del mar, considerando que su depósito perdido de 15 talentos era un pequeño precio a pagar por un conjunto tan precioso de primeras ediciones..
Los estantes—o encimera—de la biblioteca se llenó a un ritmo increíble. Al mismo tiempo, los Ptolomeos trabajaron celosamente para establecer un monopolio sobre la práctica de recopilar y curar información. Cuando se estableció una biblioteca rival en Pérgamo, en la actual Turquía, prohibieron la exportación de papiro egipcio, en un intento de cortar en origen el “oxígeno” para la creación y copia de libros. La biblioteca de Pérgamo siguió luchando y sus escribas se vieron obligados a trabajar en pergaminos hechos con pieles de animales. A medida que creció la reputación de Alejandría, su combinación de obras de referencia, erudición e investigación comenzó a alcanzar una masa crítica. Los académicos acudieron en masa a la ciudad con la promesa de alojamiento y comida gratuitos en el opulento barrio real, así como de exención de impuestos, financiación para estudiar y, por supuesto, acceso a la biblioteca. Se convirtió en un imán irresistible para las grandes mentes del mundo antiguo. Podían prosperar bajo el patrocinio de sus reyes griegos y dedicar sus vidas únicamente a la búsqueda del conocimiento. El sueño de los gobernantes ptolemaicos estaba cristalizando en una realidad cada vez más potente: a medida que la intelectualidad inundaba la ciudad, los reyes pasaban a dominar el Imperio de la Mente..
A finales del siglo II a. C., el estudioso Ateneo describió la fama que había alcanzado la biblioteca en el mundo antiguo. “¿Qué razón tengo para hablar siquiera del número de libros, de la creación de bibliotecas y de la colección del museo”, escribió, “considerando que son todos los recuerdos de todos?” Sin embargo, en su relato Ateneo también pareció insinuar los inconvenientes de acumular un depósito de datos tan vasto: demasiado conocimiento en bruto y sin procesar puede ser poco diferente a ningún conocimiento en absoluto..
La descripción que hizo el arquitecto e ingeniero romano Vitruvio de la vida de Aristófanes de Bizancio, quien fue el bibliotecario principal de Alejandría a principios del siglo II a. C., sirvió como una advertencia similar sobre los peligros de la bibliomanía: “Todos los días no hacía otra cosa que leer y releer todos los libros de la Biblioteca, durante todo el día, examinando y leyendo el orden en que estaban archivados”. Si no tenía cuidado, el bibliotecario podría ser absorbido por su propia biblioteca..
Quedó claro que la escala de la empresa alejandrina presentaba un desafío nuevo y único. Una vez que se han reunido todas las obras del hombre bajo un mismo techo, ¿cómo podrían entonces buscar información sobre sólo uno tema específico? La respuesta fue inventar un sistema completamente nuevo para identificar, registrar y localizar textos. Esta monumental tarea recayó en el crítico, poeta y erudito Calímaco de Cirene, quien ideó un sistema llamado piñas—literalmente, las “Tablas”, que comprimían y categorizaban cualquier libro en una taquigrafía abreviada..
el piñas dividió los textos por género y subsección, ordenó a los autores alfabéticamente, ofreció biografías en macetas y listas de sus otras obras, incluyó títulos y palabras iniciales y proporcionó estimaciones del alcance de cada obra individual por número de líneas. Fue la creación de un archivo dentro de un archivo, la llave que abrió el vasto banco de datos de la biblioteca. Calímaco cambió para siempre la forma en que nos involucramos con la escritura. Las obras masivas se redujeron a cifras básicas, señales que invitaban al erudito a seguir leyendo o seguir adelante. De repente, los libros quedaron definidos por sus entradas de catálogo, traducidos a una nueva gramática de géneros, títulos y recuentos de líneas: el lenguaje universal del índice..
Si algunos estaban consternados por las implicaciones –en particular por la subjetividad inherente al proceso de resumen– sin la piñas, la biblioteca habría quedado inutilizable. La innovación de Calímaco transformó Alejandría y sigue siendo la base del sistema bibliográfico y de catalogación que utilizamos hoy. Por primera vez, los académicos pudieron acceder a información sobre una amplia gama de temas diversos y consultar, procesar y sintetizar datos, todo al mismo tiempo. Los resultados fueron sensacionales.
La innovación de Calímaco transformó Alejandría y sigue siendo la base del sistema bibliográfico y de catalogación que utilizamos hoy..
Ya en el año 235 a. C., el geógrafo y matemático Eratóstenes de Cirene proponía no sólo que la Tierra era redonda (en una época en la que casi todos creían que era plana, con un borde desde el cual los incautos podían caer), sino que también había calculado su circunferencia y diámetro (el primero con una precisión de 200 millas de su tamaño real, el segundo con una precisión de 50 millas). También pudo concluir que todos los océanos estaban conectados, y fue el primer hombre en la historia en sugerir la posibilidad de dar la vuelta al mundo. Pero la erudición en Alejandría no se limitó a explorar la extensión y las propiedades de nuestro propio mundo. Hombres como Timocharis, Hiparchus, Aristyllus y Claudius Ptolemaeus crearon mapas de constelaciones y catalogaron miles de estrellas. Casi dos milenios antes de Copérnico, Aristarco de Samos propuso la teoría de que el sol era el centro del universo y que la Tierra y todos los demás planetas del sistema solar giraban alrededor de él en un círculo..
En las salas de disección del Museo se lograron enormes avances en la ciencia médica, ayudados por la voluntad de los Ptolomeos de ofrecer cadáveres para su estudio. Escalofriantemente, también se rumoreaba que los criminales condenados eran “sacados de la prisión por los Reyes” para ser sometidos a los horrores de la vivisección. El estudio del cerebro realizado por Heroflio en Alejandría condujo al descubrimiento del sistema nervioso central y el papel de las venas en la circulación sanguínea, proponiendo, por primera vez, que el cerebro, y no el corazón, albergaba la mente humana. Su colega más joven, Erasistratus, con quien Herófilo fundó una escuela de anatomía, llevó a cabo este trabajo innovador, cartografiando todas las arterias del cuerpo, identificando la función respiratoria de los pulmones y explorando el sistema digestivo para concluir, entre otras cosas, que la sensación de hambre se debía a un estómago vacío..
A principios del siglo III a.C., el genio matemático Euclides escribió el Elementos en Alejandría, una serie de pruebas y axiomas reunidos en un único tratado lógico. Fue la obra fundacional de las matemáticas y la geometría, el libro de referencia definitivo que permitió a todo futuro académico aplicar teorías universales a innumerables aplicaciones prácticas. Como resultado, la ingeniería y la física florecieron en la ciudad. Fue aquí, por ejemplo, donde Arquímedes inventó su duradera bomba de agua de "tornillo" y experimentó su famoso “eureka!” momento de crear el cálculo, su metodología para calcular áreas y volúmenes. Pero los grandes avances no se limitaron a interminables rollos de pergamino y filas de estanterías. Con el tiempo, este espíritu febril de descubrimiento e invención se desbordó de las salas de aprendizaje para transformar la ciudad misma..
Alejandría se convirtió en escenario de maravillas impresionantes. Operados por agua corriente, los pájaros mecánicos cantaban y silbaban desde las copas de los árboles y las fuentes. Usando aire comprimido, las estatuas tocaban trompetas, se llevaban odres de vino a los labios o disparaban flechas. Las puertas del templo se abrirían y cerrarían automáticamente, controladas por el encendido y la extinción de los incendios. La amplia y central avenida de la ciudad estaba iluminada por la noche con farolas automáticas accionadas por aire que quemaban aceite de oliva. Estos dispositivos surgieron de la mente de Hero, nativo de Alejandría en el siglo I d.C. y uno de los innovadores más prolíficos del mundo antiguo. El padre fundador de la hidráulica, exploró en su obra maestra Neumática cómo “mediante la unión del aire, la tierra, el fuego y el agua, y la concurrencia de tres o cuatro principios elementales, se efectúan diversas combinaciones, algunas de las cuales satisfacen las necesidades más apremiantes de la vida humana, otras producen asombro y alarma”..”
La caja de trucos de Hero también incluía el dispensador de bebidas que funciona con monedas (“un recipiente de sacrificio que fluye sólo cuando se introduce dinero”) y la jeringa. En su construcción de una obra corta interpretada por autómatas, controlados por pesas que enrollan cuerdas y hilos alrededor de un eje, se le atribuye la construcción del primer robot programable. Sin embargo, lo más notable de todo fue lo que llamó "Eolipila", en honor a Eolo, el dios griego del aire y los vientos. Se hizo girar perpetuamente una esfera sostenida sobre un caldero calentado lleno de agua bajo el poder de vapor presurizado. Hero pretendía que esto fuera una simple diversión, un juguete intrigante que demostrara una teoría. En realidad, lo que había creado era la primera máquina de vapor y turbina del mundo, el mismo “motor” de la Revolución Industrial, 16 siglos después..
Mirando ahora hacia atrás, la imaginación se tambalea ante las posibilidades. La imaginación, por supuesto, es casi todo lo que nos queda. En algún momento de la historia antigua, sabemos que la biblioteca y su valioso contenido fueron destruidos, probablemente reducidos a cenizas. Una gran parte de la memoria colectiva y los logros de la civilización y la cultura humanas clásicas fueron borradas. Lo que no sabemos, al menos con certeza, es quién fue el responsable.
Desde entonces, los historiadores han contado y recontado la historia como una narrativa de pérdida persistente, inquietante y sin precedentes. Al mismo tiempo, han estudiado minuciosamente la evidencia fragmentaria en su búsqueda de un culpable, embarcándose en una cacería humana con carga política para encontrar y procesar a quienquiera que haya condenado a la biblioteca a su terrible destino..
*
En el otoño de 48 a. C., el general romano (y pronto dictador) Julio César contempló desde el barrio palaciego de Alejandría el vasto y amplio puerto hasta el mar Mediterráneo y reflexionó sobre lo rápido que podía cambiar la suerte del hombre. Cuando llegó a la ciudad varias semanas antes, las autoridades locales le entregaron el anillo de sello y la cabeza cortada de su gran rival, Pompeyo. César lloró al ver el anillo y estaba demasiado angustiado para siquiera mirar la cabeza. Pompeyo y César, los dos grandes titanes de Roma, habían librado una guerra civil vasta y en expansión que finalmente vería a su República transformada en un Imperio. La muerte de Pompeyo, como víctima de un crudo complot de asesinato después de haber aterrizado en Alejandría tres días antes que un César que lo perseguía, había sido un final de mal gusto para un conflicto tan épico..
Al parecer, el asesinato fue un intento de los alejandrinos de demostrar su lealtad a César. Cansado y exhausto por la batalla, y con la navegación imposible debido a los vientos predominantes, César decidió desembarcar sus tropas en el puerto y establecer su residencia temporal en el palacio real. Marchó con sus legionarios por las calles, llevando al frente de su procesión un recibirás—un manojo de varas que contiene un hacha, que simboliza el poder militar y la autoridad de Roma. El gesto fracasó espectacularmente. Los soldados romanos fueron atacados y asesinados en las calles por turbas enojadas, y pronto César y sus hombres se encontraron escondidos en el palacio, su pequeña flota bloqueada en el puerto y la ciudad asediada por un ejército de 20.000 hombres pertenecientes al rey adolescente Ptolomeo XIII. Se supo que Egipto estaba atravesando su propia guerra civil. César, sin darse cuenta, se había encontrado en el centro de una batalla sangrienta y en curso por la sucesión. Y las cosas estaban a punto de complicarse aún más. Una noche, una princesa de 20 años, hermana mayor de Ptolomeo XIII, desembarcó en un pequeño barco cerca del palacio real de Alejandría. En el crepúsculo, su sirviente Apolodoro la llevó clandestinamente a la cámara de César, con su cuerpo escondido a lo largo en un grueso rollo de ropa de cama. Había venido a pedir el apoyo de César y su ayuda para arrebatarle el control de Egipto a su hermano menor. Su nombre era Cleopatra. Aproximadamente al mismo tiempo, César sospechaba que el eunuco Potino, su anfitrión de palacio y obsequioso regente de Ptolomeo XIII, estaba conspirando contra él. Dadas las circunstancias, no es de extrañar que se pasara noches enteras bebiendo con sus soldados..
Alejandría se había convertido en una zona de guerra. Los hombres de César libraron batallas campales en las calles mientras luchaban por resistir en el recinto del palacio. En una escaramuza, el ejército de Ptolomeo intentó romper las líneas romanas para tomar el control total del puerto y todos sus buques de guerra. Como contó más tarde César en su libro Comentarios sobre las guerras civiles—escribiendo en tercera persona, sabía que significaría una catástrofe si permitía que sus barcos cayeran en manos enemigas: “Si se hicieran dueños de ellos, estando César privado de su flota, tendrían el mando del puerto y de todo el mar, y podrían impedirle conseguir provisiones y auxiliares”. Desesperado, ordenó una acción a la vez extrema y tácticamente magistral. “César ganó la batalla”, escribió, “y prendió fuego a todos aquellos barcos y a otros que estaban en los muelles, porque no podía proteger tantos lugares con una fuerza tan pequeña”. Si él no podía defender el puerto, nadie lo haría. Lleno de autoadmiración por el éxito de su estratagema, César pasó rápidamente a detallar el siguiente episodio del asedio..
Sin embargo, con el tiempo, otros escritores y académicos siguieron volviendo a este incidente, examinando sus consecuencias con detalles cada vez más vívidos. Alrededor de un siglo después, el gran poeta romano Lucano publicó un verso épico sobre las guerras civiles, llamado farsalia. Según su relato, César, “tan grande en su firmeza mental… ordena que se arrojen tizones bañadas en grasa de pez contra los vasos unidos entre sí”. Mientras que al principio el fuego atravesó toda la flota, hasta que "las vergas superiores se encendieron", Lucan escribe que "no sólo en los barcos se incendió el fuego; sino que las viviendas que estaban cerca del mar se incendiaron debido a su calor de gran alcance... y la llama, golpeada por un torbellino, corrió a través de las viviendas tan rápidamente como un meteoro a menudo corre con su estela en el éter". Tal parecía ser la magnitud del incendio, “que la destrucción hizo que por un breve tiempo la gente abandonara el palacio sitiado para ayudar a la ciudad”..”
Si bien Lucano no se detuvo en qué edificios quedaron atrapados en la conflagración, su contemporáneo, el filósofo Séneca, supuestamente basó su historia en un relato misteriosamente perdido del conflicto, escrito en ese momento por el gran historiador Livio, fue inequívoco. “Se quemaron 40.000 libros de Alejandría”, escribió. Era la primera vez que se establecía un vínculo explícito entre el incendio de César y la destrucción de la biblioteca. Si bien el número de libros mencionados parece una pequeña porción de la vasta colección de Alejandría, se ha sugerido que esta cifra es una traducción errónea del latín original y debería ser 400.000. Independientemente de las cifras, escritores posteriores aprovecharon los detalles y desarrollaron el impacto. El más influyente de todos fue Plutarco. en su vida de césar, Escrito a finales del siglo I d.C., describe el momento del asedio alejandrino en el que los enemigos de César "intentaron interceptar sus comunicaciones por mar y él se vio obligado a afrontar este peligro prendiendo fuego a los barcos en los muelles. Este fue el incendio que, partiendo de los astilleros, destruyó la gran biblioteca". Un siglo después, el historiador romano Aulo Gelio informó que “una enorme cantidad de libros, casi setecientos mil volúmenes… quemados durante el saqueo de la ciudad en nuestra primera guerra en Alejandría”..”
La chispa insinuante de Lucano había estallado, a lo largo de los siglos, en un infierno de condena académica. Al parecer, literalmente no había humo sin fuego. Julio César fue acusado de perpetrar el mayor acto de vandalismo cultural en toda la historia del mundo antiguo. Sin embargo, con el paso del tiempo, no estaría solo..
En marzo del año 415 d.C., durante la celebración de la Cuaresma, una joven llamada Hipatia viajaba en un carro por las calles de Alejandría. Hipatia era hija de Teón, quizás el mayor matemático de la época, y un entusiasta estudioso de las grandes obras del ahora lejano mundo clásico. A principios del siglo V, comenzó a enseñar la filosofía de Aristóteles y Platón al pueblo de Alejandría y, como dijo el historiador contemporáneo Sócrates Escolástico, había “alcanzado tales logros en literatura y ciencia” que muchos estudiantes “vinieron desde lejos para recibir sus instrucciones”. A medida que su fama y reputación crecieron (se decía que era venerada no sólo por su sabiduría, sino también por su belleza y virtud), comenzó a atraer la atención de las autoridades religiosas de la ciudad y se vio implicada en una lucha de poder político entre Orestes, el gobernador de Alejandría, y Cirilo, el obispo cristiano..
Durante años, las disputas religiosas entre cristianos y judíos de la ciudad habían ido escalando hasta convertirse en disturbios cada vez más sangrientos, y un grupo de monjes fanáticos, deseosos de luchar por su santa causa, había descendido a Alejandría desde su santuario en las remotas montañas del desierto de Nitrian. Orestes había ido a menudo a Hipatia para pedir consejo, y se difundió el rumor de que ella era la responsable de alejar al gobernador de la fe cristiana. Según el obispo Juan de Niku, que escribió alrededor del año 650 d. C., Hipatia era “una pagana... devota en todo momento de la magia”, que había “engañado a mucha gente... Y el gobernador de la ciudad la honró en gran manera, porque ella lo había engañado mediante su magia”. Para Niku, el famoso conocimiento de filosofía y matemáticas de esta mujer sólo confirmó sus “ardides satánicas”..”
Ebrios de furia puritana, un grupo de monjes nitrianos, liderados, irónicamente, por un hombre llamado Pedro “el lector”, tendieron una emboscada a Hipatia en su carro, la bajaron de su carruaje para desnudarla y luego la arrastraron por las calles hasta el Cesareo, una iglesia cercana. Allí, la turba utilizó conchas de ostras y tejas para rasparle la piel del cuerpo, antes de desgarrarle las extremidades y llevarlas fuera de las murallas de la ciudad para quemarlas hasta convertirlas en cenizas. Para Niku, el brutal asesinato de Hipatia marcó un final triunfal y definitivo del culto pagano y la idolatría en la ciudad. Escolástico, por otra parte, estaba desesperado porque “nada podría estar más lejos del espíritu del cristianismo”. Lo que parecía muy claro era que la gran tradición de aprendizaje y erudición de la ciudad (su principio fundamental) ya no existía. No fue una gran mente la que murió con Hipatia. Todo era vida intelectual en Alejandría..
Había una horrible inevitabilidad en esto. Desde el año 378 d. C. en adelante, el emperador romano Teodosio, el último gobernante único del imperio antes de que se dividiera en Oriente y Occidente, anunció una serie de decretos que ordenaban la disolución, el desmantelamiento y, en última instancia, la destrucción de todos los templos paganos. El cristianismo se convirtió en la religión oficial de los romanos y existía un celoso deseo de barrer todo rastro impío y herético de los antiguos dioses. Primero, el fuego eterno en el templo pagano de Vesta en el Foro de Roma se extinguió y, cuando se apagó, la persecución se extendió por todo el imperio..
En Alejandría, un hombre llamado Teófilo, el patriarca y obispo cristiano de la ciudad, desató una guerra religiosa mientras hacía campaña para erradicar las antiguas religiones. La última resistencia de los seguidores paganos de la ciudad se produjo en el año 391 d. C. en el Serapeion, el gran templo-fortaleza construido en honor al dios greco-egipcio Serapi, una deidad que había sido inventada unos siete siglos y medio antes por Ptolomeo para ayudar. unificar el pueblo de su reino. Aunque los paganos se burlaban de sus adversarios cristianos alzando prisioneros crucificados sobre los muros del Serapeion, eran ampliamente superados en número, y su fugaz resistencia sólo sirvió para aumentar aún más la atmósfera de fervor destructivo. Cuando el templo cayó, la gran estatua de Serapis fue destrozada y pateada por las calles, antes de ser arrojada a uno de los muchos grandes incendios encendidos en cada recinto de Alejandría. Se unió a muchos otros objetos y artefactos profanos que representan a los dioses y diosas antiguos..
Sin embargo, es posible que algo más haya estado alimentando las llamas: los cientos de miles de pergaminos de la famosa biblioteca de la ciudad..
Sin embargo, es posible que algo más haya estado alimentando las llamas: los cientos de miles de pergaminos de la famosa biblioteca de la ciudad. Según Edward Gibbon, autor de la obra histórica. La Historia de la Decadencia y caída del Imperio Romano, en los disturbios, “la valiosa biblioteca de Alejandría fue saqueada o destruida; y, casi 20 años después, la aparición de los estantes vacíos despertó el pesar y la indignación de todos los espectadores, cuya mente no estaba totalmente oscurecida por los prejuicios religiosos”. La narrativa de Gibbon opuso el cristianismo romano al intelectualismo griego, la piedad al pensamiento ilustrado. La ciencia estaba contaminada como una actividad pagana y enemiga de la fe. La biblioteca, como muchas otras en todo el imperio, era vista como un archivo viviente de herejía y, al igual que los antiguos templos, tuvo que ser destruida. "Las composiciones del genio antiguo", escribió Gibbon, fueron amontonadas en las hogueras, donde "perecieron irremediablemente". Sin embargo, dos siglos más tarde, la biblioteca había vuelto a la vida misteriosa y milagrosamente: los estantes vacíos de Gibbon estaban nuevamente llenos de pergaminos y pergaminos. Desafortunadamente, esta resurrección bibliográfica fue menos realidad, más recurso narrativo: un medio de introducir otro villano más en la mitología de Alejandría. En los primeros años del siglo VII d.C., había surgido una nueva potencia de los desiertos de Oriente Medio: un grupo de nómadas árabes en rápido crecimiento que seguían las enseñanzas de Mahoma. Así fue el comienzo del Imperio musulmán..
Hacia el año 640 d. C., los ejércitos del Islam habían conquistado Persia, Siria y Palestina, y habían avanzado a través de Egipto para sitiar Alejandría. La ciudad fue uno de los últimos bastiones importantes del Imperio Bizantino en África. Fuertemente fortificada, con sus cisternas subterráneas llenas de agua dulce del Nilo y sus abundantes reservas de cereales, estaba preparada para una guerra de desgaste. Al general musulmán Amr ibn al-As le llevó 14 meses doblegar la voluntad y el espíritu de los defensores, para gran disgusto del impaciente califa Omar, líder espiritual del Islam. Finalmente, el 29 de septiembre del año 641 d. C., la ciudad se rindió. Mientras los árabes corrían por las calles para celebrarlo, encontraron una ciudad prácticamente vacía de sus habitantes: muchos ya habían huido en barco a Chipre, Rodas y la capital bizantina, Constantinopla..
Cinco siglos después del asedio, el historiador musulmán Ibn Al-Qifti describió cómo un Amr victorioso habló con un sacerdote alejandrino, Juan el Gramático, y se enteró de una colección invaluable de 54.000 libros conservados en una biblioteca de la ciudad. Amr, un teniente fiel y concienzudo, escribió a su líder Omar para preguntarle qué debía hacer con los libros. La respuesta fue un estudio de la lógica retorcida del fanatismo. "Si estos escritos de los griegos concuerdan con el libro de Dios", dijo Omar, "son inútiles y no necesitan ser preservados; si no están de acuerdo, son perniciosos y deben ser destruidos". Según Al-Qifti, Amr obedeció sin cuestionar. Los enormes rollos de papel y pergaminos se repartieron entre los cuatro mil baños de la ciudad, donde se quemaron para calentar el agua. Se decía que había tantos libros que mantuvieron calientes los baños de Alejandría durante más de seis meses..
Y por eso la biblioteca de Alejandría, y su desaparición, sigue siendo uno de los mayores enigmas de la historia antigua. Podría haberlo contenido todo. Y, igualmente concebible, no podría haber contenido nada. Sus libros fueron un daño colateral en la guerra civil que convirtió a la República Romana en un Imperio. Fueron víctimas de una cruzada cristiana contra el saber pagano. Cayeron en desgracia con las políticas absolutistas del fundamentalismo islámico temprano. Cada teoría es propuesta por un grupo de historiadores, sólo para ser demolida por otro..
Algunos dicen, por ejemplo, que el fuego de César simplemente destruyó un almacén lleno de rollos y pergaminos recién descargados del puerto. La historia del vandalismo cristiano del siglo IV es atacada como una mala interpretación o una manipulación deliberada de las fuentes para servir a una agenda antirreligiosa por parte de eruditos de la Ilustración como Edward Gibbon. Y el relato de Ibn Al-Qifti queda expuesto como un mito escrito por conveniencia política: mientras las bibliotecas de todo el mundo musulmán del siglo XII eran dispersadas y subastadas para pagar deudas, Al-Qifti creó la leyenda de los incendios de las casas de baños para enfatizar que era menos delito vender libros que quemarlos. Al final, nadie fue responsable de la destrucción de la biblioteca. Eso siempre pasaba en otra ocasión, a manos de otra persona. Tal vez, sugieren los susurros, en realidad nunca había existido en primer lugar..
Bibliotecas destruidas a lo largo de la historia
La destrucción de bibliotecas ha sido una práctica habitual, a causa de las guerras o por fanatismo ideológico y religioso. Esta es una lista cronológica de algunas destrucciones famosas.
- Templos del primer periodo intermedio
- Biblioteca Real de Asurbanipal
- Fortaleza de los espíritus
- Biblioteca de Pisístrato
- Gran Biblioteca de Alejandría
- Serapeo de Alejandría
- Biblioteca de los papas en Letrán
- Tesoros reales de El Cairo
- Biblioteca de Mahmud Al-Dawla Ibn Fatik
- Biblioteca de Trípoli
- Biblioteca de Constantinopla
- Madraza de Granada
- Biblioteca Nacional del Perú
- Biblioteca Nacional de Yugoslavia
- Biblioteca Nacional de Irak
Bibliografía
- - - - - American Library Association, 1993. Resolution on the Destruction of Libraries in Croatia, and Bosnia-Herzegovina passed by the ALA Council, January 26, 1993 at the 1993 Midwinter Meeting, Denver, Colorado. En International Leads, 7(2), p.2.
Aparac-Gazivoda, T. and Katalenac, D. (eds), 1993. Wounded Libraries in Croatia. Zagreb: Croatian Library Association.
Biblioteka Narodowa w Latach 1945-1956, 1958. Warsaw: n.d.
Bilinska, H., 1946. En Library Journal, 71, pp.1022-1023, 1034.
Blazina, V., 1996.
Mémoricide ou la purification culturelle: la guerre contre les bibliothèques de Croatie et de Bosnie-Herzégovine. En Documentation et bibliothèques, 42, pp.149-164
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htm [Consulta: 27 Mayo 2007]. - en:
Blazina, Z., 1992-3. Professor M.D. Grmek visit to Canadian Universities and to AMCA Québec. En Gaudeamus (Toronto), nº. 7-8, p.11.
acción humana
| Imagen | Nombre de la biblioteca | Ciudad | País | Fecha de destrucción | Autor | Motivo y/o motivo de la destrucción |
|---|---|---|---|---|---|---|
| Palacio Xianyang y archivos estatales | Xianyang | Porcelana | 206 ANTES DE CRISTO | xiang yu | Xiang Yu, rebelde contra el emperador Qin Er Shi, Condujo a sus tropas a Xianyang en el 206 aC. Ordenó la destrucción del Palacio Xianyang por el fuego.[8] | |
| Biblioteca y Archivo Nacional de Irak, Biblioteca Al-Awqaf, Biblioteca Central de la Universidad de Bagdad, Biblioteca de Bayt al-Hikma, Biblioteca Central de la Universidad de Mosul y otras bibliotecas | Bagdad | Irak | 2003-04-?? | Mirbros desconocidos de la población de Bagdad. | Varias bibliotecas saqueadas, incendiadas, dañadas y destruidas en diversos grados durante el 2003 Guerra de Irak.[76][77][78][79][80] | |
| Instituto Científico Egipcio | El Cairo | Egipto | 2011-12-?? | Despuertos de los enfrentamientos callejeros durante el revolución egipcia | Una primera estimación dice que solo se han salvado 30.000 volúmenes de un total de 200.000.[82] | |
| Biblioteca Diana Tamari Sabbagh, Centro Cultural Rashad Shawa | Ciudad de Gaza | Palestina | 25-11-2023 | militar israelí | Un ataque aéreo alcanzó la biblioteca y el centro que la albergaba, provocando la destrucción de cientos de millas de libros. El ataque áreo tuvo lugar durante el guerra de gaza.[104] | |
| Biblioteca de Banu Ammar (Dar al-'ilm) | Trípoli | Califato fatimí | 1109 | cruzados | Tras la representación de Sharaf ad-Dawla ibn Abi al-Tayyib a Balduino I de Jerusalén, Los mercenarios genoveses quemaron y saquearon parte de la ciudad. La biblioteca Dar al-'ilm fue quemada.[19] | |
| Bibliotecas de Constantinopla | Constantinopla | Imperio bizantino | 1204 | cruzados de la Cuarta Cruzada | Tras la reconquista de Constantinopla por parte del emperador Miguel VIII, se dio cuenta de que el saqueo de 1204 por parte de los cruzados había destruido los edificios religiosos y secos (incluidas las bibliotecas). La alcalía de los objetos preciados están siendo destruidos o enviados a Occidente..[24] | |
| biblioteca de la Serapeum | Alejandría | Egipto helenístico Egipto romano | 392 | Teófilo de Alejandria | Tras la conversación del templo de Serapis en iglesia, la biblioteca fue destruida.[14] | |
| Biblioteca de al-Hakam II | Córdoba | Al-Andalus | 976 | Al-Mansur Ibn Abi Aamir y eruditos religiosos | Todos los libros de "ciencia antigua" fueron destruidos en una oleada de ultraortodoxia..[15][16] | |
| Biblioteca Nacional de Camboya | Phnom Penh | Camboya | 1976–1979 | el Jemeres Rojos[54] | Quemó la alcalía de los libros y todos los registros bibliográficos. Sólo el 20% de los materiales sobrevivió..[54] | |
| Biblioteca de Rayy | Rayo | Emirato Buyid | 1029 | SultánY Mahmud de Ghazni | Quemó la biblioteca y todos los libros considerados herejes..[17] | |
| Biblioteca de la Universidad Central de Bucarest | Bucarest | Rumania | 1989-12-2? | Fuerzas terrestres rumanas | Quemado durante el Revolución rumana.[68][69] | |
| Bibliotecas de la Universidad de Mos uly bibliotecas privadas | Mosul | Irak | 2014-12-?? | En curso EIIL quema de libros | Quema de libros.[97] | |
| Bibliotecas en Gobernación de Al Anbar | Gobernación de Al Anbar | Irak | 2014-12-?? | En curso EIIL quema de libros | Quema de libros.[97] | |
| Códices mayas del Yucatán | Hombreen, Yucatán | México y Guatemala | 1562-07-12 | Diego de Landa | Obispo De Landa, un frágil franciscano y conquistador durante el Conquista española de Yucatán, escribió: "Encontramos gran cantidad de libros sobre estos personajes y, como no contenían nada que no fuera superstición y mentiras del diablo, los quemos todos, lo cual ellos (los mayas) lamentaron en grado asombroso, y que les causó mucha aflicción". Sólo tres códices existentes se consideran indiscutiblesmente auténticos.. | |
| Biblioteca de Ashurbanipal | Nínive | Imperio neoasirio | 612 ANTES DE CRISTO | coalición de Babilonios, Escitas Y miedos | Nueve fue destruida en 612 a. C. por una coalición de babilonios, escitas y medos, un antiguo pueblo iraní. Se cree que durante el incendio del palacio, un gran incendio debió arrasar la biblioteca, provocando que las tablas cuneiformes de arcilla quedaran parcialmente cocidas. Este evento potencial destructivo ayudó a preservar las tabletas. Además de los textos sobre tablas de arcilla, álbumes de los textos pueden haber sido inscritos en tablas de cera que, debido a su naturaleza orgánica, se han perdido.. | |
| La Biblioteca del Pueblo Ocupar Wall Street | Parque Zuccotti Bajo Manhattan ciudad de nueva york | Estados Unidos | 2011 | Departamento de Saneamiento de la ciudad de Nueva York | Más de 5.000 libros catalogados en BibliotecaCosa fuerte incautados.[81] | |
| Biblioteca Mezquita | Turnovo, Bulgaria | imperio otomano | 1877 | Búlgaros Cristianos | Los libros turcos de una biblioteca fueron destruidos cuando se quedó la mezquita.[44] | |
| Biblioteca de la Universidad Católica de Lovaina | Lovaina | Bélgica | 25-08-1914/05-1940 | Tropas de ocupación alemanas | Los alemanes prendieron fuego a la biblioteca como parte del incendio de toda la ciudad en un intento de utilizar el terror para sofocar la resistencia belga a la ocupación..[46] La biblioteca volvió a incendiarse durante la Segunda Guerra Mundial Invasión alemana de Lovaina, Bélgica.[47] | |
| Bibliotecas monásticas | Inglaterra | Inglaterra | Década de 1530 | funcionarios reales | Las bibliotecas monásticas fueron destruidas o dispersas tras la Disolución de monasterios por Enrique VIII. | |
| Biblioteca Raczyński | Poznań | Polonia ocupada por los alemanes (Reichsgau-Wartheland) | 1945 | tropas nazis de Alemán | la retirada Alemán nazi Las tropas colocaron explosivos en el edificio y provocaron la detonación, demoliendo toda la estructura y quemando el 90% de la colección, millas que el 10% restaurante fue saqueado anticipadamente.. | |
| Biblioteca de la Iglesia de Jacob Mar | Nísibis | estado zengido | 1171 | Nur al-Din Zengi | La iglesia y el contenido de la biblioteca de 1.000 volúmenes fuertes saqueados y destruidos..[22] | |
| Biblioteca Nacional Libanesa | Beirut | Líbano | 1975 | Guerra civil libanesa | La guerra de 1975 comenzó en Beirut'Es el centro donde estaba ubicada la Biblioteca Nacional. Durante los años de la guerra, la biblioteca sufrió importantes daños. Según armas fuentes, 1.200 de los manuscritos más preciados desaparecidos y no queda ningún recuerdo de la organización y los procedimientos operativos de la Biblioteca en aquella época.. | |
| Universidad de Glasney | Penryn, Cornualles | Inglaterra | 1548 | funcionarios reales | La destrucción y el saqueo de las universidades de Cornualles en Glasney y Crantock puso fin a la erudición formal que había ayudado a sostener la idioma de Cornualles y la identidad cultural de Cornualles. | |
| Biblioteca de Ghazna | Ghazna | imperio ghurida | 1151 | Al-Din Husayn | La ciudad fue saqueada e incendiada durante siete días. Bibliotecas y palacios construidos por el Ghaznavids fueron destruidos.[20] | |
| Biblioteca de Adriano | Atenas | Grecia romana | 267 | Hérulos | La biblioteca sufrió tumbas daños durante la invasión heruliana del año 267 y fue reparada por el prefecto Herculio en el año 267 dC. 407–412. | |
| Biblioteca de Antioquia | Antioquia | Imperio seléucida Siria romana | 364 | Emperador Joviano[13] | La biblioteca se abasteció abundantemente gracias a la ayuda del predecesor no cristiano del perpetrador., El emperador Juliano (el aparato)). | |
| Biblioteca Nacional y Universitaria de Bosnia y Herzegovina | Sarajevo | Bosnia y Herzegovina | 25 de agosto de 1992 | Ejército serbio de Bosnia | La biblioteca quedó completamente destruida durante el Asedio de Sarajevo.[70] | |
| Biblioteca madraza | Granada | Corona de Castilla | 1499 | Cardenal Cisneros | La biblioteca fue saqueada por las tropas del Cardenal Cisneros a finales de 1499, los libros fueron llevados al Plaza Bib-Rambla, donde la alcalía de ellos fueron quemados.[28] | |
| Biblioteca Krasiński (alojamiento Colecciones especiales del Biblioteca Nacional de Polonia, incluido el Biblioteca Zaluski colección, como los de la Biblioteca de la Universidad de Varsovia y el Biblioteca Pública de Varsovia) | Varsovia | Polonia ocupada por los alemanes (Gobierno general) | 1944 | tropas nazis de Alemán | La biblioteca fue incendiada deliberadamente por alemán nazis tropas tras la representación del Levantamiento de Varsovia de 1944. La quema de esta biblioteca fue parte de la campaña general Destrucción planificada de Varsovia.[37] | |
| Biblioteca Corviniana | Buda | Hungría | 1526 | Turcos otomanos | La biblioteca fue destruida por los otomanos en el Batalla de Mohács.[29] | |
| Biblioteca pública Edward Said | Beit Lahia | Palestina | 2023 el 2024 | militar israelí | La biblioteca fue destruida durante el Guerra de Gaza[105] | |
| Biblioteca del Congreso | Washington, DC. | Estados Unidos | 1814 | Tropas del ejército británico | La biblioteca fue destruida durante el Guerra de 1812 cuando las fuerzas británicas prendieron fuego al Capitolio de EE. UU. durante el Quema de Washington.[38] Este ataque fue una representación por el incendio de las ciudades canadienses de York y Niágara por parte de las tropas estatales en 1813.[39] Poco despues de su destrucción, la Biblioteca del Congreso se restableció, en gran parte gracias a la compra de la biblioteca personal de Thomas Jefferson en 1815. Sin embargo, un segundo incendio el 24 de diciembre de 1851 destruyó nuevo una gran parte de la colección de la Biblioteca del Congreso, lo que resultó en la pérdida de aproximadamente dos tercios de la colección de Thomas Jefferson y un estimado de 35.000 libros en total..[40] | |
| Biblioteca Saeh | Trípoli | Líbano | 3 de enero de 2014 | Desconocido | La biblioteca cristiana fue incendiada; contenía más de 80.000 manuscritos y libros..[89][90][91] | |
| Biblioteca Madraza Azizia | Bihar-Sharif | India | 31-03-2023 | Alborotadores de Ram Navami | La biblioteca contenía alrededor de 4.500 obras que se perdieron cuando fue incendiada en una ataque islamófobo..[101][102][103] | |
| biblioteca de la Vinculación de la familia Zamoyski | Varsovia | Polonia ocupada por los alemanes (Gobierno general) | 1944 | tropas nazis de Alemán | La biblioteca (que albergaba las colecciones de la antigua Academia Zamoyski) fue incendiado deliberadamente por el aNazi alemán tropas tras la representación del Levantamiento de Varsovia de 1944. La quema de esta biblioteca fue parte de la campaña general Destrucción planificada de Varsovia. Según la fuente, sobrevivieron entre 1.800 y 3.000 artículos que constituyen sólo del 1,5% al 3% de la colección original (aunque la parte más valiosa), en parte debo al hecho de que las tropas que quemaron la biblioteca no notaron la entrada al sótano en la parte trasera del edificio..[57] | |
| Registros en Gozo | Gozo | Hospitalaria de Malta | 1551 | Turcos otomanos | La alcalía de los registros en papel conservados en Gozo se perdieron o destruyeron durante un Incursión otomana en 1551.[30] Se dice que la roja "condujo a la destrucción casi total de las pruebas documentales de la vida en el Gozo medieval".."[31] | |
| biblioteca imperial de luoyang | luoyang | Han China | 189 Anuncio | Dong Zhuo | Gran parte de la ciudad, incluida la biblioteca imperial, fue quemada intencionalmente cuando su población fue reubicada durante una evacuación..[11][12]: 460–461 | |
| Biblioteca de Pantainos | Atenas | Grecia romana | 267 | Hérulos | Fue destruido en el año 267 dC durante la invasión herouliana y en el siglo V se incorporó a un gran edificio de peristilo.. | |
| Bibliotecas de Pesca y Océanos de Canadá | Canadá | 2013 | Gobierno de Canadá encabezado por el primer ministro Esteban Harper | Esfuerzo de digitalización para reducir las nuevas bibliotecas originales a siete y ahorrares $C443.000 en costos anuales.[87] Solo se digitalizó entre el 5% y el 6% del material, y los registros científicos y las investigaciones creadas a un costo para los contribuyentes de décadas de millones de dólares fuertes arrojados, quemados y regalados..[88] Se destacan en particular los datos de referencia importantes para la investigación ecológica y los datos de la exploración del siglo XIX.. | ||
| Biblioteca pública de Jaffna | Jaffna | Sri Lanka | 1981-05-?? | Agentes de policía vestidos de civil y otros | En mayo de 1981, una turbina compuesta por matones y políticas vestidos de civil atac a una menor Tamil-dominó el norte de Jaffna, y Incendiaron la biblioteca pública de Jaffna. Al menos 95.000 volúmenes: la segunda colección de biblioteca más grande del mundo Asia del Sur – fueron destruidos.[63] | |
| Varias bibliotecas religiosas | Madrid | España republicana | 1931 | Anarquistas Y anticlericalistas | En 1931, varios grupos de izquierdistas radicales y anarquistas, con la inexactitud cómplice del gobierno republicano, qué varios conventos en Madrid. La mayoría incluye bibliotecas importantes. Entre ellos, el Colegio de la Inmaculada y San Pedro Claver y el Instituto Católico de Artes e Industrias con una biblioteca de 20 000 volúmenes; el Casa Profesa con una biblioteca de 80 000 volúmenes, considerada en su momento la segunda mejor de España, tras la Biblioteca Nacional; y el Instituto Católico de Artes e Industri as, con 20000 volúmenes, incluidos los archivos de la paleógrafo García Villada, y 100 000 Canciones populares recogidas por el P. Antonio Martínez. todo se perdió. | |
| Biblioteca de Zimri-Lim | Aumentar | Antiguo Mesopotamia | 1761 ANTES DE CRISTO | hammurabi del Antiguo Imperio Babilónico | El reino fue invadido por Hammurabi, quien derrotó a Zimri-Lim en la batalla de hacer. 1761 ANTES DE CRISTO y puso fin a la dinastía Lim.[6] Mari sobrevivió a la destrucción y se rebelde contra Babilonia en hacer. 1759 ANTES DE CRISTO, causando que Hammurabi destruyera toda la ciudad.[7] | |
| Instituto de Información Científica en Ciencias Sociales (INION) (¿parcialmente?) | Moscú | Rusia | 29-01-2015 | Desconocido. | El fuego se propagó a 2000 METRO2 en tercer Piso. El techo se derrumbó. Daños adicionales por agua. Temperatura ambiente demasiado alta para la autocongelación de las obras dañadas. La biblioteca contiene 14 millones de libros, incluidos textos raros en antiguas lenguas eslavas, documentos de la Sociedad de Naciones, la UNESCO e informes parlamentarios de países como Estados Unidos que se remontan a 1789.[98] | |
| Oficina de registros públicos de Irlanda | Dublín | Irlanda | 1922 | Cuestionado. Pos. deliberadamente por IRA anti-Tratado o la ignición accidental de los explosivos almacenados debido al bombardeo de Gobierno Provisional efectivo.[48] | el Cuatro Tribunales fue ocupada por el IRA anti-Tratado al inicio del Guerra civil irlandesa. El edificio fue bombardeado por el Gobierno Provisional fuerzas bajo michael collins.[49] | |
| Nuevo Colegio de Florida Biblioteca de Estudios de Género y Diversidad | Sarasota | Estados Unidos | 2024 | Ron Desantis, Cristóbal Rufo | El contenido de la biblioteca fue robado y arrojado a la base mientras los estudiantes están en gran parte de vacaciones. Al menos un cama volumen lleno de libros sobre teoría queer, historia y estudios judiciales..[106] | |
| Biblioteca raglán | Castillo raglán | Gales | 1646 | Ejército Parlamentario | el Conde de Worcester'La biblioteca fue quemada durante el Guerra civil inglesa por fuerzas bajo el mando de Thomas Fairfax | |
| Galanteo | Galanteo | India | 1193 | Bakhtiyar Khilji | El completo de la Universidad de Nalanda (el depósito de conocimiento budista más famoso del mundo en ese momento) fue saqueado por invasores musulmanes turcos bajo el mando del perpetrador; Este evento es visto como un éxito en la Decadencia del budismo en la India.[23] | |
| Biblioteca real de los reyes de Birmania | Palacio de Mandalay | Birmania | 1885–1887 | Tropas del ejército británico | el británico saqueó el palacio a finales del 3Tercera guerra anglo-birmana (Alganos de los artefactos que fueron retirados todavía se exhiben en el Victoria and Albert Museum en Londres)[45] y quémó la biblioteca real. | |
| Múltiples bibliotecas privadas en todo Tokio. | Semejante | imperio de japon | 1945 | fuerza aérea del ejército estadounidense | El bombardeo estatal de Tokio en mayo de 1945 destruyó muchas bibliotecas privadas japonesas, como los 40.000 volúmenes de la casa de Hasegawa Nyozekan..[59] El bombardeo de Tokio destruyó la alcaldía de las bibliotecas personales del lugar y muchas publicaciones anteriores a la guerra se perdieron para siempre..[60] Bomba incendiaria dañón la Universidad de Keio en Tokio.[61] | |
| Instituto de Ciencias Sexuales | Berlina | Alemania nazi | 1933-05-?? | Miembros de la alumnado alemán | El 6 de mayo de 1933, el de un estudianteán realizó una etiqueta organizada contra el Instituto de Investigación Sexual. Unos días más tarde, la biblioteca y los archivos del instituto fuerte saqueados públicamente y quemados en las calles de la Plaza de la Ópera. | |
| Varias bibliotecas | Ciudad de México y las principales ciudades mexicanas | México | 1856–1867 | Creerpas liberales y anticlericalistas | Durante y despuidos del Guerra de reforma mexicana, bajo el gobierno liberales de Benito Juárez y Ignacio Comonfort, Muchas bibliotecas de los conventos y bibliotecas escolares propiedad de la Iglesia fuerte saqueadas o destruidas por tropas liberales y saqueadores, entre las que destaca la Biblioteca del Convento de San Francisco, que tenía más de 16.000 libros (la gran alcalía de ellos eran colecciones únicas de producciones de la época colonial española), la biblioteca quedó totalmente destruida. Otras bibliotecas importantes fueron la Biblioteca del Convento de San Agustín, que fue saqueada e incendiada. El Convento del Carmen de San Ángel y su biblioteca también quedaron totalmente destruidos (con otros libros recuperados), otras bibliotecas conventuales afectadas en diferente grado fuerte las de Santo Domingo, Las Capuchinas, Santa Clara., La Merced y el colegio de propiedad de la Iglesia Colegio de San Juan de Letrán, entre otros, todos ellos en la Ciudad de México. Sucesos similares ocurrieron en todo México, especialmente en las principales ciudades. Además de libros, otros elementos como retablos, colecciones únicas del perro colonial. pinturas barrocas, También se perdieron cruces, esculturas, cálices de oro y plata (a menudo robados y fundidos). Las estimaciones totales sitúan el total de libros y manuscritos perdidos en 100.000 por 1884.[41][42] | |
| Universidad Nacional de Tsing Hua, Universidad Nan-k'ai, Instituto de Tecnología de He-pei, Facultad de Medicina de He-pei, Colegio Agrícola de He-pei, Universidad hsia, Universidad Kuang Hua, Universidad Nacional de Hunan | Porcelana | 1937–1945 | Tropas japonesas de la Segunda Guerra Mundial | Durante Segunda Guerra Mundial, Las fuerzas militares japonesas destruyeron total o parcialmente numerosas bibliotecas chinas, incluidas las bibliotecas del Universidad Nacional de Tsing Hua, Muchoín (perdió 200.000 de 350.000 libros), el Universidad Nan-k'ai, T'ien-chin (totalmente destruido, 224.000 libros perdidos), Instituto de Tecnología de He-pei, T'ien-chin (completamente destruido), Facultad de Medicina de He-pei, Pao-ting (completamente destruido), Colegio Agrícola de He-pei, Pao-ting (completamente destruido), Universidad Ta Hsia, Shanghai (completamente destruida), Universidad Kuang Hua, Shanghai (completamente destruida), Universidad Nacional de Hunan (completamente destruida)).[54] | ||
| Biblioteca Oriental (ambién conocida como Dongfang Tushuguan) | Zhabei, Llevar a la fuerza | Porcelana | 1932-02-01 | Ejército Imperial Japonés | durante el incidente del 28 de enero en el Segunda Guerra Sino-Japonesa Las fuerzas japonesas bombardearon el Prensa comercial y la Biblioteca Oriental junta, prendiendole fuego y destruyendo la mayor parte de su colección de más de 500.000 volúmenes..[50][51][52] | |
| Universidad de Oviedo | Oviedo | Segunda República Española | 1934-10-13 | Revolucionarios o bombas lanzadas por aves gubernamentales[53] | durante el Huelga de mineros asturianos 1934, los revolucionarios armados tomaron Oviedo y fueron reprimidos por el ejército español por orden del general Francisco Franco. | |
| Universidad de Alabama | Tuscaloosa, Alabama | Estados Unidos | 1865-05-04 | tropas de la Unión ejercicito | durante el Guerra civil americana, Las tropas sindicales destrucyeron la alcalía de los edificios del campus de la Universidad de Alabama, incluida su biblioteca de aproximadamente 7.000 volúmenes..[43] | |
| Biblioteca de la Academia Hanlin | Academia Hanlin | Porcelana | 23/06/1900 | Cuestionado. Posiblemente el Los propiedades valientes asintiendo el oeste del Barrio de las Legaciones, o posible por las fuerzas defensoras internacionales. | durante el Asedio de las legaciones internacionales en Pekín a la altura de la Rebelión de los boxeadores, la biblioteca nacional no oficial de China en la Academia Hanlin, adyacente a la legislación británica, fue incendiada (aún se discute quién y si deliberada o accidental) y destrucción casi por completo. Muchos de los libros y perdaminos que sobrevivieron a las llamas fueron posteriormente saqueados por las fuerzas de las potencias extranjeras victorias.. | |
| Archivos Nacionales de Bosnia y Herzegovina (parcialmente) | Sarajevo | Bosnia y Herzegovina | 2014-02-07 | Siete alborotadores bosnios sospechosos de haber iniciado el incendio; dos (Salem Hatibović y Nihad Trnka)[92] fueron arrestados.[93] El 4 de abril de 2014, Salem Hatibović y Nihad Trnka fueron liberados (aunque todavía bajo sostencha de terrorismo), con la condición de que no abandonaran sus luces de residencia y se abstuvieran de tener cualquier contacto entre ellos. Ambos también tenían el mandato de presentar ante la política una vez por semana..[92] | durante el 2014 perturbaciones en Bosnia y Herzegovina Grandes cantidades de documentos históricos fueron destruidos cuando se incendiaron secciones de los Archivos de Bosnia y Herzegovina, alojados en el edificio presidencial. Entre el material de archivo perdido se encuentra documentos y obsequios del otomano perro, documentos originales de la 1878–1918 Dominio austrohúngaro en Bosnia y Herzegovina, como documentación del perro de entreguerras, el gobierno de 1941-1945 Estado Independiente de Croacia, documentos de los años inteligentes y unos 15.000 archivos del 1996–2003 Cámara de Derechos Humanos de Bosnia y Herzegovina.[94][95] En los depósitos quemados se perdieron alrededor del 60 por ciento del material, después estimaciones de Šaban Zahirović, director de los Archivos..[96] | |
| Biblioteca Imperial de Constantinopla | Constantinopla | Imperio bizantino | Cuestionado | Cuestionado | Disputado, ver Biblioteca Imperial de Constantinopla#La destrucción de la biblioteca. | |
| Instituto Oriental de Sarajevo | Sarajevo | Bosnia y Herzegovina | 17 de mayo de 1992 | Ejército serbio de Bosnia | Destruido por el fuego de artillería durante el Asedio de Sarajevo.[70][71][72] | |
| Biblioteca Nacional de Serbia | Belgrado | Yugoslavia | 1941-04-06 | alemán naz ifuerzas Aéreas | Destruido durante la Segunda Guerra Mundial bombardeo de belgrado, aproximadamente Adolf Hitler sí mismo.[55] Alrededor de 500.000 volúmenes y todas las colecciones de la biblioteca fueron destruidos en una de las mayores hogueras de libros de la historia europea.[56] | |
| Instituto de Investigación de Historia, Lengua y Literatura de Abjasia Y Biblioteca Nacional de Abjasia | Todo fue sin problemas | Abjasia | 1992-10-?? | Fuerzas Armadas de Georgia | Destruido durante el Estaba en Abjasia.[73][74] | |
| Casa de la Sabiduría | Bagdad | Irak | 1258 | mongoles | Destruido durante el Batalla de Bagdad[26] | |
| Biblioteca Zaluski | Varsovia | Commonwealth polaco-lituana/Polonia ocupada por los alemanes (Gobierno general) | 1794/1944 | Ejército Imperial Ruso/alemán tropas nazis | Despuestas del Levantamiento de Kościuszko (1794), Tropas rusas, actuando por orden de la zarina. Catalina II, Se apoderó de los fondos de la biblioteca y los transporte a su colección personal en San Petersburgo, donde un año despues formó la piedra angular de la recepción fundada Biblioteca Pública Imperial.[32] Partes de las colecciones resultantes dadas o destruidas debido a un mal manejo durante su retirada de la biblioteca y su transporte a Rusia, y muchas fuerzas robadas..[32][33] Según el historiador Joachim Lelewel, los libros de los Zaluski, "se podían comprar en Grodno por la canasta".[32] Posteriormente, la colección se dispersó entre varias bibliotecas rusas. Algunas partes de la colección Zaluski regresaron a Polonia en dos fiestas distintas durante el siglo XIX: 1842 y 1863.[32] Gobierno del restablecido Segunda República Polaca recuperó en la década de 1920 álbumes de los fondos de la antigua biblioteca Załuski del República Socialista Federativa Soviética de Rusia seguido el Tratado de Riga. El edificio original fue destruido por los alemanes durante Segunda Guerra Mundial. Alemán Los soldados decidieron destruir deliberadamente la colección (conservada en el Biblioteca Krasiński en ese momento - ver más bajo) durante la Destrucción planificada de Varsovia en octubre de 1944, tras el colapso del Levantamiento de Varsovia.[34][35][33] sólo 1.800 manuscritos y 30.000 materiales impresos de la biblioteca original sobrevivieron a la guerra. Despuestas de la guerra, el edificio original fue reconstruido bajo el República Popular Polaca.[36][37] | |
| Biblioteca en Monasterio de Sázava | Te apuesto | Sacro Imperio Romano | hacer. 1097 | Abad Diethard | Despuestas de la expulsión de los benedictinos eslavos del monasterio de Sázava, el nuevo abad destruyó todos los libros escritos en Antiguo eslavo eclesiástico.[18] | |
| Bibliotecas de Constantinopla | Constantinopla | Imperio bizantino | 1453 | Turcos otomanos | Despuestas de la causa de Constantinopla, cientos y millas de manuscritos fueron retirados, vendidos o destruidos de las bibliotecas de Constantinopla..[27] | |
| biblioteca de la ciudad | Enlace | Suecia | 20 de septiembre de 1996 | Falta de pruebas para el jugo | Despuestas de un año de repeticiones intenciones de incendio menor contra una oficina de información para inmigrantes ubicada en el edificio, la biblioteca finalmente es incendiada hasta los cimientos.. | |
| Biblioteca de Alemania | Alejandría | Egipto helenístico Egipto romano | Cuestionado | Cuestionado | Cuestionado,[9][10] ver Destrucción de la Biblioteca de Alejandría. | |
| Biblioteca pública Pol-i-Khomri | Poli-i-Khomry | Afganistán | 1998 | talibanes milicia | Contenía 55.000 libros y manuscritos antiguos..[75] | |
| Biblioteca de Nishapur | Nishapur | Imperio selyúcida | 1154 | Turcos oghuz | Ciudad parcialmente destruida, bibliotecas saqueadas e incendiadas.[21] | |
| Biblioteca del Castillo de Alamafuera | Castillo de Alamut | Irán | 1256 | mongoles | Biblioteca destruida tras la capitulación de Alamut.[25] | |
| Biblioteca de Derecho de la Universidad Howard, Universidad de KwaZulu-Natal | Durban | Sudáfrica | 2016-09-06 | festival debe caer manifiestantes | Biblioteca de Derecho, incluidas las primeras Derecho romano-holandés Textos quemados por manifiestos durante enfrentamientos con la policía..[100] | |
| Biblioteca Pública de Varsovia | Varsovia | Polonia ocupada por los alemanes (Gobierno general) | 1945 | tropas nazis de Alemán | Antes del estallido de Segunda Guerra Mundial la biblioteca ya contención 500.000 volúmenes de libros. En enero de 1945 fue incendiado por soldados alemanes nazis en retirada. Como resultado, 300.000 libros fueron destruidos y otros 100.000 saqueados..[62] | |
| Biblioteca de referencia sij | Punjab | India | 1984-06-07 | ejéricito indio | Antes de su destrucción por las tropas indias, la biblioteca albergaba una vasta colección de aproximadamente 20.000 obras literarias, incluidos 11.107 libros, 2.500 manuscritos, hemerotecas, cartas históricas, documentos/archivos y otros, principalmente sobre el sijismo y el idioma punjabi, pero también sobre otros temas y en otros idiomas..[64][65] Su destrucción podría haber sido un acto desesperado al no localizar cartas o documentos que pudieran haber implicado al entreces gobierno indio ya su líder Indira Gandhi..[66][67] | |
| Instituto Ahmed Baba (biblioteca de tombuctú) | Tombuctú | Ellos han sido | 28-01-2013 | islamista milicias | Antes de que la incendiaran, la biblioteca contenía más de 20.000 manuscritos y, en enero de 2013, solo una fracción de ellos había sido escaneada. Antes y durante la ocupación, más de 300.000 Manuscritos de Tombuctú del Instituto y de bibliotecas privadas fueron salvados y trasladados a lúgares más seguros.[83][84][85] | |
| Archivos centrales de registros históricos | Varsovia | Polonia ocupada por los alemanes (Gobierno general) | 1944 | tropas nazis de Alemán | A raíz de la supervisión del Levantamiento de Varsovia de 1944, los archivos (uno de los dos archivos que albergan documentos históricos del Commonwealth polaco-lituana, con el otro publicado en Vilna) no sólo fueron incendiados deliberadamente, sino que Alemán nazi Las tropas también entraron en cada una de las nuevas cámaras a prueba de fuego accesibles en el refugio subterráneo y las quemaron meticulosamente una tras otra (la entrada a la 10 fue bloqueada por escombros, salvando así su contenido). parte del general Destrucción planificada de Varsovia.[58] | |
| biblioteca pública de mosul (Biblioteca pública central en llamas) | Mosul | Irak | 2015-02-?? | EIIL quema de libros | 8.000 libros y manuscritos antiguos raros. Manuscritos del siglo XVIII, libros siríacos impresos en la primera imprenta de Irak en el siglo XIX, libros de la epoca otomana, periódicos iraquíes de principios del siglo XX.[99] | |
| Biblioteca pública de Ratanda | Municipio local de Lesedi | Sudáfrica | 12-03-2013 | Disturbios públicos | 1.807 libros de la biblioteca, infraestructura tecnológica que incluye siete estaciones de trabajo para los usuarios, una fotocopiadora y un televisor de pantalla grande.[86] | |
| SS. Biblioteca Nacional Cirilo y Metodio | Sofía | Bulgaria | 1943–1944 | bombardeo aliado fuerzas eras aliadas |



















![Tractatus theologico-politicus [...] - Hamburgi, apud Henricum Künrath. 1677](https://bibliotecavilareal.wordpress.com/wp-content/uploads/2010/09/spinoza-tractatus.png?w=217&h=300)













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